Capítulo 72
A la gente no pareció importarle el escándalo. No del todo. Que desagradable fue que esa mujer viniera aquí a decir mentiras sobre Aleksandr. Quisiera creer que Dimitriy no tiene nada que ver, pero es obvio que es un hombre con comportamientos muy reprochables, si se atrevió a secuestrarme, puede enviar a su prostituta a decir que Aleksandr la ha embarazado y todo para crear polémica, manchar la reputación de un buen hombre y separarnos.
No voy a caer en un truco como ese. Me enfurece que crea que soy estúpida y que puede conseguir que yo deje a Sasha con un truco barato. Y yo que llamé para felicitarlo por su nueva relación. Pensé que por fin había encontrado a alguien y solo quería mostrarle que estaba feliz por él y ser amable.
No soy ingenua, pero quería creer que Dimitriy había avanzado, estaba organizando su vida. Un millonario o multimillonario olvida a las mujeres fácilmente si puede conseguir otras, pensé que eso había pasado, que consiguió un nuevo sabor que quería probar y había olvidado que yo existía, pero resultó ser un truco barato del que ahora se desprendía otro aun peor.
¿Qué clase de hombre es Dimitriy?
No lo conozco para nada, no más allá del sexo. No sé de lo que es capaz y empiezo a darme cuenta por qué Sasha ha estado tratando de detenerlo, lo que sea que signifique eso. Pensaba que crear rumores sobre él era malo, pero ¿Y si no son rumores? Si Dimitriy es un mafioso y maneja el crimen organizado en Paris, sería algo horrible que terminara metiéndome con un mafioso.
La peor pesadilla de una buena mujer, que no quiere involucrarse con nada ilegal, sería precisamente involucrarse con un hombre de la mafia.
Debería hablar con Sasha sobre el asunto. Saber qué clase de persona es Dimitriy, para tener más cuidado, para saber a qué me enfrento. No quiero terminar en un juego del gato y el ratón con un mafioso, aunque creo que ya estoy en medio de uno.
― Jean dice que todo ha ido bien. La mayoría de la gente se ha ido, se vendieron varias de las obras, a la gente le gusto que las obras no tuvieran un tema en particular y que parecían más pensamientos y momentos aleatorios de un artista, pero sin llegar a ser arte abstracto, mostrando el hiperrealismo que al parecer si es el estilo predominante en la obra de Tolya.
Pavel parecía orgulloso de su hermano. Me alegra que esto lo haga feliz también a él. No parece muy amable o feliz la mayor parte del tiempo.
― Los últimos se están yendo. Pronto podremos irnos. ― Las últimas personas se despidieron del perro y de Tolya, que afortunadamente no tuvo un ataque en toda la noche. Lo hizo muy bien, aunque es tarde y su hora de dormir paso hace mucho. ― Ha sido increíble, querida. Es un gran artista y quisiera ver más de él en el futuro. ― Un hombre de mediana edad vino a despedirse. ― Esperamos verlos en próximas exposiciones.
― Claro, estaré atento a cualquier evento que lo incluya.
Sus acompañantes se despidieron cordialmente y todos se dirigieron a la salida. Jean se acercó poco después. ― Ha sido una primera exposición muy emocionante. Todos quieren ver un poco más de Tolya y se han vendido varias de sus obras. Ha conseguido unos cuantos miles de euros.
Sonrió feliz, por el éxito de todo esto.
― Me encantaría tomar a Tolya como uno de nuestros artistas, exhibiremos sus obras permanentemente y las venderemos. Podemos hablar de las comisiones y todo lo demás después, ahora vayan a descansar. ― ¡Maravilloso!
Si conseguimos esto, Tolya tendrá toda la visibilidad que necesita y sus obras tomaran cada vez más relevancia. ― Muchas gracias por todo, Jean. Puedes llamarme mañana.
Tolya se veía cansado, fue fácil sacarlo del lugar y llevarlo al auto. ― ¡Ice Creame! ― Sonreí. Aun cansado, recordaba la promesa de helado. ― Da. ― Dije simplemente. ― Ethan, por favor llévanos a un súper mercado, iremos a comprar helado.
― Si, señorita. El señor Kazakov me avisó de eso. Si saben que marca y sabores quieren, uno de los hombres se encargará de eso. ― Pavel se hizo cargo y le preguntó a Tolya que sabores prefería, Pude ver como se comunicaba con alguien más por un walkie talkie. El conductor ni siquiera se desvió, entonces no iríamos a un súper mercado, alguien más se haría cargo, como siempre.
― Llevaran el helado a casa. ― Dijo Ethan tranquilamente. ― Gracias, Ethan. ― La pantalla que separa la cabina del conductor subió y nos dio privacidad, me sentía rara estando a solar con Pavel y Tolya, no por Tolya, simplemente no he interactuado mucho con Pavel y menos a solas. ― Gracias por todo. ― Dijo de repente.
― De nada. ― Dije con una sonrisa.
― Tolya también lo agradece. ― Dijo cuándo su hermano se recostó sobre su hombro y él se acomodó para abrazarlo.
― No es nada. Esperemos que su carrera vaya bien.
― Ira bien si seguimos al pendiente. ― Le di una sonrisa incomoda.
La conversación más larga que he tenido con Pavel. Por lo menos ha sido amable. Suspiro cansada, esperando llegar a casa pronto, me acomodo en el asiento y pienso en las historias a las que les daré prioridad ahora que tendré un poco más de tiempo libre, pero el mundo se sacude con un gran estruendo.
Soy lanzada al centro de la limosina por el impacto y Aleksandr chilla asustado. Pavel y Tolya salen bien librados, porque Pavel tiene muy buenos reflejos y ha protegido a Tolya del impacto.
― ¡yebat’ tarajtet’!* ― Pavel trato de acomodarse, pero al parecer si se lastimo. ― ¿Tolya? ― Revisó a su hermano, que estaba entrando en pánico y comenzó a lloriquear. ― ¡Aleksandr!
El perro chillo cerca de mí y fui a revisar, parecía que estaba bien, pero no soy veterinaria, tal vez solo se golpeó. ― Sera mejor que lo llevemos a una veterinaria, parece estar bien, pero está llorando. ― Acaricie la cabeza del animal, tratando de calmarlo.
― ¡Salgan de aquí, corran! ― Ethan grito en alguna parte, un segundo después el infierno se desató cuando escuchamos disparos.
― ¿Qué está pasando? ― Le pregunté a Pavel, pero él saco un arma. ― tenemos que correr. ― Dijo revisando el arma y preparándose para dispararla. ― ¿Qué? Pero solo fue un accidente. ¿Por qué hay disparos?
― El abuelo ha enviado por ti.
― No puede hacer eso.
― Tiempos desesperados, medidas desesperadas.
Una de las puertas chirrió, mientras el metal se retorcía y luego fue arrancada. Pavel disparó, Tolya gritó y ahora sí, el infierno se desato de verdad.
Alguien tomo mis piernas y tiro de mí, trate de luchar, pero todo era demasiado confuso. Escuche disparos, a Pavel gritando, Tolya fuera de control y luego oscuridad. No estaba inconsciente, pero me cubrieron la cabeza. Había hombres hablando en ruso y cuando traté de defenderme, me golpearon en el rostro sin cuidado.
Sentí como me arrastraban y luego como me tiraban a una superficie dura, pero alguien más vino conmigo. Tolya lloraba y pude escuchar como lo golpeaban y lo tiraban junto a mí. Debía ser una furgoneta o algo parecido, porque había mucho espacio.
La furgoneta se movió debajo de mí varias veces, como si gente se subiera en ella y luego se puso en movimiento, pude sentir el viento antes de que cerraran una puerta. Los hombres seguían hablando y gritando.
― ¿Tolya? ¿Are you okey?*
― ¡Brat!* ― Grito llamando a su hermano.
― ¡Cállate suka! ― Volvieron a golpearme en el rostro.
― ¿A dónde nos llevan? ¿Dónde están Pavel y el perro?
― Si no te callas, voy a darte una paliza hasta dejarte medio muerta, las ordenes fueron claras, pero también me dijeron que te disciplinara si te ponías rebelde.
― ¡Vete a la mierda, maldito hijo de puta! ― Esta vez recibí una patada en el abdomen, que me dejó sin aire. ― Escúchame bien, suka. El viejo te quiere viva, pero sumisa, será mejor que obedezcas si no quieres que te rompa algunos huesos. El viejo no soporta a la gente desobediente y mucho menos a una suka desobediente. Dejaras que te amarre y te quedaras en silencio y quieta hasta que alguien te ordene que te muevas o hables.
Tomaron mis manos y mis piernas y me ataron.
Esto no podía estar pasando, Sasha dijo que se haría cargo y que me protegería, ahora acababan de secuestrarme y golpearme. Solo quiero ir a casa. Es todo lo que quiero ahora, pero ¿Dónde es casa? No tengo un lugar, no tengo a nadie.
Solo tengo a Sasha.