CAPITULO 49
Sentía como si tuviera un interruptor en mi cabeza que se apagara y encendiera ya que a momentos perdía la consciencia.
Agradecía que al menos pudiera tener momentos de lucidez, de otra forman ambas hubieran quedado totalmente expuestas a los Rousker que olieron su sangre y se filtraron de a poco por el edificio. No sabía cuantos, pero había una pequeña pila sobre la puerta donde les había disparado.
Ya empezaban a desplegarse las nubes y se filtraba un poco más de luz por su ventana. Parpadeé dándome cuenta de que ya era de día y levanté el rostro para ver a Scar recostada sobre su bolso con los ojos cerrados y observó el compás del bajar y subir de su pecho rogando que resistirá un poco más.
Se arrastró hacia ella sin poder ponerse de pie y cada movimiento se sintió como una cuchillada de dolor pero llegó hasta ella y retiró su mano de su estómago para revisar si se había detenido el sangrado.
- ¿Qué haces?- Preguntó con la voz ronca. Levanté la mirada para verla observándome con los ojos entrecerrados.
- Siempre alerta ¿no? -me burlé tratando de aligerar su mano mientras retiraba la venda y observaba la herida roja e hinchada en su abdomen pero al menos la sangre se había detenido.
Lo que no significaba que estuviera sangrando por dentro o muy posible que el tejido empezara a regenerarse alrededor de la bala lo que haría más difícil sacarla.
- Ya está amaneciendo.-dijo observándome todavía por lo que intenté mantener cualquier reacción fuera de mi rostro.
- ¿Crees que todavía tengamos chance de salir?
- Claro nuestras posibilidades son mejores. Te aseguró que antes de que nos encuentre cualquier alma humana lo hará un par de Rousker que nos llevarán al Vallahal.
Intento reírse pero frunció el rostro de dolor.
- Ganas puntos por que ha rimado pero los pierdes por que no ha sido gracioso. - asentí agradeciéndole y acomodándome mejor a su lado con la vista sobre la puerta esperando que algo viniera a terminar de acabar con nosotras.
Estuvimos un largo rato en silencio pensando que volvía a quedarse dormida pero la es-cuché hablar.
- Trabajo para la UNIÓN.- Me gire a verla temiendo que empezará a delirar pero tenía los ojos abiertos y enfocados en algún punto de la habitación.- o al menos a una parte, la parte Smooker que quiere acabar con la basura de su propia facción.
Guardó silencio intentando recobrar fuerzas. Pero le puse una mano en el hombro deteniéndola
- No lo hagas. No hables. Tienes que reunir fuerzas.- le dije sabiendo que lo mejor de todo era no saberlo. Más seguro para ambas.
- Quiero que sepas. No quiero morir pensando que creerás que sólo venía por avaricia.
Bufé sorprendida y negué bajando el arma. Se sentía como un gran esfuerzo levantarla.
- ´Scar. No me lo digas. No morirás aquí y si lo haces créeme, te recordaré sólo por cómo siempre me miras con desconfianza.
Sonrió a duras penas.
- Nunca se lo he dicho a nadie.-susurro- Mark no lo sabe. No aprueba...Muchas cosas. Pero lo hago porque somos influyentes y todos confían en alguien de sangre pura y más si está en posición de desventaja como yo. Buscando por una posición estable.
Guardó silencio y esperé pero parecía haberse quedado sumergida en sus propios pensamientos. Luego de un rato me di por vencida, preguntándole:
- ¿Por qué? – se giró para verme agradeciéndome silenciosamente al menos man-tenerla distraída del dolor.
- Ellos tenían marcado a Arnold como un traidor y quería que me acercará y lo investigará. Dudo que él sea parte de la Unión. Ha hecho cosas que alguien como él no debería de hacer.
- ¿Cómo qué?
- Sabía de la tapadera en la zona 32 e igual los mantenía allí como esclavos para que trabajarán para los Smooker. Y sabía...Tuvo que ver en la muerte de un oficial Smooker.
- En eso te equivocas no fue él. Puede que todo no sea por él. El sólo es un peón. – le aseguré a lo que me interrogó con sus miraba, descartando esa posibilidad en un minuto.
- Nos trajo aquí no a investigar. A causar alboroto. Creo que era su objetivo pero ¿por qué? - Se cuestionó cambiando de tema. Ladeó su cabeza hasta que cayó sobre mi pierna y la dejó reposar allí.
- No creo que importe ahora donde estamos. Cuando salgamos de aquí y nos recuperemos me ayudarás a clavarlo con una de tus cuchillas.
- Estas muy segura de que lo haremos. Salir de aquí. – aseguró enfocándose en la entrada principal, tal vez esperando igual que yo por lo próximo que fuera a venir.
Yo también me cuestionaba de si podría salir de aquí y aunque pareciera improbable, esa duda quedaba reducida al recordar lo que me aguardaba dentro de unos días. Tenía que llegar a ello.
- Tengo alguien por que volver. Alguien como tú pero menos enfurruñada y vanidosa.
Frunció el ceño y ladeo la cabeza un poco hacia arriba.
- Alguien aburrido. –sonreí a ello.
- Te caería bien. Ambas...Son figuras que se subestiman a menudo y creen que hay un mundo mejor que podemos crear.
Masculló una respuesta apoyando su mejilla contra mi pierna de nuevo por un largo rato en donde en el silencio la recordé.
Recordé la deuda que tenía que pagarle a Vidra.
- Yo también tengo a alguien. – aseguró luego de unos minutos.
- ¿Grande y violento? Creo que lo conozco.
- No...Tengo un hijo.-Su respuesta me dejó en shock y me gire a verla.
- ¿Que? - Asintió levemente mirando hacia otro lado, sujetando mi pierna como si quisiera aferrarse a algo para no volverse a quedar dormida.
- tuve que pagar un precio por salir con alguien inferior como Mark y tomar un estilo de vida diferente a lo que se había planeado. Tenía que...Seguir la línea de sangre y procrear un hijo. Era la única mujer en mi familia capaz de hacerlo. De traer con vida a un niño inmune y con genes de un perfecto Smooker.
Me sacudí la conmoción, notando que la estaba mirando fijamente y me relajé con la espalda sobre la pared.
- Estas diciendo... ¿Mark lo sabe? - Guardó silencio como respuesta haciendo que se me revolviera el estómago.
- Me odiaría si lo supiera. Él está bien. Viaja en un Arca con una de mis otras Hermanas fértiles y una vez al año por un corto período de tiempo puedo verlo. Sí llegó a donde su Arca se embarca y he cumplido con mi parte del trabajo que lo mantiene a él a salvo. Nada es gratis para la corte Smooker.
- ¿Por qué no se lo dijiste? ¿A nadie? – me removí intentando comprenderlo mejor. Comprender de por qué haría algo como eso.
La expresión de dolor en el rostro de Scar me asustó así que tomé su mano comprobando su pulso. Estaba algo acelerado así que tomé un poco del agua que teníamos y se la acerqué a los labios
Tomó un poco y cerró los ojos descansando un minuto. Tenía la piel pálida en contraste con las bolsas moradas bajo sus ojos.
Había perdido mucha sangre.
- Perdí dos hijos con él. Y cuando tuve a Adrien decidí hacer lo que mis padres querían... Pensé que sí Mark no sabía podíamos continuar juntos y crear un lugar mejor por nuestra cuenta. Luego le diría cuando tuviéramos un lugar seguro donde estar pero nunca pasó. Andy esta mejor donde está. Y aunque quisiera nunca sería mío. Ellos se desharían de mí antes de dejar que estemos juntos. Mientras siga a un hombre como Mark que no es digno de estar en su círculo o a menos que me someta a sus caprichos.
Guardé silencio tratando de comprender todo pero hacia que me enfureciera más que sentir lastima o compasión por ella.
- Así que lo tiene de rehén
Guardó silencio pero aun así podía ver el pesar en sus ojos más que el dolor.
- Es mejor así. No crees que tendría una mejor vida conmigo ¿no es así? No soy una madre. Soy una reproductora que trajo a este mundo un hijo, y lo abandonó.
Quería contradecirla pero no sabía lo suficiente, no imaginaba que pudo haber sido y que la orilló a tanto y no le hacía nada bien en preguntarle e insistir. Ni siquiera podía darle ánimos ya.
Había tanto que no sabía, que me recordó de alguna manera maquiavélica a eso que me había contado Arnold. Toda la vida pensé que sabía lo que los Smookers eran capaz de hacer, de ser. Pero ahora no estaba tan segura. Y no podía quedarme sentada lamentando no haberlo sabido.
- Scar, hazme un favor. Mantente despierta hasta que consiga ayuda. - Me apoyé con mis brazos para levantarme pero no podía hacerlo. Me quejé sintiendo como mis músculos cedían al esfuerzo y volví a intentarlo rodando a un lado y poniéndome de pie sujetándome de la pared. Hice rodar mis hombros un poco y recogí mi arma avanzando de a poco hacia la salida. No sabía que tan lejos podría llegar pero tenía que intentarlo.
Avancé a trompicones por el pasillo por sobre los cuerpos de los Rousker que había disparado y entré en la habitación donde horas antes había matado a ese Rousker especial buscando alguna radio o algo que ayudara en los trajes de los tres guardias. Revisé sus bolsos sólo consiguiendo cartuchos de repuesto, algo de agua y una radio.
Me puse de pie y los llevé conmigo para intentar conectarme con el equipo.
Volví al pasillo deteniéndome en el piso y dejándome caer sobre el suelo sin poder continuar. Me quedé sentada unos minutos reuniendo fuerza cuando escuché pasos en el pasillo frente a las escaleras. Levanté mi arma y aguardé hasta que tres figuras aparecieron avanzando por el pasillo ataviadas en trajes negros y con las armas arriba. Vi con alivio las franjas rojas y azules en sus trajes que me hizo levantar una oración al cielo. Bajé el arma y esperé a que me encontrarán haciéndole una señal con la mano. Unos minutos después dos figuras se inclinaron hacia mí.
- ¿Estás bien?-pregunto Nick poniendo su mano en mi hombro.
- Ahora si.-dije intentando enfocar los ojos para verle, y ver a su compañero a su lado.
- ¿Dónde está Scar? – reconocí la voz de Mark preguntarme.
- En la habitación de allá. Esta herida, le dispararon. -le señalé el lugar quejándome del dolor cuando Nick me rodeó con un brazo la cintura ayudando a ponerme en pie.
- ¿Cómo nos encontraron? – le pregunté mientras avanzábamos de regreso hacia la habitación donde estaba Scar, sorprendiéndome de que hubieran vuelto por nosotras con tal peligro.
- seguimos el desastre.
Mark prácticamente derribó la puerta para entrar en la habitación y Nick y yo nos quedamos en el pasillo, apoyados en la pared frente a esta.
- No creo que pueda seguir avanzando más así.-le dije dejándome caer en el piso, observando apenas consciente como Mark estaba arrodillado junto a Scar abrazándola, comprobando su estado. - ¿Tienes algún plan para sacarla de aquí?
- ¿Ah es que te gusta aquí? Luce como de tu estilo.-dijo mirando alrededor.
No me esforcé en sonreí. Me sentía demasiado cansada para eso.
- Me temo que tendrás que soportarlo un poco más hasta que Ferz vuelva con la nave.
Tragué saliva y me gire a verlo
- ¿La nave?
- Si. Nuestra salida. - Dijo desabrochando mi chaleco y ayudándome quitarlo para revisar mis heridas mejor.
Puse una mano sobre su brazo deteniéndolo.
- Nos seguirán. No...
- Es nuestra única opción cargaré con las consecuencias pero tengo que sacarlos de aquí. A Xoé le dispararon en el brazo y a Isak lo mordió un Rousker.
Guardé silencio lamentando esas noticias.
- Así que no he sido la única que lo he jodido, ¿eh? Necesito que lleves algo… las capsulas en mi bolso, y se las hagas llegar a La ministra. Si no lo haces, olvídate de un caluroso recibimiento.
Tuvo que tomar mi cabeza con ambas manos para mantenerla erguida y poder escucharme. Esperaba que pudiera entender lo que salía de mi boca.
- ¿Dónde está las cosas que te di? Algo de eso puede que ayude a Isak. Volveré contigo en un instante. –prometió.
- Esta allí.- le señalé a Scar que estaba siendo rodeada por Shawn y Mark quien la preparaban para llevársela.
Nick se dirigió allá y me quedé sentada con los ojos entre abierto deseando poder salir de este lugar. Sacó la caja de metal y la abrió vociferando una maldición. Caminó alrededor con bastante estrés pronunciando algunas palabras y lo perdí de vista por un momento sin poder mantener arriba la cabeza.
Cuando volvió me tomó de los hombros para verlo.
- Maia escúchame ¿qué es esto? ¿Tienes alguna idea?
Puso un objeto frente a mi rostro pero me costó un poco concentrarme y ver de qué se trataba.
Era un tubo de metal del largo de un dedo índice con complejos diseños alrededor. Símbolos de la corte Lighters. Sonreí al verlo sintiendo que era una maldita broma y que en realidad yo nunca había salido de Texas. Que esto era sólo otra paliza orquestada por Jack o una manipulación mental para ver qué tan leal era.
- Maia responde ¿Qué es? -rogó tomando con más fuerza de los hombros pero sentía unas abrumadoras ganas de vomitar y me incliné a un lado escupiendo una asquerosa mezcla de baba y sangre.
- Llave. – pronuncié. Antes de caer inconsciente.