SECRETOS

Advertencia: Este capítulo contiene, contenido violento, lenguaje inapropiado, podría perturbar a algunos lectores, por favor preste atención.

-Alex- Astrid lo miro para que bajara su katana, pero él solo mantenía su mirada fija en él

él demonio sonrió y comenzó a mover lentamente su pierna, -Te lo advierto- Dijo Alex, pero del demonio dio su primer paso

-¡Solo eres un asqueroso huma...- Pero Alex lanzó su katana atravesando la pierna de Ira en un rápido movimiento le quitó la katana transformándola en un mazo que rápidamente destrozó la mitad de la cabeza de Ira

-¿Quien dijiste que era?- Le preguntó Alex a Astrid

-Es envidia- Contesto Astrid

Alex lo miró fijamente inclinándose a Ira, -¿Como pasaste al guardián?- Pregunto Alex

Él demonio comenzó a reír a carcajadas, -¿Al guardián?, en la isla hay tres guardianes uno peor que el otro y protegen diferentes áreas.

-¿Tres?, ¿Dónde están?- Astrid pensó en los demás, ella no había reconocido a otro guardián además de la serpiente

-Cegué al primer guardián, pero ustedes dos lo mataron- Él demonio miró a Astrid, -Mataste a un guardián de la isla.

-Carajo- Alex camino hacia Astrid y tomó la mano de Astrid, -No sabías que era un guardián Astrid, tranquila.

-¿Tú lo sabias?- Astrid miró a Alex asustada

-Si.

-¿¡Porque no dijiste nada!?

-Porque no es como la serpiente, iba a matarnos y estaba detrás de la cabeza de Casandra, no teníamos opción además- Alex miro al demonio quien le sonreía, -Tal vez debemos matar a otro más.

-Lo se- Astrid sabía que si el primer guardián fue agresivo con ellos el segundo sería peor, iría por los demás.

-¿Y cómo piensan reemplazar a los que maten?- Pregunto envidia, -¿Van a liberarla?, ¿Saben que afectará al balance?, bueno ya lo hicieron pero lo empeoraran.

-Envidia- Dijo Astrid mientras acariciaba su guadaña

-¿Que?, ¿Piensas matarme?- Envidia sonrió, -Solo Ira sufrirá.

-Lo sé, debió ser más fuerte- Astrid fue contra Envidia atravesando el pecho de Ira para encallarlo contra la pared, -Dime envidia, ¿Tu no matarías a otra serpiente verdad?- Envidia permaneció en silencio, pero su cara era una respuesta obvia, -Ya veo, ¿Dónde está?

Alex noto que Envidia no cooperaria así usó su don buscando en el cuerpo de Ira la herida más profunda y dolorosa, -¿Que tenemos aquí?- Dijo Alex, pateó con fuerza el abdomen de Ira, una de las mordidas de los tiburones había perforado varios órganos del cuerpo además de las demás lesiones que hacían muy difícil que logrará curarse, él demonio grito de dolor mientras el ángel observaba la escena, -Puede que controles su cuerpo, pero también sientes el mismo dolor que siente Ira- Alex sonrió y ejerció más fuerza en su pierna los gritos alteraron al ángel

-¡Basta!, por amor a Dios basta- Dijo Adhara

-¿Dios?- Alex la miró con desprecio, -Dios te abandonó en este agujero.

-¡Alex!- Astrid lo miró furiosa al mirarla Alex retrocedió unos pasos hacia atrás, -¿Que te sucede?

-Lo lamento, últimamente convivir con Caín es un infierno y nuestras mentes están unidas, odiar a Dios, él Diablo y todo lo que me rodea se ha vuelto cotidiano.

-¿Es tan malo Caín?

-Está lleno de odio, ya sabes la condena, estar atado a mi y ahora saber que el balance es un ciclo sin fin- Dijo Alex frotando sus ojos mientras su ropa se manchaba de la sangre que brotaba de ellos

-¿Te duele?- Dijo Envidia, -Si, debería estar doliendo ahora, tal vez seas inmortal y logres sanarlos pero el dolor permanecerá y poco a poco aumentará- Envidia comenzó a reír hasta que Astrid piso su cabeza con fuerza rompiéndole el cuello

-Lo lamento Ira, pero no soporto a Envidia- Astrid miró a Adhara, -¿Porque tú hijo es tan importante?

-Y-yo no lo se, apenas escapé de los ángeles di a luz a mi hijo y lo llevé con un demonio del que Gula habla siempre.

-¿Demonio?, ¿Qué demonio?- Astrid la miro

-Él- Dijo Adhara apuntando a Ira

-Tienes que estar jodiendome- Dijo Alex mientras tomaba el cuerpo de Ira para sacarlo de la cueva, -Solo dinos donde está tu hijo e iremos por él.

Adhara lo miro, -No- Se arrodilló ante Astrid, -Por favor libérame te lo ruego.

-No podemos liverar...- Pero Alex escuchó un fuerte golpe y al mirar vio a Astrid destrozar las cadenas de Adhara con su escopeta

-La llevaremos con nosotros- Dijo Astrid, el ángel intentó volar rápidamente lejos de ellos pero al no usar sus alas por milenios cayó al suelo rápidamente, -¿Te dolió?- Preguntó Astrid , -Adhara te libere e intentaste huir, Alex ¿Aun tienes esas cadenas?- Dijo Astrid mirándola furiosa, Alex camino hacia el ángel y la encadenó para que no pudiera huir de ellos, solo Alex tenía las cadenas, -No vamos a lastimarte, por mi te dejaría ir pero hay varios seres que quieren algo muy importante de ti y si lo obtienen estaremos jodidos, no es nada personal.

-Cuando sepan donde está mi hijo, ¿Van a matarme?

-Oh no, claro que no, te dejaré ir con tu hijo claro- Dijo Astrid

-¿Que?- Alex se acercó a Astrid, -No puedes hacerlo ella está condenada en esta isla y es seguro lo que debemos hacer con su hijo.

-No me importa, los liberaremos- Dijo Astrid, -Dime si te quitará las cadenas ahora ¿Volverías a intentar escapar?

-¿De verdad vas a liberarme junto a mi hijo?

-Si.

-Entonces no escaparé, are lo que digas.

Astrid extendió sus manos y comenzó a quitarle las cadenas, -Escucha hablo enserio, estoy arriesgando mi cuello por ti si intentas escapar ahora te arrancaré las alas.

-Entiendo.

Astrid le quitó las cadenas mientras Alex la miraba, los tres caminaron hasta salir de la cueva, la salida los había llevado a las costas él ángel cerró sus ojos y sintió el viento correr por su rostro mientras que la luz la cegaba tanto tiempo en la oscuridad había sido demasiado para ella, hasta que un fuerte golpe retumbó la isla, Alex usó su don y vio una enorme mantis, -Se está comiendo a una sirena- Dijo Alex

-Ese debe ser el tercer guardián- Dijo Adhara

-¿Sabes algo de él?- Preguntó Astrid

-Es un guardián celestial, las enormes navajas que posee en sus dos patas delanteras desmiembra a cualquiera que se cruce en su camino, adora devorar y últimamente he escuchado a muchas personas arribar a la isla así que ha a adquirido un sabor especial por la carne humana, deberíamos evitarlo- Adhara dio un paso atrás, -Yo poseo mi corazón, si esa cosa me come moriré.

-No podemos- Dijo Alex, -Esa cosa está cerca los demás y los matara.

-Adhara ¿Puedo confiar en ti?- Pregunto Astrid

-S-si.

-Necesito que cuides a Ira hasta que volvamos.

-¿Que haces?- Alex tomó la mano de Astrid, no podemos confiar en ella

-Claro que podemos, ¿Verdad Adhara?

-Si, yo no los traicionare- Dijo el ángel

-¿Lo ves?, está diciendo la verdad- Astrid camino hacia Alex y se acercó a su oído susurrándole, -Solo confiemos esta vez Alex, por favor- Esto provocó que él se sonrojara

-B-bien, confiaremos en ella- Astrid le sonrió y se dirigió a la mantis, Alex al verla alejarse unos metros camino hacia Adhara, -Ella confía en ti, si escapas yo mismo me encargare de que te pudras en un agujero peor que este- Dijo Alex, luego camino hasta llegar con Astrid, -Las garras delanteras de esa cosa son rápidas, pero sus patas traseras son todo lo contrario podemos aprovecharlo- Dijo Alex invocando su katana

-Bien, iré por la cabeza y lo cegare- Dijo Astrid

-Iré por sus patas traseras y se las cortare- Dijo Alex, ambos corrieron separándose y atacando, Astrid fue a los ojos pero la mantis la esquivo pero ella logro dar un fuerte golpe en la cabeza con su guadaña pero noto que su piel era demasiado dura como si fuera una coraza una de las patas de la mantis fue directo al estomago de Astrid aplastándola contra la arena y destrozando sus órganos y sus costillas, Alex dio un golpe directo a las patas de la mantis pero obtuvo el mismo resultado que Astrid, su piel era una armadura impenetrable, una de sus enormes navajas fue contra Alex, él logro bloquear el ataque con su katana pero su cuerpo impacto con fuerza contra la arena, mientras más aplastaba a Astrid para evitar que ella se moviera la mantis dirigió su cabeza hacia Alex y lo miro mientras él detenía la navaja lo miro con sus enormes ojos amarillos y la mantis abrió su enorme mandíbula y hablo

-Solo una vez devore un ser celestial- Dijo la mantis

-¿Que?- Alex lo miro

-Fue el sabor más exquisito de todos, pero ningún ángel volvió a arribar en esta isla y la que custodiamos era prohibida, pero tú emanas un aura celestial antigua muy antigua, déjame hacer un lugar especial para ti- La mantis abrió sus enormes mandíbulas y comenzó a regurgitar a la sirena que había devorado así como restos del tigre que Alex y Astrid habían matado, todo esto lo había vomitado muy cerca de Alex algo que lo hizo enojar

-Pedazo de mierda- Alex extendió su espada de fuego y daño la pata de la mantis cortándola su sangre era de color verde, lanzo su espada y la pateo dando justo en el cuello de la mantis fue hacia atrás lo más rápido que pudo soltando a Astrid, Alex aprovecho la oportunidad y la saco, ella invoco su escopeta disparándole a la espada que estaba incrustada en el cuello de la mantis provocando un corte mucho más profundo la mantis rápidamente trabo una de sus enormes garras contra la espada arrancándola de su cuello la enorme y profunda herida comenzó a curarse mientras una de sus navajas atravesaba el estomago de Astrid así como el de Alex su otras nabaja atravezo el brazo de Astrid el que poseía el arma cortando su carne de a poco para arrancarlo, Alex estaba detrás de ella, ambos estaban incrustados contra un enorme árbol, su sangre se volvía parte de esa enorme isla, cuando la mantis se acerco a ellos Alex aparto la cabeza de Astrid y coloco la suya, -Dijiste que querías devórame, hazlo- Dijo Alex, pero la antis bajo la cabeza y se acerco a Astrid, Alex rodeo la cabeza de Astrid con sus brazo, Astrid sintió en su rostro una gota cálida levanto la mirada y vio el rostro de Alex de sus ojos brotaba sangre como si fueran lagrimas, -Ella no- Dijo Alex, dos enormes alas detrás de Alex se extendieron cubriendo completamente el cuerpo de Astrid, -Cierra los ojos- Dijo Alex mientras la mantis abría su boca para devorar a Alex, pero fuertes golpes se escuchaban a los lejos cada golpe anunciaba que algo se estaba acercando hasta que un enorme demonio con la apariencia de un rinoceronte de siete cuernos y la piel oscura con varias espinas fue lanzado a la mantis alejándola de ellos y provocando que son su enorme navaja los soltara, Alex sostuvo a Astrid en sus brazos al caer y ambos escucharon los gritos agonizantes de varios demonios, los fuertes golpes provocaban temblores en la isla lo que alerto a todo ser vivo en ese lugar de una presencia hostil de la naturaleza de la isla de ella emergió Paimon cubierto de la sangre de los demonios que había matado, vio el estado en el que Astrid se encontraba de su boca brotaba sangre por los órganos que el demonio había destrozado y su brazo se encontraba inmóvil casi fue arrancado de su cuerpo mientras sus costillas rotas le dificultaban respirar, Paimon extendió su brazo y la marca de Mixu comenzó a arder un portal se abrió conectando el plano terrenal con el infernal Paimon extendió su brazo y del portal las manos de Mixu le entregaron el látigo, la mantis dio un fuerte grito estaba furiosa y fue directo a Paimon, él espero el primer ataque cuando la bestia extendió sus garras Paimon las esquivo no si antes dirigirse hacia las patas traseras y con facilidad quebrar una de ellas hasta arrancarla de su cuerpo, pero rápidamente se estaba regenerando por lo que Paimon invoco sus mitones y dio un fuerte golpe en el estomago de la criatura obligándola a regurgitar la poca comida que tenia y su propia sangre, extendió el látigo y dio un fuerte golpe donde se dibujo una marca de fuego que se elevo con fuerza quemando la cabeza de la mantis esta grito de dolor mientras dirigía sus navaja a todas partes buscando a Paimon para destrozarlo pero estaba completamente ciega y dañada parte de su cerebro se derritió por el calor del látigo lo que provoco que se tambaleara a los costados hasta caer, Paimon camino hacia él y aplasto la cabeza y le arranco cada pata y las navajas, luego corrió hacia Astrid y la tomo en sus brazos

-¿Porque no me dijiste que vendrías aquí?- Paimon reflejaba tristeza en su rostro miró a Alex quien al igual que Astrid regeneraba sus heridas, sus órganos estaban destrozados al igual que sus costillas y en su estómago había una profunda cortada que lo había atravesado por completo, noto la sangre de los ojos de Alex, -¿Estas bien?

Alex lo miro mientras que de su boca brotaba sangre, -Ocúpate de Astrid- Alex la miro y luego comenzó a caminar hacia Adhara la vio sentada alado del cuerpo de Ira quien estaba consiente pero inmóvil por las heridas, -Veamos que estúpido eres- Dijo Alex usando su don logro ver que era Ira quien estaba con ellos, -¿Que demonios te paso?- Pregunto Alex

-Envidia me jodio es todo, ya estoy...

-¿Porque mierda no dijiste nada del híbrido?- Preguntó Alex furioso

Ira lo miró sorprendido y detrás de Alex logró ver como Paimon traía a Astrid entre sus brazos, -Mierda.

-Ira, ¿Qué sucede?- Preguntó Astrid, -¿Porque es tan importante el hijo de Adhara

-Solo díselo- Dijo Paimon

-Él hijo de Adhara también es hijo de Gula, Amon los unió mediante la profecía para que se enamoraran, ella dio a luz a Atem, según la profecía se enamorara profundamente de una mujer virgen la cual él embarazara y dará a luz a Amon en su forma humana así él estará libre de toda atadura infernal o celestial, pero necesita mucha ayuda para hacerlo además él será quien desate el infierno en la tierra.

-¿Donde está?- Preguntó Alex, Ira lo miro, -Ella dijo que te lo entrego a ti, así que dime, ¿Dónde está el híbrido?

-Lo crie por un tiempo en secreto en el infierno pero luego lo entregue a una familia de la descendencia de Dios, creo que aún vive con ellos.

-¿Porque no dijiste nada?- Astrid miró a Paimon

-Y-yo no quería involúcrate en esto- Dijo Paimon

-Hablamos del destino de la humanidad, Paimon yo debo protegerlos quiero que vivan y ¿tú me lo ocultas?- Astrid miró a Ira, -¡Y tú también!

-Ella tiene razón- Dijo Ira, -No debimos hacerlo pero Astrid pásate por tanto no queríamos que sufrieras más.

-Bájame- Dijo Astrid, Paimon la bajó con cuidado, pero ella ni siquiera lo miro y camino hacia donde estaban los demás, -Porque siempre me ocultan cosas- Susurro Astrid

-Bien, ahora sabemos lo que sucederá si le ocultamos algo- Dijo Alex caminando detrás de Astrid

-Me odia- Dijo Paimon

-No exageres solo está molesta se le pasara- Dijo Ira mirando a Adhara quien había tomando la mano de Ira

-¿Mi hijo esta bien?- Pregunto el ángel

-Si.

-¿Puedo ver a Gula?

-Déjame pensarlo- Dijo Ira soltándose con fuerza del agarre de Adhara alejándose de todos, ella permaneció en silencio mientras Paimon camino detrás de Ira

-Me ordenaste matar al híbrido- Dijo Piamon

-Así es- Contestó Ira

-Sabías que era hijo de tu hermano y aun así me pediste que lo matara.

-Si.

-Ira si Gula se entera de esto...

-No lo hará.

-No quiero que ella me odie.

-¿De qué demonios hablas?- Ira miró a Paimon

-Le ocultamos muchas cosas y una es peor que la otra, Ira si ella llega a saberlo yo, yo no se que haria.

-¡No lo ara Paimon!, cálmate de una vez solo fue un pequeño tropiezo es todo, además ella te ama y eso no cambiará deja que me ocupe de esto y lo arreglaremos, todo estará bien solo vigila al ángel- Paimon no dijo una sola palabra solo camino hacia Adhara quien lo miro

-Ella estará bien, es fuerte- Dijo Adhara

-¿Aun lo amas?- Pregunto Paimon

Adhara sonrió amargamente, -Claro que lo amo, aunque no podamos estar juntos, aunque él seguramente me olvido yo lo seguiré amando hasta el final.

-Él no te olvido, pero tiene una condena que cumplir.

-Así que no me olvido- Adhara comenzó a llorar, -Ella prometió que me liberaría junto a mi hijo, cuando eso suceda haré lo posible por liberar a Gula.

-¿Ella...- Paimon suspiro, -Eso será difícil.

-¿Tu eres un esclavo?

-Pronto dejaré de serlo.

-¿Porque estás tan seguro?

-Él Diablo me lo prometió, cumplí su pedido a cambio de mi libertad.

-Pero aun sigues siendo un esclavo.

-Cuando despierte lo hará, necesito la libertad para estar junto a ella.

-Ella te ama- Adhara miro a Paimon, él la miraba directamente

-¿De verdad lo crees?- Preguntó Paimon

-Si, solo estaba un poco molesta porque al parecer le ocultaste algo importante.

-Solo no quiero involucrarla en nada más ya ha pasado por mucho.

-Dime demonio ¿Y si él Diablo no cumpliera su promesa de liberarte para que logres estar junto a ella?

Paimon miro a Adhara, sus ojos grises parecían penetrar su alma, algo que la obligó a dar un paso atrás, -Volvería cenizas el infierno- Contestó Paimon

Astrid:

Ella se encontraba caminando hacia los demás, -Astrid- Escucho su nombre volteó y vio a Alex caminando lentamente hacia ella, -No puedo regenerarme igual de rápido que tú, así que te agradecería que fueras más lento- Dijo Alex

-Déjame ayudarte- Dijo Astrid colocando la mano de Alex alrededor de su hombro para que pudiera caminar mejor, -No debiste hacerlo.

-¿Hacer que?

-Ofrecerte en mi lugar.

-No te preocupes, no me moles...- Alex la escucho, Astrid estaba llorando

-Por favor, no vuelvas a hacerlo, Alex no podría, yo no soportaría perderte otra vez.

-Astrid- Alex tomó la mano de Astrid, -¿Te sentirías mejor si ocultas mi corazón?

-Pero es tuyo.

-No, es tuyo- Alex le sonrió, pero fueron interrumpidos por los demás quienes corrieron hacia ellos, Jakel de un salto que derribó a Alex a las arenas abrazándolo mientras que Astrid fue derribada por Casandra

A lo lejos Paimon los observaba, el amor siempre fue un tema complicado para cualquier plano sin importar si lo experimentaron o no de lo único que todos están seguros es que con el amor llega el dolor un eterno dolor que muchos preferían evitar ese ataque, Paimon no logro evitarlo al igual que Gula la ventaja es que Astrid pertenece a los tres planos y pueden estar juntos la desventaja es que al pertenecer a los tres planos no solo se verían muy poco también ella era parte humana por lo que su corazón podría cambiar y eso atormentaba a Paimon, él recordó lo que le había dicho Faddei, -Solo cuídala, no eres el único que debe amarla- Al recordar esto Paimon miro a Alex quien mantenía su mirada fija en ella

Plano terrenal: Entre los campos verdes e invernales donde la luz del sol no llega

-No logre encontrar el paradero del híbrido, pero el demonio Ira sabe donde esta- Dijo Envidia

-Bien, solo debemos arrancarle esa información, no será problema para ti ¿Verdad?

-No padre- Dijo Avaricia, Jorel contemplaba el cielo negro como si no existiera Dios o él Diablo, como si el balance no significara nada, -Pronto volveremos a ser una familia.