CAPITULO VI ¿Casualidad o destino?
Una semana después…
– ¿Jhonny?
– ¿Ah? ¡Mónica!
Mónica es la mejor amiga de Sami. Una mujer de 1.67 metros de altura, cuerpo de textura normal con una hermosa cadera, piel morena, ojos color verde claro, cabello corto al estilo Bob, color café lizo al nivel de los hombros, con un hermoso vestido con la intención de atraer a cualquiera a su paso.
En ese momento, Jhonny acaba de llegar al parqueadero. Recién salía de una reunión con la editorial, en el mismo lugar en donde trabaja Melissa por cuestiones relacionadas a la publicación del libro.
–Hola Jhonny, ¿Cómo estás? –dijo Mónica.
Se saludaron con un abrazo y un beso en la mejilla. La verdad a Jhonny, nunca le agradó mucho su amistad, trataba de comportarse lo mejor con ella, por la sencilla razón de que era como la hermana de Sami.
–Bien, gracias y eso, ¿cuándo llegaste a la ciudad? –dijo él, un tanto asombrado.
–Llegué hoy en la mañana; es que mi hermana menor tuvo a su bebe y quería presenciar el nacimiento de la nueva integrante a la familia; pero ya estoy de vuelta, por cuestiones de trabajo.
–Qué bueno Mónica, me alegra mucho –le dijo Jhonny, mostrando una sonrisa en su rostro.
–Gracias Jhonny –le dijo ella, con un gesto de agradecimiento y preguntó–: ¿y cómo esta Sami? No he podido hablar con ella.
Jhonny toma un suspiro y sorprendido de que Sami no le hubiera contado acerca de su mejor amiga; decidió contarle por su propia cuenta, y que esté al tanto de la situación de su relación.
–No, pues, la verdad… –suspiró–, tuvimos una discusión de pareja, y decidimos darnos un tiempo.
– ¡Uy! ¿Así de grave fue la discusión? –dijo ella, con un gesto en su mirada, bastante sorprendida–. Ella siempre ha estado muy feliz contigo; y siempre me ha hablado maravillas de su relación ¿y que fué lo que pasó, para que llegaran a tomar esa decisión?–preguntó.
–Sí yo sé, pero resulta qué…
Jhonny no tuvo oportunidad de hablar, ya que en ese momento apareció Melissa, sorprendida de que Jhonny estuviera allí. Se acerca y lo saluda; pero Mónica sorprendida por la manera de cómo Melissa lo saludó y el cariño que le demostró a Jhonny; no fue de mucho agrado para ella, no pudo interpretarla relación con Melissa, y cuál fuera la posible causa, de su ruptura con Sami.
–Hola mi Básník, ¿y eso que estás por acá? –le dijo, saludándolo con un beso.
–Hola Melissa ¿Cómo estás? –dijo Jhonny, bastante incómodo, tanto así, que no la llamó; como Camel.
–Bien ¿y tú?–le dijo Melissa, Bastante extrañada, con su comportamiento.
–Bien, mira; te presento a Mónica –le dijo, señalándola–,ella es la mejor amiga de Sami.
–Hola, soy Melissa –la saluda, estrechándole la mano, y un poco apenada de la situación. Pudo entender, el comportamiento que tenía Jhonny en ese momento.
–Hola, es un gusto–le dijo Mónica a Melissa, con una sonrisa, de poco agrado y añadió–: Bueno Jhonny, te dejo, debo ir a terminar algunos asuntos de trabajo, y veo que estás en buenas manos –le dijo con tono de voz bastante áspero, y a ella mostrándole una sonrisa falsa y una mirada sin determinación–. Fue un gusto verte y espero se arregle tu relación con Sami–le contestó con un tono de voz grave y con disgusto, por la presencia de Melissa.
–Si claro, gracias –le dijo Jhonny, con una sonrisa, casi igual que la de Mónica. Falsa.
–Hasta luego Melissa –le dijo Mónica, haciéndole un gesto con la mano.
Mónica se despidió de los dos, con un beso en la mejilla a Jhonny, y a Melissa con un simple saludo, solo moviendo su mano. Se retiró del parqueadero, no muy contenta de conocerla y con la idea, de que Melissa sea la posible causa de que Sami esté con ese sufrimiento.
Jhonny se quedó en el parqueadero charlando con Melissa, y con la duda de que Mónica, mal interpretara la amistad con ella, y que no sepa la verdad sobre Mike.
– ¡Uy! Jhonny, que pena ¿llegué en un mal momento? –le dijo, bastante apenada.
–No, tranquila Melissa –dijo él,con una sonrisa de seguridad.
–¿Enserio mi “Básník”? –dijo ella, un tanto dudosa, por la situación, recalcando, su nombre de cariño.
–Sí claro ¿Por qué lo preguntas? –dijo él, mientras acomodaba el casco encima del volante.
–No; por nada, era por curiosidad ¿y eso, qué estabas haciendo? ¿Dejaste aquí la motocicleta? –le dijo ella, colocando también su casco encima de la motocicleta de Jhonny.
–Estaba en una reunión con Santiago y con el director de una revista, de un contrato de trabajo con ellos–le dijo él, cruzando sus brazos y sus piernas, logrando acomodarse mejor sobre su motocicleta.
–¡Oye! qué bueno; te felicito ¿y cuándo empiezas? –dijo ella, con un tono alegre.
–No, todavía está en proceso; primero tengo que terminar el libro, para poder firmar el contrato y las reglas que solicité.
–¿Reglas? ¿Cómo así? –le preguntó ella, bastante extrañada.
–Sí, de salir un poco temprano y entre otras cosas… –le dijo, y tratando de cambiar el tema, le preguntó–: ¿Y tú… al fin, mañana que vas a hacer?
–¡Menos mal que lo preguntas! –le respondió, señalándolo y le dijo–: Te iba a llamar para avisarte que, si puedo, e iba de salida rumbo a tu casa.
–A bueno entonces, ¿qué vamos a hacer mañana? ¿A dónde quieres ir? –le dijo, mirándola fijamente.
–Pues no sé ¿a dónde pensabas invitarme? –le dijo, moviendo la boca hacia un lado, con el gesto de duda.
–Pues la verdad…donde tú quieras; pero eso sí, que no sea después de las 5:00pm.
–¿Y… que te parece si vamos a la playa? –le dijo ella, apoyando sus manos sobre la camisa de Jhonny, y acomodando un poco su cuello.
–¿A la playa? –le dijo él, con un tono de voz suave.
–Sí, vamos temprano en la mañana, y así te desocupas antes de las 5:00pm ¿Qué dices? –dijo ella, retirando sus manos de él.
–Vale mi Camel, entonces yo te escribo, para saber dónde nos encontramos. ¿Vale? –le dijo él, alistando el casco para colocárselo.
–Listo, mi Básník–dijo ella, mostrando una sonrisa, no solo por la cita, sino porque, nuevamente le dijo Camel.
Se despidieron con un beso en la mejilla y un cálido abrazo. Jhonny se montó y encendió su motocicleta. Se colocó el casco y salió del parqueadero, rumbo a su apartamento para analizar algunas cosas, que no le encajaban, con la llegada de Mónica, y que Sami no le haya contado a ella lo sucedido entre ellos.
Melissa por otro lado, notó un raro comportamiento con ella, sabía que algo no andaba bien con Jhonny y trataría de averiguarlo al día siguiente en la playa.
…
Jhonny llegó a su apartamento, un poco cansado, despojándose de todas sus pertenencias. Se quitó el casco, el suéter, las llaves de la motocicleta, y sus zapatos para sentirse más cómodo. Pasa por la cocina para preparar algo de comer, y le da play a la contestadora (teléfono fijo) para escuchar los mensajes pendientes.
Tiene tres mensajes nuevos
Desconocido: Buenos días señor Jhonny, habla con el director de la revista COUST, para confirmarle que la reunión es a las 10 am, lo esperamos.
Madre: Hola hijo, ¿cómo estás? Salúdame a Sami, cuídate.
Santiago: Brag, el director de la revista COUST se va a comunicar contigo, para confirmar la hora de la reunión.
Jhonny siguió a su oficina, y proseguir con el libro; allí escribiendo la siguiente nota:
Cita 114
“Hoy mi corazón late, a un ritmo sin compás de vida, queriendo llorar por aquel dolor, pero sin poder botar una lágrima que lo demuestre, me siento asfixiado, pero con ganas de correr sin que nadie me detenga, que no exista un mañana, solo un presente sin fin, queriendo detener el tiempo, el poder gritar libremente, el poder reflexionar, el querer saber el porqué de las cosas”.
¿Por qué para buscar la felicidad, primero debemos equivocarnos…?
Jhonny, Básník.
Jhonny se detuvo por un momento; pensó en Sami; sintió la soledad de su apartamento, solo se quedó sentado en la silla; cruzado de brazos, y de momento soltaba tal cual suspiró, por los recuerdos de Sami.
* Saludos mis queridos lectores, en el siguiente fragmento de la historia me gustaría que me acompañaran escuchando esta buena canción: Allie X - Paper Love. Poder sentir el sentimiento, y poder representar el momento.
Jhonny Decidió salir por un momento de su apartamento, para tomar un poco de aire fresco, tomó su abrigo y las llaves, dirigiéndose al parque Prospect Park, donde había ido por última vez con Sami a caminar. Jhonny recorrió el parque, viendo las parejas demostrando su amor, los niños jugando y saltando, los patos nadando en el lago, las aves cantando su hermosa melodía, era un ambiente muy tranquilo y lleno de paz, dándole un poco de alegría, mientras disfrutaba su recorrido.
Jhonny decidió, irse caminando hasta la banqueta de su promesa y allí poder cenar. Al llegar, fue por un momento a pedir su hamburguesa y una bebida para acompañarla. Regresó a su banqueta, se acomodó y prosiguió a comer tranquilo quedándose ahí, hasta caer la noche.
…
Domingo, por la mañana.
Suena la alarma del despertador y al mismo tiempo suena el celular de Jhonny. Se despierta un poco asustado, apaga la alarma y prosigue a contestar la llamada. Es Melissa, diciéndole que lo está esperando en la playa, en una de las cabañas donde sirven bebidas al estilo de Hawái, y preguntándole a qué horas iba a llegar. Jhonny revisa bien la hora de la alarma, dándose de cuenta que estaba mal programada. Dando un salto en la cama, se levanta lo más pronto posible para alistarse y salir a encontrarse con Melissa.
–¡Aló! –contestó Jhonny, un poco aturdido.
–Hola Jhonny, ¿Dónde estás? Te estoy esperando en la cabaña, “El renacer”
–Sí, ya en un momento llego –le dijo Jhonny.
Jhonny salió rápidamente, tomando lo necesario para ir a la playa. Cerró fuertemente la puerta, sin importar el ruido que causara al golpear. Se subió en su motocicleta colocándose el casco, y salió con rumbo a la playa.
…
Al llegar a la playa, a simple vista pudo notar aquel cuerpo que relucía ante los demás, era como estar en el paraíso; tenía un hermoso traje de baño, de color azul marino de dos piezas, su cabello bailaba al ritmo de la brisa del mar y con un caminado sensual, era la gran pasarela de un soñador.
Se dirigió hacia donde ella estaba, sin perderle de vista. Melissa pudo reconocer a Jhonny, que venía con una pantaloneta al estilo de Hawái, unas gafas de sol, e impresionada; por su cuerpo esculpido y sus tatuajes que le adornaban su cuerpo.
Se saludaron con un beso en la mejilla. Melissa lo abrazó por el cuello, rosando sus cuerpos, y logrando que se erizara por completo el cuerpo de Jhonny.
–Hola mi Básník ¿cómo estás? ¿Creí que no ibas a venir? –le dijo ella, aún cerca de su cuello y a unos cuantos centímetros de sus labios.
–Bien gracias, mi Camel, es que anoche me acosté un poco tarde escribiendo y coloqué mal la hora del despertador, pero aquí estamos para disfrutar del mar, y tu grata compañía, y a propósito… tienes un cuerpo bellísimo; como si fuera esculpido por los mismos dioses –dijo él, mirando su cuerpo con simpatía.
–Gracias mi Básník, me sonrojas –le dijo Melissa, regalando un beso en su mejilla, por su cumplido.
Jhonny y Melissa, se sonrieron mutuamente. Dirigiéndose a la cabaña para tomar una cerveza y calmar un poco la sed, con la que venía Jhonny. Melissa le hace un halago por su cuerpo esculpido y de lo bien que se veía.
–Mi Básník, me dejas impactada con tu cuerpo, y no sabía que te gustaban los tatuajes, te ves guapo–le dijo Melissa, haciéndole una mirada seductora y observando el cuerpo de Jhonny, sin ningún pudor mientras tomaba un sorbo de su cerveza.
–Gracias Camel, tú también estás bellísimas, llamas totalmente mi atención –dijo él, tomando un sorbo de su cerveza.
–Gracias mi Básník, todavía haces que me sonroje con tus halagos–le dijo, dándole otro beso en su mejilla, pero este fue un poco más atrevido y muy cerca de su boca.
Melissa decide ponerle ambiente a la conversación, pidiéndole a Jhonny que fueran a la orilla del mar.
–Jhonny, metámonos un ratico al mar, para refrescarnos ¿sí?
–Vale, pero espera y tomo mi cerveza y nos vamos.
Los dos se fueron al mar. Melissa se adelantó un poco, con la intención de que Jhonny admirara su cuerpo, seduciéndolo con un caminado sensual, mientras entraba al agua. Jhonny se percató de su intención, tratando de no dejarse llevar por tal tentación y evitando, que su cuerpo reaccionara con la seducción de Melissa, pero también le recorría por su mente las palabras que le dijo Santiago
.
–Tal vez el curso de la vida, te quieren recompensar con Melissa ¿no crees?
Jhonny terminó de entrar en el agua, Melissa se abalanzo hacia él dándole un abrazo y un beso en la mejilla. Lograron sumergirse y mojarse por completo. Jhonny se dejó llevar un poco por el ambiente del agua. Entre juegos y sonrisas, Jhonny lograba tener la delicadeza de respetarla y no tocarla indebidamente.
–Jhonny, ¿y qué significa este tatuaje? –señalándole en la parte derecha del pecho, tocándolo y acariciándolo suavemente.
–No quiero ser grosero, ni tampoco estropear el momento, pero…ese tatuaje tiene un significado muy personal.
El tatuaje que tiene Jhonny en aquel lado del cuerpo, es la silueta de un hombre, caminando con dirección a unas montañas con la naturaleza a su alrededor.
–¿Y este también? –le dijo ella, señalándole en el hombro del brazo izquierdo.
–No, ese si te puedo decir que significa: es la unión de cuerpo y alma, y el amor a lo espiritual.
El tatuaje es un tribal, con un significado muy importante para Jhonny.
–¿Y este? –le señaló, al lado derecho de su abdomen.
–Es la marca, de mi sueño a cumplir; el micrófono es el significado de los versos de mis más grandes escritos.
–¿Y qué te animó a hacerte todos esos tatuajes? –le dijo Melissa, tocando cada parte de su cuerpo, en donde se hallaban sus tatuajes.
–Con el pasar del tiempo, se convirtieron en parte de mi vida y mis metas cumplidas; pero… no hablemos ahora de ellos; disfrutemos del agua ¿vale?
–Vale –le respondió, mostrándole una risa en su rostro y ocultando un poco su calor sexual, al lado de Jhonny.
* Saludos mis lectores, perdón por interrumpir, pero quiero que, en esta parte de la historia, escuchen esta canción Ed Sheeran-Perfect (si es posible, que visualicen el video y subtitulado, sería perfecto), e imaginen y cierren los ojos, recreando la siguiente escena, de la forma más romántica, en cómo se lo imaginarían.
Jhonny y Sami, se divirtieron entre juegos y sonrisas, casi olvidando la noción del tiempo y las horas que permanecieron allí, casi, hasta llegar el atardecer. Melissa lo miraba, de una forma que no podía ocultar aquel sentimiento, que en ella guardaba.
…
Después de haber disfrutado de aquel momento tan agradable, Jhonny incitó a Melissa para salir del agua, tomándola de la mano, de una forma tan especial, que cualquier turista de la playa que los estuviera viendo, creerían que son una hermosa pareja demostrando su amor puro y sincero. Caminaron por un momento a la orilla de mar. Se acercaron a una cabaña en donde vendían unas deliciosas donas de chocolate logrando saciar un poco el hambre que los consumía, y poder seguir con su recorrido por la playa.
–Gracias mi Básník, no me había divertido así y de pasar un momento tan agradable desde hace mucho tiempo–le dijo ella, apoyando su cabeza sobre su hombro y acompañada con una sonrisa de total satisfacción en su rostro.
Melisa le agradeció, mostrando una sonrisa encantadora, dejando a Jhonny admirarla por unos segundos el rostro de ella; respondiéndole también con una sonrisa.
–Sí, la verdad fue muy grato el día.–dijo él–. Pude despejar un poco la mente, disfrutando de tu compañía.
–Gracias, a mí también me agrada mucho tu compañía –le dijo ella, dándole un beso dulce en su mejilla, casi rosando sus labios con los de Jhonny, de esos que se llaman; media luna.
–Melissa…
–¿Dime Jhonny?
–¿Que fue, lo que te motivó a venir, a esta ciudad? –le dijo, con un sentimiento, que, en aquel momento, reconoció nuevamente el gusto por Melissa.
–Jhonny la verdad…–suspiró–. quería vivir algo nuevo, olvidarme un poco del pasado, creo que alguna vez te lo dije; que quería viajar y conocer el mundo–dijo, alzando sus manos queriendo abrazar al mundo.
–Dios quiera que sí, y puedas cumplir tus sueños–le dijo, con una voz dulce y animadora.
–Gracias mi Básník…gracias; yo hablo contigo y… me siento tan feliz; que desearía que nunca jamás, te alejaras de mí.–le dijo ella, con una sonrisa de felicidad, haciéndole casi una indirecta de su gusto por él. Sus ojos brillaban con el reflejo del atardecer.
–Yo también Melissa –suspiró–… yo también.
Jhonny le dió un beso en la frente y un abrazo, que, hasta los mismos ángeles, sentirían aquella gran ternura que reflejó aquel abrazo.
Después, Jhonny se percató de que ya estaba cayendo la noche y se estaba haciendo tarde para irse. Pidiéndole disculpas a Melissa y despidiéndose, le da un beso en su frente, dejando a Melissa casi sin palabras. Se retira de la playa.
–Pero…
–Yo te escribo, o te llamo y hablamos ¿vale? Chao, cuídate.
Jhonny se fue trotando, hasta llegar a su motocicleta. Se colocó su casco y se subió a su motocicleta. Jhonny se quedó por unos segundos observando a Melissa y con la duda, si ella era la señal de su nuevo inicio de vida.
Reaccionó enseguida; encendió su motocicleta y tomó rumbo a su promesa.
…
Al llegar, dejó su motocicleta al lado de la banqueta, y se dirigió al puesto de comidas, por una hamburguesa y una bebida para acompañarla. Mientras esperaba su pedido, Mónica lo saluda tocándole la espalda, logrando sorprender a Jhonny por su presencia, igualmente él la saluda. Mónica le pregunta por su vestir, y el motivo del por qué estaba cerca al parque.
–Hola Jhonny.
–¡Hola Mónica! ¿Cómo estás? –le respondió, saludándola con un beso en la mejilla.
–Bien gracias ¿y ese vestir con el que vienes, a qué se debe?–le dijo, mirándolo con detalle.
–Sí, es que vengo de la playa y pasé por aquí para comer una hamburguesa ¿y tú que haces por acá?
–Solo salí a tomar un poco de aire; vivo por acá cerca, a un par de calles –dijo ella, señalando una parte cerca de la ciudad.
–Qué bueno. Mónica si no te incomoda, me gustaría invitarte algo de comer y platicar un rato; no sé… ¿Qué dices?
–Sí claro, gracias –dijo ella, mostrando una sonrisa de agradecimiento.
–¿Qué quieres pedir? –le dijo, señalando la parte superior del local, en donde se encontraba el menú.
–Solo una porción de papas a la francesa.
–Me hace el favor y me regala una porción de papas y un jugo natural por aparte, gracias –le dijo Jhonny al mesero, haciéndole el pedido de Mónica.
El mesero le hizo entrega de su pedido, Jhonny le dio la porción de papas y el jugo natural a Mónica. La invitó a la banqueta en donde se encontraba su motocicleta, y así, poder comer tranquilos mientras platicaban.
–¿Y vienes aquí muy seguido? –le dijo ella, comiendo una de sus papitas a la francesa.
–La verdad…–el suspiró–. ¡Sí!, todas las noches vengo aquí y me compro una hamburguesa.
–¿Y ya es costumbre? o ¿tiene algo en especial este lugar? –le pregunto ella, con la curiosidad.
–Sí, aquí fue donde conocí a Sami –dijo él, notando en ella, un poco extraño por la pregunta.
–¡Guau! ¿Enserio? ¿fue aquí en este parque? –le dijo ella, en un tono bastante creíble, por su respuesta.
–¡Sí!, aquí fue donde conocí su hermosa sonrisa, todavía lo recuerdo como si fuera ayer–dijo él, haciendo una pequeña sonrisa–. Ese día… ella estaba con una blusa blanca, un pantalón color negro y unos zapatos color champaña. Llegó con el pelo suelto; se veía tan hermosa –Jhonny soltó una pequeña risa de emoción, recordando a Sami–.No entiendo como ella entró en mi corazón–dijo, haciendo un gesto con sus manos y su rostro, sin poder comprender, cómo fue que sucedió–. No había ninguna posibilidad de tener algo con ella, fue una simple amistad, y después de un tiempo… ya me había dado por vencido, ya era poco lo que nos veíamos, hasta hubo un largo tiempo en donde no sabíamos nada el uno del otro–se detuvo un momento, le dió un bocado a su hamburguesa y un sorbo a su bebida–. Pero el gusto por ella… siempre ha vivido en mí; creo que nunca se va a ir; pero aquí estoy; la sigo esperando en el mismo lugar; recuerdo el día que aceptó ser mi novia; yo lloré ese día–volvió a reír–, no lo podía creer; me sentía como en un sueño, como un niño chiquito, recibiendo su regalo de navidad; pero ella estaba allí; era completamente real, la abracé con todas mis fuerzas; sin querer soltarla; la besaba sin parar; quería que ese día nunca terminara –una lágrima recorrió su rostro–. Pero aquí estoy… deseando que, en estos momentos, ella pueda estar aquí y no dejarla ir, pero…terminó. –Una segunda lágrima recorrió su rostro–. Yo no puedo encadenar ese sentimiento; solo tengo que volverme a levantar; seguir mi camino y Dios quiera que le dé lo mejor para ella.
–La verdad no sé qué decirte Jhonny–Mónica quedó casi atónita, y por unos segundos después, añadió–: Ella también te ama mucho y la verdad… ayer hablé con ella y me comentó lo que sucedió con Mike, y le conté; que me encontré contigo el otro día, y me preguntó por ti –le dijo, tomando otra de sus papitas a la francesa.
–¿Qué?, ¿enserio Mónica?, ¿y qué te dijo de mí?–le dijo, bastante sorprendido.
–Sí Jhonny, me dijo que tú eres todo para ella; que no sabe cuándo vaya a volver–dijo Mónica, no muy contenta en contarle, por el desagrado hacia Melissa¬–, pues no debí hacerlo, pero… yo le comenté sobre tu amiga. Sami me dijo que se alegraba de ti, de que puedas retomar tu vida y que ella te extraña demasiado; pero ella también está tomando un rumbo en su vida; y la verdad… no fue casualidad que yo esté pasando por aquí, ella me dijo que lo hiciera; tú sabes que yo sé todo acerca de ustedes y me alegro por ti, que estés cumpliendo tu promesa; pero sigue con tus sueños Jhonny –dijo ella, apoyando su mano, encima de su hombro y añadió–: yo sé, que algún día ella va a volver y espero volverlos a ver juntos–se levantó de la banqueta y despidiéndose con un beso en la mejilla, retirándose de aquel lugar, dijo–: Cuídate.
Jhonny quedó en silencio y con algunas lágrimas en sus ojos, sin creer lo que le había dicho Mónica sobre Sami. Colocó sus manos sobre su rostro, pensando claramente las cosas que estaba haciendo y las que le estaban sucediendo. Jhonny desde ese día tomo la decisión de una nueva etapa en su vida, pero su nueva relación con Melissa le preocupaba, no sabía si aceptarla en esta nueva etapa, y aceptar aquella mujer.
Cita 06
“Somos el reflejo, de nuestros sueños más anhelados…”.
Jhonny, Básník.
* Saludo, mis queridos lectores. ¡Guau! Que sentimientos y lágrimas que me ha hecho derramar estas dos últimas páginas; pues que les puedo decir mis lectores, son cosas que suceden en el amor, y… por eso es que les pido que vuelvan a leer el último párrafo, escuchando la siguiente canción: Sorry – Halsey.
Cierra sus ojos e imaginen, aquel momento, usted es Jhonny.