LA ISLA SANGRIENTA: PARTE 2

Advertencia: Este capítulo contiene, contenido violento, lenguaje inapropiado, podría perturbar a algunos lectores, por favor preste atención.

Plano infernal:

En el momento en que Paimon cruzó el portal con Atena lo primero que escuchó fueron gritos, vio como varios generales discutían por el puesto de Paimon y entre ellos varios invocaron sus armas dispuestos a luchar por el, Paimon camino lentamente hasta ellos mientras observaba hasta que punto llegarían por un puesto que él había ganado con tanto sacrificio, hasta que uno de los generales atacó cortando la cabeza de uno de ellos los guerreros observaban el baño de sangre ese fue el principio para una masacre entre ellos, mientras varios yacían en el suelo desangrándose y con varios de sus miembros esparcidos, otros no alzaron sus armas y se hicieron a un lado el único en pie era Lexus un general que poseía unas setenta y ocho legiones, alzó su arma como muestra de su fuerza y victoria

-¿Que harás cuando Paimon vuelva?- Preguntó uno de los que se negaron a combatir por el puesto de Paimon

-He oído que ese esclavo se ha vuelto débil por su zorra, lo mataré, me quitare un asqueroso peso de encima- Dijo Lexus hasta que una mano atravesó su pecho arrancando parte de su columna mientras se arrodillaba en el suelo desangrándose

-Veo que te gusta hablar- Dijo Paimon, clavo las uñas de su mano izquierda en la cara de Lexus mientras introducía su mano derecha en su boca arrancándole la lengua, Paimon extendió su mano y uno de sus guerreros corrió hacia él con unas largas cadenas que en el final tenían ganchos afilados y oxidados los clavó en la piel de Lexus y lo arrastró hasta el campo de entrenamiento su piel poco a poco era arrancada de su cuerpo de una forma violenta y dolorosa, estaba siendo despellejado vivió y arrastrado una vez que llegaron Paimon logro ver que solo un gancho seguía en su lugar mientras que de los otros colgaban trozos de piel bañadas en sangre, -¡Imbéciles!- Gritó Paimon para sus guerreros, todos ellos se reunieron a su alrededor, -Él día de hoy les enseñare a cortar carne- Dijo Paimon, Mixu se acercó a él entregándole un rollo de tela que al abrirlo se desenrollo y en él había una enorme colección de cuchillos de diferentes tamaños y filos, Paimon tomó uno de ellos y sonrió fue directo al abdomen de Lexus cortando finos pedazos de carne que le entregaba a Atena para que los comiera  

Uno de los que se había negado a luchar era Neo, quien miraba atentamente la escena, -Tal vez Lexus se adelantó al llamarlo débil.

-Eso es obvio- Dijo la general Lia, Ambos habían luchado bajo el mando de Paimon en varias conquistas para extender el reino del Diablo en el desierto infernal ellos conocían a Paimon y sabían que con el sufrimiento, los castigos él no conocía la piedad y tampoco los límites.

-Solo eres un asqueroso pedazo de carne sin valor- Paimon se acercó al oído de Lexus, -Sabes, amo a Astrid más que a nada en el mundo, la amo más que a mi libertad así si te vuelvo a escuchar te matare- Paimon siguió torturándolo, dándoles una pequeña demostración de lo que les pasaria a quienes lo desafiaran, este era un castigo mínimo ya que no le hizo frente al general Paimon, pero muchos se preguntaban qué pasaría si lo hubiera desafiado de frente a alguien tan sádico como él, esa era la pregunta del millón.

-Felicidades por comprometerse general- Dijo Mixu

-¿Comprometido?- Pregunto Neo, -General ¿se ha comprometido con la princesa Astrid?

-Si- Contesto Paimon entregándole los instrumentos a Mixu, -Termina tú, tengo algo que hacer- Dijo Paimon pero revelando un pequeño sonrojo que a pesar de intentar ocultarlo su blanca piel se lo impedía, simplemente evito hacer contacto con los demás y se la dirigió hacia el castillo del Diablo, en una de las habitaciones subterráneas se encontraba uno de los herreros infernales un conocido que le debía varios favores, Paimon bajo buscándolo, abrió una de las puertas que se encontraba en las profundidades del castillo y la habitacion estaba rodeada de instrumentos para trabajar, armas y armas de tortura, al rededor de las paredes había fuego infernal donde forjaba las armas, él herrero lo miro

-General Paimon, ¿A que se debe su inesperada visita?- preguntó Faddei

-Tú fuiste uno de los ángeles que descendieron al infierno en la rebelión, ¿Verdad?- Preguntó Paimon

-Si.

-Has vivido muchos años y has visto a la humanidad adaptarse a todo esto, has visto como muchos ángeles se han enamorado de humanos así como demonios, dime ¿Qué crees de mí y Astrid?

-Ese tipo de amor solo ha terminado mal a lo largo de los siglos, ángeles y demonios, demonios y humanos o ángeles y humanos solo ha traído miseria y dolor- Al escucharlo Paimon sintió miedo su rostro cambió por completo, -Pero no nos adelantemos tanto, recuerda que ella es una de todos y ese tipo de amor aún no fue escrito es posible que ustedes rompan el eslabón.

-Es bueno escucharlo- Paimon sonrió levemente

-Solo cuídala, no eres el único que debe amarla.

-Eso solo fue una pregunta, pero a lo que en verdad vine es porque quiero que hagas una serie de cosas a mi látigo- Dijo Paimon entregándolo, -¿Crees que puedas hacerlo?

-Es una hermosa arma, parece arte- Sonrió el herrero, -Puedo hacerlo.

-Bien, avísame y vendré a buscarlo- Dijo Paimon saliendo de la habitación al cerrar la puerta recostó su cuerpo sobre ella y cubrió su boca con su mano derecha sonrojando sus mejillas y sonriendo, -Tenemos esperanzas, eso es más que suficiente para mi.  

Plano terrena: La isla sangrienta

-¡Mierda!, ¿¡De donde carajos salió esa cosa!?- Gritó Loren

-¡No lo se, solo corre!- Dijo Jakel mientras una enorme criatura que tenía la capacidad de camuflarse con su alrededor los seguía, la sangre de Jakel lo atraía, ambos cayeron a un pequeño lago dentro de la isla, un fuerte sonido distrajo a la criatura y dejo de seguirlos

-¿Porque crees que dejó de seguirnos?- Pregunto Loren, pero Jakel permaneció en silencio y con la mirada fija en un lugar, -¿Que demonios te pasa ahor...- Pero Jakel cubrió la boca de Loren con su mano  y apuntó a una dirección era una serpiente gigante que se arrastraba hacia entre los árboles hasta sumergirse en el lago, ninguno de los dos lograron verla en la oscuridad de las aguas

-Una serpens celestial, ¿Por qué hay una aquí?- Susurro Jakel

-¿De qué hablas?

-Ellas son las protectoras de los ángeles condenados.

-¿Ángeles condenados?, ¿Qué tipo de condena?, ¿Por qué un ángel estaría condenado en un lugar así?

-Por romper las reglas celestiales, alterar el balance, traicionar a Dios, declararse enemigo de la humanidad, quién sabe.

-T-tú no estás condenado.

-Lo solía estar en el plano celestial, pero Camio me había liberado, pero esto es diferente es como si todo fueran fortalezas para proteger lo que sea que esté ahí dentro.

-¿Que hacemos?, tu sabes de estas cosas.

-Es obvio, salir antes de que esa cosa nos devore- Ambos intentaron salir de las aguas, pero Jakel comenzó a hundirse como si la tierra lo estuviera tragando  

-Falta poco, solo un poco más y lo lograremos- Grito Loren hasta que vio a Jakel y noto que solo su cabeza permanecía fuera del agua el resto de su cuerpo era tragado lentamente, -¿Porque te hundes?, ¡Jakel toma mi mano!

-No puedo- Dijo Jakel, levantó su mano izquierda y le mostró su muñeca a Loren, -Estoy marcado y este lugar lo sabe- Dijo Jakel

-N-no importa, toma mi mano te sacare.

-Si lo hago solo te hundirás conmigo.

-¡No me importa!, tu me salvaste te lo debo.

Jakel sonrió -No te preocupes, si llegan al centro de este lugar tal vez logren liberarme o tal vez cumpla la condena que debería cumplir- La serpiente comenzó a enrollarse en el cuerpo de Jakel cubriéndolo por completo y asfixiándolo para hundirlo más rápido abrió su boca y con fuerza mordió el hombro de Jakel

-No, no voy a dejarte ir tan fácilmente- Dijo Loren, tomó un pequeño palo y comenzó a hacer un circulo infernal, tenia miedo pero lo haría de igual forma

-¿Que haces?

-Cállate y no me desconcentres- Loren cortó la palma de su mano derramando su sangre sobre el círculo, -Deséame suerte- Dijo Loren se alejó del círculo pues de este emano enormes llamas infernales, Loren había invocado un demonio pero no era cualquier demonio, era un devorador celestial pertenecía a una raza de demonios que ya no podían ser domesticados y fueron por ellos para matarlos pero muchos lograron huir de los cazadores ocultándose en las sombras del infierno a la espera de un ser celestial para devorar

-Loren, creo que no lo pensaste bien- Dijo Jakel la enorme serpiente se sintió amenazada al ver ese ser ante su presencia, tenia unos dos metros de alto, era robusto y su cuerpo completo estaba cubierto de pelo de color marrón mientras que solo se permitía ver su boca, sus ojos estaban ocultos bajo el perlo pero no eran necesarios su nariz era lo importante detectaba solo los olores de los seres celestiales, él devorador celestial uso su nariz y en menos de un segundo detecto a la serpiente y Jakel abrió su boca rugiendo con fuerza dejando ver así sus enormes y afilados colmillos, corrió hacia ellos y la serpiente soltó a Jakel para matar a la bestia, Loren tomo la mano de Jakel e intento sacarlo pero era inútil, -Hiciste todo lo que pudiste Loren y te agradezco por eso, pero ahora debes irte- Dijo Jakel

-¡Cállate!, te sacaré de aquí oíste- Loren era arrastrado por las aguas así que Jakel lo solto mientras Loren no lo hacía, su mano comenzó a resbalarse

-No lo hagas, toma mi mano, vamos jakel casi lo logramos- Jakel lo miró con tristeza, Loren no pensaba soltarlo no iba a hacerlo

-Loren...- Jakel estaba por alejar a Loren hasta que dos manos más tomaron la suya al mirar sorprendido eran Noah y Dragos

-Vamos, podemos hacerlo- Dijo Dragos

-¡No te des por vencido!- Gritó Noah, Jakel tomó fuertemente la mano de Loren y los tres comenzaron a sacarlo lentamente de las aguas hasta liberarlo

-¡Corre!- Gritó Loren, estaba exhausto, Jakel tomo a Loren en sus brazos y lo llevó con él, no pensaba abandonarlo mientras Dragos y Noah estaban detrás de él, intentaron ir hacia la costa y en el camino chocaron con Casandra

-¡Casandra!- Dijo Dragos abrazándola, pero Casandra tomó la mano de Dragos rápidamente e intentó alejarse del lugar

-¿Que sucede?- Pregunto Noah

-Una cosa está siguiéndome- Dijo Casandra

-No podemos ir por ese lado, también estamos huyendo- Dijo Loren

En ese momento un enorme tigre de unos cinco metros con dos enormes colmillos y un pelaje rojo sangre estaba delante de ellos, parecía estar furioso y buscaba matar, Dragos lo miró fijamente algo andaba mal y supo que era el pelaje rojo del enorme tigre se había mezclado con su propia sangre

-Tenemos una ventaja- Dijo Dragos

-¿Que ventaja?- Preguntó Casandra

-Esa cosa está ciega, alguito lo hirió y está buscándolo, debió haberte confundió con él y te digo para matarte- Casandra recordó haber visto a alguien pero fue rápido para ella que seguía débil por el ataque que habían sufrido en el crucero

-Recuerdo haber visto a alguien pero no sé quién era o qué era, eso debió haberlo herido- Casandra era rápida pero al mirar a si alrededor Noah tal vez logré escapar, pero Dragos no era muy rápido, Loren parecía estar cansado y Jakel tenía una profunda herida, -Soy rápida, puedo hacerlo- Dijo Casandra

-¿De qué hablas?- Preguntó Noah

-Noah distraeré a esa cosa, usa tu don y localiza los peligros para evitarlos, Dragos y Loren ayuden a Jakel por alguna razón su herida no sana así que tienen que ayudarlo.

Loren y Dragos ayudaron a Jalek y Casandra invoco su arma provocando con rapidez una herida en la mejilla del tigre, Casandra respiro profundamente cortó la palma de su mano para atraer a la bestia así la seguiría y ella lo alejaría de los demás, el tigre fijó su olfato en ella y los demás comenzaron a correr

-¡Casandra, mira el cielo para encontrarnos, mira el cielo!- Grito Dragos, Casandra sonrió se inclino coloco sus manos mientras el tigre corría hacia ella y dio todo para no ser alcanzada por el tigre y alejarlo de los demás, pero esa cosa era muy rápida provocando varias heridas en la espalda de Casandra mientras a los lejos escuchaba fuertes rugidos que cada vez se acercaban más a ella, fuertes pasos que se acercaban, enormes pájaros comenzaron a volar de los árboles por los golpes de la criatura cuando el tigre estaba cerca salto sobre Casandra para matarla en ese momento Casandra se cruzó con Astrid y Alex quienes eran seguidos por una enorme bestia, ambos tomaron sus armas al ver al tigre y Alex ubicado en la izquierda y Astrid a la derecha ambos apuntaron con el filo de sus armas a los hombros del tigre hasta sus patas traseras así el tigre fue desangrándose mientras Alex y Astrid continuaban corriendo son detenerse, Casandra se detuvo al verlo y de la nada un enorme devorador celestial corrió ante Casandra de esa bestia estaban huyendo Astrid y Alex, pero Casandra fue ignorada por la criatura ellos se habían alejado de ella.

Casandra quería ayudarlos pero sentía que sería una carga con las heridas de su cuerpo, --¿Por qué había un devorador celestial en la isla?-- Se preguntó Casandra --¿Y porque solo los seguía a ellos?-- Casandra miró el cielo y vio una pequeña señal de humo cerca de ella sonrió y caminó hacia ella, en poco tiempo encontró a Loren, Dragos, Noah y jakel

-¡Casandra!- Dragos corrió hacia ella para ayudarla, tenía varias cortaduras en su cuerpo algunas de ellas profundas

-¿Estas bien?- Preguntó Noah

-Si solo necesito descansar, vi a Alex y Astrid- Dijo Casandra mientras se sentaba en la arena y Dragos curaba sus heridas

-¿Donde?- Preguntó Jakel

-Ellos me ayudaron, mataron con mucha facilidad al tigre y luego siguieron corriendo, estaban siendo perseguidos por un devorador celestial, Aun no se que hace esa cosa aquí- Loren miro a Jakel

-Es por mi culpa- Dijo Loren

-¿De qué hablas?- Dragos lo miro

-Yo invoque a esa cosa, fue para que la serpiente soltara a Jakel- Loren miró a Noah, -No lo hice con malas intenciones lo juro, no creí que iría por ellos.

-Lo se- Noah se sentó a su lado y acarició las mejillas de Loren, -Cálmate, ellos estarán bien son fuertes.

-Lo hizo para ayudarme- Jakel seguía presionando la herida para evitar perder más sangre

 Dragos lo miraba furioso, -¿Porque demonios seguimos ayudándolo?, él fue uno de los que nos atacó, además está herido no logra sanar su herida y tenemos que soportarlo.

-Jakel me salvó la vida, si no fuera por él esas cosas del mar estarían devorando mi cuerpo ahora- Dijo Loren

-Para mi eso es suficiente, salvo a Loren- Dijo Noah

-No nos ha lastimado- Dijo Casandra, Dragos los miró y frunció el ceño, Jakel permaneció en silencio

Astrid y Alex:

-Alex, ¿Qué pasó con mi ejército?- Preguntó Astrid

-La mayoría cayó en batalla y las demás volvieron al infierno, dijeron que esperarían a qué volvieras para liderar las nuevamente.

-No podré mirarlas.

-¿Que?

-No podré mirarlas a la cara, yo les pedí que me ayudarán les prometí libertad, les prometí un mundo mejor cuando gobernará y solo les otorgue muerte y sufrimiento, no merezco luchar a su lado- Astrid colocó su mano en su frente cubriendo sus ojos, -Yo debí haber hecho más.

-Aceptaste ser usada por el Diablo como escudo para Ira, sufriste miles de torturas, luchaste por nosotros, soportaste el abismo, fuiste capaz de detonar tu arma para destruir la mitad de del ejército de Camio y aun así me dices que ¿Debiste hacer más?, si es así cómo se siente el peso del mundo en los hombros de la elegida estoy feliz de no estar en tu lugar, pero si quiero estar a tu lado al igual que todos y tu ejército espera paciente que vuelvas con ellas.

-¿Como lo haces?

-¿Hacer que?

-Después de todo lo que pasaste, todo lo que sufriste y la maldición con la que cargas ahora, ¿Cómo lo haces para seguir adelante?- Pregunto Astrid

Alex dejó de caminar y la miro triste, -Eres tú- Después de decir esto siguió caminando, Astrid lo miro, pero decidió no decir nada solo seguirlo, ambos permanecieron en silencio unos minutos Alex estaba delante de Astrid, pero por alguna razón se detuvo un fuerte golpe retumbó la tierra, ambos vieron una enorme serpiente caer ante ellos, pero aun seguía vivía y luchando contra una bestia enorme y hambrienta, la serpiente atacó arroyándose en el cuerpo de la bestia, ambos escucharon como varios huesos de esa bestia se rompieron mientras la serpiente abría su boca y comenzó con la cabeza de la bestia pero la bestia mordió la lengua de la serpiente arrancándosela, comenzó emanar una gran cantidad de sangre de la boca de la serpiente rápidamente soltó a la bestia arrojándola con fuerza cerca de Astrid y Alex

-Un devorador celestial- Dijo Astrid, Alex rápidamente tomo la mano de Astrid y comenzó a correr pues el devorador fijó sus ojos y olfato en ellos estaba cerca de atraparlos extendió su mano para tomar a Astrid pero Alex invoco su mazo lleno de puntas afiladas giró rápidamente y lo golpeó con fuerza rompiéndole la mano, él devorador gritó con fuerza mientras ellos intentaban alejarse, Alex usó su don para evitar más problemas en el camino, pero vio como Casandra era perseguida por un enorme tigre

-Astrid prepárate, tenemos uno al frente está detrás de Casandra- Dijo Alex

-Bien- Astrid preparó su guadaña al igual que Alex quien transformó su mazo en una katana, mientras el devorador estaba detrás de ellos hambriento en el momento que se acercaron a ella extendieron sus armas pasando de largo a Casandra y cortando la carne del tigre. ambos continuaron corriendo ya que aun los seguía

-Astrid llevémoslo a la costa- Dijo Alex

-¿Cuanto falta?- pregunto Astrid

-Solo unos metros- Ambos continuaron corriendo hasta llegara a la costa se detuvieron en las rojas arenas y lo miraron, -Tenemos que llevarlo al mar.

-¿El mar?

-Un amigo tiene hambre- Dijo Alex mirando una enorme serpiente marina rodeando la isla

-Bien, le cortare los tendones- Astrid sonrió y corrió rápidamente hacia él esquivando cada ataque, la bestia la sitio acercándose a la costa en ese momento ella extendió su guadaña y cortó el tendón de la pierna izquierda, se deslizó evitando que la atrapara y corrió a la derecha cortándolo, mientras el devorador estaba a punto de atrapar a Astrid Alex en un rápido movimiento le cortó los dedos en el momento en que parte de su ensangrentado cuerpo tocó el mar su sangre atrajo a al enorme serpiente marina quien salió con rapidez atrapando el cuerpo completo del devorador con su boca arrastrándolo al mar donde varios seres marinos fueron atraídos por su sangre en poco tiempo una pequeña parte del mar se había vuelto turbulenta y roja, el devorador estaba siendo devorado por otros

-Tenemos que volver con la serpiente- Dijo Alex

-¿Lo viste verdad?- Preguntó Astrid

-Si, las aguas que cuida la serpiente son una puerta.

-Vamos- Ambos volvieron a entrar a la peligrosa naturaleza de la isla, Alex y Astrid habían vuelto a las aguas de la serpiente la cual estaba enrollada sobre la rama de un árbol que estaba sobre las aguas, miró a ambos mientras su boca seguía sangrando, bajo lentamente mientras ellos la miraban se arrastro hasta Astrid e inspeccionó su cuerpo lo mismo hizo con Alex, luego simplemente se arrastró a las aguas los miro y continuo hasta sumergirse, ellos la siguieron adentrándose en las oscuras aguas que lentamente comenzó a tragarlos, Alex tomó la mano de Astrid y la tierra que tocaron sus pies los tragó rápidamente hasta caer dentro de una cueva totalmente seca y sin salida, una pequeña y débil luz apuntaba a una mujer rodeada de plumas con dos enormes alas detrás de ella, sus manos estaban extendidas y encadenadas al igual que sus piernas, su largo y dorado cabello cubría su rostro y sobre su cabeza había una aureola que era oscura

-¿Quienes son?- Preguntó ella

-Soy la elegida- Dijo Astrid

-Soy un descendiente de Caín- Contesto Alex, -¿Y tú eres?- Pregunto Alex

-Soy Adhara.

Plano infernal:

-General- Dijo Mixu a Paimon

-¿Que quieres?- Pregunto Paimon

-Necesito hablarle sobre algo en realidad pedirle un consejo.

-Ya dilo- Dijo Paimon mientras estaba leyendo el informe de los demás generales en el tiempo de ausencia de Paimon

-¿Es posible amar a alguien que no es exactamente del mismo plano?

-¿Que?

-Bueno, creí que lo sabría, usted está comprometido con la elegida, ella es del plano terrenal.

-Pero ella pertenece a los tres planos no solo uno imbécil.

-Entiendo, muchas graci...- Paimon tomó con fuerza el brazo de Mixu, -¿Que hiciste?

Él lo miró asustado, -B-bueno yo...

-Ve con Gula- Dijo Soberbia

-¿Estabas espiando?- Preguntó Paimon

-Cállate- Soberbia miro a Mixu, -Ve y pregúntale sobre su antiguo amor- Dijo Soberbia y se alejó- Ambos se miraron, Paimon fue con él ya que le dio curiosidad el tema de Gual como el de Mixu

Mixu y Paimon caminaron hacia Gula, -Señor Gula- Dijo Mixu

-¿Que sucede?- Pregunto Gula

-Me preguntaba cómo fue su antiguo amor- Dijo Mixu

Gula lo miró furioso, -¿A que quieres llegar esclavo?

-Quiero saber como termino- Mixu dio un paso atrás

-¿Porque?

-Quiero saber si me es permitido amar a un ángel- Dijo Mixu, Paimon y Gula lo miraron sorprendido

Gula comprendía perfectamente a Mixu, suspiro y su cara reflejaba una enorme melancolía -Hace miles de años yo me enamore de un ángel llamado Adhara- Dijo Gula