Sergio
Después de que fuese a buscar a mi hermano, mi papá tuvo más que decir sobre los métodos de crianza, las ideologías de mi mamá, pero, lo más importante es que no esperó a que la gente dijera, hiciera o señalara, mi papá simplemente se dedicó a decirle todo lo que uno esperaría de un enemigo y no de la persona con la que compartes la cama. Mi mamá escuchó con atención y no respondió, le abofeteó y le recordó que esa persona baja en clase y dignidad era su esposa, la mamá de sus hijos y que del pecho se había sacado la palabra zorra, porque en cada una de las discusiones de los últimos diez años se la había tragado.
Mi casa está llena, pero por todos lados se vive una ruptura de la que nadie quiere hablar, Sebastian finge que no le molesta que Gloriana tenga un nuevo novio, que en redes sociales se le vea feliz y que en la vida real le lleve rosas todos los días, cosa que él nunca imaginó que podía hacer. Yo que he escuchado todas la razones que tiene Isabela para no regresar conmigo y que entiendo un 90% de ellas, pero simplemente quiero que renuncie a todo por mí, y por último, y la más importante es mi mamá, que parece estar bien, pero, de alguna forma ha perdido a su otra mitad. Mis papás no necesitan de unas palabras maravillosas, unas rosas o una fotografía para decirse cuanto se aman, eso lo hacen con una mirrada.
Ha pasado más de un mes, en el que trabajo duro en perfeccionar mi plan de gobierno porque es lo que compra el voto del colegio electoral. Se acerca la gala benéfica de los Pieth y mi madre me ha pedido ser su acompañante. Mis hermanos comparte una mirada y no dicen nada hasta que Olimpia rompe el silencio y le dice:
—Mamá, ya pasó un mes.
—Sí, he enviado a un abogado para hablar con su papá del divorcio y acuerdo de custodia.
—¿No te parece demasiado?—pregunto y ella me ve sorprendida
—No me parece demasiado hijo, hay cosas en la vida que no se pueden arreglar una vez rotas.
—¿Mamá, si le amas por qué tiene que ser tan complicado?
—Porque tenemos hijos—Responde mi mamá. —Tengo dos hijas a las que no puedo enseñarles que mi marido me dice lo que se le viene en gana cuando y como se le da la gana, por más guapo, por más dinero, por más que lo ame, no se lo puedo permitir y tengo tres varones a los que no les puedo enseñar que los gritos, insultos son menos una agresión porque no deje huella. Por eso. Estoy buscando una casa Sergio, pronto saldremos de la tuya.
—Mamá, no hace falta que se vayan si están cómodos.
—Gracias, hijo, pero, lo mejor es crear una nueva estabilidad. Tú puedes venir cuando quieras —responde y me besa en la frente.
La ruptura amorosa de mis también es la ruptura con la figura paterna. Para Olimpia mi papá siempre ha sido su héroe, su príncipe y su amor, todo lo que quiere para cuando sea mayor y se enamore es ese hombre en alguien más joven, más guapo y más trabajador, o más rico.
Milo ha salido más romántico de lo que pensábamos y en una forma u otra no está esperando enamorarse de mamá o papá, sino de la persona indicada, del amor verdadero, y pese a lo poético que puede ser no siempre es fácil y eso lo he aprendido dándome golpes en la cabeza.
En mi caso sigo trabajando con un loco en crear junto a un grupo formado por sociólogos, economistas, agricultores, pescadores, profesores, médicos e ingenieros para crear el plan de campaña más real, posible de cumplir.
Mi hermana me invita a almorzar para hablar un poco de mis papás y Bash se une a nosotros. Mily le pregunta si no tiene una hermana mayor a la cual molestar y los dos reímos.
—Está de viaje.
—¿Dónde?
—Mark Pretis le ha invitado a colaborar en su empresa.
—¿Quién es él?—pregunto.
—No sé, pero definitivamente quiere follársela—Dice Bash.
—Yo creo que sí estuvieron juntos.
—Sí, yo igual.
Los dos me miran y sigo comiendo.
—Sé a lo que están jugando a hacerme sentir celoso.
—No—responden al unísono.
—Él tiene esta empresa de entretenimiento y sonido. Xander le despidió por coquetear abiertamente con su esposa.
—Es noticia internacional—Comenta Bash. — Los vieron bailando muy pegados en Coachella y Xander fue y se la trajo a casa.
—Así no es el chisme, estás dejando en mal a mi amiga.
—Ella fue a Coachella conmigo y con Pri, Xander fue con su amante, pero el chisme empezó a repartirse porque Mark le dijo a Xander que firmara los papeles del divorcio si no la quería y que le diera pase al siguiente. Isabela se enojó, bebimos un montón y Mark fue a bailar con ella, Xander también e isabela los dejó a los dos en su competencia de masculinidad, nos vinimos para la casa.
—Mark tiene oportunidad.
—La verdad es guapo, está solero, tiene un perro precioso y una vida muy privada la frente solo sabe que es mega rico.
Después de salir con mi hermana y el dizque mejor amigo que tengo me encierro en mi oficina a comprobar los chismes, pues sí hay acusaciones y fotos comprometedoras, pero tal cual lo dijo Milena, Xander y Mark parecen estar a punto de darse de golpes mientras Isabela se aleja en una de las fotografías.
Yo paso toda la tarde viendo los perfiles de ambos, sus historias y parece que sí están en el mismo jugar, pero la confirmación es una fotografía que ha tomado Mark de Isabela saliendo del agua y riendo en tan solo su bikini.
La llamo.
—¿Dónde putas estás?
—¿Perdón?
—Isabela, ¿estás saliendo con alguien?
—Sergio, tú me dejaste literalmente, no entiendo el por qué de esta llamada. —Responde.—He pasado un mes llamándote, enviándote correos, ¡fui a tu sede de campaña para acordar una cita y me dejaste guindando!—La voz se le quiebra y sé que está llorando. La he hecho llorar. — Sergio, te he rogado y te he dicho de mil maneras que te amo y que te extraño y lo único que te ha llamado la atención es que pueda o no estar follándome a otro.
Finalizo la llamada.