Capítulo 69
Simone Salerno en mi local. No tuve ese honor antes y ahora estaba sentado frente a mí, en mi oficina. Esto no puede ser bueno. ¿Qué hizo esa puta ahora? Pensé que era una buena idea, ahora veo que solo metí la pata de la peor forma posible. La jodi con Mirelle y ahora este hombre… ¿Qué mierda puede querer de mí?
― Supe que has estado saliendo con mi hija. ― Aquí vamos. ― Si, pero resultó ser una pequeña puta lamentable. Ya veo por qué la desheredaste.
― ¿Siempre hablas de las hijas de otros con ese lenguaje? ― Me burlo de él. No sé a qué viene la indignación, sabe perfectamente quien y que es su hija. ― ¿Qué es tan gracioso?
― La desheredaste, debes saber perfectamente quien es ella. No la habrías tirado a la calle si no fuera así. ¿Acaso vienes en busca de beneficios? Puedes irte por donde viniste, acabo de mandarla a la mierda, luego de que hiciera un escándalo público, mientras estábamos en un evento con mucha gente importante. Me ha avergonzado.
― Bueno, haría eso sin problema, de no ser por las circunstancias. ― ¿Por qué tengo que soportar a esta gente? Detesto a estos ricos que se creen con derecho a todo. ― ¿Y qué circunstancias son las que te impiden largarte?
― Embarazaste a mi hija. ― Suelto una carcajada sin poder evitarlo, pero creo que habla enserio. ― Ah, es enserio. ― Se pone rojo de ira. Que idiota tan manipulable. ¿Cómo consiguió desheredarla en primer lugar sí parece que esa suka lo tiene comiendo de su mano? ― ¡Por supuesto que es enserio! Mi hija está embarazada y ha estado saliendo contigo.
― Ha estado aprovechándose de mi dinero y se ha colgado de mi brazo para sobrevivir, pero ni siquiera he tocado nada cerca de su coño, no le pondría la mano encima y aunque lo hubiera hecho, me hice la vasectomía hace años ¿Cómo esperas que embarace a una mujer que no he tocado y más aún cuando tengo una operación que lo impide, en la mayoría de los casos?
― ¡Está embarazada y tú debes hacerte cargo! No pudo embarazarse sola.
― De hecho, puede. Cualquier mujer con el dinero suficiente puede ir a una clínica de fertilidad, para que le implanten óvulos fecundados. Es el siglo XIX, Simone. Ya casi nada es imposible.
― ¿De dónde sacaría el dinero para un gasto como ese? ¿Acaso se lo diste?
― Por supuesto que no, le di ropa, accesorios, joyas, maquillaje, pero no le di los cientos de miles de euros para algo como fertilización in vitro, así que si no la he tocado y no pague para que le pusieran un bebé en el horno, no es mío. Puedes irte. Tengo mucho trabajo y estas interrumpiéndome.
― No voy a irme hasta que lleguemos a un acuerdo de matrimonio y un monto considerable por lo que has hecho y por las humillaciones.
― Ya te dije que ni siquiera la toqué. No sentí el deseo de hacerlo, tu hija es lamentable, además salgo con ella desde hace unas cuentas semanas, si tiene más de un mes, es seguro que no es mío, aunque ni siquiera la he tocado.
― Pero tú salías con ella, eras la cara visible, por lo que para la opinión publica…
― Para la opinión pública será fácil señalar a tu hija cuando les diga que solo era una dama de compañía, obligada a esa vida porque su padre la desheredó por ser una ramera loca derrochadora de dinero, a la que nunca toqué porque tenía miedo de que me contagiara algo, pero la necesitaba porque es un lindo rostro que me ayudaría a mejorar mi imagen públicamente, pero que luego de hacer un escándalo y ser humillado públicamente por su comportamiento, su padre creyó que podría sacar provecho chantajeándome para que me hiciera cargo del hijo bastardo que ella engendró con otro de sus clientes o uno de sus amantes.
― ¿Te atreverías a decir la verdad al mundo? ¿Te atreverías a avergonzarte aún más revelando que solo era una prostituta cara?
― Si, porque nunca me acosté con ella, solo la usaba para que se viera linda en las fiestas. Además aquí lo hacen todo el tiempo, sin pudor. Quiero encajar en esta sociedad tan libertina, necesito hacer las mismas cosas que esta gente hace.
Derrotado.
Él lo sabía, pero seguía intentando acorralarme. ― Ese bebé será tuyo ante la opinión pública. ― Sonrió. ― Muy bien, haremos una prueba de paternidad en cuanto sea posible, de hecho es posible durante el embarazo, podemos hacer la prueba y salir de dudas. Si resulta que soy el padre, lo cual es imposible, entonces me haré cargo, pero si no soy el padre e insistes con esta tontería, entonces haré públicos los resultados… de hecho, los haré públicos en cuanto estén listos.
― No es necesario, la has deshonrado, todos lo verán de esa forma.
― ¿Por qué mierda sigues presionándome? Que seas inversor de la mafia italiana no te da el derecho, ni el poder. Estas hablando con un Pakhan, no puedes venir a mi territorio a hacer demandas, cuando no tienes nada en mi contra y mucho menos cuando yo tengo todo en tu contra. Vas a devolverle su estatus de heredera a tu hija, bien, pero que no sea porque crees que puedes amarrarme a mí. No tengo nada que ver con tu hija desde hace una hora y de hecho, tiene que devolverme todo lo que le di o ella y su bebé serán historia.
Se levanta, ahora está pálido, sé que es por el miedo. Pudo desheredarla, pero aún es su sangre, para la mayoría de la gente la sangre es más fuerte que todos los escándalos y sé que esa niña le ha dado muchos desde que tenía once años, ahora a principios de sus veintes, su reputación es tan mala, que me sorprende que su padre reconsiderara solo porque ella estaba saliendo conmigo.
Debo ser un nombre importante.
Eso me hace sonreír, más razones para independizarme, soy importante en Europa y puedo hacer a Nóvikov a un lado.
― ¡Mi hija tendrá un esposo y padre para su hijo y vas a ser tú! De una u otra forma, te casaras con ella.
― Pensé que solo tu hija iba detrás de mi dinero y mi posición. ¿Estás en quiebra? Porque no veo una razón para luchar por esto tan desesperadamente.
Una pequeña contracción en su ojo derecho. Es eso. No ha podido hacer nuevos lasos con las mafias que emergieron en los últimos años y su hija se gastó toda su fortuna. Realmente no tiene nada que heredar y solo vive de apariencias y de sus viejos contactos en la política italiana y de otros países europeos.
― Muy mal, Simone. No vienes a mi casa a amenazarme o puedes salir con los pies por delante. Soy misericordioso, te dejaré irte, sin decirle la verdad al mundo, pero acércate, tócame o intenta joderme de nuevo y todo el mundo sabrá que estás en banca rota. La gente a la que le debes dinero caerá sobre ti de inmediato para desplumarte. Esas mansiones y autos de lujo, todo eso se irá en un segundo, en cuanto el mundo sepa que estas en la ruina. Iras a prisión, porque tus secretos saldrán a la luz, uno por uno y cuando eso suceda, todos tus amigos importantes y con poder te darán la espalda y lo más probable es que paguen para que te maten.
Ahora estaba temblando. Me encanta ver como se desmorona. ― No puedes probar nada. ― Me encojo de hombros. ― No tengo que probar nada, solo tengo que dejar salir esto al mundo y el chisme se expandirá y explotara en tu cara, como la pólvora.
― ¿Qué quieres? ― Ahora estamos hablando. Qué fácil ha sido esto, las oportunidades cayeron prácticamente en mi regazo. ¡Ah, la vida! A veces es maravillosamente dulce, otras amarga, algunas veces es agridulce y la única verdad es que hay que aprovechar los momentos de dulzura, aunque estés muriendo por dentro. ― Necesito contactos, rutas y cualquier cosa que puedas proporcionarme. Conéctame con toda la gente importante, abre caminos para mí y yo voy a abrirlos para ti. Recuperaras tu estatus, tendrás un pequeño porcentaje y podrás arreglar tus asuntos lentamente, pero no me traiciones o voy a destruirte.
― Ya tienes todo eso.
― No, tengo una parte, pero no controlo el mercado totalmente. Necesito ser un verdadero competidor, necesito estar a la altura de los grupos que hoy manejan el mercado y tú vas a conseguir eso para mí.
― ¿Con quién quieres hablar primero?
― Sorpréndeme. Si lo haces bien, tú y tu hija tendrán un lugar en mi Organizatsiya. Podrán sobrevivir y tener una buena vida, mientras hagan todo lo que yo les digo. De hecho, tengo un trabajo para esa ramera y quiero que haga hasta lo imposible para cumplirlo, si lo hace, entonces les ayudaré con algunas de sus deudas.
No es tan difícil. Yo no espero a que las oportunidades caigan sobre mí, las creo, pero a veces, las cosas llegan a tus manos tan fácilmente. ¿Quién iba a pensar que esa suka serviría para algo más que para adorno o para follar? Alessa Salerno. Esa mujer no podría llegar ni a la esquina por su propia cuenta, pero bajo mi mando y con un poco de mano dura que la eduque, será un arma formidable en contra de mis enemigos.
Nóvikov tiene a Krystal. Una completa desconocida, salida de ningún lado. Yo tengo a Alessa, la hija de un empresario respetable.