CAPITULO IX PRIMERA PARTE - ¿Qué está pasando aquí?… Continuar o decaer

La alarma suena. Jhonny se levanta un poco más tarde (10am) abre las cortinas y va hacia la cocina para preparar café y unos emparedados. Mientras desayunaba, decidió abrir el sobre donde venía su contrato laboral y poder tomar una decisión definitiva. Abre el sobre cuidadosamente para evitar no ensuciarlo y leerlo cómodamente. Revisa por un momento la lista de ejecutivos y revistas que van a calificar sus artículos, ya que es un poco interesante y muy importante en los avances de sus proyectos y posibles metas. Analiza una por una las revistas en la lista, estaban clasificadas por nombre de la empresa, seguidos de los cargos de cada empleado y su respectivo nombre. En él se encontraban reconocidas marcas y editoriales como: The New Yorker, Esquire, People, Life y editoriales como: AK press, New Directions, University Press of América y Planeta. Verificó cada una de ellas y las clasificó en orden alfabético. Estaba asombrado de que sus artículos, fueran vistos por grandes personajes de editoriales reconocidas.

Llegando al final, alcanzó a mirar la revista TIME, pero en ese mismo instante, suena el teléfono. Se levanta para contestar y averiguar de quién se trataba.

–Aló.

–Hola mi amor ¿cómo amaneciste? –le dijo Melissa, con una actitud muy agradable.

–Hola mi Camel, muy bien ¿y tú?

–Bien, gracias a Dios. Te llamaba para saber ¿si en la tarde estarás disponible?

–Risas–.¿Es que no tienes nada más que hacer?

–Uish, que malo eres, hoy te quería dar una sorpresa ¿pero sabes qué…?, por ser tan arrogante ya no te doy nada–dijo ella, un poco disgustada.

–¡Ay mi Camel, no te enojes! Era solo un chiste, y la verdad no sé si este disponible, quedé con Santiago de ir a tomarnos unas copas.

–¿Y vas a llegar muy tarde a tu apartamento? ¬–dijo ella, con un tono más suave.

–La verdad no sé… ¿y por qué la pregunta? –dijo él, con una voz de sospecha y picardía.

–Quería saber si… ¿si hoy me podría quedar a dormir en tu apartamento?

–Risas–.Ya sé cuál es la sorpresa.

–Uish, que mal pensado eres; mejor ya no me quedo en tu apartamento ¡gracias!–dijo con simpatía, pero con ansias de ir.

–Risas–.Bueno, pero si cambias de opinión, llego cerca de las once de la noche.

–No, ya no, chao, vete con tu amiguito–dijo ella, con un tono suave y seco.

–Bueno, chao mi Camelsita.

Jhonny colgó el teléfono, y al luego llegó Santiago a la puerta, haciéndolo pasar al apartamento.

–Hola Zeta.

–Hola Brag; traigo las estadísticas de la venta de tu libro.

–¡Uy! ¿Enserio?

–Sí, toma –le dijo Santiago entregándole la carpeta con el informe, mientras ingresaba y tomaba asiento en el sofá.

–¡Guau! Sí que son buenos resultados. –dijo Jhonny, observando detalladamente el informe.

–¡Sí! Me dijeron, que, si los resultados siguen mejorando, te van a llamar para que realices la segunda entrega del libro que les prometiste. Así que ya sabes, para que empieces a trabajar en ello.

–¡Vaya! La verdad todo esto te lo debo a ti Zeta, si no hubieras aparecido; creo que tampoco hubiera conocido a Melissa en persona.

–Hablando de Melissa ¿cómo vas con ella? –le dijo, con un sentido cizañero, de poder saber sobre su relación.

–Bien, ahora estaba hablando con ella por teléfono–le dijo Jhonny, sin dar mucho detalle.

–O sea que… ¿ya lo hizo con ella? ¿y qué tal es para eso?–Santiago seguía con la misma intención.

–¡Usted no cambia! por eso es que no le duran sus novias –le dijo con un tono eufórico, solo de momento.

–Risas–. Está bien, ya no hablo más del tema; en fin… ¿si vamos a ir hoy a celebrar por estos logros que estas cumpliendo?

–Sí, espera ya me cambio y salimos.

Jhonny se dirigió a su habitación, no muy distante de la sala.

…

–¡Oye! ¿Sabes a quien me encontré ayer, cuando salía de la editorial? –le dijo Santiago, con la voz un poco alta.

–No sé, ¿Quién? –le dijo, mientras se cambiaba.

–A Julieth.

¬–No… no sé quién es.

–Pues Julieth Cameron, la prima de Betty; la que estaba saliendo con Federick, en Michigan, cuando fuimos de vacaciones después del último curso de la prepa ¿si recuerdas?

–Sí, si claro; si Betty es hermana de Mónica, la mejor amiga de Sami.

–¿Enserio?

–Claro, ¿no recuerdas que Sami fué la que nos la presentó?

–¡Ay sí, verdad! ¡Oye…!

–¿Qué?

–¿Y qué tal que Julieth, sepa en donde pueda estar Sami?

–Sí, podría ser; pero estoy haciendo lo que me aconsejaste; “continuar con mi vida”–dijo, saliendo de su habitación, acomodándose la camisa.

Jhonny se dirigió a la cocina y sacó dos cervezas del congelador, de las mismas que había traído Melissa y le dió una a Santiago.

–Sí, tienes razón; pero… ¿no me digas que ya olvidaste a Sami?

–Risas–.¡Jamás!, puede ser que esté saliendo con Melissa; pero no se puede olvidar de un día para otro, a una persona que amaste por años, y también le hice una promesa, aunque, Melissa…–suspiró–,también es una gran mujer. Pero hay que mirarle el lado bueno, estoy en uno de mis mejores momentos y más soñados; que es ser un buen escritor.

–En eso tienes razón; quieres decir que… ¿todavía sigues yendo a aquella banca?

–Sí; y anoche sucedió algo curioso.

–¿Qué cosa? –dijo Santiago tomando un sorbo de cerveza.

–Cuando fui a comprar una hamburguesa, como de costumbre; regresé a la banca y cuando la fui a destaparla, me di cuenta que, en la bolsa, venían dos sobres de salsa rosada.

–¿Y eso que tiene de raro?

–El mesero cómo sabe, que me gusta echarle salsa rosada a la hamburguesa.

–Quieres decir; que de pronto…

–Sí… ya, vámonos, que estoy listo.

Salen del apartamento, y se suben a la camioneta de Santiago, rumbo al bar, pero primero pasaron a un restaurante que quedaba al frente y así poder ir a almorzar.

…

09:15 pm

Ya estando en el bar, y un poco pasados de copas. Deciden parar y salir por algo comida para neutralizar el alcohol y poder irse cada quien para su casa.

–¿Bueno, para dónde vamos? Que tengo apetito.

–Pues… vamos a la banca donde voy todas las noches y nos comemos algo.

–¿Y queda muy lejos de acá? –dijo, hambriento.

–Como a diez minutos, creo.

–Bueno, vamos entonces–dijo, tomando sus llaves y dirigiéndose a la salida con Jhonny.

Al llegar, pidieron comida francesa con porción de papas, y un jugo de litro. El mesero les entregó su pedido. Luego se dirigieron a la banqueta, y allí, poder departir tranquilamente.

–Bueno Brag y ¿cuándo empiezas a publicar tus artículos con la revista? –dijo, mientras comía.

–Si Dios quiere, ya el lunes empiezo, tengo mi primera reunión y tal vez estén algunos ejecutivos de otras empresas.

–¿La reunión es a las 10 am?–dijo, tratando de recordar una cita con el director a esa misma hora.

–Sí ¿Por qué? –dijo, comiendo algo de su porción.

–Risas–.Sí, creo que el director me citó a esa hora, pero no estoy muy seguro; es para estar pendiente de unos nuevos proyectos que están en producción.

–A bueno, mejor todavía.

…

10:20 pm

Terminaron de cenar. Hablaron de varios temas. Jhonny miró su reloj, ya era tarde y tenía que llegar pronto a su apartamento, pues Melissa podría llegar en cualquier momento. Jhonny le pide el favor a Santiago que lo lleve al apartamento sin que él sospeche la razón de quererse ir.

–Zeta, ya es un poco tarde y quiero descansar antes de que empiece la semana con mi nuevo trabajo.

–Risas–.¿Enserio? o es ¿por qué mañana se va a ver con Melissa?

Santiago ya no podía evitar hacer algún comentario lujurioso sobre Melissa.

–Es en serio, necesito descansar y deja de molestar con Melissa, y a ver si te consigues una novia; y bastante que te hace falta.

–Risas–.Está bien, vamos, que mañana tengo que hacer algunas cosas, y visitar a mi querida madre.

Se dirigieron a la camioneta. Santiago llevó a Jhonny a su apartamento, y luego se dirigió a su casa.

–Gracias Zeta, hablamos el lunes–dijo, mientras se baja de la camioneta.

–Listo Brag, cuídate.

Jhonny entra a su apartamento; se quita su chaqueta, deja las llaves encima de la mesa y se dirige a la cocina. Estando allí, toma un poco de jugo de naranja. No trascurre mucho tiempo, para que suene el timbre de la puerta. Jhonny se dirigió a abrir sin presentir, quien era la persona que timbraba.

–Hola…

Cita 07

“La vida, es una caja de sorpresas… diviértete”.

Jhonny, Básník.