Capitulo 24 Un Mal Presentimiento
Leah.-
Luego de un mes me sentí más segura y comencé a trabajar en la oficina tiempo completo solo tres veces a la semana el resto dejaba Amaia con mi suegra y Jessi, como toda mama me sentía ansiosa, siempre quería tener a mi bebe cerca, pero tenía mucho trabajo que hacer y no podía dejar a Arthur solo, notaba que regresaba muy cansado a casa, debía ayudarlo…
Al poco tiempo me puse al corriente y empezábamos a viajar, no me gustaba dejar a Amaia pero sabía que era mi trabajo y la verdad tener un tiempo libre para nosotros dos era reconfortante, desde que la niña nació nuestra vida en pareja había disminuido, Arthur llegaba muy cansado y yo solía acostarme tarde durmiendo a la bebe, cuando llegaba a la habitación ya él estaba durmiendo.
Sé que Amaia es la prioridad pero Arthur también lo es y no quiero que se enferme solo porque me siento insegura de dejar a Amaia, tengo la suerte de que está muy bien cuidada por muchas personas alrededor que estarían dispuestos a quitarse un brazo en vez de dejar que le pasara algo malo, eso me aliviaba y así podía dedicarle tiempo a mi marido…
Leah: ¡Victoria, ven por favor!
Victoria: Dime Leah…
Leah: Siéntate por favor… Sé que no he estado mucho en estos meses pero quería saber ¿Esta todo bien?, últimamente he notado que estas de mal humor…
Victoria: No, Leah todo está bien solo estoy… cansada…
Leah: Bueno puedes irte hoy a descansar temprano cualquier cosa yo me ocupo tranquila…
Victoria: Gracias.
Aunque no estaba mucho tiempo en la oficina me daba cuenta que Victoria había cambiado, tal vez tenía problemas en su hogar…
Bueno me levante y me dirigí a la oficina de Arthur…
¡Hola Max!, ¿Estás bien? ¿Te notas muy cansado?.- Max se veía muy mal con ojeras negras, mas pálido de lo normal podía jurar que estaba enfermo
Max: Sra. Dubois, estoy bien solo un poco cansado
Leah: Dile a mi marido que no te explote, necesitas vacaciones…
Max: Tranquila Sra. Dubois, estaré bien…
Leah.- Mientras camino hacia la oficina de Arthur, me deja preocupada el estado de Max, Arthur lo hacía trabajar demasiado y seguro era mi culpa cuando me quedé en casa.
Max no solo era un simple asistente él hacia muchas cosas más que no hacia uno normal…
Entro a la oficina
¡Hola am…! ¿Arthur? Me dirijo hasta la pequeña habitación y veo a Arthur recostado sobre la cama, angustiada me acerco a él.
Amor ¿Estás bien?
Arthur: Si amor solo estoy cansado y me quise recostar un rato
Leah: Vámonos a la casa y descansas hasta mañana, puedo decirle a tu mama que se quede con Amaia esta noche y Jessi se quede con ella, ¿Qué te parece?
Arthur: ¿Estás segura?, Nunca te has separado de ella…no quiero que te angusties…
Leah: Nuestra hija esta mas que bien cuidada con tus padres además Jessi les ayuda, todo estará bien, déjame llamar a Catherine y luego no vamos…
¡Catherine hola! ¿Cómo esta mi niña?
Hola Leah, está bien jugando con su abuelo en el jardín…
Catherine disculpa, pero ¿podrían quedarse con Amaia esta noche?, te prometo que mañana iré a recogerla temprano… Jessi se quedará con ustedes…
Si querida, por supuesto, no hay problema, ¿Todo está bien? Te escuchas preocupada…
Sí, bueno creo que Arthur se ha exigido mucho en estos últimos meses, está agotado y me siento culpable…
Leah, cariño para una madre sus hijos son lo más importante, estoy segura de que mi hijo lo entiende…
Sí, pero también debo preocuparme por él, pero bueno luego hablamos, vamos a la casa para que descanse sin interrupciones…Muchas gracias
Ay querida no tienes que agradecer Amaia es mi nieta para eso estamos los abuelos, dale un beso a mi hijo por mí.
Está bien lo haré…
Cuando giro ya Arthur está levantado, tomando el saco, es obvio que escucho la conversación.
Listo y apodemos irnos.
Camino a la casa Arthur decide descansar en el auto, llegamos a casa y sube de inmediato a la habitación y lo sigo date una ducha y ve a dormir, te llamaré cuando la cena esté lista. Él asintió estaba preocupada, Arthur tenia buena salud pero debemos aceptar que ya no es un jovencito ya casi tiene cuarenta años, pensando en eso faltaban dos semanas para el cumpleaños de Arthur.
Tenía planificado una pequeña reunión en casa de los Dubois con una cena magnifica de su restaurante favorito, Erika, Catherine y yo ya teníamos todo cuadrado, aunque no era una gran fiesta, la reunión era temática estilo Black and White, los hombre irían de blanco y las mujeres de negro. Debía pensar cómo convencer a Arthur de vestir de blanco ese día el odiaba el blanco, pero debo buscar la manera de convencerlo…
Hice una cena sencilla, sándwiches de queso fundido con papas fritas como acompañante, decido llevarle la cena en una bandeja…
Lo veo dormido, no quisiera despertarlo pero debe comer…
¡Amor, amor despierta! Ya esta lista la cena, come algo y vuelves a dormir, él acepto y se sentó en la cama, se comió toda la cena, retiré la bandeja, el se levanto para lavarse los dientes y volver a la cama.
Limpie la cocina y al subir a la habitación pase por la habitación vacía de Amaia, la extrañaba mucho acomodé lo que estaba en desordenado, y me fui a mi habitación era la primera vez que dormía sin ella…
Entre al closet y busque mi pijama, me metí al baño me di una ducha y luego me acosté en mi cama, Arthur dormía profundo y me sentí aliviada, rápidamente, me quedé dormida…
A la mañana siguiente.-
Senti el brazo de Arthur pasar por mi cintura, abro los ojos y me giro.
¡Buenos días!, ¿Te sientes mejor?
Arthur: Si, amor necesitaba ese descanso, uhm…pero ahora necesito otra cosa…
Leah: Apenas acabas de recuperar tus fuerzas, quieres llegar cansado al trabajo…
Arthur: Uno rápido y ya…No te he tenido desde hace semanas, al menos uno chiquito…
Leah: ¡Jajajaja! Eres increíble…
Ese chiquito duró dos horas, hicimos el amor tiernamente sin locuras de manera convencional pero muy satisfactorio, no tengo quejas mi marido hasta los “rapiditos” los hace muy buenos…
Desayunamos juntos y luego nos encaminamos a la mansión Dubois para ver a nuestra hija…
Ya en la mansión suspiro al ver a mi hija, corro para abrazarla y besarla.
¡Hola hermosa!, ¡Muack, Muack!, la beso con frenesí, hoy estas preciosa mi vida, al ver a su padre por mi hombro, extiende sus brazos para alcanzarlo y de la nada dijo su primera palabra, ¡Papá!
Quede sorprendida al igual que todos, giro para ver a Arthur que tenía una enorme sonrisa rápidamente me la quitó de los brazos para abrazarla y besarla.
Todos la aplaudían y sonreían… y Arthur parecía un pavo real porque mi hija había dicho papá primero.
Pasaron las dos semanas y llego el cumpleaños de Arthur, tenia mejor semblante pero igual se le veía cansado y hasta un poco pálido, tuve que prometerle que le haría ciertas cosas en la cama para que se colocara el traje blanco, yo encantada de satisfacerlo claro está.
Amaia y yo llevábamos vestidos negros iguales.
Ya estábamos en la mansión y estaban todos Mia y Sam, Erika y Travis, el tío Thomas con su esposa que había mejorado, Max, Lois por supuesto, los padres de Erika y nos sorprendió ver a August después de lo que Arthur y yo le confesamos…
Habíamos escuchado que hecho a Scott como un perro y lo obligó a firmar el divorcio, sin darle nada, resulta que Scott había dejado en muy mal estado la empresa de August y Arthur se ofreció a invertir en ella para ayudarlo.
La reunión paso tranquila, tuvimos una gran cena, conversábamos…
Arthur.-
August: Arthur, te ves terrible ¿Qué te está pasando?
Arthur: No te preocupes amigo mío, es solo cansancio recuerda que ya no soy un chiquillo de veinte, tengo ya treinta y nueve los años no pasan en vano… ¡Jajajaja!
August: Si pero yo estoy más viejo que tú y no me veo así…
Arthur: Pero no tienes una niña de 11 meses.
August: Bueno pero deberías tomarte vacaciones y darle vacaciones a tu asistente esta igual o peor que tú…
Arthur: Si, ya Leah también me lo comentó es solo que es muy eficiente, no dejaría sus obligaciones en manos de nadie más.
August: ¿Y qué hay con la asistente de Leah? Puede ayudar
Arthur: No, no sé hay algo en ese chica que aun no me inspira confianza…
August: ¡Aaaay! Tú y tu confianza…
La verdad me sentí fatal en las últimas semanas me sentí muy agotado y con dolores en todo el cuerpo, había tenido vómitos y dolor abdominal, pero no quería preocupar a nadie, no sabía si era estrés, cansancio o ambos, la única verdad era que algo no estaba bien en mi cuerpo, pero no me gusta ir al médico y si se lo comentaba a Leah posiblemente me arrastraría al hospital y si se lo decía a mi madre o a Erika le irían con el chisme así que mejor me quedaba callado y descansaba lo mas que pudiese.
Lo que me preocupaba era que Max se veía igual que yo, agotado, pálido y hasta mas delgado, pero a él si lo podría obligar a ir al medico.
Max…
Max: Si dígame Sr.
Arthur: ¿Estás bien?, te ves… cansado…Si necesitas vacaciones solo dime podemos arreglarlo…
Max: No Sr. No se preocupe estoy bien, si tal vez esté un poco cansado pero así es el trabajo…
Arthur: Pero Max, no creo que sea solo cansancio, tu y yo nos vemos casi igual, pálidos, cansados, hasta mas delgados diría yo y tenemos edades diferentes, no será que te pescaste algo y me lo contagiaste, de ser así te voy a matar sabes que tengo una bebe…
Max: No, no, no, Sr. Yo casi ni salgo y recuerde que vivo con mi abuela, vivir con ella me hace tener todo desinfectado y limpio, ella es propensa a pescar cualquier enfermedad o infección, además yo ni salgo…
Arthur: Pues algo nos está pasando y no creo que sea solo cansancio, te ordeno ir el lunes al medico, quiero saber que tienes…
Max: Pp…pero Sr.
Arthur: No quiero quejas si llegas el lunes a la oficina sin el informe médico, considérate despedido…
Max: ¡Esta bien Sr., como ordene!...
Menos mal ya era fin de semana, quería quedarme acostado me sentía muy mal, cuando di la vuelta Leah ya se había levantado, intenté levantarme y cuando lo hice cai de inmediato al suelo y no supe mas de mi…
Leah.-
Subo a buscar a Arthur, para servir el desayuno, cuando entro a la habitación, el pánico se apoderó de mi, vi a mi esposo tendido en el suelo…
¡Arthur, Arthur! ¿Qué tienes?, llamé frenéticamente a Adam.- ¡Adam!, cuando entre me ve con Arthur en los brazos, ¡Llama a una ambulancia, rápido!
¡Amor, amor! Por favor despierta.- Al verlo noto que está muy pálido…
¿Por qué tardan tanto?, le grito desesperadamente a Adam, siete minutos después llegan los paramédicos, me aparto para que hagan su trabajo…
Lloro desconsoladamente, me hacen preguntas pero no sé que decirles lo encontré tirado en el suelo y ya, les comento que en las últimas semanas ha estado con mucho estrés y agotado, pero no más, lo ponen en una camilla, le digo a Jessi que se quede con Amaia y que llame a Mia para que se quede con ella.
Yo me monto en la ambulancia y Adam me sigue en el auto.
Le pregunto al paramédico que le está pasando a Arthur, me responde que al parecer es una intoxicación.
¿Intoxicación?...
Llegamos al hospital y lo internan, no me dejan pasar a donde está, camino de un lado a otro estoy angustiada, mis lagrimas brotan descontroladamente, si algo le pasa a Arthur, yo no puedo vivir sin él, tomo mi celular y llamo a Catherine para avisarle que estoy en el hospital con Arthur…
En menos de media hora Leonard y Catherine llegan al hospital
Leonard: ¿Leah, Que está pasando?
Leah: No lo sé Leonard, lo encontré tirado en el suelo y desde que legamos no me dicen nada ni me dejan verlo, el paramédico me indicó que podía ser una intoxicación pero nada más…
De repente sale el Dr. Y se acerca nosotros…
Dr.: Familiares del Sr. Dubois
Leonard: Nosotros, dígame Dr. ¿Cómo está mi hijo?...
Dr.: Sr. Dubois, Tuvimos que inducirle un coma…
Leonard: ¿Coma? ¿Cómo así por qué?
Dr.: Si, Sr. Dubois realizamos las pruebas y en su organismo encontramos altas dosis de arsénico y es muy curioso porque en la madrugada recibimos a otro joven con intoxicación por arsénico, tal vez comieron en algún sitio de ser así necesitamos saber toda la información para dar aviso a sanidad.
Leonard: ¿Podemos saber el nombre de ese joven?
Dr.: Si claro, aquí está el nombre del joven es Max Alberti
Leah: ¿Max? Ese chico es el asistente de mi esposo…
Dr.: ¡Uhm! Debemos avisar a las autoridades para que investiguen si fue solo una intoxicación o un envenenamiento provocado.
Leah: ¿Provocado? ¿Usted está diciendo que Max y Arthur fueron envenenados a propósito?
Dr.: Todo parece indicar que sí, hay que hacer las investigaciones pertinentes, mis pacientes podrían morir y eso sería homicidio.
Llamaré a la policía
Leah: Todo me da vueltas, ¿Quién podría querer matar a Arthur? Y lo que es peor a Max, Max… Eso no tiene sentido…
Llego Erika al hospital preocupada y cinco minutos después llego un detective de la policía.
Noté que el padre de Arthur me miraba extraño, espero que no piense que yo… no no estoy paranoica…
Erika.-
Comandante si me permite puedo ayudar en la investigación
Leonard: Si comandante Erika le sería de mucha ayuda y de la familia…
Comandante: Perfecto, pero no puede interferir con nosotros, con permiso debo comenzar la investigación…
Leonard: Erika sospecho algo..
Erika: ¿Sospechas de alguien?
Leonard: Si…
Erika: Lo observo mirar en dirección a Leah.- ¿Leah?, sabes que te respeto pero ¿acaso estás loco?, Leah sería incapaz de algo así, después de todo lo que vivió…
Leonard: Erika ella sigue siendo una Wilson y eso se lleva en la sangre es genética
Erika: Leah no se crió con los Wilson es más ella quiere acabar con ellos en especial con Howard por haber asesinado a su hijo, su hijo Leonard, ¿Cómo crees que le haría daño a Arthur?, Lo ama, le dió una hija…
Leonard: Solo digo que es una sospecha…
Erika: Espero que no le hayas dicho eso a la policía, con tal de terminar la investigación rápido se enfocarán solo en una sola persona.
Su mirada es de culpa, pero también decidida
¡Por dios! Le dijiste a la sospechas de Leah… No puede ser…
Comandante: Disculpen Srta. Erika podría acompañarnos, comenzaremos por la revisar la oficina del Sr. Arthur.
Erika: Si voy con ustedes…
Ya en la oficina de Arthur la policía comienza a revisar todo, pareciera que estuvieran buscando algo en específico…
Comandante: Srta. Erika, ¿el Sr. Arthur bebía algo aquí?
Erika: Me muestra un termo transparente con un líquido color ámbar.- ¡Uhm! Si ese un té de hierbas y frutas que le prepara su esposa todos los días…
Comandante: ¡Hudson! Lleva esto al laboratorio de inmediato para que lo examinen.- ¡Si mi comandante! En el escritorio encontramos un termo parecido pero ese está completamente vacío.
Lleva ese también al laboratorio.
Srta. Erika ¿la oficina de la Sra. Dubois se encuentra en este piso¿
Erika: Si
Comandante: Por favor podría llevarme, ¿y podría ayudarme los videos de las cámaras de vigilancia del pasillo?
Erika: Si no se preocupe ya le digo a mi gente que se lo suministre…- Tengo un mal presentimiento de todo esto-
Ya en la oficina de Leah, comenzaron a revisar justo cuando le iba a decir al comandante que en la oficina de Leah hay una cámara, encuentra un franco de vidrio de color marrón en uno de los cajones del escritorio de Leah…
Comandante: ¡Jum! Creo que las sospechas del Sr. Dubois están a punto de ser confirmadas.
Erika: Por favor no saquemos conclusiones de esto Leah sería incapaz de hacerle algo malo a Arthur.
Comandante: Srta. Erika he visto muchos casos en donde las parejas se juran amor eterno pero al final es solo eso palabras hechas al viento y nada más.
Erika: Puedo asegurarle que este no es el caso, además quisiera agregar que…
Comandante: ¡Hudson! Este frasco también se va al laboratorio, y quiero los resultados en una hora y solicita una patrulla para ir al hospital a detener a la Sra. Leah Dubois…
Erika: ¿Queeeeee?, oiga usted no sabe si en verdad…
Comandante: Srta. Erika hasta los momentos ella es la principal y única sospechosa…
Erika: ¡No puede ser!.- Saco mi teléfono y llamo a Mia-
Mía deja lo que estás haciendo y vete ahora mismo a la comisaria número 21, es posible que acusen a Mia por el envenenamiento de Max y Arthur…
No me digas nada solo ve a la comisaría y espérala…