Capítulo 75
― ¿Está seguro de esto? No lo haga, ella no merece sufrir por sus locuras.
― ¡Yann!
― No, escúcheme. Si no hace algo de inmediato, la van a lastimar y será su culpa, usted será un cómplice de todo lo que le hagan, usted tendrá la culpa por todo el sufrimiento por el que ella pase.
― Estas enamorado de mi mujer, ya no tengo dudas.
― ¡No sea ridículo! Es solo una pobre chica que no tiene nada, ni a nadie, ha luchado toda su vida y usted está lastimándola solo por sus estúpidos caprichos. Puede tener a cualquier mujer, puede tener todo lo que quiera, pero solo la quiere a ella, porque desde el principio se opuso a cumplir sus deseos.
― Pero ella no se ha opuesto.
― Que le guste el sexo, no significa que quiera estar con usted, como pareja, por el resto de su vida. Ella ya lo rechazó, usted perdió. ¡Admita la derrota!
― No llegue a donde estoy admitiendo ninguna derrota. Cuando pierdo, aprendo de mis errores, me deshago de mis enemigos que me humillaron al derrotarme y lo hago mucho mejor que ellos. En esta ocasión, solo necesito que ella se dé cuenta que él no puede protegerla y que siempre la pondrá en más peligro. Ella verá que soy su única opción.
― Está loco. Ella no lo ama y nunca va a amarlo.
― ¿Te ama a ti?
― No, ama a Kazakov y usted nunca podrá igualarlo o hacer que ella lo olvide.
Esa fue la gota que derramó el vaso. Cargue contra él. Lo estrelle contra la pared y lo golpee en el rostro. Antes de darme cuenta, había un montón de hombres sobre mí, separándome de él.
― ¿Qué haces? Es tu asistente, ¡Ya basta! Cálmate. ― Roman estaba sobre mi rostro, gritándome, eso solo me cabreo más. Intenté soltarme y golpear a Roman, pero no lo conseguí. ― ¿Qué mierda te pasa? Mirelle está en peligro y tú solo pierdes la razón, retrasando su búsqueda. Si no vas a servir para nada, entonces puedes irte a la mierda, yo te puse aquí, porque pensé que podrías ayudar, pero no estás haciendo nada.
― Roman, no te metas. Yann y yo estamos discutiendo asuntos ajenos a la búsqueda.
― ¿Ajenos? Estas golpeando a tu asistente por alguna razón que no interesa en medio de una búsqueda y rescate. ¿Por qué mierda estas golpeando a tu asistente? ¿Por qué mierda están discutiendo por algo que no tiene nada que ver con esta tragedia?
― No te metas.
― Yann, ¿Por qué te golpeo?
― Nos vamos ahora, haremos nuestra propia búsqueda.
Roman nos miró a ambos con sospecha, pero no puede hacer nada más que ver cómo nos vamos. Estoy seguro que si dejo al idiota de Yann con ellos, va a decirles todo sobre mis planes. Además no voy a perder al mejor asistente en manos de los Kazakov, ya me han quitado lo suficiente.
― Vamos, Yann. Tenemos que encontrar a Mirelle. ― Respirando agitadamente, se tardó en responderme, solo se quedó mirándome por demasiado tiempo antes de contestar. ― Me quedaré aquí, voy a ayudarles a encontrar a Mirelle y a Tolya.
Así iban a ser las cosas. Bien. Me voy, pero no dejaré que acabe conmigo, primero acabaré con él, antes si quiera que lo intente. ― Muy bien, quédate. ― Roman y él parecían sorprendidos con mi respuesta y mi tranquilidad. ― Acompáñame a la salida, este lugar me sofoca. ― No pudo negarse, así que me siguió.
Antes de llegar afuera, en el recibidor del edificio de oficinas de seguridad privada de Kazakov, pase un brazo sobre sus hombros, para que no se escapara. ― Así que has decidido dejarme y traicionarme, pequeña rata. ― Comenzó a temblar. ― Muy bien, puedes dejarme, solo recuerda que no puedes regresar y que si no quieres que tú y tu padre mueran, no vas a decir absolutamente nada que pueda joderme, ni sobre mis negocios, ni sobre Mirelle, ni sobre absolutamente nada sobre mi o lo que tenga que ver conmigo y mucho menos el plan sobre la búsqueda y rescate.
― Kazakov siempre va un paso adelante ¿Qué le hace pensar que dejará que me lastimen si me pongo de su lado?
― Tal vez no pueda llegar a ti si te vas con él, pero no creo que quieras averiguar si puedo o no llegar a tu padre antes de que puedan protegerlo. ― Ahora lo entendía. ― Jodeme y joderé a tu padre.
Le di un par de palmadas en el hombro y seguí mi camino, mientras llamaba a mi chofer y comunicaba al resto de mis hombres que era hora de ir a casa y reprogramar la búsqueda de Mirelle.
Tal vez es un error dejarlos, apartarme de la búsqueda y el apoyo de los Kazakov. Podría hacer mucho desde adentro, pero Aleksandr y yo terminaremos matándonos si tenemos que pasar tiempo juntos, así que no me queda más opción que hacer las cosas por mi cuenta. Peor aún, hacer las cosas por mi cuenta y sin Yann.
No tengo a un hacker tan bueno como los hombres de la familia Kazakov, parece que todos son genios y no solo genios, parece que todos son genios y hackers genios de las computadoras y la tecnología.
Si alguien va a encontrar a Mirelle, ese es Aleksandr Kazakov, pero yo estaré detrás de ellos, escuchando y me encargaré de llegar a Mirelle, antes de que ellos puedan tomarla y esconderla de mi otra vez.