FINAL
Advertencia: Este capitulo contiene contenido violento, lenguaje inapropiado y podría perturbar a algunos lectores, por favor preste atención.
-Todo estará bien- Dijo una voz, Astrid abrió sus ojos cubiertos de lágrimas y sobre ella estaba Paimon sonriendo mientras que se su boca brotaba sangre que cae en el rostro de Astrid eso la alteró más, -No te preocupes solo es el estómago mi corazón está bien, no te preocupes amor- Astrid había atravesado el estómago de Paimon con su cola de demonio, escuchó una fuerte explosión miro a un lado y vio al Diablo pelear contra Camio mientras Alex cubría a ella y Paimon con sus alas del fuego de la pelea, Astrid escucho algunos gemidos de dolor, miro el portal y vio a Jorel y Envidia cruzar por el portal, Astrid solo miraba a Envidia confundido y buscando a su padre, Irá estaba abrazado a Amon susurrándole cosas a su hijo mientras Amon llorando intentaba soltarse de Ira, Jakel estaba intentando proteger a Alex y Alex a ellos.
El cuerpo del Diablo estaba repleto de profundas heridas al igual que Camio la diferencia fue que él Diablo sanaba rápidamente algo que lo ponía en desventaja a Camio, él miró a un lado y vio a todos observándolo y entre ellos a Jorel destrozado y a Envidia ayudándolo, Envidia miró a su padre y le sonrió mientras levantaba la mano para saludarlo eso distrajo a Camio dándole la posibilidad al Diablo de atacar, destrozó las costillas de Camio de un solo golpe y colocó su mano sobre la cara de Camio golpeándolo contra la el suelo, Camio extendió sus alas alejando al Diablo, Envidia corrió hacia Camio
-Padre, ¿Estas herido?- Preguntó Envidia, estaba a un paso de tocar a su padre
-¡Aléjate!- Gritó Camio, extendiendo su espada para dañarlo, pero Ira se interpuso, -¡Tú!- Camio intentó apuñalar a Ira pero él Diablo lo detuvo
-No lo toques- Dijo Él Diablo
-¿Como puedes amar esa cosa?- Camio lo miro directo a los ojos, -¿Como puedes amar esa abominación?
-Mis verdaderas emociones lo crearon, mi verdadero yo lo hizo y lo amo sin importar nada- Dijo él Diablo, Camio miro a Envidia pero rápidamente desvió la mirada, cruzo miradas con Amon quien negaba con su cabeza pero a Camio no le importo que Amon le estuviera rogando
-Ya no puedes ver el futuro ¿Verdad?- Le preguntó Camio a Amon, él no respondió solo lo miro preocupado, -Se donde esta, lo se porque vi tu maldita profecía se donde está su corazón- Camio sonrió, pero Amon miro al Diablo
-Debe suceder- Dijo Amon
-¿De que hablas?- Ira miro a Amon y vio el miedo en sus ojos
-Lo planeaste muy bien- Susurro Alex, Paimon lo miró, -Fue casi perfecto, casi, aceptó por ti.
-¿Alex?- Ira la miraba
-Es obvio que lograste ver tu futuro, fue lo primero que viste al nacer y solo debías unir el rompecabezas, unir a Gula y Adhara así darían a luz a Atem, pero cuando Paimon te robo esa profecía, él Diablo sabía que estabas planeando algo así que te la quito eso debió haberte enfurecido pero lo usaste a tu favor en la guerra, la humana que engendrará a tu contenedor solo podría hacerlo si conocía a Astrid y la usaste como al resto, como usaste a Jorel para traer de nuevo a Camio a costa de la vida de su hija, Camio era clave para tomar el cielo pero al parecer tu visión del futuro solo llega a este punto, nos usaste a todos ¿No?, el ser un humano te quitó varias de tus habilidades entre ellas ver el futuro es por eso que en el infierno no lograste ver más allá de esto, pero la pregunta es ¿Qué es lo que sucederá que te aterra tanto Amon?
Camio fue lentamente hasta las ruinas de la mansión donde se desencadenó la guerra y comenzó a quitar los escombros, invoco su espada y sonrió, -No me gusta que tu logres una cosa más que yo- Dijo Camio, sonrió y clavó su espada en la tierra, Amon solo cubrió su rostro con su única mano, Ira se retorcía del dolor, mientras Astrid intentaba mantener el control de su cuerpo, Paimon la abrazo lo más fuerte que pudo y susurraba en su oído, al ver al Diablo ir directo a Ira, Paimon supo que Astrid no era su prioridad-Astrid, no podría vivir sin ti lo sabes, así que por favor no me dejes- Dijo Paimon entre lágrimas, -Te lo ruego, no me dejes- Camio espero el golpe final del Diablo pero jamás había llegado en cambio solo logro ver como él Diablo se arrodillaba ante Ira al ver a su hijo morir lentamente
-No te preocupes, estaré bien- Susurro Astrid a Paimon, mientras sus uñas se enterraban cada vez más en su carne
-Amon despídete de él- Dijo Alex al ver el corazón de Ira latir cada vez más lento, Amon fue lentamente a Ira y lo abrazo mientras lloraba
-Siempre te amare padre- Varios ángeles descendieron del cielo con su Dios a sus espaldas, estaban armados y la luz de Dios cegaba a todos los que estaban en ese lugar, Camio solo bajo la cabeza sabía lo que le esperaba, sabía que esta vez no tendrían piedad de él, Amon solo se aferró al cuerpo frío de Ira mientras sentía como su alma se escapaba de su cuerpo, -Siempre- Susurro Amon, él Diablo abrazo a Ira y tocó la frente de su hijo con la suya
-Espero volver a verte- Dijo él Diablo
Dios camino hacia Astrid y colocó su palma en la frente de ella, -Lo has hecho bien hija- Astrid sintió su tibia mano y cerró los ojos, -Descansa, te lo ganaste- Paimon acariciaba la cabeza de Astrid mientras la veía dormirse, miró a Ira con tristeza pero permaneció al lado de su esposa, Dios logró apaciguar a la bestia que estaba dentro de ella y fue hacia él Diablo consolándolo, miro a Camio, quien solo miraba el suelo
-Acércame a él- Le dijo Jorel a Envidia fue por Jorel y lo llevó lentamente hasta llegar a Camio estaba cansado y herido, pero no podía levantar la mirada para ver el rostro de su hijo
-Camio ya basta- Dijo Jorel, -Solo para.
-Padre, ¿Por qué no puedes mirarme?- Preguntó Envidia
El cuerpo de Camio se endureció aún más y su mirada cambio tenía miedo, miedo de mirar a los ojos a Envidia, apretó sus puños, -¿Porque?- Pregunto Camio, Envidia se arrodilló para escuchar su pregunta -¿Porque aún me llamas padre?, después de todo lo que te hice tú simplemente sigues a mi lado, ¿Porque?- Camio estaba llorando
-¿Porque no lo haría?-, Camio miro a Envidia, -Ante mis ojos, siempre serás mi padre- Dijo Envidia abrazándolo, -Aunque no me quieras en tu vida, yo siempre te querré en la mía.
Camio levantó lentamente sus manos temblorosas y correspondió el abrazo de su hijo, estaba llorando mientras sentía los latidos del corazón de Envidia, -Merezco ser castigado- Dijo Camio, miro a Dios, -Solo déjame despedirme- Se acercó al oído de Envidia y solo necesitaba decir una sola palabra, solo una, -Te amo- Susurro Camio mientras los ángeles tomaban a Camio para juzgarlo en el cielo, Envidia se aferró a Camio no quería dejarlo ir pero su padre solo le sonrió, Envidia extendió sus manos, pero antes de volver a tocarlo Camio desapareció ante él.
-Vuelve al infierno y gobiérnalo- Le dijo Dios al Diablo, él Diablo se levanto sin decir una palabra más un portal se abrió ante él lo cruzo volviendo a su trono en ese oscuro y frio lugar él Diablo se sentó y por un momento mantuvo la compostura antes de quebrarse, coloco su mano en su cara y sus lagrimas comenzaron crecer de sus ojos en su trono comenzaron acrecer flores de color blanco, sin importar si ahora era el gobernante del infierno él siempre seria el ángel de Dios, Alex camino hacia Paimon y le sonrió extendió su mano para cargar a Astrid mientras Paimon sanaba sus heridas, Jorel abrazo a envidia y ambos cerraron los ojos, Dios camino a su lado pero solo los ignoro su objetivo era Amon quien yacía en el suelo junto al cuerpo sin vida de su padre, -Volverás al infierno y jamás saldrás del oasis infernal, no volverás a verlo nunca ni siquiera volveras a ver la luz del sol- Un portal se abrió detrás de Amon donde las manos de los demonios quienes fueron colgados en el arbol de Amon lo arrastraron de vuelta al oasis infernal, Dios camino hacia Jakel y lo miro furioso Jakel estaba nerviosos y el miedo recorria todo su cuerpo, pero solo tomo la muñeca de Jakel lo soltó y volvió al plano celestial, Jakel estaba asustado y sorprendido miro su muñeca y noto que Dios había borrado la marca de los traidores
-¿E-él me liberó?- Jakel comenzó a llorar y miró a Alex, -Él me liberó.
Alex sonrió y extendió su brazo a Jakel, -Vámonos- Junto a Paimon y Astrid quien estaba profundamente dormida
De este acontecimiento habían pasado dieciocho años en los que Astrid y Paimon viven felices junto a su hijo Gaes y Atena en una mansión junto a la mansión de Alex en el plano terrenal, Casandra y Dragos estaban felizmente casados y su hija Érika se había comprometido con Gaes, Loren y Noah vivían juntos en su mansión y lograron adoptar a un niño al cual llamaron Luciel, Nerón fue el primer Madsen en divorciarse después de lo sucedido y decidió seguir con la empresa de sus padres junto a Alex y Dylan fue el primer Madsen en casarse con el amor de su vida rompiendo las reglas de lo ataban a la tradición de su familia, Camio fue condenado a la soledad eterna en una oscura habitacion a la espera del perdón de Dios mientras su cabeza estaba pegada al oscuro y frio suelo suplicando piedad y perdón a Dios y todos los que había dañado, Jorel y Envidia solo esperaban la llegada de Camio, ambos confiaban en que algún día seria perdonado y volvería para ser una familia no les importaba esperarlo eternamente, Alex además de vivir junto a Astrid y Paimon seguía manteniendo el balance entre los planos y mantenía la empresa de sus padres, siempre visitaba a Astrid y ocasionalmente controlaba su corazón ante ella a pesar de seguir amándola él seria feliz mientras ella sea feliz, algo que Alex aprendió a aceptar, Astrid visitaba la tumba de Ira y Chiridirilles todos los días con flores y hablaba con ellos esperando que ambos pudiera oírla estén donde estén, Paimon mantuvo su posición como general en el ejercito infernal pero jamás volvería a ser un esclavo, podía cruzar a el plano terrenal y el infernal con total libertad, Paimon se había sorprendido un poco al enterarse quien era él ángel del que se había enamorado Mixu y ese famoso ángel al que Mixu amaba tanto era Nolan quien le había explicado a Paimon que fue él quien advirtió a Astrid sobre el nacimiento del contenedor de Amon fue Nolan quien se había comunicado con ella para advertirle pero no quería involucrarse más, Dios se lo había prohibido y además Dios descubrió que Nolan la noche que se había infiltrado en el castillo del Diablo se había enamorado de Mixu.
Esa noche Mixu y los demás guerreros fueron llamados para encontrar al ángel que se había infiltrado al castillo, Mixu fue quien encontró a Nolan, pero cuando lo vio por primera vez estaba sorprendido como si nunca hubiera visto nada más hermoso, Nolan estaba sumamente herido a causa de los demonios que intentaban capturarlo, intento huir pero varios guerreros se acercaban a él y sin pensarlo Mixu lo ayudo a ocultarse, Nolan había perdido el conocimiento por un momento al despertar sus heridas ya habían sanado, estaba sorprendido y solo le agradeció, desde esa noche Mixu estaba enamorado de Nolan y al volver al infierno después de ser salvado y hablar con Paimon y Gula descubrió que Mixu fue quien le había quitado su corazón para protegerlo al verlo al borde de la muerte con su corazón expuesto en las heridas y se lo había devuelto confesándole su amor, el ángel se había regenerado en el cielo debido a que estaba atado al plano celestial y a Dios, Dios después de despertar débil le permitió volver al infierno para advertirle a los demás, pero la razón principal de volver al infierno para Nolan era porque quería volver a ver a Mixu al poco tiempo entendió que también se había enamorado de él.
Amon estaba en el oasis infernal cumpliendo con sus tareas mientras pensaba en Ira, -Ahora estás con Kadir, padre, disfrútalo mientras puedas- Dijo Amon mientras escribía varias profecías importantes para los planos, por un momento suspiro, cerró los ojos y siguió escribiendo, el futuro ahora ya no era tan acertado para él y espera salir del oasis al menos una vez, para volver a ver a su padre.
El empalador decidió respetar el balance hasta ser llamado nuevamente por Dios para erradicar a la raza humana, pero hasta que eso suceda permanecerá en las sombras alimentándose de animales que murieron por causas naturales.
Catrina y el Dr. Lowens Ment permanecieron aislados de todo y todos, recorriendo el infierno en busca de nuevas criaturas para experimentar pero siendo perseguidos por los cazadores celestiales al ser acusados de traición y muchas atrocidades más, ambos vagan en el infierno pero ocultos para nunca ser encontrados.
Mía volvió con su abuela y hermana menor aceptando que fue usada por Amon y que jamás amo a Atem solo fue usada por Lujuria, ella restableció nuevamente su amistad con Loren pero tardaría mucho para que Loren vuelva a confiar en ella.
Atem comprendió que jamás amo a Mia, simplemente fue usado por Lujuria para engendrar el contenedor de Amon, volvió con Gula y Adhara tiene permiso de visitarlos en el infierno cada cierto tiempo.
Lilith volvió a restablecer su dominio sobre sus tierras y la protección a sus hijos viviendo en paz.
Lujuria abandonó el castillo infernal y desapareció en el desierto algunos dicen que fue a reclamar su fertilidad a Lilith, otros que busca la forma de traer a la vida a Irá, pero el más probable es que decidió terminar con su inmortalidad al perder al amor de su vida, jamás se supo de ella.
El mundo volvió a tener equilibrio y a sus gobernantes originales, pero quién sabe cuándo todo vuelva a cambiar y nuevas amenazas surjan de las profundidades del averno.
En el castillo del infierno se encontraba en su trono el Diablo, varios generales siempre se preguntaban cómo era posible que su trono se encontraba cientos de flores blancas a su alrededor, era imposible que algo así creciera y sobreviviera en el infierno pero aun así su trono parecía un campo de flores, él Diablo sostenía en su mano un reloj de bolsillo dorado con cadena, en la tapa delantera estaba grabada la fecha en la que Astrid había muerto, -¿Porque me regalaste esto?- Se pregunto él Diablo mirando el reloj de Astrid, lo apretó con fuerza mientras seguía llorando por la muerte de Ira hasta que al usar tanta fuerza logro destruir el reloj sin pensarlo al abrir su mano los trozos comenzaron a caer pero en el núcleo del reloj se encontraba un pequeño diamante que estaba brillando, era el diamante del dragón que Astrid había matado ese diamante era difícil de conseguir y se solía dar como un obsequio a un ser sumamente importante y querido por alguien, tiene la capacidad de traer a quien quisiera de la muerte sin importar las restricciones por ellos estaba prohibido asesinar a los dragones aunque era una tarea difícil era un mito que jamás fue comprobado ya que matar a un dragón era imposible y el diamante se lo entregaban solo a un digno rival, no a un asesino de sangre fría, él Diablo solo miro el diamante y lo abrazo con fuerza mientras que la joya desaparecía de su mano el silencio se rompió al escuchar una débil vos
-¿Papá?- Él Diablo abrió sus ojos llenos de lágrimas y vio a un pequeño niño de ojos rojos mirándolo
-Ira- Susurro él Diablo con una sonrisa