La Estrategia - Los petitorios - El juicio del pueblo-
La estrategia
La charla era con Dios como amigo, en mi silencio, levantando la mano para que me iluminara.
-¿Cómo hago una cagada para no caer preso Diosito?, ¿Cómo hago para que esta sociedad despierte de la anarquía que esta viviendo, Señor?
-¡Me tengo que sacrificar!, ¡me tengo que sacrificar yo!, por que represento una parte de la sociedad
La cultura del trabajo se había perdido, por culpa de ingenieros maricones que habían hechos procedimientos de seguridad para no comprometerse y delegados gremiales corruptos que no veìan el horizonte, sino el ahora.
Yo no podía permitir que esos delegados corruptos sean los políticos del mañana, por que mi pueblo no se lo merecía, por que la Argentina iba a tener mas violencia por gente asi.
Un dia pedi el cambio de cuatro trabajadores que estaban mintiendo para no trabajar.
Yo había nombrado un hombre postergado por las empresas, para que se jubilara bien y estos abusivos en vez de ser buen compañeros con el, y cuidarlo lo perjudicaban.
Veìa como Varela se levantaba de su tumba en la Chacarita para ir hasta la Patagonia por culpa de estos sindicalistas que no habían entendido la lucha.y hacer la seña con cuatro dedos, por los cuatro tiros, la represión había mutado, ellos se habían transformado en Varela, nosotros, los habitantes eramos las victimas de sus desmanes, vi los muertos levantarse y vi los polacos de katyn Muriendo en el bosque
KATYN
No puedo respirar
Mi corazón, retumba
Lo puedo oir
Es como el sonido gutural
En mi garganta, en ese juego de niños
Pero no es un juego.
No se escucha, pero se manifiesta
En cada suspiro de mis compañeros.
¿Por qué no nos escapamos?
¿Por qué no nos sublevamos?
¿Qué es esta incertidumbre?
Tengo que ser estoico
Tengo que ser honorable
¿Por que tengo que serlo?
Por que mis compañeros lo son.
Por que debemos confiar.
¿A dónde nos llevan?
¡Pa!, ¿alguien dijo pa
Al final del pasillo?
¿Apocope de papa?
Pero somos grandes.
¿Quien puede llamar a su papà?
¡Que habitación tan roja
Donde me empujan!
Que hermoso rojo
Gotas escarlatas, bermellón
Mercurio, con reflejos de luz
Gotas mas oscuras.
Con charcos negros coagulados
Resbalosos, endurecidos.
¡Bha! Nadie llamaba al papa
Era simplemente un sonido
En la nuca.
Por la ventana me sacan
Veo a mis compañeros
Mirando el cielo
Estamos todos juntos
Como siempre, pero ya no estamos allì
Nos transformamos en cadenas de arboles
En viento, en sonrisas, en paz
Para llegar a Polonia.
Ahora somos honorables,
Ahora somos patriotas
Ahora somos grandes
Un solo cuerpo fusionado
Para pelear con esas hordas.
Se cuadriplicaron las fuerzas
Las que quedaron
Las fantasmales
Las del recuerdo
Y las de la conciencia.
Vi mi raza nuevamente sometida y vi el grito de Inacayal
INACAYAL
¡Ah!, Por fin …
Veo venir, lo que nadie ve
Todas mis vivencias,
Mi existencia, entendimiento
Madurez y alejamiento.
Se resumen: en este
Ostracismo social, voluntario;
Por la imposicision
De lo sectario.
Que me rige
A vivir olvidando
Mis dioses, mis creencias
Mi presente, futuro y pasado.
No pudieron entrar.
En las Termopilas
De mis hemisferios.
Allì donde están, la meseta
Mis animales, mis remedios
Sonidos de pajaros,
La cordillera, el siseo del viento
¡Que hermoso aire me penetra!
En mis fosas nasales,
En mis Pulmones y empujan mi cabeza.
¡Que fresca, es este agua de deshielo!
Azules, mis montañas a lo lejos
Hay Espejos en mis lagos
Que reflejan este paraíso inmenso.
¿Serà la pintura subrealista
De alguien que quiera perdurar
El tiempo?.
¡Gracias Dios!
Por concederme esa sabiduría
De conocer, el momento
Para encomendarme.
Mirarè la trayectoria del sol
desde que nace
Hasta que muere.
Igual que mi vida.
¡Romperè! Los botones
De esta camisa.
Traccionando, a travez
De cada botón que me sujeta.
Dejarè este cuerpo y esqueleto
Y mi alma volarà con el viento.
Alli, donde esta mi gente.
¿Cómo hago Señor?. ¿Como hago? Pensaba en las soledades, solo soy yo contra un imperio de corruptos, pero no tengo que dejarme avasallar.
Ese dìa realicè la maniobra en el equipo y me fui a Pico Truncado con la Camioneta Ranger de YPF.
Entre al Hotel La Paz y pedí unas viandas atrasadas en postre y gaseosas por que me estaban llamando para comer un asado.
Apenas me llamaron por teléfono yo ya sabia quien era.-
-Sergio Aquí hay gente del sindicato petroleros y quieren hablar con vos- dijo el encargado de turno-
-Estoy almorzando- dije yo para ganar tiempo y pensar- en quince minutos voy.
A los cinco minutos suena el celular de nuevo.
-Dicen que si no venìs te paran el equipo- dijo el encargado de turno
-¿Quien està?
- Retalozo y otros- dijo el encargado de turno mientras yo pensaba, (-por que no me decis la verdad y quieren que vaya asi me hacen la cama)
Saludè a la gente que estaba almorzando y me fuì levantando un vaina, el corazón me latia a mil pero debería hacerlo ese dia o nunca. Llamè a un delegado que me pasaba datos de adentro del sindicato y le dije
-Chè me están llamando desde el equipo, los del sindicato, quien es el Retalozo
-Uh!- Dijo Mingo- estas en el horno-
-No importa, yo voy calzado- le dije para que les avisara, sabia que me traicionaría como Judas.
Al llegar al equipo, respirè profundo y fui hasta la casilla del encargado de turno.-
-Avisele a los del sindicato que ya estoy aquí-
Al rato entraron como un tropel, la gente del turno en la puerta mirando.
El tal Retalozo era una persona obesa, con ínfulas de querer ser màs de lo que era, lo acompañaban seis delegados de “La pesada” del sindicato.
Los mirè entrar los seis grandotes rodeándome, los analicè uno por uno, los grabè en mi mente, se golpeaban el pecho como queriendo impresionar ,uno a mi derecha y los demás enfrente.
Nada tenían que hablar conmigo, por que no correspondía, solo iban para golpearme como a los demás.
Mi conciente estaba tranquilo, y tenia controlados todas mis acciones y conductas cognitivas.
-Mire Britos- dijo queriendo impostar la voz, el cobarde; pero sus cuerdas vocales no le daban tono, y se notò, y ya se había perdido el respeto por su persona, era miedo; y el temblor en la oratoria del pánico escénico -nosotros venimos por que no se puede trabajar asi como Ud. Quiere…- yo tenia fundamentos, por que el gremio había firmado un papel con un petitorio empresarial para que trabajaran hasta el limite del mismo que ellos mismos desconocian, el papel decía que “se trabajaría hasta con una velocidad del viento de 40 kph”, le podía refutar sobre su mismo conocimiento, lo estaba acorralando con mi mayéutica visual, en la primera cruzada lo destrozaría en sus falacias, mi mente se despegò en una sonrisa interior, yo ya era Gabino Ezeiza y este mequetrefe; que tenia enfrente no era ni Josè Betinoti ni Nemesio Trejo, los tres días que esperaba para debatir con altura se habían transformado en segundos, la expectativa de la historia epica en que los payadores cantan tres días seguidos, improvisando en el contrapunto nociones mas extensas que el Martìn Fierro y el Santos Vega juntos, siempre había admirado como podían versar en sus respuestas con rima, volvì al lugar donde me encontraba para responder:
-¿Necesita tanta gente para hablar conmigo?- dije yo viendo su D en la frente, de Delator, vi su transpiración y el daño que había hecho en la ciudad, a la provincia, no podía permitir que esa persona sea concejal o diputado por que el daño seria peor para la gente de mi ciudad.- Vamos a hablar al otro trailler- le dije yo, invitándolo a que hiciera lo único que sabia hacer.
-No, - dijo cobardemente- yo voy a hablar delante de la gente.- y mirò al jefe de la pesada para que lo salvara, ya no había palabras en su mente, (-¿està es la mugre de dirigencia que va a tener mi país?-pensaba yo).
El que estaba a mi costado me empujo con el hombro y yo lo mirè y el jefe de la pesada dijo
-¡Que¡,¿sos pesados vos?, Y me empujo el pecho, el contacto viajò a la velocidad de la luz, había accionado la técnica de reacción en mi cerebro, se había disparado el resorte para el cual nos habían preparado horas interminables el profesor de tae kwon do y el de kung fu, podía golpear su rostro, su cuello o sus testículos, no había miedo, la costumbre a los combates diarios de las clases inhiben el miedo automáticamente, solo existe un punto de enfoque para neutralizar, en ese mismo instante saquè el cuchillo que llevaba en la cintura, ni se dio cuenta cuando estaba en su garganta.
A la vez también era la misma acción del gaucho Gallegos en la estancia, pero sin culminar. Por que esa no era la idea, Podia matarlo, ya estaría muerto, pero la culpa sería mìa. Debía controlar mi Ello, Lo había “marcado” imaginariamente, el y sus compañeros llevarìan en sus pensamientos que pude hacerlo y no había querido, quizás no le importaría a ese tipo de personas, pero en la soledad de su cuarto y de su vida, sabían la verdad.
Tenia que realizar una acción, para provocar una reaccion, tenía que ejecutar la estrategia, comprometerlos, pero no ir preso.
Se les hizo un lapsus, de unos segundos para reaccionar, hasta que el matòn que estaba a mi derecha me bajò el brazo y los otros me redujeron.
(-Bueno es la hora de morir- pensé), (–De algo hay que morir, los japoneses valoraran mi seppuku algún dia, estarè donde no conozco y ni siquiera he hecho mi zeppitsu, elegiría el Minamoto no Yorimasa
“Como un árbol fosilizado
Del que no se esperan flores
Triste ha sido mi vida
Destinada a no producir ningún fruto”
- Yo voy a morir , pero estos van a ir presos y me llevo siete corruptos). Quizàs, con mi muerte la gente pedirìa una decimation del sindicato corrupto, faltarìan tres màs pero serìan arrastrado por la presión social.
-¡Asì que vos sos malo hijo de puta!- me gritaban mientras me golpeaban en el piso y hasta con una palanca, los seis matones cobardes.-
-¡El cuchillo!, ¡el cuchillo!, ¡el cuchillo!- gritaba el encargado de turno en vez de ayudar, no aparecia ningún Cruz del Martìn Fierro, diciendo …-“Cruz no conciente que se mate asi a un valiente”...
La gente estaba en la puerta asustada. Los golpes no los sentía por el estado nervioso.
El de la pesada dijo como si fuera una película.-
-Tenemelo – y dos me sostuvieron los brazos,
El movimiento del matòn, se adivinaban a la legua, yo pensaba (-Que lento que sos hermano) podía golpearlo pero tenia que terminar con mi estrategia.
El cabesazo que me asestaron, fue acompañado con el golpe, pero igual habían quebrado mi tabique nasal, la sangre comenzó a fluir hacia mi rostro, eso era lo que ellos necesitaban, ver sangre para parar.
-¿Ya se sacaron las ganas de golpear a un inspector?- les respondì amenazante sin darle importancia al estado en que habían quedado mi rostro y mis ropas, era la única forma honorable de mantener la hidalguía o mas bien la entereza, me había venido a la mente la imagen de una película norteamericana en blanco y negro donde el actor había reaccionado asì, no me importaba mi persona, me importaba el estado de shock en que estaban los trabajadores.
Quizàs comprendiendo lo que habían hecho, me dejaron ahì tirado, para salir a hablar con la gente para que mintiera en nombre de ellos, los operarios no aceptaban ser complices de su accionar.
Cuando salì afuera y al tocarme la sangre en el rostro, reaccionè enojado al ver a Retalozo, su mirada perdida, necesitaba urdir algún plan en contra mìo, necesitaba apoyo, necesitaba pasarle la responsabilidad a alguien, se había dado cuenta de su error, estaba solo-
-Y … ¿ahora vas a hablar?...- le dije, ya sin poder controlar mi bronca. Era antipatica su presencia por el solo hecho de verla, inconcientemente mi ello estaba ganando- Llla pppputa mmmadre que te remil pario.
Retalozo vio la muerte en mis ojos, levantò el brazo sobre su cabeza para que no le pegara
-¡Aaaaa-aaaah!- solo fue el grito desesperado para que vinieran en su ayuda, ese grito era la simplificación de sus palabras, -¡No me pegue!, ¡Tengo miedo!- lo que fue para mi la satisfacción interna que saber que no resistìa ni el debate por el intelecto, ni su defensa como hombre, ni la anticipación frente a una estrategia, mi Superyò acorralado entre las cuerdas había logrado meter un gancho en la mandibula al ello para tranquilizarlo.
Volviendo inmediatamente Retalozo, a tener el decoro perdido por el grito que se le había escapado- yo no quiero hablar nada con Usted.
De alla lejos, mas o menos a diez metros se vinieron nuevamente los seis matones de “La Pesada” corriendo hacia mi, a la misma velocidad, yo me había quedado parado pensando, mi Ello necesitaba gratificaciones y lo había dejado libre por un instante, (como no tener una pistola y bajarlos de un tiro en la cabeza, como las martinetas de Nico, como a la lechuza, como los disparos al bulto del servicio militar, tres caerían los demás se asustarìan y saldrían corriendo, les pegaría un grito y se tirarìan al piso, en su cobardìa, podría atar a Retalozo y azotarlo atado a la cubierta del equipo-)
Parecia que habían leído mi pensamiento, esperarían que corriera, tal vez pensaban que tendría otro arma bajo mi campera, solo se frenaron en seco, los seis, a un metro y medio adelante mio, diciéndome
-¡Mira como me cortaste el pecho!-decìa uno que había roto su remera para que la gente salga s us favor--!a mi me cortaste el cuello decía otro!- mostrando una cicatriz vieja, al igual que el otro, que había estado a mi derecha, diciendo que le había cortado parte de la mano.
-Esto no se hace asì, ¡manga de boludos!- dije yo adelantando un pie, ya sin cuchillo pero que hizo que retrocedieran, mi yo conciente estaba nuevamente controlando todo- yo fui delegado del sindicato antes que ustedes nacieran-
Ahí se dieron cuenta de su error, ahí entendieron lo torpe que habían sido.
-Que tenès que llamar al sindicato.- respondió uno sin saber que responder, ya no tenían palabras, acciones ni planes, solo se dieron vuelta, dándome la espalda y alejándose unos metros para seguir con el conciliábulo que necesitaban tener.
Fui al trailler de la gente, le dije al que yo creía que había llamado a los matones:
-Tireme un poco de agua capo – el muchacho miraba asustado mi sangre en la cara, se sentía culpable de lo que había pasado-
-No se preocupe capo,esto se cura -le dije yo, sabiendo que había aprendido la lección y que en adelante pediría lo que le correspondería pero que no perdería la cultura de trabajar.
Volvì hasta el tráiler del encargado de turno para decirle, -¡Bueno! Hay que seguir trabajando!- el hombre estaba azorado, sabia que habían cometido un error.
-¿Van a trabajar o no?- le dije directamente al grupo de la pesada, necesitaba preguntarle, yo necesitaba darles la oportunidad para ver su temple.
-Los equipos van a quedar parados hasta que se solucione todo- fue la respuesta, tampoco tenìan templanza. En tiempos anteriores el hecho habría quedado entre el grupo, para no habrìa ensuciado el legajo a nadie, pero ellos no conocían esos códigos.
Caminè hasta estaba la camioneta estacionada, fui hasta la caja, me apoyè en la compuerta con el codo Llame a la jefatura de YPF y le comentè lo sucedido:
-Hola Esteban, mirà tuve una pelèa con gente del sindicato.
-¿Cómo?,¿Qué pasó?- preguntaron del otro lado del teléfono.-
en mi mente todavía había gritos de mi Ello que me pedían que utilizara la pick up contra ellos. No me importaba responder, pero debía controlar la situación y le comentè lo sucedido.-
Bajè a Cañadon Seco a la enfermería donde me hicieron las curaciones, y luego a la policía.
El oficial preguntaba ¿que había pasado? pero desde atrás; mi jefe me hacia señas que no denuncie al sindicato, seguramente por ordenes de arriba.
-Disculpe, - dije a regañadientes al oficial – voy a consultar con mi abogado.
-Tiene diez días para hacer la denuncia, igual nosotros le vamos a enviar una citación, digame el documento de identidad y su direccion-
En la comisarìa ya estaban los maleantes del sindicato haciendo la denuncia en contra mìo.
-Salgamos por la puerta de atrás- dijo Esteban.-
-Yo no les tengo miedo- respondì en el acto.-
-No, ya se, pero es mejor evitar problemas- respondió, mientras yo pensaba (-viste boludo si me hubieran hecho caso cuando yo les dije las cosas, esto no hubiera sucedido, pero se dejan estar, y ahora tenemos las consecuencia).- Dejamos la camioneta aquí, después la venimos a buscar, nosotros vamos en la mìa- le dijo al oficial de policía.
Ya en la camioneta, el hablaba con la gerencia de guardia y explicando el problema, mi bronca todavía no se apaciguaba.-
-Si, los tipos quedaron haciendo una denuncia en la comisaria, yo estoy con Sergio, pero nos viene siguiendo un auto – yo mirè por el espejo retrovisor y vi un auto blanco Mercedez Benz, con estilo deportivo y los vidrios polarizados, que doblaba por los mismos lugares que nosotros, pero podía ser también un auto del pueblo que hubiera ido a ver a algún pariente, no necesariamente tendría que ser de gangster en apoyo de los matones, y si eran tampoco me importaban en esos momentos. Tal vez era un invento de Esteban, para darse corte, el auto se perdió de vista cuando habíamos entrado al estacionamiento de la administración.
Me llevaron a comodoro Rivadavia y a mitad de camino el jefe de seguridad me tomò declaración.
Luego me trasladaron al Sanatorio La Española para hacerme las curaciones y placas.-
La gente de la guardia miraba los ematomas de la cara, pero a mi no me importaba para nada, Mary me estaba esperando en la Clinica, se la presente a quienes me llevaban.
- Andà nomàs Esteban- le dije yo- gracia por traerme
-No esta bien, cualquier cosa llamame- y le hizo un chiste a Mary- aquí le dejo su marido señora un poco averiado.
-Hola Mingo – dije al atender el teléfono- ¿como andàs?.-
- Bien, mirà se armò la grande, el jefe del sindicato y el adjunto no està de acuerdo con la cagada que mandaron los muchachos, los van a llevar al cuerpo de delegados.-
-Ahora se avivan, ¡manga de boludos!, si yo fui personalmente al sindicato a decire que estos se estaban pasando de rosca, le entregue una nota que me hizo el administrativo que esta de los tiempo cuando estaba yo.
-Si, ya sè pero sos re-loco vos, mirà que enfrentarte a la pesada.
-Que se vayan al carajo, tenemos que terminar con este tipo de gente en la provincia, te mando un abrazo, me están llamando.
-¿Donde estàs?
-¡Britos!- se escucho la voz de adentro del consultorio
-En la Clinica La Española, después te cuento chau chau.-
-Chau, saludo te manda la gente del hotel aquí en Pico Truncado.-
-Gracias igualmente, cuidate
-Buenas noches doctora- le dije al ingresar al consultorio.-
-¿Que le anduvo pasando?- pregunto ella
-Tuve una cruce de palabras con el sindicato petroleros.
-Son unos brutos de porquería, no sabe la cantidad de casos que tenemos que atender por culpa de esa gente.Bueno déjeme ver, levante la cabeza, ok le vamos a hacer unas placas, unas curaciones y un estudio para ver si le quedó algún hematoma en la cabeza que es lo màs peligroso, lo demás esta bien, esto se cura, y con la narìz seguro que lo arregla el cirujano plástico, ¡pero la sacò barata! Le cuento.
A los dos días, me llamaron de la radio y relato lo sucedido, eso era lo que quería, como no los podía sacar a los corruptos enquistados con ramificaciones en los tres poderes por no tener la fuerza suficiente, tenia que hacerlos juzgar por la sociedad.
Relatè lo sucedido, pero Retalozo no quiso cruzarse conmigo en la radio.
Envio a otro que también había estado y que había entendido que la cama no la habían hecho ellos sino yo.Los había hecho reaccionar.
Yo había leído sobre Rodolfo Walsh y su impotencia por no poder cambiar el régimen militar.
Luego de una nota en un diario, donde Menendez decía que se había querido matar, a mi no me habían matado que era peor.
Pero les demostrè que tenia coraje para hacerlo.
El telefono no paraba de sonar
-Hola Marcelo- era el jefe de una empresa-
-Hola Sergio- dijo con alegría- me enterè lo que hicistes, yo te admiro, una vez me rodearon y me rompieron los vidrios y la camioneta los de petroleros, de los nervios que tenía agarre al delegado del cuello y lo empeze a apretar, me pegaban pero yo no lo soltaba, ahora me saluda re-bien.
-Gracias Marcelo, cuidate.-
-Hola Lucas- le dije a un colega
-Usted siempre robando protagonismo, ¿Cómo estàs?
-Bien gracias, bien.-
-Bueno cualquier cosa llamà un abrazo.
-Dale Lucas nos vemos.-
-Hola Orly,¿Cómo anda socio?
-Bien capo- ¿Cómo anda?
-Bien gracias
-No se haga golpear al pedo socio.-
-No se haga problemas socio, gracias por llamar.
: Los petitorios
Cuando el periodista de Clarin hizo la nota por un paro, tomè su dirección e-mail y le escribì pero el no respondió.
Tambien había hecho las denuncia Repsol Escucha (España), estúpidamente pensaba que los españoles no estaban metidos en esta corrupción y tal vez pensaba que su gerente Bruffau sacaría a todo el personal de kilometro tres a la plaza y les diría a su plana mayor:
-Señores, tienen que actuar como Sergio Britos- para ponerme las jinetas que me habían quitado como Alfred Dreyfus, tenia compañeros que eran nobles y otros que bajaron la cabeza, no me importaba las jinetas, me importaba la lucha por la honorabilidad como persona.
Tambien le escribi al personal de la OIT Argnentina la sra. Cristina Borrajo la única que respondio, al ministro de Trabajo Taboada, al reportero de Clarin Tenembaun que había sacado un articulo de un paro, quizás no entendió.
El Juez Baltasar Garzòn, pero estaba demasido complicado, , La federación de Petroleros Privados.
Las respuestas habían sido nulas, la Argentina no era como Estados Unidos que si uno tiene el derecho de peticionar tal cual dice la constitución, la respuesta siempre llega.
Las ideas retorcidas me pasaban por la mente y solo le pedia a Dios que me liberara de ellas.
Un dìa ayudando a un albañil amigo, a preparar unos hierro para construir otra casa para mi. Me dijo
-¿Por qué no vas y lo haces cagar?
-¿Para que Pedro?.-
-Para que te respeten, un vez estaba con los de la UOCRA de Buenos Aires, y querìan sacar a uno sindicalista de la conducción, uno de los tipos mandò un muchacho al baile, se metió con la hija del sindicalista, después la violò y al tipo le pegaron un tiro, nadie dijo nada, ni la mujer por que le siguieron pagando el sueldo del marido.
-No Pedrito, - le respondì yo- eso es lo mas fácil, yo puedo hacer cagar los tres sindicatos de Caleta Olivia, Las Heras y Comodoro Rivadavia, pero volvemos al pasado, las instituciones no tienen la culpa, la mentalidad de la gente es la que tiene que cambiar, yo entrarìa en lo que vos me estàs contando y no quiero envenenarme yo.
-Hay una mafia en el sindicato, el intendente le dice a las empresas que tome a la gente, esos tipos ni trabajan pero les pagan el sueldo igual, por que sino el intendente les corta el contrato y las licitaciones. A la empresa Rigel le sacaron varios trabajos.
-¿y que hace esa gente?- Preguntè yo.-
-Esos son los punteros políticos, pero le tienen que dejar un diezmo al secretario general que los metió, este le hace asados a los políticos y les vende los votos, le dice tengo ocho mil personas, ¿Cuánto sale eso? Y le pagan treinta mil o cuarenta mil pesos.
El otro dìa me mandaron a Rìo Gallegos a dejar una camioneta y traer otra, cuando iba a salir me dijeron andà despacio que las gomas están media viejas.
Al pasar el limite, el milico me parò me hizo tirar a un costado, ¿Usted paso esta mañana? Me pregunto, si le dije. Y después tironeo el perro que estaba ofateando las cubiertas, bueno pase me dijo. Cuando llegue aquí ahì nomàs desarmaron las cubiertas, ¡tenìan agua adentro! Podes creer, adentro estaba la droga.
-Nooo, tenè cuidado con esas cosas Pedro, te van a mandar en cana como un perejil por culpa de otros.-
-Si, el otro que estaba ahí, se le enojo, le dijo que por lo menos le pongan mierda para que no olfateen los perros y yo igual por que no sabia a que carajo iba, para mi era solo un cambia de camioneta.
-¿y que hicieron?
-Uno le hizo seña al otro y nos fuimos para los limites, dimos la vuelta por atrás y le entregamos siete mil pesos, està todo arreglado, ahora voy a Las Heras o Truncado y ni me paran.
-Pero esos son tipos peligrosos- le dije yo
-Si hay un petiso, que no tiene problemas para nada, le dicen que le pegue un tiro a un tipo y va y le mete el tiro, de cualquier manera si vas preso ya tienen los abogados y le dan a la policía unos pesos y todo queda en familia.
-¿Y los políticos que van ahì, que dicen Pedro?
- Los políticos son peores que ellos, son re contra drogadictos, està todo armado, el otro dìa me mandaron a buscar un sobre al concejo deliberante de Comodoro Rivadavia, veinte mil por aquí, la concejal la puso el tipo asi que se queda con siete mil por que es una inútil y el resto se lo da a el, es todo una mafia.
-Asì que por semana ¿Cuánto se esta levantando?
- y que se yo, maneja la re-guita debe tener como para una camioneta cero todos los meses.
El juicio del Pueblo
Sin trabajo y sin empresa es duro moverse, sin poder económico me habían anulado, pero seguía participando en los foros diciendo las verdades.
Habia ido a ver un abogado que también era diputado de la provincia del Chubut por el frente para la victoria, le comentè el caso junto a la doctora que lo acompañaba, pero me habían hecho sentar en una silla con el monitor apagado, pero que yo sabia que me estaban filmando con la quick cam, también sabia que Gomez había sido del sindicato y también era diputado y el había estado en una atentado similar y había zafado de intento de homicidio.
Le dije que había estado en la radio para que se entere la gente-
-Que, ¿estuviste en la FM de Richy Astete?, pero esa la escucha el y cuatro gatos locos,- ese era el concepto de la ley de medios, fragmentar para que no trasciendan las cosas.
Dije dos o tres palabras fuertes como que me tenían que pagar la carrera política por el juicio y saltò la ficha, , sono el Blackberry del abogado, que no podía ayudar por que no estaba la denuncia, (yo pensaba- Los delitos de lesa humanidad no prescriben- y estos son los nuevos delitos que deben ser pagados, la estadística por los abusos son miles y están en las comisarias y juzgados)
Pero ¿Cómo hacer entonces cuando el ejecutivo, legislativo y judicial están amordazados?
Escribir un libro y que se entere todo el mundo, para tomar sus decisiones.
-Negro, negro- dijo Mary llamando a Sergio con alegria- ¡ganaste el premio Clarin de Novela!
- ¿En serio?- dije yo saltando de la cama
- Si, lo están pasando por el programa de TN, el periodista Lapegue dio la noticia.-
-¡Ay Diosito!, gracias señor- respondì aliviado- ¡Por fin va a entender la sociedad, lo que yo quise hacer!