CAPITULO 18
Estamos en el consultorio del doctor Sanders a la espera de los resultados de los exámenes practicados a Michael, no puedo evitar sentirme nerviosa, deseo que solo sea estrés y cansancio pero tengo un mal presentimiento…
- Amor todo estará bien. –Me dice con una tierna sonrisa-
- Lo sé, es solo que no puedo evitar sentirme nerviosa –Le tomo la mano y entrelazo sus dedos con los míos-
Pasado diez minutos llega el doctor y no con muy buena cara…
- Bien aquí tengo tus resultados Michael…
- ¿Y?
- Tus exámenes de sangre salieron bien, pero tu TAC… -La cara del doctor dice preocupación por todos lados-
- ¿Qué pasa?, dímelo sin rodeos… -Dice Michael exasperado-
- Tienes un tumor en el cerebro…
- Ambos nos quedamos en silencio…
- ¿Un tumor?- Repito sin mirar a Michael-
- Sí, la ubicación del tumor hace imposible que pueda ser extraído con cirugía por ahora…
- ¿A qué te refieres con por ahora?...
Noto a Michael tan sereno, mientras que yo siento que estoy a punto de explotar en llanto como una niña…
- Sí comenzamos unas sesiones de quimioterapia podríamos lograr que el tumor disminuya su tamaño y así poder operar…pero…
- ¿Pero?... –Digo sollozando-
- No hay garantía de que funcione ¿Cierto? –Dice Michael con un dedo colocado sobre sus labios-
- Lo observo y él sigue sin mirarme…
- Es cierto Michael, no hay garantías de que el tratamiento funcione, aún si lográramos disminuir su tamaño la cirugía es arriesgada ya que se encuentra alojado en una zona muy complicada, podrías perder la vista o no salir de la operación…
- ¿Cuál es la probabilidad?... –Pregunto al doctor, sentí la mirada de Michael en ese momento…
- Cincuenta y cincuenta…
- ¿Solo el 50%? –Coloco mis manos sobre mi rostro, siento las lágrimas brotando de mis ojos…
- ¿Cuánto tiempo me queda? Y se sincero por favor… –Pregunta Michael muy serio-
- Año y medio aproximadamente…
Hubo un total silencio en el consultorio, Michael se había levantado de la silla y estaba parado frente a la ventana, su mirada estaba fija viendo la ciudad… limpié mis lágrimas y el doctor y yo nos mirábamos fijamente, hasta que Michael se voltea hacia nosotros…
- Está bien, aprovechare este año y medio al máximo…
- ¿Qué? –Le digo casi gritando- Debemos comenzar el tratamiento…
- ¿Debemos? –Se ríe casi descarado- No, Isabel no pasaré por ese proceso…
Me quedo sorprendida y veo salir a Michael del consultorio sin decir nada más, quedé petrificada en la silla, al igual que el doctor… Luego de unos segundos reaccioné…
- Doctor ¿Se puede comenzar un tratamiento menos invasivo? ¿Qué debemos esperar si no toma la quimioterapia?
- Isabel no sé en qué tiempo va creciendo el tumor, pero si se le puede dar un tratamiento que consiste en pastillas para que pueda disfrutar su último…
Cuando dijo último sentí como mi corazón se arrugó, él hizo silencio…
- Si no toma el tratamiento, tendrá fuertes dolores de cabeza, desmayos, existe la posibilidad que pierda la vista… Lo siento mucho Isabel, Michael es un gran hombre…
- ¡Gracias doctor!
Me levanto de la silla y salgo casi arrastro los pies, intentado procesar todo lo que acabamos de escuchar, siento que no puedo respirar, pensando - Año y medio-… Llego a la entrada y veo a Jeff parado cerca del auto…
- Señorita ¿Qué paso?, el señor salió me dijo que la esperara y tomo un taxi sin decirme a donde iba…
- ¿Qué? ¿Se fue? –Le digo preocupada- Mi tono hace que Jeff se preocupe…
- Señorita Isabel ¿Qué pasó?
- ¡Ay Jeff!... –Sin más me tiro en los brazos de Jeff y suelto todo el llanto que estaba reprimiendo-
- Señorita por favor dígame ¿Qué paso?
- Michael tiene un tumor en el cerebro y él no quiere tomar el tratamiento… -Le digo entre lágrimas-
- ¿Qué tiene que? –Dice asombrado-
- Sí Jeff, solo le queda año y medio de vida…
- Señorita eso no puede ser… -Su expresión es de tristeza y asombro-
- Yo tampoco lo puedo creer… -Limpio mis lágrimas- Llévame a casa por favor…
- De acuerdo, señorita Isabel…
Durante todo el recorrido Jeff y yo no dijimos ni una sola palabra… Yo solo pensaba en que voy a hacer sin Michael, me había acostumbrado a él, incluso logró que viviera con él cosa que jamás pensé que haría, disfrutaba de su compañía, lo quería mucho. Después de mi madre jamás pensé que volvería a pasar por esto, esa era una de las razones por las que me gustaba estar sola, el sentimiento de pérdida… es… horrible, estoy viviendo esta pesadilla una vez más…
Llegué al Pent House y fui directo al despacho de Michael, le pedí a Jeff que se quedara en el auto para avisarle si Michael no estaba en casa y él fuera a buscarlo, el despacho estaba vacío, subí las escaleras y busque en la habitación, en el baño y nada…
- Jeff ve a buscarlo al Food Center…
- Si, señorita…
Me senté en el borde de la cama y comencé a llorar, tanto que me quede dormida. Abrí los ojos y me percate que ya había anochecido, encendí mi celular para ver la hora ya eran las dos de la mañana y Michael no estaba a mi lado, salí de la habitación y revisé cada una, baje las escaleras y miré la cocina, la estancia, su despacho y nada él no estaba ahí…
- Jeff ¿Dónde demonios estás?
- Señorita Isabel…
- ¿Lo encontraste? ¿Por qué no han llegado? ¿Sabes la hora que es?
- Señorita lo encontré pero no quiere hablar con nadie… -Dice con pesar-
- ¿Puedes pasármelo? –Trato de oír del otro lado de la bocina-
- Lo lamento señorita dice que no, le manda a decir que se vaya a descansar tranquila…
- ¿Descansar? –grito por el auricular- Jeff dile al idiota de tu jefe… ¿Sabes qué?... Nada no le digas nada, que pasen buena noche…
Cuelgo el teléfono furioso, no puedo creerlo, yo preocupándome por él… De pronto pensé, su cabeza debe estar echa un lío, observo la hermosa vista, inhalo profundo y cierro los ojos para calmarme…
(***)
Luego de escuchar a Sanders darme el diagnóstico y discutir con Isabel sobre el tratamiento, no aguanté más y decidí salir de ahí… Siempre me he caracterizado por ser un hombre fuerte, mi madre y mi padre padecieron de cáncer y me tocó ser fuerte la primera en morir fue mi madre, mi padre se derrumbó se conocían desde que tenían cinco años fueron amigos, se separaron para estudiar en la universidad y después la casualidad los juntó nuevamente se dieron cuenta de cuanto se amaban, incluso no tuvieron más parejas, mi madre fue la única mujer con la que mi padre se acostó y mi padre fue el primer y único hombre del que me mi madre se enamoró después de su muerte mi padre se hundió en una gran depresión y comenzó a tener problemas de salud, colapsó y supimos que también tenía cáncer, no quiso tratamientos solo quería morir para encontrarse con mi madre, con solo veinte años tuve que hacerme cargo de los negocios que tenía, tres meses después de la muerte de mi madre, enterré a mi padre y seguí con mi vida.
Siempre temí por este momento, durante años me hice estudios y no salía nada, todo estaba perfecto en mi cuerpo, decidí llevar una vida saludable, comer sano, ejercicios, etc. Nunca me enamoré por temor a hacerle daño con mi ausencia vi como sufrió mi padre y no podía hacerle lo mismo a otra persona… pero… justo ahora que creí que todo estaba bien, pasa esto…
-Bebo un trago del licor color ámbar que tengo en mi vaso-
Justo ahora que una chica diez años menor que yo, logró enamorarme con tanta pasión y locura, aparece este ¡Maldito tumor! –Arrojo el vaso que tengo en mi mano y observo como se estampa contra la pared, partiéndose en varios pedacitos-.
Pongo mis manos sobre mi rostro y las lágrimas comienzan a caer… no había llorado desde el fallecimiento de mis padres…
¿Esto será un castigo divino?... Por retener a Isabel y ocultarle que su corazón realmente ama a otro hombre, ¿Por eso me estas castigando? –Miro hacia el techo-.
- Señor…
- ¿Qué quieres Jeff? –digo casi gruñendo-
- La señorita Isabel…me dijo… -Baja la mirada apenado-
- ¿Qué? ¿Qué me voy a morir en un año?, asi es Jeff… -Digo casi sollozando-…
- Señor la medicina avanza cada día…
- No para esto Jeff –Me levanto del piso y observo la vista-
Escucho el celular de Jeff… Debe ser Isabel… Le hago señas para que no me la pase no deseo hablar con nadie y menos con ella, no quiero escucharla sufrir por mí… Veo que Jeff se aparte y luego de un minuto se acerca…
- ¿Qué te dijo? –Le pregunto seriamente-
- Está enojada señor… también preocupada… deberíamos irnos de aquí…
- Sí, pero esta noche me quedaré en mi oficina… debo pensar…
- ¿Seguro señor? –Dice contrariado-
- Sí Jeff, mañana te daré instrucciones y debes cumplirlas todas a cabalidad, sin oponerte… -Espeto serio y cortante-
- Sí, señor… -Dice no muy convencido-.