Tracy llego al salón de clases – ¿Qué sucedió? ¿Supiste algo? La maestra Rosan se volvió a ir – dijo Jaime – Si, Brendan se desmayó pero no sé porque, lo extraño es que llamaron a su abuela – dijo Tracy – ¡En serio! Entonces no es un simple desmayo – dijo Jaime – No – dijo Tracy. Después de eso, lo más ideal era que Brendan se fuera a su casa y así fue, durante el camino, doña Victoria le pregunto a Brendan si recordaba algo, pero Brendan seguía sin recordar nada. Cuando llegaron a la casa, doña Victoria le pregunto a Brendan si quería comer algo y Brendan le dijo que no, que se sentía un poco cansado y preferiría descansar un rato y fue entonces que Brendan subió a su habitación, se quitó los zapatos y se acostó en la cama, cerro sus ojos e intento recordar lo que había pasado. Mientras tanto doña Victoria estaba en el sofá, muy preocupada por Brendan, por un momento pensó en llamar al licenciado Gómez, pero prefirió esperar a que Brendan recordara algo.
Brendan estaba intentando recordar lo que había pasado y poco a poco los recuerdos venían llegando – Comenzaremos contigo Brendan, pasa al centro – dijo la maestra Rosan – Mi amiga secreta es muy bonita, es una chica muy inteligente, le gusta estar siempre con sus amigas – dijo Brendan – ¿Es Roselyn? – Dijo Luis – No lo puedo creer ¿En serio soy yo? De verdad me engañaste – dijo Roselyn – No podía decirte que eras tú – dijo Brendan – Y ¿Están las canciones de él? – dijo Roselyn – Todas – dijo Brendan – Gracias – dijo Roselyn abrazando a Brendan y el recuerdo del beso es lo que le hizo perder el control, de inmediato Brendan abrió sus ojos y se sentó en la cama – Lo volviste a hacer – dijo Brendan y se miró su cuerpo – Lo volviste a hacer ¿Por qué? ¿Por qué? – grito Brendan poniendo sus manos en su cabeza. En cuanto doña Victoria escucho ese grito, le pidió a Nelson que fuera a la habitación de Brendan y Nelson corrió hasta llegar a la habitación, abrió la puerta y entro – Brendan ¿Qué sucede? – dijo Nelson y cuando Brendan lo vio, era como si no lo reconociera, era como si viese en él a otra persona – No te acerques, ya no, ya no – grito Brendan y Nelson comenzó a acercarse a Brendan – Brendan, tranquilízate – dijo Nelson – Que te alejes, vete, déjame, déjame – grito Brendan y de inmediato se bajó de la cama y corrió hasta la ventana – Por favor ya no, ya no más por favor – dijo Brendan casi llorando, en ese momento entro doña Victoria – ¿Qué sucede? – Dijo doña Victoria – No lo sé, no puedo acercarme a él – dijo Nelson, entonces doña Victoria comenzó a caminar muy despacio hacia Brendan – Brendan ¿Qué sucede? – dijo doña Victoria y Brendan seguía sin recordar a nadie – No te acerques, por favor ya no más, te lo pido ya no más – dijo Brendan – Brendan, soy yo, tu abuela – dijo doña Victoria y Brendan la miro fijamente y finalmente la reconoció y corrió hacia ella y la abrazo – Abuela no dejes que se acerque a mí, no dejes que me haga daño, por favor abuela – dijo Brendan comenzando a llorar – No te preocupes, nadie te hará daño – dijo doña Victoria muy preocupada abrazando a Brendan. El problema de Brendan no era algo tan sencillo de solucionar, después de esa pequeña crisis Brendan quedo dormido, y doña Victoria decidió llamar al licenciado Gómez, el psicólogo de Brendan.
Como a eso de las diez y quince, llego el licenciado Gómez – Buenos días – dijo el licenciado Gómez – Buenos días licenciado, pase a delante – dijo Amanda, después que el licenciado entro, se sentó en el sofá junto con doña Victoria y comenzaron a platicar – Gracias por venir, de verdad estoy muy preocupada por Brendan – dijo doña Victoria – Está bien, pero necesito que me diga que fue lo que paso exactamente en el colegio – dijo el licenciado Gómez – Brendan no recordaba nada hasta hace poco creo, resulta que ahora estaban celebrando el día de san Valentín, a Brendan le toco darle regalo a una chica y resulta que esta chica lo abrazo y le dio un beso en la mejilla, la maestra me dijo que después de que Brendan entrego su regalo, se fue al baño y cuando la maestra llego, Brendan estaba muy alterado, en cuanto la vio comenzó a gritar “ya no” “no te acerques” hace un momento paso lo mismo, parecía que Brendan solo la miraba a ella, me pidió que no lo dejara solo, que no permitiera que ella lo lastimara, no sé porque pasa esto – dijo doña Victoria. Mientras ellos dos platicaban, Brendan comenzaba a despertar, este abrió sus ojos, estaba muy tranquilo y recordaba perfectamente todo lo que había pasado, se sentó, luego se puso de pie – Ya no quiero que esto se repita más – dijo Brendan y a la par de la computadora había una tijera, Brendan la miro detenidamente, por su mente pasaban muchas cosas, despacio camino hacia la mesa, lentamente tomo la tijera, Brendan paso su dedo pulgar por el filo de la tijera cortándose un poco, la sangre salió en gotitas. Lo único que Brendan quería, era olvidar ese momento, miro su mano izquierda y miro la tijera y luego sin mirar puso la tijera sobre la muñeca de su mano izquierda, cerro sus ojos, su mano temblaba, abrió sus ojos y dirigió su mirada hacia otro lado y sin pensarlo, utilizo la tijera para cortarse las venas, solamente cerro sus ojos y la tijera cayó al suelo y después cayó él.
En la sala, doña Victoria y el licenciado escucharon un ruido – ¿Qué fue eso? – Dijo el licenciado Gómez – Debe ser Brendan, probablemente ya despertó – dijo doña Victoria – Si no le molesta, me gustaría hablar con él – dijo el licenciado Gómez – No estoy segura si eso sea correcto y ¿Si no lo reconoce? Volverá a tener una crisis – dijo doña Victoria – Permítame intentarlo – dijo el licenciado Gómez y no muy convencida, doña Victoria le dijo que si pero también le pidió a Nelson que fuera con él y así fue, los dos subieron las gradas y a la habitación de Brendan se dirigieron. Cuando llegaron, el licenciado Gómez toco la puerta pero nadie respondía entonces decidió abrir la puerta, suavemente la abrió y vio tirado a Brendan en el suelo, de inmediato entro y Nelson detrás de él – Brendan – dijo el licenciado Gómez y le vio su mano sobre un charco de sangre – Maldición, Brendan ¿Qué hiciste? – Dijo Nelson – Debemos llevarlo al hospital y rápido – dijo el licenciado Gómez y sin pensarlo dos veces, Nelson fue a preparar el auto, el licenciado Gómez saco un pañuelo de su bolsillo e hizo un vendaje de compresión en la muñeca de Brendan, luego lo cargo entre sus brazos y salió de la habitación. En cuanto doña Victoria vio correr a Nelson se preocupó aún más – Nelson ¿Qué sucede? – Dijo doña Victoria – Es Brendan, hay que llevarlo de inmediato al hospital – dijo Nelson y se fue a preparar el auto, luego bajo el licenciado Gómez con Brendan en sus brazos – Dios mío Brendan ¿Qué le paso? – Dijo doña Victoria – Se cortó las venas, tenemos que llevarlo de inmediato al hospital – dijo el licenciado Gómez y así, doña Victoria, el licenciado Gómez y Nelson se fueron junto con Brendan al hospital.
Por otra parte, ya se acercaba la hora del almuerzo, Tracy y Jaime estaban preocupadas por Brendan – Sigo pensando en Brendan – le dijo Tracy a Jaime en voz baja – Yo también – dijo Jaime con una voz baja – No sé cómo averiguar qué fue lo que le paso – dijo Tracy – Y ¿Si le llamamos? – Dijo Jaime – ¿Cómo? – Dijo Tracy – Aquella vez me dio su número de teléfono, podemos llamarle en la hora del almuerzo, ya casi son las doce – dijo Jaime – Está bien – dijo Tracy y así acordaron llamar a Brendan a la hora del almuerzo. Mientras tanto en el hospital, los minutos se hacían largos, aún no había noticias de Brendan y la ansiedad era grande. Se llegaron las doce y era la hora del almuerzo, Tracy y Jaime aprovecharon esa hora para llamar a Brendan, Jaime marco el número y solo debían esperar a que alguien respondiera el llamado – Está sonando – dijo Jaime – Vamos Brendan, responde – dijo Tracy, mientras que en casa de Brendan, el celular sonaba pero nadie respondía el llamado – No responde – dijo Jaime cortando la llamada – Vuelve a intentarlo otra vez – dijo Tracy y una vez más Jaime marco el número, nuevamente el celular sonaba pero nadie respondía el llamado – No, nadie responde – dijo Jaime – Tiene que haber pasado algo muy grave para que no quiera responder el llamado – dijo Tracy – Podemos intentar llamarle más tarde – dijo Jaime – Si, vamos a almorzar – dijo Tracy y de esta manera ambas fueron a almorzar. Pero en el hospital, era hora de saber el estado de Brendan, el doctor Quintanilla por fin llego y se acercó a doña Victoria, Nelson y el licenciado Gómez – ¿Cómo está mi nieto? – Dijo doña Victoria – Quédense tranquilos, él se encuentra fuera de peligro, pudimos detener el sangrado, en este momento se encuentra dormido por la anestesia – dijo el doctor Quintanilla – ¿Puedo verlo? – Dijo doña Victoria – Si, venga conmigo – dijo el doctor Quintanilla y así doña Victoria pudo ver a Brendan – Brendan ¿Por qué lo hiciste? – dijo doña Victoria con una mirada triste.
Brendan estaba fuera de peligro, esa era una buena noticia, las horas pasaban, Brendan seguía dormido, como a las tres y quince Jaime y Tracy llamaron nuevamente a Brendan, pero todo seguía igual, el teléfono sonaba pero nadie respondía el llamado, así seguían pasando las horas, hasta llegar a las seis de la tarde y Nelson le dijo a doña Victoria que debería descansar – Doña Victoria, ya es un poco tarde, debería ir a casa y descansar un poco – dijo Nelson – No, no puedo, tengo que estar aquí para cuando Brendan despierte – dijo doña Victoria – No se preocupe, yo me quedare aquí y cualquier noticia yo le aviso inmediatamente – dijo Nelson – Nelson tiene razón, no es conveniente que usted se desvele – dijo el licenciado Gómez – Yo la iré a dejar y luego me regreso al hospital – dijo Nelson y solo así doña Victoria acepto irse a la casa. Nelson se encargó de llevar a doña Victoria a su casa y luego se regresó al hospital a esperar a que Brendan se despertara.
Las horas iban pasando, la noche también, no habían noticias ni buenas, ni malas, Brendan seguía dormido y así paso la noche. A la mañana siguiente, doña Victoria se levantó temprano para ir al hospital pero antes tenía que desayunar. Nelson se regresó a la casa para bañarse, cambiarse y también para desayunar y mientras ellos desayunaban, Tracy y Jaime estaban en el colegio esperando a que Brendan llegara – Y ¿Si no viene? – Dijo Tracy – Claro que vendrá – dijo Jaime – Ya son las siete con cinco minutos, él siempre viene cinco minutos antes de las siete – dijo Tracy un poco desesperada – Tranquila, a lo mejor y se le hizo tarde – dijo Jaime – Espero que así sea – dijo Tracy. Doña Victoria había terminado de desayunar y Nelson también, ya estaban casi listos para irse al hospital, se hicieron las siete y quince, el timbre sonó para entrar a clase, pero Brendan no llego – No vendrá – dijo Tracy mirando a Jaime – Seguramente amaneció indispuesto – dijo Jaime y como David se sentaba detrás de Tracy se asombró un poco al ver a Tracy muy preocupada – ¿Qué sucede? – Dijo David – No, no es nada, no te preocupes – dijo Tracy – Espero que no estén preocupadas por el inútil de Brendan – dijo David – Brendan no es un inútil y te informo que si estamos preocupadas porque no ha venido – dijo Tracy un poco enojada – Te recuerdo que tú eres mi novia – dijo David – ¿Qué quieres decir con eso? – Dijo Tracy – Solo eso te digo – dijo David – Ya te dije que… – dijo Tracy sin terminar de hablar – Silencio, la maestra Rosan ya llego – dijo Jaime interrumpiendo a Tracy.
La maestra Rosan entro al salón y después de dar el saludo, dio la noticia que pocos esperaban escuchar – Lamento informarles que Brendan no vendrá durante esta semana, su abuela llamo y nos dijo que estaba resfriado, pero que la otra semana ya iba a estar de regreso con nosotros. Ahora vamos a comenzar con nuestra clase – dijo la maestra Rosan pero Tracy no se creyó esa excusa. Mientras tanto, doña Victoria y Nelson ya se iban para el hospital, pero antes de irse, Amanda le entregó el celular de Brendan a doña Victoria y le dijo que lo había estado llamando, doña Victoria se llevó el celular de Brendan y después de eso se fueron al hospital. Cuando llegaron todo seguía igual, Brendan seguía dormido, pero fuera de peligro, nuevamente las horas pasaban, las ocho y quince se llagaron, el timbre sonó para dar inicio al primer recreo, todos comenzaron a salir del salón, menos Tracy y Jaime – ¿Qué sucede? ¿No van a salir? – Dijo David – En un minuto saldremos – dijo Tracy y sin ninguna excusa, David le dio un beso en la boca a Tracy y luego en voz baja menciono unas palabras – Aun eres mi novia – dijo David y luego se fue – ¿Qué te dijo? – dijo Jaime – Nada importante, vuelve a llamar a Brendan, espero que esta vez responda el llamado – dijo Tracy y nuevamente volvieron a llamar a Brendan pero esta vez fue diferente, porque esta vez sí respondieron el llamado – Hola – dijo doña Victoria y Jaime se quedó asombrada al escuchar una voz de mujer pero al instante reacciono – Hola, buenos días ¿Se encuentra Brendan? – Dijo Jaime y después de decir eso puso el teléfono en altavoz – ¿Quién habla? – Dijo doña Victoria – Soy Jaime, una compañera de Brendan – dijo Jaime – Él no se encuentra disponible en este momento – dijo doña Victoria – Y ¿A qué hora puedo hablar con él? Es que la maestra Rosan nos informó que Brendan estaba resfriado y nos preocupamos mucho por él – dijo Jaime – Gracias por preocuparse mucho por mi nieto, pero en estos momentos está dormido – dijo doña Victoria – Está bien, le llamaremos más tarde, gracias – Dijo Jaime – Si, feliz día – dijo doña Victoria y la llamada se terminó – No creo que sea un resfriado – Dijo Tracy – Yo tampoco pero ¿Cómo salimos de la duda? – dijo Jaime –Y ¿Si vamos a su casa?– dijo doña Tracy – Yo no puedo ir, tengo que ayudarle con unas cosas a mi mamá, ve tú y luego me dices que sucedió – dijo Jaime – Si, está bien – dijo Tracy y de esta manera cuando terminaran las clases, Tracy iría a la casa de Brendan.
Brendan seguía dormido, como a eso de las ocho y cincuenta unos ojos se abrieron, Brendan por fin despertó – Abuela – dijo Brendan con una voz baja y no había nadie ahí. A los minutos llego el doctor Quintanilla junto con doña Victoria y Nelson y de inmediato doña Victoria abrazo a Brendan – Mi amor ¿Cómo te sientes? Qué bueno que ya despertaste – dijo doña Victoria – Estoy bien – dijo Brendan – Tu abuela estaba muy preocupada porque no despertabas, dormiste mucho – dijo el doctor Quintanilla, Brendan por fin había despertado, todo parecía estar bien. Después de realizarle unos últimos exámenes a Brendan, doña Victoria se quedó hablando con él en su habitación y al mismo tiempo le contó que lo habían estado llamando – No sabes lo mucho que me preocupe al ver que no despertabas, aunque no fui la única que se preocupó por ti – dijo doña Victoria sonriendo un poco – Lo sé, Amanda y Nelson también se preocuparon – dijo Brendan – Sí, pero no solo nosotros tres nos preocupamos por ti, hubo alguien más que se preocupó mucho, te estuvo llamando – dijo doña Victoria – ¿Quién? – dijo Brendan sin imaginarse de quien se trataba – ¿No adivinas quién es? – Dijo doña Victoria – No – dijo Brendan – Llamo como a las ocho y quince creo, pregunto cómo estabas y porque no habías llegado al colegio, me dijo que se llamaba Jaime, le dije que estabas resfriado y dijo que llamaría más tarde – dijo doña Victoria y Brendan se sorprendió mucho – ¿Jaime estuvo llamando? – Dijo Brendan – Sí, también te estuvo llamando desde ayer en la tarde. No vuelvas a hacer esto, porque si tú te mueres, yo no sé lo que haría – dijo doña Victoria – Lo siento – dijo Brendan con su mirada baja – Toma, puede que te vuelva a llamar – dijo doña Victoria entregándole el celular a Brendan y después de eso lo dejo solo. Brendan se quedó un poco sorprendido al saber que Jaime lo estuvo llamando.
Como a las dos de la tarde sonó el timbre para el último receso, Tracy decidió volver a llamar a Brendan, esperando que esta vez fuera él quien respondiera el llamado y en efecto, fue Brendan quien correspondió el llamado – Hola – dijo Brendan – Hola, Brendan ¿Cómo estás? – Dijo Tracy, Brendan se sorprendió un poco al escuchar la voz de Tracy – ¿Tracy? Estoy bien gracias – dijo Brendan – Que me alegra. Ayer te fuiste y no supimos por qué ¿Qué te sucedió? Te desmayaste y ahora no llegaste a clases – dijo Tracy, Brendan cerro sus ojos y recordó parte de lo que le había pasado ayer, empezó a respirar un poco rápido – Brendan ¿Estas bien? – dijo Tracy algo preocupada – Estoy bien no pasa nada, deja de preocuparte por mí, deja de llamarme, cuídate mucho si y saludos a Jaime – dijo Brendan cortando la llamada – Brendan – dijo Tracy sin entender que es lo que estaba pasando, Brendan soltó el celular y puso sus manos sobre su cabeza, e intentaba tranquilizarse a sí mismo, los recuerdos estaban atormentando la mente de Brendan, era como si las terapias psicológicas no hubiesen ayudado en nada.
Así paso la tarde, Tracy no llamo a Brendan, al día siguiente Brendan fue dado de alta y regreso a casa como a las diez de la mañana, estaba en su habitación y el teléfono sonó, era Tracy pero Brendan solo miro el teléfono y no respondió el llamado, como a las doce el teléfono volvió a sonar, era Tracy otra vez, Brendan no quería hablar con nadie, o más bien no quería lastimar a nadie. Era un día martes, desde ese día el teléfono de Brendan sonaba pero ninguna llamada fue respondida, se llegó el domingo, Brendan miraba el teléfono esperando a que este comenzara a sonar, pero para su sorpresa durante todo el día no sonó, Tracy había tomado las palabras de Brendan y dejo de insistir, como a las ocho de la noche, Brendan subió a su habitación para descansar, se acostó en la cama y tomo el teléfono en sus manos, pensó por un momento que nadie tenía culpa de lo que le estaba pasando, y para superar eso tenía que saber controlarse, pensó por un momento llamar a Tracy, pedir disculpas, pero aún no estaba seguro, y en lo que pensaba el teléfono comenzó a sonar, efectivamente era Tracy, de inmediato se sentó y miraba el teléfono dudando si responder o no, justo cuando iba a responder, la llamada se terminó, Brendan esperaba que el teléfono volviera a sonar pero no fue así, pasaron tres minutos y la llamada no se repitió, Brendan tomo fuerzas y marco el número de Tracy, el teléfono sonaba y ahora la historia se había invertido, Tracy no respondía el llamado, Brendan volvió a insistir y en la segunda vez un hola recibió – Hola – dijo Tracy con una voz suave – Tracy, hola… ¿Cómo estás? – dijo Brendan un poco nervioso y ansioso – ¡Brendan! bien gracias – dijo Tracy y unos segundos pasaron en silencio – Tracy, discúlpame por lo que te dije aquella vez, no fue mi intención hacerte sentir mal – dijo Brendan – No te preocupes, discúlpame a mí por insistir tanto – dijo Tracy, entonces Brendan comenzó a desahogarse un poco – Tracy… yo no estoy bien y sé que debo aprender a controlarme, es solo que… después de varios años, aun no puedo superarlo – dijo Brendan con una voz entre cortada – Brendan ¿Qué sucede? – dijo Tracy – Tracy, no me hagas más preguntas por el momento… solo discúlpame por lo que te dije y… gracias por tu amistad… sé que puedo superar esto, sé que lo puedo lograr, te veo mañana, que descanses – dijo Brendan con una voz suave – Cuando quieras hablar, aquí estaré para escucharte, que descanses – dijo Tracy y la llamada se terminó – Gracias – dijo Brendan en voz baja.
Al día siguiente Brendan tenía que regresar al colegio, doña Victoria acompaño a Brendan al colegio – Bienvenido nuevamente Brendan – dijo la maestra Rosan – Gracias – dijo Brendan – Bueno, ahora tienes que ponerte al día con las clases que has perdido, porque antes de que salgan de vacaciones, serán los exámenes del primer trimestre – dijo la maestre Rosan en ese momento entro Roselyn y vio a Brendan y de inmediato lo abrazo – Hola Brendan – dijo Roselyn abrazando a Brendan y doña Victoria se asustó mucho pero Brendan reacciono muy bien y correspondió el abrazo de Roselyn – Hola, me alegra verte – dijo Brendan sonriendo y eso era una muy buena señal, ambos se fueron a sentar a sus pupitres – Por cierto, has perdido muchas clases, y la próxima semana son los exámenes del primer trimestre – dijo Roselyn – Si lo sé, tengo muchas clases que copiar y no sé cómo hacer – dijo Brendan, y a Roselyn se le ocurrió algo – Si quieres yo te puedo dar copia de todas las clases, puedes ir a mi casa al terminar las clases durante esta semana y estudiamos juntos ¿Te parece? – Dijo Roselyn, Brendan se quedó un momento en silencio, no sabía si ir a la casa de una chica era buena idea – Si, está bien – dijo Brendan no muy convencido. En el primer receso llamo a su abuela para decirle que por las tardes iría a la casa de Roselyn para copiar las clases y estudiar, cuando doña Victoria escucho eso, se sorprendió porque Brendan acababa de pasar una crisis precisamente por esa chica y solo le dijo a Brendan que si estaba seguro de que eso es lo que quería, y este le dijo que si, sin agregar más, doña Victoria le dio permiso y por la tarde Nelson llevo a Brendan a casa de Roselyn – ¿A qué hora paso por ti? – dijo Nelson, Brendan estaba con Roselyn y esta le dijo que se quedara a cenar con ella y que lo vinieran a traer como a las siete de la noche, Brendan no estaba muy seguro pero seguía intentando superar su trauma y le dijo a Nelson que viniera por él a las siete.
Así Brendan y Roselyn estaba en la habitación estudiando juntos, no hubo ningún problema, incluso Brendan parecía que se sentía bien a la par de ella, como a las seis bajaron a cenar, todo estaba perfecto y a las siete llego Nelson y Brendan regreso a su casa, cuando llego doña Victoria le pregunto cómo estuvo su tarde y Brendan respondió que todo estuvo bien y que todas las tardes estudiaría con Roselyn, todo parecía estar bien, Brendan reflejaba tranquilidad en su rostro, y así al salir del colegio, cada tarde Brendan iba a casa de Roselyn para estudiar juntos, pasando así toda la semana hasta llegar al viernes, ambos estaban en la habitación, aparentemente estudiando, Brendan estaba sentado terminando de copiar unas clases, y Roselyn se puso detrás de él, puso sus manos sobre los hombros de Brendan y este dejo de escribir – ¿Qué haces? – dijo Brendan poniéndose un poco tenso – Es solo un masaje, has estado trabajando muy duro toda esta semana, trata de tranquilizarte un poco – dijo Roselyn haciéndole un pequeño masaje a Brendan, este cerro sus ojos, al parecer necesitaba un buen masaje, pero segundos después Roselyn le dio un beso en la mejilla a Brendan, rápidamente Brendan abrió sus ojos – Tranquilo – dijo Roselyn suavemente al oído de Brendan, y comenzó a besarle el cuello mientras acariciaba su rostro, Brendan estaba nervioso, Roselyn movió el rostro de Brendan y despacio le dio un beso en la boca, Brendan la detuvo sin decir nada, entonces Roselyn lo volvió a besar y despacio Brendan se levantó de la silla, ambos se miraban sin decir nada, Brendan tenía una mirada de preocupación, Roselyn lo tomo de su mano y lo llevo a la cama, lo acostó y ella quedo encima de él, comenzó a besarlo nuevamente, acariciaba su pecho, y uno a uno desabotono su camisa, Brendan intentaba seguir el ritmo, pero los recuerdos eran más fuertes, todo termino bruscamente cuando Roselyn intento desabotonar el pantalón de Brendan y este se la quitó de encima y rápido se levantó de la cama – ¿Qué sucede? – dijo Roselyn, Brendan comenzó a abotonarse la camisa sin decir nada, estaba nervioso, ansioso y guardo sus cuadernos, sin decir más nada tomo su mochila y salió de la habitación, bajo las gradas y de la casa de Roselyn salió, aún era temprano, Nelson no lo iría a traer, pero no quiso esperar, tomo un taxi y a su casa se fue.
Cuando llego, toco el timbre desesperadamente, Amanda abrió, se sorprendió al ver que era Brendan – ¿Brendan? ¿Qué haces aquí tan temprano? – dijo Amanda, pero Brendan no le respondió nada, solo entro y rápido subió a su habitación, doña Victoria estaba en la sala y lo vio entrar sin decir nada, le pidió a Amanda que subiera a ver que le pasaba y así fue. Brendan llego a su habitación, dejo la mochila en el suelo y se metió al baño, entro a la ducha y abrió la llave, el agua comenzó a caer sobre él, era como si se estuviera quitando una suciedad de su cuerpo, Amanda entro a la habitación y no vio a nadie, solo la mochila en el suelo pero escucho el ruido del agua caer, fue al baño y llamo a Brendan pero este no respondía, despacio entro y lo vio con su ropa completamente mojada, rápido apago la llave del agua y le puso una toalla encima para secarlo, Nelson y doña Victoria llegaron a la habitación y sacaron a Brendan del baño, este no decía nada, Amanda busco ropa seca para cambiar a Brendan, y Nelson se encargó de eso, doña Victoria se sentó con él en la cama, y este seguía sin decir nada, ella le preguntaba qué es lo que había pasado, pero el silencio de Brendan los preocupo mucho, lo acostó en la cama y no le quedo de otra más que llamar al licenciado Gómez.