LA BODA TRIPLE

—Estamos aquí para oficiar la unión de estas tres parejas, con el amor puro que se profesan

Rey Drácula y Agatha

Rey Alexander y Andrey

Rey Lucius y Laila

Toda la ceremonia fue hermosa, dijeron sus votos, llego la puesta de los anillos entre los novios, la gente aplaudía a pesar de estar dentro de la Catedral, y llego el momento crucial cuando el obispo dijo

—Los declaro esposos y esposas

Los nuevos esposos se besaron,  los vítores y aplausos no se hicieron esperar

—VIVA LOS ESPOSOS

—VIVA LOS REYES

Empezaron a salir fueron recibidos con arroz y serpentinas, aplausos, vítores, se subieron a los autos para ir a la recepción en el gran salón de Palacio, ya estaban listos los tronos de todos.

Entraron y se sentaron en sus tronos, la algarabía era estruendosa, la felicidad salía por los poros de todos, hasta que el rey Dominik, cogió el micrófono y dijo

—Silencio, por favor

El salón quedo en total silencio, entonces el rey comenzó a hablar.

—«Señores y señoras, en este día han unido sus vidas, los seres más queridos de mi corazón, mi abuelo Drácula, mi padre Alexander y mi hermana Laila, en el reino hay alegría y gozo, además están próximos a nacer mis 4 hijos, agradezco a la vida estos regalos tan hermosos y al amor que mi pueblo tiene hacia nosotros siempre lo han demostrado, gracias por todo, ahora vamos a disfrutar del primer baile de los esposos»

La música empezó y salieron las tres parejas a bailar su primer waltz, se los veía hermosos bailando al son de la música, Las gemelas, Dominik y los demás sonreían de felicidad.

Cuando terminaron de bailar volvieron a sentarse en los tronos y los demás bailaban, todo eran risas y sonrisas.

Llego la hora de la retirada de los nuevos esposos a su Luna de Miel, se despidieron de todos sus familiares, abrazaron al último a Dominik y se fueron.

Las gemelas abrazaban a su esposo que se quedó triste al verlos partir

—Amor, después de 15 días regresarán acá, no te preocupes.

—No es eso, soy feliz de que ellos son felices, pero ahora voy a ser padre... padre de cuatro hijos y la verdad no sé como los voy a criar

Las gemelas lo miraron amorosamente

—Amor, no estás solo, cuando regresen tendremos ayuda de todos aquí, te amamos, nadie te va a dejar solo, además vamos a criarlos por igual, todos deben reinar

—Bien, pero ya que esto termino, me siento un poco ¡cachondo!,  jejeje

—Dominik, mira nuestros vientres, como vamos a... tener relaciones

—El doctor dijo que si podíamos, falta todavía un mes y... ¡Tengo ganas!

—Dominik, baja la voz, te van a escuchar

—¡Y que!, son mis esposas y yo soy el rey.

Las dos lo miraron y soltaron una gran carcajada, Dominik las miro sonriente y dijo

—¿A qué se debe la carcajada?

—Es que el micrófono está encendido y te escucharon todo lo que nos dijiste

Dominik miro y todos estaban sonrojados y con risitas. Al darse cuenta soltó una carcajada nerviosa y apago el micrófono

—Vámonos amores, ya que más da, somos esposos

Las gemelas se reían de verlo también sonrojado, entraron a sus aposentos, Dominik le largo una palmeada a las nalgas de cada una y las hizo sobresaltar

—¡Dominik!,  jajaja

Dominik se quedó solo con sus boxer y bailaba  diciendo

—A ver admiren a este precioso, que es todo suyo solo suyo

Las gemelas lo abrazaron como podían, sus vientres estaban muy pronunciados, pero se dieron sus modos. Cargo a una y la puso en la cama fue donde estaba la otra gemela y también la cargo y la llevo sobre la cama. Se acostó en medio, se sostuvo con los codos y beso primero a Alice y después a Dianne

—Las amo demasiado

—Y nosotras a ti

Vieron a su esposo acomodar unas almohadas debajo de cada una y sus pelvis quedaron alzadas dándole acceso, para poder penetrarlas sin hacerles peso o daño.

Primero fue Dianne, se le montó encima, pero levitando para no ejercer peso, la beso, le acaricio los pezones, se los lamió, se los beso, bajo directo al clítoris para lamérselo, chupárselo despacio haciendo sentir placer a su esposa Dianne y haciéndola llegar al orgasmo, la trataba con sumo cuidado por el embarazo, le tomo de las piernas alzándoselas y despacio la penetro, empezó a embestirla despacio sentía placer estar dentro de su esposa, sus embestidas eran leves pero al transcurrir los minutos su libido de vampiro subió como loco y la embestía fuerte hasta que se corrió dentro de ella  jadeaba y ella también, Dianne le sonreía, había gozado.

Despacio movió a Dianne al filo de la cama y se movió hacia donde estaba Alice y empezó a hacer lo mismo, besándola, acariciando sus pezones, lamiéndoselos, besándoselos, chupándoselos, fue a su clítoris, lamiéndoselo y chupándoselo hasta que la hizo tener un orgasmo,  igual trataba de ser delicado hasta que le alzo las piernas para penetrarla la deseaba tanto, lo hizo muy despacio, empezó embistiéndola despacio, igual después de unos minutos lo hacia más fuerte por su libido que corría a velocidad, hasta que tuvo el orgasmo y Alice también, se acostó en medio de las dos jadeando pero feliz.

—¡Te amamos Dominik!—dijeron al unísono.

Las dos lo abrazaron y durmieron por el cansancio.