EMPRENDIMIENTO DEL PROYECTO DE VIDA

CAPITULO IXX.

EMPRENDIMIENTO DEL PROYECTO DE VIDA.

Marco Antonio siguió trabajando como nunca cumpliendo su proyecto de seguir creciendo artísticamente gracias a los conocimientos que había adquirido en Bellas Artes y la gran experiencia que tenía en ventas.

Aprovechó que estaba en Bogotá y visitó a su gran amigo Donaldo Montañez, quien aún era el gerente general de la compañía editorial donde él alguna vez había trabajado. Su reencuentro fue muy emotivo, Donaldo le dijo que lo había extrañado y que si quería regresar nuevamente a trabajar en la compañía editorial tenía las puertas abiertas.

Marco Antonio le agradeció su gentileza, le contó todas sus experiencias vividas y le dijo que le iba a proponer algo diferente y muy beneficioso para ambos, que muy seguramente también para otras personas.

Le propuso que fueran socios en un proyecto social, que a la vez produciría buenos dividendos económicos, y que consistía en crear una fundación para beneficiar a personas que tuvieran talentos artísticos e incentivar proyectos de arte con niños, jóvenes y adultos.

Marco Antonio se encargaría de hacer un libro encaminado a alentar el amor por el ámbito artístico, mediante técnicas de “arteterapia”. El libro iría acompañado de un kit con los materiales para desarrollar los procesos de creación. Todo ello tenía el propósito de ser un rescate cultural para muchas personas.

Las ventas del libro y el kit de materiales se venderían en todos los colegios y papelerías que la editorial tenía como canales de distribución y ventas, además se buscaría hacer convenios con alcaldías, gobernaciones y distintas instituciones culturales para la promoción de aquel proyecto artístico. El proceso se realizaría bajo el lema "Alma & Arte" y tendría además un beneficio social. El 25% de las utilidades en ventas irían a la fundación para patrocinar niños, jóvenes y adultos de gran talento y creatividad que no contaran con los recursos económicos para adquirir los materiales. El proyecto sería promocionado en los diferentes canales de arte, nacionales e internacionales, mediante la fundación y de esa forma se lograría impulsar y promover nuevos talentos de la plástica en el mundo entero.

Donaldo dijo que estaría encantado de ser socio de él, que la experiencia le había enseñado los buenos resultados durante el tiempo que trabajaron juntos y estaba seguro que ese proyecto sería un éxito total, además que había de por medio una labor social que beneficiaría a talentos escondidos y que gozaría de un gran impacto a nivel mundial en el mundo artístico.

Después de haber establecido el compromiso, Marco Antonio, se dedicó a realizar la estructura y pedagogía del libro de “arteterapia”, que se produciría a gran escala en la editorial de la cual Donaldo era el gerente general.

Durante algún tiempo se dedicó a compilar los escritos que había realizado sobre las experiencias artísticas vividas en los talleres de “arteterapia” con niños, jóvenes y adultos, haciendo gala de una didáctica lúdica, un lenguaje práctico y de fácil comprensión.

En el mes de noviembre se imprimieron las muestras de los libros para que fueran entregadas a los docentes de arte.

Marco Antonio, como autor del proyecto, realizó varias conferencias dirigidas a motivar a los docentes de arte y además hablar sobre los beneficios que otorgaba la fundación.

Los resultados de la promoción del libro con el kit de arte tuvieron una gran aceptación y fue incluido en las diferentes listas de textos y útiles escolares de aquellos colegios, que lo adoptarían para ser trabajado durante el siguiente período académico de 1999.

Las estadísticas de ventas superaban las expectativas debido a la promoción de las aptitudes artísticas que con aquel material se lograban, pero también a que el 25% de las utilidades serían destinadas a la fundación cuyo lema "Alma & Arte" fue muy bien recibido.

El proyecto fue un éxito total y generó estupendas ganancias para la editorial, la fundación y los socios Donaldo y Marco Antonio.

Se puso en desarrollo la construcción de varias sedes de la fundación con su respectiva galería de arte en cada una de las cinco zonas regionales del país. Como se contaba con el dinero suficiente la construcción de las modernas sedes se tardó poco tiempo. Eran bellas instalaciones, con una arquitectura de vanguardia y las comodidades de las mejores galerías de arte del mundo: grandes espacios para exposiciones pictóricas y salones bien equipados para que los artistas pudieran desarrollar sus trabajos creativos con la disposición de todos los materiales y ayudas necesarias para producir obras de arte.

La inauguración de los cinco centros culturales se realizó simultáneamente en el mes de agosto de 1999, en las principales ciudades de las regiones establecidas para desarrollar ese magnífico proyecto cultural y artístico. Bogotá, Cali, Medellín, Cartagena y Villavicencio, fueron las favorecidas. A las actividades inaugurales asistieron representantes de los entes gubernamentales de cada región, rectores y docentes de arte, artistas consagrados y emergentes, algunos artistas extranjeros radicados en el país, los medios de comunicación, quienes ponderaban el suceso e invitaban a que fuera un ejemplo a seguir.

Cada centro cultural se inauguró con los mejores trabajos artísticos de los estudiantes escogidos por cada institución educativa. Quienes destacaron en la exposición fueron premiados con una beca para realizar estudios artísticos en una de las academias de arte que se había vinculado a ese excelente proyecto. Así mismo se hizo entrega de una estatuilla creada por la fundación, un diploma de honor otorgado por la gobernación y la ciudad de cada región, además la inclusión de su nombre en el catálogo de exposición.

El evento de inauguración simultánea fue exitoso y la difusión que se dio en medios de prensa, llegando a oídos de grandes empresarios quienes manifestaron su intención de unirse al proyecto.

Marco Antonio tuvo la idea de crear más espacios para que los artistas que tenían talento asistieran al centro cultural, durante un mes, tres horas diarias para crear una obra artística en esos treinta días, dando así la posibilidad de que varios de ellos pudieran asistir para obtener los beneficios.

Se le entregaría a cada uno los materiales necesarios para su elaboración. Además, la fundación pondría en venta la obra realizada; la mitad sería para el artista y la otra mitad de las ganancias obtenidas se volvería a invertir en materiales para continuar el proceso.

La idea resultó ser magnífica, pues empezaron a asistir muchos artistas con buenas creaciones realizadas en esos centros culturales de la fundación, cada vez más se vinculaban otras empresas y personas que donaban recursos para el buen funcionamiento del proyecto, generando una movida circulación de artistas, quienes creaban sus obras con motivación y beneplácito.

Donaldo le dio una grata noticia a Marco Antonio: la editorial había decidido realizar el proyecto en cada uno de los países donde tenía oficinas y ejercía sus labores de promoción y ventas de textos escolares. Veía con muy buenos ojos esa labor social que traía beneficios a muchas personas y también reconocimiento a la editorial produciendo excelentes regalías en ventas.

Iniciarían la producción inmediatamente para ser vendido el libro con el kit de arte para el año 2000 del calendario escolar en varios países como México, Argentina, Chile, Ecuador, Perú y España. Debían registrar la fundación no solo en Colombia, sino en todos los países que tuviera presencia con la editorial.

Marco Antonio realizó los trámites pertinentes para el registro de la fundación internacionalmente, luego se dedicó a viajar a los países donde tendrían presencia para crear un equipo delegado en cada nación, incluyendo a varios artistas que conoció durante su primer viaje por Suramérica, nombró como coordinador general del proyecto a su amigo artista Camilo Arturo y conformó un buen grupo de trabajo que se encargaría de consolidar un programa similar al realizado en Colombia. Viajó primero a México, luego Argentina, Chile, Perú, Ecuador y por último España.

Por primera vez pisaba tierras europeas recordando que en finales del siglo XV los españoles conquistaron Colombia y ahora un colombiano conquistaría España, pero con una gran diferencia: llevando un proyecto social, artístico y cultural, apoyado por un gran “Grupo Editorial Español”, que tenía reconocimiento en varios países como una empresa multinacional generadora de educación y cultura.

En cada uno de los países visitados con el proyecto, se dieron excelentes resultados. Ese año terminaba un siglo de cambios fundamentales en la evolución social, económica, tecnológica, científica y otras más de la humanidad e iniciaría un nuevo siglo que traía consigo nuevos avances en diferentes sectores que aún eran inciertos.

Para navidad compartió esos instantes con Donaldo y su familia, muy felices de haber obtenido tantos éxitos con sus planes. Estaban recibiendo muy buenos dividendos, pero a diferencia de cualquier otro negocio, éste tenía un propósito social y cultural que beneficiaba a muchas personas. Ese, era el gran secreto de sus buenos resultados: “dar incondicionalmente".

La otra y más importante celebración, era despedir el siglo que estaba viviendo aún y empezar uno nuevo lleno de expectativas futuras al lado de su valiosa familia Albert y Angelita.

Viajó a Palomino la tierra que amaba. Allí en ese lugar mágico encontró a sus dos seres más queridos a quienes reconoció como sus almas gemelas de muchas vidas pasadas, que logró ver durante la regresión que le realizó Mariana.

Entendió el afecto mutuo que sintieron desde el primer momento en el que se conocieron. Durante varias horas hablaron de lo vivido por Marco Antonio en su regresión y los sucesos que logró ver del futuro, pero, sobre todo, lo más importante fue descubrir su verdadero propósito de vida y tratar de realizarlo.

Albert le habló de algunas cosas importantes…

- Hace muchos años, tuve la gran fortuna de ver mi propósito de vida mediante la meditación profunda y me dediqué a hacer realidad esas visualizaciones en compañía de Angelita, que comparte ese mismo propósito de aportar al universo un pequeño grano de arena en beneficio de la flora y fauna, logrando como ejemplo, generar en la humanidad esfuerzos para la conservación de los recursos naturales y que se reflexione acerca del daño que el ser humano le hace al planeta tierra.

Albert continuó su análisis: hay algunos cambios positivos, pero también negativos al terminar este siglo XX. Respecto al siglo que termina, ha traído muchos cambios positivos en cuanto a los avances tecnológicos y científicos, pero a diferencia en la ecología y la biodiversidad es muy preocupante lo que viene sucediendo con la destrucción de la flora y la fauna.

Solo a finales de este siglo XX se empezó a generar en los seres humanos una idea de la fragilidad de su existencia y la de los seres vivos en la tierra. El mismo ser humano ha creado un desequilibrio en la biosfera, poniendo en riesgo a toda la humanidad, debido a la gran contaminación del agua, la atmósfera y los suelos.

Se ha elevado la temperatura de la tierra, generando el efecto invernadero y provocando el calentamiento global. Además, la tala indiscriminada de bosques, la gran cantidad de plástico en los mares y la sobreexplotación de los recursos naturales, presagian una catástrofe geológica y la extinción de varias especies de plantas y seres vivos, incluyendo el mismo ser humano.

También los agujeros descubiertos en la capa de ozono, causan gran daño. Es de suma importancia lograr recuperar al planeta de ese daño ambiental y disminuir la cantidad de contaminación que lanzamos a la atmósfera. En 1984 se descubrió un gran agujero sobre la Antártida, otro entre 1995 y 1996 sobre el océano Ártico, debido a la constante emisión de gases de la industria y la incontrolable contaminación de las pocas reservas de agua potable y el agotamiento de los recursos naturales.

-- Cierto, Albert, es urgente concientizar a todos los seres humanos de un desarrollo sostenible, satisfaciendo solamente las necesidades esenciales sin comprometer los recursos para las generaciones futuras.

Albert, Marco Antonio y Angelita esa noche estaban felices de recibir el inicio del 2000, un año con tres ceros. Ya que sabían que las personas que tienen la oportunidad de vivir durante una sola vida en la tierra en dos siglos diferentes, son privilegiadas por el universo.