CAPITULO 113
Mientras en la casa de Iván, los guardias estaban apostados a cada lado de la puerta en donde dormía el Boss, la mujer contratada para suplir a Jessa salió de su habitación ataviada solamente con un camisón casi transparente en donde se le veía su desnudez, paso saludando a los guardias que miraban con lujuria el hermoso cuerpo de esa mujer y bajo las escaleras, pero después de unos minutos subió en forma acelerada pidiendo
—Dios mío, algo pasa allá afuera, vi a unos soldados tirados en el suelo y a unos hombres encapuchados, tengo miedo
Los guardias vieron que la mujer entro corriendo a su habitación cerrando la puerta, entonces dejaron su sitio para correr escalera abajo y salir para enfrentarse a los encapuchados, mientras la astuta mujer salió y caminó hasta la habitación en donde dormitaba el Boss, abrió la puerta ingreso despacio, atisbo al hombre que estaba en la cama, sonrió en forma lasciva, cerró la puerta con seguro y se encaminó a la cama, se desnudó totalmente y se metió a la cama
Alexander estaba profundamente dormido, ella al principio comenzó a besarlo, pero no recibía respuesta alguna, siguió posando sus labios por el pecho, bajando sus besos hasta llegar a la polla flácida, la tomo en sus manos y comenzó a lamerla, con sus manos apretujaba con cuidado las bolas del Boss logrando que comience a reaccionar y escuchar ya sus leves gemidos
La polla iba creciendo debido a tanto lengüetazo, lamidas y chupadas que ella le hacía, cuando estuvo totalmente erecta ella se sorprendió al ver el tamaño, era grande, larga y gruesa se relamió los labios y comento
—¡Qué rica! Y hoy será mía, me voy a coger al Boss, jajaja
Chupó dos veces más con entusiasmo cuando Alexander musitó
—Mi amor, otra vez, está rico, ya quiero follarte
Ella se le subió encima, para besarlo siendo recibida de la misma manera, el Boss la besaba hambriento con deseo, con lujuria, sus gemidos de satisfacción se escuchaban dentro de esa habitación
—Jessa, mi amor, que rico beso, mmmm, te deseo tanto
Ella no hablaba para que no la reconozca, solo se aprovechaba porque se notaba que el Boss estaba todavía con los sentidos un poco adormilados y se estaba dejando llevar por el deseo, por las caricias que estaba recibiendo
Se movió para ponerse encima y a horcajadas para ponerse la polla del Boss en la entrada de su coño y metérsela de una sola estocada, recibió un gran gemido de Él
—Agh, maldición Jessa, me matas cada vez que haces eso, mmmm, se siente delicioso
Cathrina como se llamaba esa golosa y atrevida mujer, comenzó a moverse con destreza disfrutando de lo que hacía, gozaba ella y hacía gozar a quien deseaba tanto tocar, sus manos se sostenían en el vientre del Boss, como si tuviese ayuda del destino Alexander no abría sus ojos, los tenía cerrados mientras disfrutaba creyendo que era su esposa quién lo estaba montando
Mientras en esa habitación había acción sexual, los guardias habían dado vueltas y no encontraron a nadie por los alrededores y los demás guardias les informaron que no sucedió nada extraño, se vieron luces que llegaban a los portones y al abrirlos era el comandante y la ama Jessa que regresaban a casa
El comandante reconoció a los guardias y les preguntó tanto exrañado como enojado
—Ustedes dos, ¿qué mierda hacen aquí?, ¿acaso dejaron solo al Boss?
Uno de ellos respondió alterado y asustado
—Esa mujer nos dijo que había visto gente encapuchada rondando por aquí y que algunos guardias estaban tirados en el suelo
Iván iba a entrar cuando ella le musitó sonriente
—Déjame esto a mí, tú solo encárgate de tus soldados, porque fueron engañados por una mujer ansiosa, jajaja
Él se quedó regañando a los guardias, mientras Jessa subió las escalera y antes de entrar a la habitación en donde estaba su esposo, entro a una cabina secreta que estaba escondida atrás de un enorme cuadro en donde ella sabía que se podía ver a través de unas cámaras apostadas en la habitación del Boss, solo ella tenía las llaves de allí, porque Iván se las había proporcionado
El monitor estaba encendido, observó a esa mujer montada encima de su esposo follándoselo y acercó el zoom de la cámara para percatarse de que Alexander estaba con los ojos cerrados y a cada momento decía con deseo
—Asíii mi amor, te mueves rico Jessa, no creí que… te… quedarías con ga…naaaas, mierda, ya me ven… goooo, aaagh
Observó a la mujer que estaba con los ojos cerrados y se notaba que estaba con los estertores de haber tenido un orgasmo, entonces la vio que de prisa se bajó del cuerpo del Boss, se puso el camisón y muy despacio caminó hasta la puerta mientras Alexander decía deseoso
—Ven mi amor, quiero besarte, veeeeen
Abrió la puerta miró hacia afuera y se fue cerrando la misma muy despacio, entonces Alexander que estaba moviendo sus manos buscando a su esposa y no sentirla abrió sus ojos y se sentó en la cama buscándola, miró a su alrededor y su semblante se notaba que estaba extrañado y acotó
—Pero… yo… ¿lo habré soñado?, mi amor ¿estás aquí?
Lo observó levantarse y caminar hacia el baño que se asomó y volvió a mirar a su alrededor para preguntar
—¿Dónde diablos estás mujer?, estabas durmiendo conmigo y..
Caminó de nuevo hacia la cama, se sentó allí y habló
—Creo que esto es… un sueño, sí, eso debe de ser, porque sino, ¿dónde está mi esposa?, mejor me vuelvo a acostar, cuando despierte ella estará a mi lado
Se acostó tapándose con el edredón abrazó a la almohada y en el silencio Jessa lo escuchó decir
—No quiero nunca jamás volver a abrir mis ojos y no verte a mi lado mi amor
Jessa sonrió de escucharlo, dejo de revisar la cámara de la habitación de su esposo y cambio a la cámara de la habitación en donde estaba la mujer aprovechadora, la encontró saliendo dándose una ducha, estaba con su semblante alegre y la escuchaba musitar
—Qué hombre tan rico, que polla tan grande, me lo comí y nadie se dio cuenta, jajajaja, la estúpida de la esposa ni siquiera se imagina que me cogí a su hombre, jajajaja
La siguió observando que se acostó para dormir, una sonrisa malévola se le vio a Jessa, que cambió de cámara y atisbó de nuevo a su esposo que ya estaba roncando levemente abrazado a la almohada, dejo todo como estaba y salió sin hacer ruido, cerró la puerta y dejo el cuadro en su sitio, se encaminó hacia la escalera, comenzó a bajarla, vio a Iván que iba a subir, le hizo señas de que no diga nada y la espere allá abajo
En cuanto tocó el último escalón le musitó en voz baja
—Vamos a tu despacho, que quiero decirte algo
Ambos caminaron hasta el despacho, Iván abrió la puerta y como todo un caballero le cedió el paso a Rubí, ella entró y se sentó en un sofá, el comandante se sentó en el otro sofá que estaba frente al de ella y pregunto curioso
—¿Qué paso Rubí?, ¿tu esposo sigue dormido?, no me gusto que lo dejaran solo, pudo haberle sucedido cualquier cosa, ya los castigue
Ella lo observa con una mirada risueña y el comandante muy extrañado le indagó con premura
—¿Qué?
Jessa estallo riéndose a carcajadas e Iván la observaba con la boca abierta, hasta que ella se calmó un poco y acotó
—Iván, ¿puedes creer que esa mujer engañó a tus hombres para cogerse a Alexander?, jajajaja
El comandante replicó de inmediato con asombro
—Se cogió a tu esposo, pero… eso es…, hija de puta, esto me la paga, estaba prohibido acercarse a Él mientras yo no lo ordene, eso ella lo sabía muy bien
Jessa le musitó
—Espera Iván, déjala, ya se dio su gusto
Él la observaba extrañado de su actitud y preguntó dudoso
—Rubí, ¿y cómo sabes lo que pasó?, ¿cómo sabes que se cogió a tu esposo?, le vas a reclamar, por supuesto, porque tuvo que darse cuenta de que no eras tú
Rubí sin dejar de estar risueña musitó
—Lo vi todo desde la cabina, le hice zoom a la cámara y me fije de que Alexander estaba con los ojos cerrados y me nombraba a mí a cada momento, estaba muy seguro de que era yo, porque ella se levantó para irse en silencio y muy rápido, entonces Alexander abrió los ojos y me buscaba por todos lados y lo escuché que decía que a lo mejor soñó todo y que todavía estaba soñando porque estaba solo, que estaba seguro de que yo me acosté a su lado, escuché que solo dijo que se acostaría a dormir y cuando despierte yo estaré a su lado como siempre, allí quedó abrazando la almohada
Iván sin dejar de observarla preguntó con su entrecejo fruncido del enojo
—¿Y esa maldita mujer?
Ella le respondió sin dejar de sonreír
—Ah, la observe a través de la cámara, ella decía que yo jamás me enteraría de que se cogió a Alexander y se burlaba de eso
Entonces el comandante replicó
—Así que burlándose la estúpida, ah, no, esto debo de hacerla pagar, no debía entrar a esa habitación, estaba prohibido, peor cogerse al Boss
Jessa le tomó de la mano para musitar con una sonrisa que Iván reconoció de inmediato, era la sonrisa malévola y fría que usaba cuando tenía un plan
—Ya te dije mi querido Iván, déjame esto en mis manos, déjala que disfrute su engaño, mañana ella solo vivirá unos minutos allá arriba de esa tarima, no sabe que sus horas de vida están contadas y yo voy a disfrutar verla caer muerta como lo que es, un despojo de mierda
Iván sonrió al verla tan tranquila entonces recordó algo y le indagó
—Rubí y ahora que vayas a ver a tu esposo, debe de estar despierto, se va a dar cuenta de que en realidad no estabas a su lado, ¿qué le vas a decir?
Ella le respondió de inmediato
—Oh, vaya no te dije todo, volví a mirar a Alexander de nuevo y ya estaba roncando abrazado a la almohada, subiré y me acostaré a su lado, no se dará cuenta de nada y quiero pedirte Iván que… no le digas nada de lo que sucedió con esa mujer, ¿prometido?
Iván le respondió risueño
—Prometido, aunque ganas no me van a faltar jajajaja, se lo follaron, jajajaja
Ambos salieron del despacho y subieron la escalera, el comandante siguió de largo para reunirse con su mujer, mientras Jessa entraba a la habitación de su esposo, lo escuchó que ya roncaba un poco más fuerte, se sacó su ropa y se quedó desnuda, se acostó a su lado sin moverse mucho y puso su cabeza en su pecho abrazándolo y cerró sus ojos mientras sonreía de que todo iba a salir muy bien, después de unos minutos volvió a dormirse al lado del hombre que ama
Amaneció y otra vez en la casa del comandante se escuchaba el movimiento de todos sus integrantes, menos la pareja de esposos que seguían dormidos allí adentro, Iván estaba con Yuriana mientras daba las órdenes a todos, Ronn y Cathrina estaban ya desayunando, después lo hicieron la pareja Sastív, el comandante no dejaba de mirar al disimulo a quien se atrevió a desobedecer sus órdenes, pero el recuerdo de las palabras de Rubí lo calmaban
Al terminar se sentaron en la sala a esperar que Hank le informara que todo estaba listo, mientras en la habitación del Boss, resonaba el despertador, su insistente repicar hizo despertar a los esposos, Jessa lo apagó y acarició el rostro de Alexander para musitar muy cariñosa
—Mi amor, es hora de levantarse, vamos dormilón
Recibió un quejido largo de su esposo que la hizo sonreír
—Ya voyyyy, tengo sueñoooo, mmmmm, cinco minutos máaaaas, mi amooor
Jessa acariciaba el cabello de su esposo observándolo que no abría los ojos y que dibujaba en su rostro una leve sonrisa, espero unos minutos para volver a pedir
—Alexander, ya abre los ojos mi amor, ya es hora de levantarse, debes desayunar
Alexander abrió sus ojos no sin antes dar un largo bostezo y estirarse todo, miró a su amada esposa para acotar cariñoso
—Te amo, te amo tanto que soñé que me hacías el amor, mmmm
Ella le brindó una sonrisa para decir
—Soñaste conmigo mi amor, yo soñé que te montaba como potra salvaje
Él abrió sus ojos con sorpresa para musitar
—Eso fue lo que soñé mi amor, que me montabas duro, que estabas como desesperada por hacerme tuyo, sin embargo, después ya no estabas, estaba solo aquí, te busqué, pero no te encontré, entonces me di cuenta de que era un sueño, delicioso, pero solo un sueño
La abrazó meloso para pedir deseoso
—Hagamos el amor mi amor, vamos a quedarnos aquí mientras ellos van a ir a la presentación, después desayunamos más tranquilos
Ella recordó que Él estaba sucio del cuerpo de esa mujer y le pidió con amor
—Mi amor, vamos a bañarnos, estamos sudados, vamos, compláceme
Alexander se levantó, pero no dejo que su esposa tocara el suelo, pues la cargó sonriente hasta el baño, ya adentro la deposito en el piso de la ducha, entro también y juntos tomaron una ducha, sin embargo, las manos de Alexander acariciaban con mucho deseo a su esposa y ella lo besaba con desesperación por sentir su boca, su piel, su deseo interminable por ella
Se secaron con premura y de nuevo Él la cargó riéndose y besándola, la depositó en la cama y se subió para poner su enorme cuerpo encima del de ella y acercarse a la boca de labios carnosos que ama y besar con tanto deseo, lujuria y amor a la mujer que ama por encima de todo
Hicieron el amor como si fuese la primera vez, Alexander no paraba de musitar a cada momento “te amo”, y ella le correspondía con las mismas palabras “te amo”, esas palabras entre ambos eran absolutamente verdaderas, cuando terminaron jadeantes de tanto placer, se quedaron unos minutos más acostados allí, abrazándose y besándose, cuando el celular de Jessa resonó, lo tomo para ver que era Iván, tomo la llamada y contestó ante la mirada enamorada de su esposo que seguía besando su hombro, su espalda
Aló, Iván
Ya está todo listo Rubí,
Ya nos vamos
Cuando llegues, comenzará todo
Te espero, pero mientras,
Deja de comerte a ese idiota suertudo
Jajajaja, Iván eres el colmo
La envidia te mata, jajaja
Bien, desayunaré con mi esposo
Y después iré, adiós
Cerro la llamada, al dejar el celular en la mesita sintió que Alexander había dejado de besarla y la mirada dubitativo, hasta que le indagó en forma de reclamo
—¿Tú, vas a ir? Pero… yo creí que esa mujer iba a reemplazarte, ¿qué está pasando?, por qué me esconden todo mi amor, dime ¿qué va a pasar?, quiero saber, no quiero perderte mi amor
Jessa sin dejar de observarlo acotó muy segura
—Debo ir mi amor, tengo planes, además quería decirte que… encontramos al traidor, es… alguien de tu entera confianza mi amor
Alexander la observaba con un gesto de dudas y preguntó
—¿Quién es el informante?
Ella le respondió
—Sasha tu contador
El gesto de sorpresa e incredulidad de Alexander se hizo presente, hasta se levantó de la cama para decir
—¡No es posible!, ¿Sasha?, ¿estás… segura?
Jessa le narró todo lo que Él dijo en el interrogatorio, se sentó en la cama sin poder creerlo, jamás creyó que lo traicionaría de esa manera, lo tenía como su aliado más tenaz, el de más confianza, su esposa lo abrazó y le mencionó su plan, sin embargo, Él estaba casi en shock, hasta que acotó
—Yo… yo no sé si pueda volver a confiar en Él, aunque mate a Sergey
Jessa le respondió con mucha seguridad
—Eso pensé, por eso le ordené a Hank que… se lo lleve y lo ejecute muy lejos en donde nadie escuche nada y desaparezca su cuerpo
Alexander musitó ya muy triste
—Me hubiese gustado darle otra oportunidad, pero si por miedo lo hizo una vez, puede volver a hacerlo de nuevo y yo… no quiero traidores cerca mío, yo llegué a apreciarlo mucho, sin embargo, quien traiciona una vez, lo hará de nuevo, es mejor que desaparezca, agradezco que te encargaras de hacerlo, yo… quizá no hubiese podido hacerlo
Ella le dio la mano para que se levanté y juntos ingresaron para bañrse de nuevo, allí adentro los besos continuos llenos de amor se escuchaban, hasta que salieron se secaron, se vistieron y bajaron a desayunar, Yuriana le había dejado lista la indumentaria que usaría Jessa para estar en la tarima, pero a su lado había otra más, ¿para quién será esa otra?
El plan ya está trazado y a punto de cumplirse, una mujer cumplió su deseo, pero sin saberlo va a pagarlo muy caro, el traidor va a recibir su merecido, quién cree que va a hacer cumplir su meta, no sabe que la vida te hace pagar de la manera más cruel y eso Sergey lo va a saborear en pocas horas, cuando su linaje se agote para siempre