CAPITULO 23
Isabel y yo hemos estado viajando por el mundo por tres meses, luego de la pequeña discusión que tuvimos en Paris he notado en ella un gran cambio, hace todo por hacerme feliz y su entrega cada noche es apasionada como si yo fuera el único hombre en la tierra y eso me encanta, en estos momentos estamos en Nueva York, le insistí que viniéramos por motivos de trabajo, pero tengo un motivo oculto.
Estaciono frente a un edificio pequeño y me bajo saludo al portero que ya me conoce y subo al último piso, camino por el pasillo y toco el timbre del apartamento.
- Buenas tardes Sanders.
- ¿Michael? Pasa –Me señala con su brazo dándome paso hacia su apartamento- Pensé que seguirías de luna de miel con tu ahora esposa –Dice cruzando sus brazos sobre su pecho serio-
- -Entro y visualizo cada detalle del apartamento, me giro hacia él- Necesitaba hablar con alguien, agacho la mirada
- ¿Sobre qué?, ¿sobre lo de tu mentira? –me rodea y pasa a mi lado dirigiéndose al pequeño bar que está en un rincón de la estancia, sirve dos vasos con un líquido transparente y me extiende uno-
- -Tomo el vaso y bebo un sorbo- Sé que todavía no me perdonas lo que te obligué a hacer, pero si supieras lo importante que es Isabel en mi vida lo entenderías
- Pues lo siento, soy un doctor Michael, hice un diagnostico falso, eso acabaría con mi carrera
- Te juro –digo negando con un dedo- que nadie se enterara de eso, además te pagué muy bien por hacerlo
- -Inhala y exhala furioso- Y me odio por eso, ¿Qué vas a hacer cuando pase el año y medio y tu esposa vea que estas intacto?
- -Me encojo de hombros- No lo sé, ya se me ocurrirá algo, puedo decir que es un milagro o que se yo
- ¡Eres increíble! –niega con la cabeza-
- Sanders sé que estoy haciendo mal, créeme pero Isabel es la única mujer que ha despertado en mí ese sentimiento y no estoy dispuesta a perderla y menos por un biólogo de quinta, yo soy más hombre que él y puedo ofrecerle una mejor vida a Isabel que él, de verdad la amo.
- ¿En serio crees que la amas?, manteniéndola a tu lado con mentiras, amigo perdóname yo sé que no conozco el amor pero… si una mujer me hiciera lo que tú le haces a tu esposa, la odiaría de por vida.
- ¡Ese eres tú! Yo en cambio no estoy acostumbrado a perder y si quiero algo lo tomo y lo hago mío e Isabel no es la excepción, seguiré con mi mentira y tú te quedarás en silencio porque pague mucho dinero por él.
- Espero que nunca te arrepientas Michael y deseo que Isabel nunca se entere porque créeme que te ganaras su repudio - toma un sorbo de su vaso y me mira fijamente-
- Yo también lo espero –dejo el vaso en la mesa que tengo en frente y me doy media vuelta y salgo del apartamento-
Lo que dijo Sanders. Lo sé es desalmado lo que estoy haciendo engañando a Isabel de esta manera tan vil, pero cuando me di cuenta que Isabel estabas recuperando la memoria poco a poco, sabía que no iba a poder retenerla por mucho tiempo antes de darse cuenta de que realmente a quien ama es Adam, no podía, no quería dejarla ir me enamoré de ella como nunca lo he hecho de ninguna otra, así que decidí armar un plan, sabía que Sanders tenía deudas por el vicio de juego que tenía su padre y al morir dejos muchos acreedores así que le di el dinero que necesitaba y más para que pagara todo lo debía a cambio tenía que falsificar mis resultados.
Mi desmayo en Mykonos fue una actuación muy bien planeada, al llegar a Nueva York Sanders sabía lo que tenía que hacer, las radiografías de mi supuesto tumor son las de otro paciente que ya había fallecido solo le ocultamos el nombre y lo metimos en otro sobre con una etiqueta con mi identificación.
Sé que Sanders está poniendo en riesgo su carrera por mí y no quiero que eso, aun me quedan unos meses para pensar en algo que no arruine su carrera y que haga que Isabel se dé cuenta de mi mentira. Solo que debo pensar muy bien lo que voy a hacer porque apenas se entere que estoy bien y sano me abandonara.
Pensé en cuando me dijo que su ex amiga está embarazada y si… no puedo embarazar a Isabel hace años me hice la vasectomía para que mis amantes no intentaran atraparme con un hijo, no –golpeo el volante- esa idea está descartada, tengo que pensar en más opciones de retenerla a mi lado, jamás permitiré que ese estúpido australiano se quede mi mujer ¡Nunca! Así sea considerado un egoísta.
(***)
Estoy en el pent house, llegamos junto con Michael hace tres días, decidimos hacer una pausa de nuestros viajes para resolver unos asuntos laborales, entre esos concretar la reunión con las empresa de cine que desea hacer una trilogía de mis libros, será en unos y por supuesto que Michael me acompañará porque yo no tengo ni idea de cómo actuar en este tipo de reuniones.
Me quedo pensando colocando mis codos sobre la mesa con mis manos entrelazadas, siempre me gustaron los trabajos sencillos sin llamar mucho la atención y ahora… soy una escritora famosa, miro mi agenda en mi laptop y tengo muchas reuniones y entrevistas, jamás pensé que estaría así y todo ha sido por Michael él ha cambiado una gran parte de mí, he descubierto que puedo ser capaz de hacer cosas que jamás pensé que haría… -sonrío-
Luego pienso han pasado tres meses ¿cuánto tiempo tendrá Jessica de embarazo ya?, recordando la última llamada ese dato fue el único que no me dio, pero asumo que si me llamo en ese momento es porque lo acababa de descubrir así que… debió estar en los primeros meses y si han pasado tres más debe tener… comienzo a sacar cuentas mentalmente… debe tener como cuatro o cinco meses, no puedo evitar decepcionarme, Adam va a tener un hijo con la que era mi amiga… sonrió con ironía, sacudo mi cabeza y escucho que me llega un mail a mi bandeja de entrada.
Cuando lo abro veo que es una invitación para una entrevista en un show de televisión en… Australia, en Sídney específicamente pero estaría cerca de Perth. Si la acepto sin decirle a Michael se pondrá furioso porque no lo consulté con él y no quiero importunarlo cada vez más se acerca el tiempo de…
Pero no puedo rechazar ninguna entrevista, es lo que él me dijo en una oportunidad, me quedo viendo fija la pantalla sin saber qué hacer, cuando escucho el timbre del ascensor… Debe ser Michael… Me levanto y salgo corriendo para recibirlo.
- ¡Hola! ¿en dónde andabas? –Le sonrío y me acerco para darle un beso-
- ¡Uhm! Estaba dando vueltas por la ciudad –camina quitándose el abrigo y colocándolo en el sofá-
- -Lo miro incrédula- ¡Entiendo! ¿Por qué no me avisaste? Te habría acompañado…
- ¡Quería estar solo pequeña! ¿Qué hay de nuevo hoy?
- ¿Estar solo? ¿Desde cuándo Michael quiere estar sin mí? –Lo sigo con la mirada hasta la cocina- ¡Uhm!... ok bueno, acabo de recibir un correo, quieren que vaya a ser un entrevista en Australia –Me observa levantando las cejas- en realidad es en Sídney
- ¿aceptaste? –pregunta acariciando su barba-
- ¡No! Estaba esperando a que llegaras para consultártelo –las comisuras de sus labios comienzan a curvearse en una sonrisa-
- Bueno, tus libros tienen mucho éxito en Australia, no puedes rechazar una entrevista ¿Cómo se llama la televisora?
- -le doy un vistazo a mi laptop- se llama ABC 1 –me encojo de hombros-
- ¿Y para cuando quieren que vayas? –dice mirándome fijo-
- No lo dice, solo preguntan si puede ser para este mes.
- Bueno, revisa tu agenda y si tienes chance deberías ir, recuerda que las entrevistas son publicidad, además te pagaran por asistir.
- -Quedo totalmente sorprendida- ¿A qué te refieres con deberías ir?, de ser así ¿No iras conmigo?
- Si es para este mes, no, mi agenda está muy apretada aquí y lo sabes, si queremos continuar con nuestros viajes el próximo mes debo dejar todo listo ¿No crees?
- ¡Sí!, pero… hace mucho que no viajo sola, será extraño ir sin ti, ir sola…
- No irás sola, irás con Jeff, él te ayudará con todo, voy a ir a recostarme un rato, me duele un poco la cabeza –se acerca y me da un beso en la mejilla-
- ¿Quieres tomarte algo para ese dolor? –Niega con la cabeza y me guiña el ojo-
Ir yo sola a Australia, lo miro subir las escaleras, no puedo creerlo, es algo bueno pienso, eso quiere decir que confía en mí, además no es que la entrevista sea en Perth, pero igual, siempre pensé que cuando llegara el momento de ir a Australia para promocionar mis libros él iría para marcar terreno pero no…
Ahora no sé si preocuparme o sentir alivio, aunque Michael siempre ha sido un hombre muy centrado, me siento en la silla a verificar mi agenda y si tengo un lugar en dos semanas, decido llamar a mi asistente e indicarle que en dos semanas nos vamos a Sídney para que se prepare.
Solo espero que Adam no se aparezca por allá, no quiero problemas con Michael, estos tres meses hemos estado muy bien y verlo… despertaría muchos sentimientos. Sentimientos que me he estado guardando en lo más profundo por mi esposo.
(***)
Perth.
Estoy en el consultorio de la doctora esperando a Jessica por más de diez minutos, este mes ya cumplió los cinco meses de embarazo.
La situación con ella ha sido hostil, insiste en que debemos estar juntos por nuestro bebé, su padre me ha apoyado y eso ha hecho que haya una guerra dentro de su familia, porque su esposa apoya a Jessica y su padre a mí para que no nos casemos, así que no he disfrutado del todo de ver crecer a mi hijo dentro de ella.
Cada vez que asistimos a consulta terminamos en una discusión, las hormonas están haciendo de ella una persona insoportable. Cabe destacar que he sido muy responsable en cumplir con todos los gastos de mi hijo aunque para ella, su madre y la mía no sea suficiente.
- Buenas tardes –dice mirándome seria-
- -Le hago una muestra con mi dedo señalando mi reloj- Llegas tarde Jessica
- -Enarca las cejas- ¿Y? ¿Tienes plan con otra mujer?
- -Inhalo profundamente para no responderle como debería- La doctora no ha estado esperando, respeta el tiempo de los demás
- A ella se le paga para que me atienda –Dice con arrogancia-
- -ruedo los ojos y paso al consultorio- Buenas tardes Dra.
- ¡Buenas tardes chicos!, pensé que ya no vendrían –dice amablemente-
- Sí bueno, hay personas que no respetan la puntualidad –Jessica me fulmina con la mirada-
- Bueno Jessica ¿Cómo te has sentido?
- Bien doctora, si se puede decir he dejado de sentir nauseas, solo he tenido antojos y mucho cansancio
- -Decido responder- También las hormonas han hecho de las suyas –la doctora sonríe-
- Es normal, estás en tu segundo trimestre, bueno vamos a realizar la ecografía.
- ¡Uhm! Doctora, es normal que sienta muchas ganas de…
- -Levanta una ceja- ¿De qué Jessica?
- De tener sexo –me observa fijo y yo la ignoro-
- Si es completamente normal por el mes cinco o seis las hormonas se alocan mucho mas no solo con las emociones y el temperamento de la mama, juegan también con la parte sexual
- ¡Uhm!, lástima –dice con frustración-
- -La doctora la mira confundida- ¿Por qué lástima Jessica?
- -Sonríe con ironía- Porque el papa de mi bebe no quiere ni tocarme –vuelve a mirarme fijamente-
- Jessica –Digo con mi mandíbula tensa-
- Es la verdad o ¿no?
- Bueno, veamos cómo esta esté bebe y veamos si puede verse el género. –dice apenada-
- Ok, bien él bebe está creciendo fuerte y sano
- Me sorprende, con tantas molestias que he tenido
- -Vuelvo a rodar los ojos hacia arriba-
- Felicidades señores van a tener una niña –Sonríe al vernos-
Sonrío al saber que voy a ser papa de una niña, en mi pecho no cabe tanta felicidad, aunque la situación no es la ideal, todos estos meses me he emocionado mucho con la llegada de mi bebe, y me ha gustado mucho comprar sus cosas.
- ¿No estas feliz Jessica? –Pregunta la doctora-
- Sí, doctora, es solo que la situación no es la ideal
- ¡Entiendo!, pero quiero recordarles algo a ambos, esta bebe no pidió venir al mundo, estén en la situación que estén, esta bebe merece llegar en un ambiente tranquilo y lleno de amor, no necesariamente deben estar casados o juntos para que sientan amor por su hija –inquiere la doctora, le entrega unas toallas de papel a Jessica y se levanta del asiento-
Terminamos de concretar la próxima cita con la doctora y procedemos a salir del consultorio, salgo pensando en lo que acaba de decir la doctora y fue bueno que un tercero le indicara a Jessica lo que le he estado diciendo por meses.
- Esa doctora si no fuera la mejor del país la cambiaría por otra –espeta molesta-
- ¿Por qué? –le digo moviendo mis hombros hacia adelante- Porque te dijo la verdad que no has querido escuchar de tu padre o de mí. Ni siquiera te emocionaste cuando dijo que será niña
- Es una metida, ¡NO! Le pedí su maldita opinión y tú no me hagas molestar porque si quiero no te permitiré que conozcas a tu hija ¿Estamos?
- -Me hizo molestar y le tranco el paso con mi brazo al ascensor- ¡No te atrevas Jessica!, porque te recuerdo que tu padre me apoya y el dinero es de él.
- Pues no me busques, y si él te apoyara pero la mitad de todo eso es de mi madre y si yo lo decido me ayudara –aparta mi brazo y me bordea para entrar en el ascensor de al lado.
Sentí miedo por un momento, anteriormente Jessica no me había amenazado con no dejarme ver a mi bebe, es obvio que su madre la ha estado influenciando pero para mal, para ponerme contra la espada y la pared y aceptar su exigencia, pero no me voy a doblegar, me iré a lo legal si me arrincona, lo bueno es que su padre está de mi lado.
Salgo del edificio y decido llamar a mi hermano Aaron, nuestra relación no ha sido la mejor en los últimos meses pero necesito asesorarme desde ahora por si Jessica me hace una jugada a futuro.
- ¡Hola hermano! –Me atiende muy enérgico-
- Hola –por mi parte le doy un saludo serio y sin emoción, aún no le he perdonado que me haya mentido con respecto a Isabel y se haya aliado con Jessica para conquistarme- Necesito que vayas a mi casa esta noche, necesito consultarte algo.
- Bueno tengo un compromiso con mi esposa a las ocho y media, puedo pasar por tu casa a las seis, ¿Te parece?
- ¡Perfecto! –le cuelgo sin decir más-
Me encamino hacia mi trabajo, para despejar la mente y calmar un poco lo complicado que se ha vuelto mi vida, si tan solo pudiera hablar con Isabel, escuchar su voz, pero no tengo su número y si lo tuviera estoy seguro que no me atendería, por el idiota de su esposo, sé que no es la mejor manera de expresarme de alguien que está enfermo, pero cada vez que lo recuerdo me parto de los celos, con solo imaginarlo en la cama con ella, aprieto con fuerza mi celular de la rabia.
Pero por ahora solo debo pensar en mi hija, en su llegada y asegurarme que Jessica no tenga el poder para impedirme verla y estar a su lado.
(***)
- ¡Hola hijita! ¿Cómo te fue en la consulta?
- ¡Pésimo mama!, volví a discutir con Adam y lo peor es que la imbécil de la doctora se puso de su lado
- ¿Pero por qué?
- ¡Ay mama! Porque intente ponerme como la madre víctima y pues resultó que recibí un regaño de ella, nos dijo que la bebe no pidió venir al mundo y que debemos tener el mejor ambiente para ella estemos juntos o no
- ¡Ay por dios! ¡Odio a esa clase de mujeres libertinas! Pero me emociona mucho que vayas a tener una mini tú mi amor, será la princesa de esta familia y de la de Adam por adivina que
- ¿Qué? Me entere que la hermana de Adam estaba buscando embarazarse y descubrió que es estéril, los padres de Adam están devastados y aún más molestos con Adam porque no quieren que su primer y hasta ahora único nieto nazca fuera del matrimonio así que tienes su completo apoyo
- No sabía que Danna estaba intentando quedar embarazada, aunque ella siempre ha sido muy competitiva conmigo –me encojo de hombros-
- Pues ya ves no puede y no podrá nunca –así que tú tienes a los patriarcas de esa familia ganados, me da una palmadita en la mano y me sonríe-
- Eso no sirve de mucho mamá –digo con resignación- Adam nunca se ha dejado someter por sus padres y menos ahora, a veces pienso en dejar que haga lo que quiera y ya
- ¡Eso jamás Jessica Turner! Yo no voy a tener una hija siendo madre soltera, más nunca tendrás la oportunidad de tener un buen partido, solo te usaran para acostarse contigo y ya, no se harán cargo de ti, ni de la bebe
- No me hace falta –Le inquiero molesta- Porque te recuerdo que tengo la herencia de mi papá y trabajado por hacerla crecer
- ¿Y qué? ¿Serás entonces una madre soltera toda la vida? ¿Viviendo señalada por la sociedad y que ningún hombre te tome en serio?, nunca lo permitiré, si yo pude lograr que tu padre se casara conmigo trayéndolo desde el otro lado del mundo y que se quedara aquí conmigo, tú también puedes hacerlo con Adam y más que tienes el apoyo de sus padres.
- No lo sé, me voy a descansar, me duele la cabeza
Me levante de la silla y me dirigí a mi oficina, a veces me siento tan cansada de toda esta situación acaricio mi vientre, pensando en mi bebita, ni siquiera he pensado en su nombre.
Amo a Adam y lo quiero tener conmigo, lo que dice mi madre es cierto siempre seré señalada por la alta sociedad como la madre soltera y no podré volver a enamorarme, ningún hombre me tomaría en serio o eso dice mi madre, aunque algo ha de ser cierto he visto en la empresa mujeres que tiene hijos de diferentes padres y no tienen relación alguna con ninguno.
Ya me duele la cabeza de tanto pensar en las opciones para mi vida y no dejo de pensar en una casarme con Adam que sea completamente mío porque lo amo, pero ya me siento agotada de estar tras de él, se me viene a la mente los consejos de Isabel sobre las relaciones, sacudo mi cabeza, enfurezco de pensar en que para Adam ella es mejor que yo. Voy a recostarme, quiero dejar de pensar en todo lo que me está sucediendo.
(***)
- Tenemos que hablar –Entra al despacho caminando lentamente-
- ¿Qué quieres Olivia?, estoy trabajando –mira por encima de sus anteojos-
- Me preocupa nuestra hija
- Mientras siga con esa idea absurda de retener a Adam por la bebe, siempre nos preocupará
- Adam debe cumplir con su obligación –Da un fuerte golpe al escritorio-
- Y él está dispuesto a cumplir como padre nada mas
- ¿Y vas a dejar que nuestra hija sea señalada por todo el mundo y sea una madre soltera?
- -Coloca sus manos sobre el escritorio- Ella se lo buscó, nuestra hija siempre supo que Adam no la amaba, que estaba enamorado de otra mujer y aun así siguió adelante y no se cuidó, debe asumir su responsabilidad también
- -Se levanta furiosa- ¡No puedo creer lo que escucho!, es como si no te importara Jessica para nada
- ¡Claro que me importa! Precisamente por eso apoyo a Adam si ella se casa con él vivirá infeliz el resto de su vida al lado de un hombre que no la ama, igual como lo hemos hecho nosotros dos –casi lo fulmina con la mirada- Sabes que lo digo que es verdad, yo nunca te he amado y tú tampoco a mí, nuestro matrimonio siempre ha sido una pantalla, tuvimos sexo dos veces en los veinte años que llevamos de casados
- Y eso no ha sido mi culpa Noah, yo si te he amado
- ¿En serio? Y asumo que los amantes que has tenido en los últimos años han sido porque me amas –Sus ojos se abren como platos- Si lo he sabido todo este tiempo, pero la verdad no me importa, porque tú sabes que yo nunca te amé y me case contigo por obligación y a diferencia de ti no estoy dispuesto a ver a mi hija sufriendo al lado de un hombre simplemente por lo que diga la sociedad Olivia, será una madre soltera, sí lo será, pero al menos tendrá la oportunidad de conseguir un buen hombre que la haga feliz, que se enamore de ella y le corresponda y ese no es Adam Dhorn.
- Eres tan iluso, si crees que otro hombre podrá fijarse y tomar en serio a Jessica después de que tu nieta nazca –se queda en silencio- ¡ah, sí! Tendrás una nieta, ¿Sabes qué? Me descompusiste es una pérdida de tiempo hablar contigo –sale dando zancadas y azota la puerta con fuerza-
(***)
Ya estoy en mi casa esperando a Aaron, estoy sentado en mi oficina viendo la ecografía de mi hija y no puedo dejar de sonreír, ¿Qué nombre te iremos a poner hermosa?, observo por la ventana las luces de un auto que aparca fuera de mi casa, debe ser Aaron. Me apresuro para recibirlo y abro la puerta.
- ¡Vaya! Hace tiempo que no veía que tenías ganas de verme – sonríe divertido-
- No te hagas ilusiones, solo quiero consultarte algo –digo serio-
- ¿Qué será?
- Jessica hoy insinuó que si no hago lo que ella quiere no me dejará ver a mi hija, ni estar con ella
- -Se sorprende - ¿Tendré una sobrina? - esboza una gran sonrisa-
- -Asiento serio- Así que quiero asesorarme legalmente antes de que ella y la manipuladora y bruja de su madre hagan algo
- Bueno, felicidades, y no te preocupes la ley australiana le da la patria potestad y la custodia a ambos padres estén o no casados, a menos que demuestren que no estas apto para cubrir las necesidades de tu hija ante un juez, te recomiendo que no te dejes llevar por tus emociones ante Jessica, no la trates mal, no le grites, porque pueden acusarte de violento y con los contactos que tienen pues… podrían sembrar la duda ante un juez.
- ¡Entiendo! –digo inhalando profundamente-
- Mira te doy de consejo que no caigas en las provocaciones de Jessica, además su padre te apoya
- -Niego con la cabeza- No dejo de pensar que toda esta situación también es tu culpa
- -Coloca su mano sobre su pecho con cara de inocente- ¿Mi culpa? Tú te acostaste con ella
- Sí, pero la ayudaste para que se acercara más a mí, con intención de conquistarme, así que si las cosas se ponen feas, tendrás que representarme
- Pero yo soy abogado penal no de familia
- No me importa, me ayudaras a solventar todo esto, ahora si quieres puedes irte.
- ¿Así sin más sin ofrecerme si quiera una cerveza?
- Sí, tú te lo buscaste, hiciste lo mismo que Danna me apuñalaste por la espalda y eso no lo olvido tan fácil
- -Alza sus manos señalando rendición- ¡Esta bien! Me voy, cuídate hermano.