Capítulo 68
― ¡Has algo! ― Grite furioso. ― Usted creo este problema, usted debería solucionarlo. ― Me giré y lo enfrenté. ― Eres mi asistente, tú haces lo que yo digo. ― Se encogió asustado. ― ¿Qué quiere que haga? Entre mis tareas no se incluyen resolver problemas de faldas y ya estoy bastante involucrado. No sé cómo solucionar esto, le dije que usar a una cualquiera para darle celos a Mirelle no funcionaria.
― ¿Qué se supone que haga entonces? Ya no sé qué hacer.
― Dejarla ser feliz. Sé que nuestros negocios no son nada buenos, pero aún tengo conciencia y creo que arruinar la vida de una chica inocente no es nada bueno. Ella nunca pidió involucrarse en una vida tan horrible,
― ¿Te gusta? ¿Es eso? La quieres para ti y esperar que me haga a un lado.
― No, no, no. Yo no quiero ninguna pareja estable, no me agrada la idea de involucrar a una mujer inocente en una vida como la nuestra y al ser mi pareja, tendrá que lidiar con mucha mierda. Mirelle me agrada, trabaje de cerca con ella durante un mes y creo que es una buena chica, trabajadora, ella ha luchado toda su vida y creo que no merece que usted arruine su vida.
― ¿Qué hay de lo que yo quiero? Mis sentimientos también importan. Yo nunca tuve amor y cuando por fin lo consigo, un idiota niño rico me lo quita.
― Él no le ha quitado nada. Ella no lo quería, solo se trataba de sexo, usted mismo le hizo saber eso.
― Pero cambie de opinión, desde el principio. Cuando la tuve debajo de mí, totalmente desnuda… ¡Ella es mía! Yo la amo, yo estoy dispuesto a darle todo, yo merezco que ella me ame.
― Eso no es amor, es capricho.
― Uno que nunca tuve, no soy hombre de caprichos y lo sabes, pero ella es diferente a todo lo que se ha cruzado en mi camino y la quiero, a como dé lugar. ¡Debo tenerla!
El celular de Yann suena en ese momento y antes de ignorar la llamada, se queda mirando la pantalla. ― ¿Qué? ― Yann palidece. ― Es el nuevo número de Mirelle. ― Me abalanzo sobre él y le quito el teléfono. ― ¡Mi amor! Estoy aquí.
― ¿Por qué tienes el teléfono de Yann?
― ¿Por qué llamas a Yann y no a mí directamente? No importa, si quieres salir, iré por ti, no te preocupes, yo te salvo.
Ella suspira y sé que no es una buena señal. Si no llamaba para pedir ayuda, para dejar a Kazakov, no había razón para que llamara. ― Estoy aquí para ti, mi amor. Solo dime lo que quieres. ― Hubo un largo silencio, pero respondió. ― Solo quería felicitarte por encontrar a alguien, aunque sea una zorra sin clase, creo que es muy bueno que por fin conocieras a una mujer que te quiere y que te ha dado todo lo que necesitas en tu vida. Espero que seas feliz.
― ¿Qué? Yo no he encontrado a nadie, ella solo era una puta. ― Maldita sea, acabo de hundirme totalmente. ― Ah vaya. Solo una puta… debió sentirse muy bien, siendo solo una puta y paseando por todo Paris, colgada de tu brazo. ― ¡Mierda! Soy un pendejo. ― No, escúchame. No es lo que crees, no le di más importancia a una puta que a ti, solo estaba tratando de ponerte celosa. ― Escucho una risa ahogada y espero que sea una buena señal, pero algo me dice que no. ― ¿Y qué te hace pensar que yo me sentiría celosa de una zorra lamentable?
Ouch.
― Bueno, solo quería felicitarte, pero veo que no hay nada que celebrar, realmente. Adiós. ― Colgó luego de eso.
Me quede mirando el teléfono, esperando que volviera a sonar. ¿Por qué no puedo hacer nada bien? Pude recuperarla solo con buenas respuestas, pero en lugar de tener un buen discurso preparado, solo le di la razón sobre mi terrible comportamiento, mientras estuvimos juntos. A ella ni siquiera la llevé a un lugar bonito y la finca no cuenta. Nadie sabía que ella existía y la estaba escondiendo.
¿Qué pasara si la secuestro? Me odiará cada vez más, cada día que pase encerrada, cada segundo me odiará más y no podré hacer nada para que me mire con amor. ¿Vale la pena? La quiero a ella, sí, pero no sé si solo quiero su cuerpo o quiero algo más. Quiero ambas cosas, pero si no la secuestro, entonces no tendré nada.
Prefiero que me odie por el resto de su vida, mientras tenga su cuerpo para saciar mis necesidades, a que sea totalmente indiferente conmigo y mi existencia y no tener ni siquiera su cuerpo para abrazar y besar. Su calor será suficiente, ese calor me dará todo lo que necesito cada noche, cuando apriete su cuerpo contra el mío. Me consolará.
Tocan la puerta y le entrego el teléfono a Yann. ― Deshazte de quien sea. ― Se dirige a la puerta y yo voy a mi escritorio. Llamaré a la otra Miri, no tengo otra opción. Tengo que darle crédito, ha resistido a toda la mierda que le he dado. Trasero rojo e hinchado luego de las palizas, mordidas horribles, folladas salvajes. ― Señor. ― Yann se asoma por la puerta. ― Te dije que te deshicieras de quien sea.
― No se va a poder.
― ¿Qué mierda pasa, Yann? No colmes mi paciencia, sabes que no es buen momento.
― Es que, el señor Salerno está aquí. ― Dejo la botella de vodka antes de siquiera servir el trago que pensaba tomarme. ¿En qué momento me acabé el Whisky? No importa. ― Hazlo pasar.
Yann abre la puerta y el hombre entra como si estuviera en su casa. ― El mismísimo Dimitriy Soloviev. ― Habla en francés, aunque no tan bueno como el mío, soy mejor que esta basura. Ahora comprendo por qué su hija no sabe otro idioma, además del italiano. Este hombre no considera importante la educación, por lo menos no en idiomas. ― Simone Salerno, no pensé conocerte en persona.