CAPITULO 30

Estoy en el taxi camino a mi antigua casa aquí en Perth, aún no puedo creer que Michael la haya comprado y que haya estado en ese lugar, siento un nudo en mi estómago, solo de estar en este país, no sé con qué voy a encontrarme allí.

Fue difícil la despedida con la señora Valdez, en los últimos meses le he tomado un gran aprecio es como una madre y hace tiempo que no sentía ese calor maternal después del fallecimiento de mi mamá. Y fue agradable tener su compañía y escuchar todos los días sus ocurrencias.

Mientras pienso y pienso, el taxista me informa que hemos llegado, alzo mi mirada y observo por la ventana aquella casa, le pago al taxista y me bajo.

Parada en la entrada me viene a la mente el recuerdo de mi primera cita con Adam, tomo mi maleta y saco la llave de mi bolsillo y abro la puerta.

Al entrar observo aquel lugar, sigue igual como la deje cuando me fui, Michael no le cambió absolutamente nada, observo el gran sillón y vuelven a mi mente los recuerdos, sacudo mi cabeza ¡Basta!, ¿para eso querías que viniera Michael?, para recordarlo.

Subo las escaleras, hacia la habitación y sobre la cama veo un sobre blanco, mi corazón se detuvo por un momento, me acerco lentamente y tomo el sobre tiene mi nombro con la hermosa letra de él Isabel, me siento en el borde de la cama, bien, veamos que tienes que decirme aquí Michael.

Mi amada Isabel, si estás leyendo estas líneas es porque seguramente ya debí haber fallecido y te habrás enterado de lo que hice, primero que nada quiero pedirte perdón por haberte mentido, sé que te hice enojar con esa mentira y lo lamento mucho, nunca pensé que sería capaz de hacer algo así, pero al visitar este lugar me di cuenta de que en ti había encontrado a mi otra mitad, eres tan parecida a mí en todo que apenas podía creerlo, y en este lugar entendí el porque me había enamorado perdidamente de ti.

Sí Isabel, me enamore de ti, fuiste la mujer de mi vida y por orgullo y soberbia no quise aceptar que tenía que compartir tu corazón con otro, eso me cegó y sentí herido mi ego, la única mujer a la que he amado profundamente y con la que comparto tantas cosas, amaba a otro hombre, me costó mucho aceptarlo y asimilarlo, me volví loco y fue cuando inventé mi enfermedad.

Sé que no fue lo correcto, lo admito, pero en su momento y en mi mente era la única manera de tenerte a mi lado porque tenía miedo de perderte, sabía que lo amabas más a él que a mí y el pánico me abrumo, porque no podía soportar tu ausencia en mi vida y volver a quedarme solo.

Me había acostumbrado a tu presencia, tu sonrisa, tu cuerpo, tu aroma, que el solo hecho de pensar vivir sin él, me hería en lo más profundo de mí ser.

Tal vez morí antes de lo pensado o dios me castigo y en serio me mando una enfermedad real por haberla inventado, pero quiero que sepas, que siempre estuve arrepentido por mentirte y siempre quise decirte la verdad pero fui un cobarde que no quiso aceptar la realidad y conformarme con lo que me ofrecías y te pido una vez más que me perdones por todo lo malo.

Te amo y siempre te amaré y espero que en otra vida nos volvamos a encontrar y esa vez espero que tu corazón y tu amor me pertenezca por completo.

Siempre tuyo Michael.

Me brota una lagrima y aprieto la carta sobre mi pecho, veo de nuevo la carta y en la parte inferior veo una nota

P.D. En la siguiente página encontraras las instrucciones, para entregar al heredero la colección de relojes y mancuernillas que te pedí que guardaras.

¿Heredero? Frunzo el ceño y paso a la siguiente página.

Isabel seguramente te estarás preguntando porque te pedí que fueras tú quien entregara la colección de relojes y mancuernillas de mi padre, la respuesta es una historia que nunca te conté y parte de esa historia tiene que ver contigo, cuando tenía ocho años mi padre adoptó a un chico unos años mayor que yo de trece años que había quedado huérfano de madre

Dicha mujer había trabajado para mis padres por años y mi padre decidió hacerse cargo del chico al que consideré mi hermano, cuando creció y cumplió la mayoría de edad él decidió investigar por su parte y buscar a su padre biológico no porque no quisiera a mis padres, entendí que solo quería saber de su origen, pero mi padre no lo tomo de esa manera y le advirtió que si encontraba a ese hombre, que no volviera y que desde ese momento dejaría de ser su hijo.

Mi hermano ya había tomado su decisión y desapareció, mi padre murió sin saber de él, sin verlo en su lecho de muerte y en su testamento había decidido que la mitad de cada colección la dividiéramos entre los dos.

Cuando comencé a hacerme cargo de mis negocios, contraté un detective privado para que lo buscara, por años lo busque si tener éxito, hasta que por fin las pistas me llevaron hasta Australia y di con él lamentablemente ya había fallecido, me informaron que la causa de su muerte había sido un infarto, decidí investigar más y conseguí que mi hermano se había enamorado de una mujer con la que tuvo un romance breve hasta que ella se enteró que mi él era pobre y ella decidió abandonarlo.

Investigué a la mujer y descubrí que había tenido un hijo y que se había casado con el hijo de un prominente empresario con quien la mujer también había tenido un romance.

Luego de mucho investigar descubrí que tuvo su hijo a los nueve meses de embarazo un hijo varón, busque el registro del chico y en él había una prueba de ADN realizada por mi hermano al momento de nacer él bebe, cuando mi hermano descubrió que el niño era su hijo, sufrió un infarto, tenía una enfermedad cardiaca y nunca nos enteramos.

Encontré a esa malvada mujer y por ende a mi sobrino, viviendo en Perth, solo que él se había ido del país y se estableció por fuera, aun así lo contacte vía video llamada y para mi sorpresa él ya sabía toda la verdad, sabía que no era hijo del hombre que lo crio.

Te cuento todo esto porque el chico indirectamente está ligado a ti, el nombre de mi sobrino y heredero de la colección de relojes y mancuernillas es Jason Turner.

¿Turner? Abro los ojos como platos y pongo mi mano en la boca, ¡No puede ser!

Así es Isabel mi sobrino es el hermano de tu amiga Jessica Turner, para el momento en el que te escribí esta carta el chico había regresado a Perth para hacerse cargo de los negocios de su padre y por eso estuve en tu casa en unos de mis viajes de trabajo.

Sé que para ti no es fácil acercarte a esa familia después de todo lo que ha pasado, pero te pido por favor que le hagas llegar esa herencia, la única que él tendrá de su verdadero padre.

Una vez más te pido perdón por colocarte en una situación difícil.

Te Amo y te agradezco.

No puedo creerlo, el hermano de Jessica no es el hermano de Jessica, ¡Ay dios!, reviso la carta y veo que en la parte de atrás hay un número telefónico que asumo es el de Jason.

Ahora lo entiendo todo, en algún momento Jessica me indico que su hermano no era muy cercano a ellos después que creció y cumplió la mayoría de edad, se fue a Londres y por años no regresó.

¿Qué habrá sentido ese chico al enterarse de esa verdad? Y obviamente Jessica no debe saber nada, ella siempre estuvo absorta en sus propios problemas, nunca conocí a la madre de Jessica pero jamás pensé que fuera alguien tan calculadora y fría.

Ahora tú me obligas a tener este secreto, si en algún momento vuelvo a ver a Jessica como le oculto esto ¿ah?, digo gritándole al techo.

Dejo la carta en la cama y comienzo a caminar de un lado a otro, mientras más rápido salga de esto mejor.

Bajo las escaleras y busco mi maleta y primero me doy una ducha, pienso y pienso y si la señora Valdez tenía razón la casualidad ha sido la protagonista en toda esta historia y la verdad puedo decir que ya comienzo a creer en el destino.

Pero esta noticia no es muy agradable para sentirse orgulloso de saber, algo así arruinaría a una familia por completo. Salgo de la ducha, con mi bata de baño y me coloco mi pijama, bajo para buscar mi celular y solicitar un servicio de comida, porque obviamente no tengo nada.

Después de cenar mi comida china veo el reloj y son las siete y media, subo y busco la carta nuevamente y marco el número que allí se encontraba.

(…)

- Habla Turner

- Hola Jason buenas noches, habla Isabel… Copper, la esposa de…

- Sé quién es usted señora, dígame que desea

- Me gustaría conversar en persona contigo, Michael me dejo un encargo para ti

- ¿Para mí?

- Sí, ¿crees que podríamos vernos mañana a primera hora, por favor?

- ¡Uhm!... Está bien, deme su número de teléfono y le enviaré la dirección de mi casa

- ¿Tú casa? –Digo sorprendida-

- Sí, mi casa, asumo que usted sabe toda la verdad sobre mí y su esposo, así que no puedo recibirla en mi oficina y no quisiera que nos vieran en un sitio publico

- Me parece perfecto, entonces envíame la dirección y quedamos para mañana a las ocho de la mañana ¿te parece bien?

- Me parece, que pase buenas noches señora Cooper.

Sin más me cuelga la llamada, es un poco grosero, aunque no puedo culparlo, asumo que enterarse de la verdad y guardarla con él todo este tiempo lo ha vuelto un ser duro y difícil, escucho el tono de mensaje de mi celular, reviso la ubicación de la dirección y noto que es bastante alejado, es a las afueras de Perth, Jessica en una oportunidad me indicó que sus padres vivían en el centro en unas de las zonas más lujosas pero este chico a como dé lugar quiere estar alejado lo más que pueda de su madre.

Bueno es mejor así, la verdad no quiero conseguirme a alguien que pueda verme o encontrarme con… Adam, cierro mis ojos y coloco mi mano sobre mi pecho, calma corazón calma, sé que mueres por estar cerca de él pero no podemos interferir en su nueva vida, recuerda que tiene una hija la cual es ahora más importante que nosotros.

Sacudo mi cabeza y subo a mi habitación, mañana será un largo día, apago las luces y me acuesto en mi cama, no recordaba lo confortable que es esta cama, cierro mis ojos y de inmediato me entrego a los brazos de Morfeo.

(…)

Me levante súper temprano para prepararme para ir a entregar la herencia de Michael a su sobrino, estoy esperando a que venga el taxi, muero por una taza de café, aunque dure poco tiempo aquí, debo comprar ciertas cosas para alimentarme, escuche la bocina del taxi, cojo las cajas de madera y salgo de la casa.

No sé porque estoy nerviosa, solo debo entregar esto y listo, además nunca conocí a ese chico, según Jessica ellos no eran muy cercanos, se llevaban bien pero no eran inseparables, aunque ha pasado el tiempo y estuvo obligado a regresar y con una sobrina, tal vez, su relación haya cambiado y ahora estén más unidos.

(…)

Una hora después llegue al conjunto residencial cerrado muy exclusivo, el conjunto completo tiene solo seis casas y cada una está separada al menos por dos kilómetros hay suficiente privacidad y yo que creía que era ermitaña, este chico me ganó.

El taxista estacionó frente a una casa estilo chalet, de color Marfil se veía muy acogedora pero también se notaba el lujo aún si verla por dentro, le digo al taxista que regrese a buscarme en media hora, si tengo suerte terminare esto rápido. Me acerco a la puerta y toco el timbre.

Me recibe un señor mayor con un traje negro

- Buen día señor

- Buen día ¿señora Cooper?

- -Asiento- ¡Sí!

- Pase adelante, el joven Jason la espera en el jardín

- Ok gracias –Le ofrezco una sonrisa-

Camino detrás del hombre y observo con discreción el lugar, no me equivoqué allá afuera, es muy lujoso, pisos de porcelanato italiano, aunque la decoración es muy moderna, llegamos hasta dos puertas francesas, el hombre de traje negro las abre y me hace una señal con la mano

- Señor, la señora Isabel Cooper

- ¡Gracias Peter!

- ¿Desea algo de tomar señora?

Salgo de mi ensoñamiento y respondo

- Una taza de café estaría bien gracias

Entro al hermoso jardín cubierto con azaleas, violetas y margaritas, se respiraba un aroma delicioso por las flores, ese lugar era hermoso, me acerco hasta una mesa blanca con sillas, extiendo mi mano ante el chico. El joven no se parecía en nada a Jessica obviamente no era su hermano el color de su piel es como el caramelo, ojos color ámbar pero su cabello era negro, la forma de su rostro era cuadrada muy varonil, nariz perfilada y tiene una gran cuerpo, muy tonificado y musculoso aún se podía notar con el traje azul marino que llevaba puesto, es muy guapo.

- Señor Jason encantada

- -Extiende su mano- Señora Copper o debo decirle ¿Tía? –Sonríe sarcásticamente-

- Isabel está bien

- Por favor siéntese, antes que nada lamento mucho el fallecimiento de Michael, solo conversé con él dos veces, me dio la impresión de ser un buen hombre

- -Hago una media sonrisa- Lo era, era el mejor hombre

- ¿Qué la trae por acá? –Dice cruzando sus piernas, aun con ese movimiento se veía muy varonil-

- Michael me hizo venir a Australia, para entregarte esto –Le muestro las dos cajas de madera-

- -Frunce el ceño y me observa- ¿Y eso es?

- -Le extiendo ambas cajas para que queden más cerca de él- La caja más grande es una colección de relojes que tuvo el padre de Michael y la más pequeña son una colección de mancuernillas que también le pertenecían a tu padre, él dejó estipulado que quería que tú las tuvieras

- Pero… -Mira las cajas sorprendido- Yo no creo, mi padre biológico no era ni siquiera medio hermano

- Él lo sabía, pero considero a tu padre como su hermano y su padre también lo considero un hijo, Michael está haciendo lo correcto, acéptalas por favor –Lo observo fijamente-

Puedo notar la confusión y la sorpresa reflejada en su mirada, pero al mismo tiempo aunque sus ojos son hermosos tiene una mirada apagada, triste.

- ¡Wow! –Dice pasando sus dedos por los relojes antiguos- Son hermosos, en una de mis conversaciones le indique que era adicto a coleccionar relojes, es impresionante que se haya acordado

- -Asiento- Así era Michael, él siempre tomaba un aspecto de ti y lo hace sentir especial –sonrío-

- Te prometo cuidarlos muy bien, lástima que no podre usarlos, levantaría muchas sospechas, toma la caja de mancuernillas y la abre ¿y este escudo?

- -Me asomo y veo las mancuernillas de oro blanco- ¡Uhm!... creo que es el escudo de la familia, el padre de Michael venia una familia muy antigua y noble

- Son hermosas, pero al igual que los relojes las cuidare muy bien

- -Sonrío- Me alegra saberlo, bueno mi misión ya esta cumplida, asi que fue un placer conocerte

- Michael te amaba, -me detengo antes de levantarme- eres muy hermosa ahora entiendo porque el padre de mi sobrina también te ama

Dijo el padre de mi sobrina, no cuñado.

- Ambos exageran

- No lo creo, te estoy observando y no percibo mala intención en ti, ahora comprendo.

- Vine solo a entregarte tu herencia, no a hablar de Adam o de Jessica

- -Sonríe- Mi hermana solo se encapricho y tuvo su consecuencia, una hermosa bebe y es feliz

- Me imagino, ¿Por qué me lo dices?

- Por nada, no me mal interprete

- Yo no he estado tan cerca de ella como hubiese querido –Su expresión se volvió dura-

- ¿Por qué no le cuentas la verdad a ella?, Jessica siempre me hablaba de ti con nostalgia

- No es fácil contar algo así, me costó mucho asimilarlo

- ¿Puedo preguntar cómo te enteraste?

- Un día salí a la universidad, a mitad de camino me di cuentas que había dejado mi cuaderno de notas así que me regrese, deje el auto afuera y decidí entrar, mi madre no se dio cuenta que había vuelto, mi habitación estaba justo frente a la de mis padres, su perta estaba abierta y ella estaba hablando por teléfono y escuche cuando le decía a una persona que mi padre jamás se enteraría de la verdad, que el siempre creerá que yo soy su hijo y no de aquel pobre diablo que ya estaba muerto.

- -Baje la mirada- Lo siento mucho, enterarse de algo así y de esa manera

- -Asiente- Luego de eso salí sin que se diera cuenta, adelante todo lo que pude de mi carrera y busque una especialización lejos, me fui a Londres y me quede allá por años, esa verdad nunca me ha dejado ser feliz, no he vuelto a mirar a mi padre a los ojos, él ha sido el mejor padre, él piensa que me aleje porque me di cuenta de que ellos no eran felices como pareja, al crecer me di cuenta de que ellos no son como los demás matrimonios, no se expresan cariños, nunca los vi dándose un beso o una mirada de complicidad, hay una parte en la historia que no he descubierto y la verdad no quiero decepcionarme más de mi madre, mi relación con ella no fue la misma después de eso.

- ¿Y ella nunca te ha preguntado el por qué?

- -Niega con la cabeza- No, ella está más pendiente de cuidarse a sí misma, ir de compras, reunirse con sus amigas de la alta sociedad, sus juegos de cartas.

- No puedes cargar con esa información o dejar que esa verdad te hunda, debes hacer tu vida y tienes un padre fabuloso quédate con eso, tu madre en algún momento tendrá que rendir cuentas, tal vez no en vida pero cuando muera

- No lo sé, la he visto tan tranquila que lo dudo a veces, lo que no me ha dejado ser feliz, tener hijos o tener novia o esposa es ver como se le iba a la vida a mi padre, siendo infeliz es obvio que ya no ama a mi madre pero no sé porque se distanciaron tanto

- ¿Y no has pensado que el tal vez pueda saber la verdad?

- No, no creo, una vez le intente decirle algo de eso para sacarle información y por su respuesta supe que no sabía nada, él piensa que realmente soy su hijo y me dijo que lo único que le agradece a mi madre es haberle dado a sus dos hijos, más nada

- Lo siento mucho Jason, de verdad, pero repito debes pensar en hacer tu vida

- ¡Gracias Isabel!, eres una buena mujer, Michael me lo dijo, en su mirada se notaba el brillo cada vez que mencionaba tu nombre

- -Me sonrojo- Él era un poco dramático –Sonrío-

- ¿Lo amabas?

- Sí, y mucho, lástima que por celos nunca lo entendió

- ¿Y a Adam?

- No debería, es la pareja de tu hermana

- Ellos no están casados

- -Sentí un gran alivio al escuchar eso- Pensé que…

- No, viven juntos con su hija pero no se casaron a pesar de las peleas y exigencias de mi madre

- ¡Ah! Entiendo, no te preocupes, no me entrometeré en la vida de tu hermana ni de su hija

- Isabel, ellos viven juntos pero no son pareja, solo lo están por mi sobrina, llevan una buena relación pero no se acuestan, ni son novios nada de eso, mi hermana ha cambiado mucho desde que nació Alanna ya no es la niña caprichosa que a lo mejor conociste

- ¿Por qué me dices todo esto?

- Porque una vez escuche a Jessica decirle a mi madre que sabía que Adam te amaba y que eres la mujer de su vida y la verdad no quiero a Adam como cuñado, nunca nos hemos llevado, mi hermana se merece mas

- Adam es un buen hombre Jason

- Para ti, pero no para Jessica, él solo se acostó con ella y listo y después le lanzo varias veces que te amaba

- Jessica siempre estuvo enamorada de Adam y también sabía que él me amaba y aun así siguió acostándose con él, no lo culpes de todo, sin embargo no voy a apartar a tu sobrina de su padre vine a Australia solo porque Michael me lo pidió en su testamento y tengo otro encargo y cuando finalice me iré.

- Está bien, me dices que debo continuar con mi vida y tu estancas la tuya –Vuelve a reír sarcásticamente-

- Por ahora mi vida está bien, me voy, fue un placer conocerte Jason

Me di media vuelta y salí rápidamente de aquella casa, respirando agitadamente, Adam y Jessica no se casaron y no conviven como pareja solo como padres, pero aun si fuera cierto, mi llegada alteraría a Jessica, tal vez está tranquila porque ha pasado tiempo y no he venido a buscar a Adam. Recuerdo que debo enviar la carta que Jackson me dio, pero la deje en casa.

Veo al taxista esperándome y le doy la orden de que me lleve a mi casa y me espere. Entro a mi casa y busco la carta, salgo y le pido al taxista que me lleve al correo, si Adam y Jessica viven juntos seguramente están en su apartamento ese lugar era espacioso pero ni loca me atrevo a acercarme, pero… ¿Y si la carta se pierde?, le digo al taxista que cambie de dirección, le pido que estacione una cuadra antes del edificio y le suplico que coloque la carta en el buzón de la planta baja del edificio ofreciéndole dinero. Dudo en hacerlo pero por el dinero lo aceptó, se bajó del auto y corrió hasta la entrada del edificio, miro mi reloj y fijo mi mirada en la entrada, el hombre tardó cinco minutos y luego salió corriendo.

- Listo señora, deje la carta en el buzón de Jessica Turner

- Muchas gracias, tenga –Le ofrezco el dinero-

- Ahora por favor lléveme a mi casa

Todo listo, ahora puedo irme de aquí cuanto antes, mañana mismo si es preciso, después de lo conversado con Jason no quiero que las ganas que tengo de ver a Adam me hagan enloquecer y salir a buscarlo, aunque si vive con Jessica dudo mucho que este solo.

Siento tanta envidia de ella, tiene una familia le dio una hija, ¿Cómo será?, Alanna, ¿se parecerá a él?, seguramente estará feliz, aunque él siempre me dijo que nunca quiso hijos, pero… ahora tiene una, si no hubiese sido tan estúpida en alejarlo de mí, sería feliz con una familia junto a él y tal vez nos habríamos evitado todo este drama y el hacerle daño a más personas como Jessica y Michael.

Todo esto lo provoque yo por mi estupidez de querer estar sola, de vivir la vida libremente, fui tan inmadura, ahora tengo lo que quiero, vivir junto con mi soledad, solo que ahora estoy enamorada y no puedo tener al hombre que amo.

Me toca vivir con eso.