Capitulo XXII INICIA EL ESPECTACULO
Michael, a lo lejos reconoció a Estela, quien era acompañada de Marbelly, por lo que aceleró su motocicleta y sobre paso a Miguel y Luna, quienes corrían hacia ella también. Los guardaespaldas, del Gobernador, lo rodearon y rápidamente lo subieron a un vehículo color negro, con los vidrios polarizados, que impedían ver su interior. Marbelly, se alegró al ver a sus amigos, y se adelanto para saludarlos, sin percatarse que a la puerta del negocio, una Patrona, iracunda se abría paso, con un arma en la mano y apuntando en dirección de Marbelly, detonó varias veces el revólver, impactando a Esmeralda y a Estela. Los guardaespaldas del Gobernador, considerando que aquello era una amenaza hacia su protegido, desenfundaron sus pistolas reglamentarias, y dispararon contra la enloquecida mujer. La Patrona, cayó a la acera mortalmente herida, mientras el vehículo negro salía en loca carrera lejos del callejón.
Michael, corrió a sostener a Estela, quien por el impacto de la bala, se desvaneció al suelo. La Patrona, vio que Marbelly, seguía con vida, pues ninguna de las balas la tocaron, y con ese odio en sus ojos, exhaló su último suspiro. Esmeralda, corrió con la mala suerte de que una de las balas le perforo el hígado, y se desangraba. Marbelly, al verla caer al suelo apoyada en la pared, corrió hacia ella.
Marbelly:- No, amiga, no – le gritaba impresionada por la sangre oscura que emanaba de un costado
Esmeralda:- ¡Qué bien que no te paso nada, amiga! – sentía que de alguna forma se hacía justicia
Marbelly:- No hables, amiga, la ayuda ya viene en camino – sollozaba, tratando de mantener a su amiga despierta
Esmeralda:- Tranquila, amiga, sé que tarde o temprano esto iba a pasar – su mente revivía su pasado, desde que su madre alcohólica y drogadicta, la abandonaba en casa de sus parientes, desde la edad de 9 años, y aunque ella a medida que crecía no deseaba separarse de su madre, las discusiones constante con ella, por el tema perenne de que buscara ayuda para rehabilitarse, dio como consecuencia que un día en un solitario callejón, la asesinaran por parte de otro drogadicto, que pretendía robarle unas dos piedras de crack, que ella había conseguido. La muerte de su madre, cuando Esmeralda, rayaba los 17 años, la devasto. Era era una muchacha sin educación alguna, ni auto estima, ya que desde los 11 años era abusada por el padrastro de una tía hasta que a los 15 años pudo escapar y mudarse con una prima, quien ejercía la prostitución. Finalmente, a los 18 años, cedió a la invitación de realizar ese oficio.
Marbelly:- No digas eso, amiga, ya verás que te pondrás bien y ambas comenzaremos una vida nueva – lloraba desconsolada viendo como la mirada de Esmeralda se apartaba de las de ella
Esmeralda:- Pero, al final, pude devolverte el favor, amiga, lo hice – sonreía mientras le tomaba una mano – porque fuistes la única que me trato como un ser humano, como… - ya no pudo terminar la frase y falleció con los ojos abiertos
Marbelly, le cerró los ojos, le tomo su cabeza y se la apretó a su pecho mientras lloraba. A pocos metros, Estela, yacía boca abajo con una herida de bala en la espalda, mientras Miguel, Luna y Michael, le hablaban. A lo lejos, Ruth y Manuel, corrían hacia ellos al haber escuchado los disparos.
Michael:- Ayuda – gritaba mientras en cuclillas no sabía qué hacer
Luna:- Estela, ¿Me oyes? – estaba impactada viendo a Estela, con los ojos cerrados
Ruth:- Hermana – gritó cayendo sobre el cuerpo de su hermana
Manuel:- 911, por favor, necesitamos una ambulancia en el callejón de la carnicería – se comunicaba desde su celular
Luna:- Permítanme verla – les dijo a todos. En la Isla, para la cacería de animales pequeños era normal que se utilizaran rifles de balines, y de vez en cuando, un accidente provocaba que un balín se alojara en alguna parte del cuerpo de uno de los cazadores. Ya Miguel, se había visto en esos menesteres, junto al Jefe Bungala, para sanar al accidentado
Luna:- Ayúdala, amor – le suplicó mientras se tomaba sus propias manos
Miguel, la inspeccionó, y observó que la bala había entrado y salido limpiamente por el hombro derecho de Estela, quien permanecía inmóvil.
Michael:- ¿Está muerta? – preguntó desconsolado esperando lo peor
Ruth:- No, - gritó ante dicho comentario – mi hermana no puede estar muerta, no, Estela, me muero si tú te mueres
Miguel:- Aquí nadie se va a morir, por favor, ella está bien – y se agachó más para olfatear su boca – pero además está bien “pasada” – haciendo alusión a que se encontraba ebria
Luna:- ¿Y por qué tiene los ojos cerrados? – no entendían como podría estar bien y Estela, no reaccionara
Miguel:- Porque la chica está dormida – hizo una mueca en su boca ante tal descubrimiento
Ruth:- ¿Entonces, todo va a estar bien? – volvió a insistir porque deseaba corroborar que no había peligro alguno
Miguel:- Sí, Ruth, la bala entro y salió sin dañar un hueso o algo vital – tomo su camiseta y le hizo una especie de torniquete en el brazo herido para evitar siguiera desangrándose
Pocos minutos después, tanto la ambulancia como la policía, llegaron al lugar. Aún afectada, Marbelly, despidió a su amiga en la puerta de la ambulancia, quien se retiro del lugar, pero suplico que por respeto se la llevaran en la misma unidad junto con el cuerpo de la patrona, por lo cual la patrona tuvo que esperar a que llegara otra. La policía tomo las declaraciones de todos, recolectaron las evidencias para aclarar el caso, así como el decomiso del revólver de la patrona, que junto a los restos de pólvora en su mano, fue claro que ella había sido la causante de la tragedia. No detuvieron a ninguno de los isleños ni a Michael o Marbelly, pues a los altos mandos de la Policía, llegaron las instrucciones de “altas esferas” que dieran por terminado el caso. Michael, acompaño a Estela, al hospital. Ruth y Manuel, fueron con ellos.
Luna y Miguel, se reunieron con Katia y Andrés, y regresaron al Hotel, porque debían prepararse para la competencia que por el “trabajo” mantenía a Miguel, en Tierra firme, para devolver el favor al Tuerto, y sabía que debía ganar para beneficiar a muchos niños pobres. Con los primeros rayos del sol que calentaban la ciudad, Cheng, fue el primero en aparecer en el Hotel, seguido minutos después por el Tuerto, quienes guardaban en sus bolsillos, los tiquetes de la apuesta a favor del gigantón Alejandro. El recepcionista aviso a Miguel, en su habitación, que ya le esperaban en el Lobby, así que se comunicó con Andrés, y los cuatro bajaron. Al abrirse las puertas del ascensor, los trabajadores del Hotel, y algunos huéspedes, aplaudieron la presencia de Miguel, quien sonreía sin saber el por qué de tal gesto.
Tuerto:- Bueno, Miguelito, hoy es el día ¿Cómo te encuentras? – estaba extasiado a sabiendas que en 48 horas, sería un hombre rico
Miguel:- Pondré todo mi esfuerzo para ganar ese trabajo, Tuerto – saludaba con la mano a quienes le aplaudían
Cheng:- Bueno, vámonos todos, que debemos llegar pronto
Todo el grupo salió hacia el estacionamiento, donde la gente que reconocían a Miguel, le saludaban. Abordaron el vehículo y se enrumbaron a los Estudios Witzmore. Ya ahí, se encontraba una larga fila que deseaban presenciar en vivo los juegos, a un precio módico. Al mismo tiempo, todas las empresas televisoras, habían conseguido pagarle a Witzmore, por la señal en vivo de la transmisión de los eventos. Los ojos del mundo entero se encontraban a la expectativa de los acontecimientos de ese día. En el estacionamiento privado de la empresa, tal y como se les había indicado a los participantes, la prensa nacional e internacional, esperaban a cada uno de los contendientes para lograr sus primeras impresiones, mientras ingresaban en sus vehículos. Pero, curiosamente, además de los periodistas, ya había apostado un grupo de niños de un hospicio de huérfanos, así como personas de diversos estratos sociales, con pancartas apoyando a Miguel.
En el interior de los Estudios, el señor Witzmore, junto con abogados y productores, se sentía satisfecho con la aceptación que todos mostraban por el Decatlón. Los reportes que le eran facilitados a cada minuto, indicaban un record en audiencia. Los boletos para ver los juegos en diferentes locaciones, se encontraban agotados tanto del sábado como del domingo, y existían reventas que triplicaban el precio de los mismos. La mercadotecnia mostraba un incremento en las ventas, que no había ocurrido jamás, pues en las afueras de las localidades, tanto camisetas como gorras, pitos, bolsos, con el nombre del programa eran adquiridos como pan caliente. Parecía que las expectativas que los altos ejecutivos tenían sobre el debut del programa estaban por sobre pasarse.
Abogado:- Señor, según nuestros especialistas en la salud, éste participante de nombre Miguel, podría sufrir algún tipo de quebranto en su salud, por lo mayorcito en su edad para este tipo de actividad extrema, lo cual nos podría traer serias consecuencias pecuniarias
Witzmore:- ¿No has oído una frase conocida de que el espectáculo debe continuar? – Miraba por la ventana a la multitud de gente exigiendo a gritos que le permitieran ingresar – Toda esas personas allá afuera son como borregos, dispuestos a ir donde uno les diga. Míralos, deseosos de tomar parte de un hecho histórico en la televisión – se dio vuelta para mirar al abogado - y no lo voy a detener porque un pobre tipo pueda sufrir un ataque o una trombosis, o lo que sea. El espectáculo debe continuar
Productor sénior:- Además, – sujetando unos papeles en sus manos, con la idea de fortalecer la postura de su jefe – ese hombre es nuestra mejor carta para este debut. Gracias a él, y su imagen de pobre hombre humilde de campo, muchas personas están dispuestas a permanecer horas frente a la pantalla de televisión, o pagar un alto costo por las entradas. El que menos oportunidad tiene de ganar, tratando de hacer la gran hazaña, frente a jóvenes mejores dotados físicamente, y que han gozado del privilegio de la fortuna de sus familias, y del desarrollo de una civilización como la nuestra – sus palabras estaban forradas de cinismo y sarcasmo
Witzmore:- Así es, exactamente, el sueño de todos los que carecen de talento y fortuna. Pretender creer que un pobre diablo pueda ser capaz de vencer al sistema – encendió un fino cigarro y miro las múltiples pantallas de televisión que se encontraba en la pared de su oficina - no es más que una tonta esperanza y una fe ciega a que esa sola idea pueda ser posible. Es lo que vienen a atestiguar esos ilusos que apoyan a ese isleño. ¿Y quiénes somos nosotros para quitarle ese tonto sueño? – sonrió burlonamente
Todos los presentes en la oficina, emularon a su Jefe, y las risas se multiplicaban aparatosamente.
Secretaria:- Señor, me informan en control máster que ya todo está listo para iniciar el programa
Witzmore:- Gracias, señorita, díganles que esperen a que todas las televisoras se hayan unido a nuestra señal ¿Bien?
Secretaria:- Si, señor – y se marchó
Abogado:- Pero eso es cuestión de segundos, señor – no entendía porque retrasar el inicio del programa
Witzmore:- Lo sé, pero aún quiero que todos tengan la oportunidad para que realicen sus apuestas – dio otra bocanada de humo - , ah, y por cierto, ¿Cómo están las mías?
Abogado:- Tal y como nos indico, señor – abrió una pequeña libreta para consultas los datos – todas las estadísticas apuntan a favor de Alejandro, y el último en la lista con pocas probabilidades de ganar, es el isleño, así que con él, los números son altos
Witzmore:- ¿Y cómo van los datos hasta ahora? – sabía que todas las casas de apuestas estaban siendo controladas por él
Abogado:- Hasta el último corte, señor, mucho dinero en juego a favor de Alejandro y muy pocas apuestas a favor de los otros cuatro, pero paupérrimos a favor del isleño – y se rió
Witzmore:- Es natural, el apoyo es moral no económico – miraba una de las pantallas donde se miraba a los concursantes caminar hacia los camerinos y ahí miro a Miguel – nadie en su sano juicio apostaría a favor de un claro perdedor
Abogado:- ¿Deberíamos hoy en la tarde volver a abrir las apuestas para los juegos de mañana, señor? – considerando que con los resultados de ese día, muchos correrían a las casas de apuestas, a colocar su dinero a favor de Alejandro, pero con porcentajes menores, con el único propósito de captar más efectivo
Witzmore:- Sabes pensar muy bien, muchacho, claro que si, diles a los de las casas de apuestas, que terminando la etapa de hoy, abran por unas horas para recibir nuevas apuestas para la etapa final de mañana
Abogado:- Muy bien, señor, de inmediato – y salió con una sonrisa amplia
Todo estaba listo para que diera inicio. El público, sosteniendo diferentes pancartas, con los rostros o nombres de sus jugadores favoritos, gritaban y silbaban, en espera de que las cosas empezaran. Mientras, tanto Luna, Andrés y Katia, fueron conducidos al palco de honor, junto con familiares de los cinco participantes. Había un pequeño sector, sobre todos niños del orfanato, que gritaban el nombre de Miguel, pero ellos casi no se podían ver en el mar de gente que claramente apoyaban a los otros cuatro concursantes. Eran una minoría, en el auditorio. En el hospital, Elena, había sido atendida, y dada de alta. Afuera la esperaban Michael, Ruth, Manuel y Marbelly.
Michael:- Estela – volvió a ver al resto del grupo - ¿Puedo hablar con ella en privado?
Manuel:- Si, claro que si, muchacho – miro a Ruth y Marbelly – a ver, vamos a buscar una televisión para ver si ya empezó el programa
Estela:- ¿Qué deseas hablar, Michael? – le pregunto un poco resentida por los momentos que Michael, la hizo sentir como rechazada
Michael:- Quiero pedirte perdón, Estela, porque fue un poco insensible contigo anoche – ahora los papeles habían cambiado – no le di la verdadera importancia de tu actitud al buscarme para explicarme todo lo que paso con esa situación de la que te culpaban, y pues, realmente debí haberte escuchado sin juzgar, pues, si tú eras capaz de arrepentirte por todo el mal que le hayas ocasionado a alguien, ¿quién soy yo para renunciar a lo que siento por ti y más bien brindarte mi apoyo y comprensión? En lugar de eso, te juzgue y condene como los otros
Estela:- ¿Qué sientes por mí, Michael? –
Michael:- Amor, Estela, mucho amor por ti – le respondió esperando que ella viera en sus ojos la confirmación de lo que le decía
Estela:- Yo también siento lo mismo por ti, Michael, y por eso fui a buscarte para contarte todo, y que no pensaras que soy una mala persona – le tomo de las manos – pero sobre todo que no pensaras que la mujer que estuvo contigo en esa colina viendo las estrellas, te mentía al decirte que eras alguien especial para mí, porque si lo eres
Michael:- Lo sé y anoche lo demostrastes – la abrazo y su voz se quebraba - y cuando te vi tirada en el suelo con esa herida, sentí que todo acababa para mí; que perdía a una chica muy especial, al amor de mi vida – y la beso
Estela:- Moriría por ti, Michael – le confesó
Michael:- No hables de morir, por favor ¿Quieres? – y se sonrió
Estela:- Tienes razón – lo volvió a besar
Michael:- Pero prométeme que no vas a hacer nada en contra de una chica que me mire o se interese en mi ¿bien? – le dijo sarcásticamente
Estela:- Te lo prometo – lo beso – si ella es tu reflejo no diré ni hare nada, seré yo quien me aparte de ustedes
Michael:- Pero eso no sucederá, amor, desde ahora en adelante solo quiero estar contigo – se besaron efusivamente
Manuel:- Disculpen la interrupción, chicos, ¿Pero todavía tienen algo más que hablar? – vio que todavía había una oportunidad de llegar a los estudios de televisión para presenciar el inicio de los juegos
Michael:- No, señor, ya estamos listos – y se abrazaron para demostrar que ya todo estaba aclarado y perdonado
Manuel:- ¡Qué bien! Vámonos, entonces a los Estudios
Todos salieron a la calle a buscar un taxi, mientras observaban que todos corrían a buscar un espacio en un local, frente a una vitrina o donde fuera para mirar los aparatos televisivos, y presenciar la apertura del Decatlón. Se podía oír los comentarios de unos y otros a favor de las debilidades o fortalezas de los participantes, pero siempre sobresalía la burla sobre la participación de Miguel. Algunos, señalaban que la presencia del hombre, era una propaganda publicitaria para ganar audiencia, a sabiendas de que tenía la más mínima oportunidad de ganar un solo juego. Otros hacían estimaciones y pronósticos sobre en cuál etapa, o hasta cual juego llegaría Miguel. Pero, en general, consideraban que al menos la televisora se anotaba un punto a su favor, al permitir a un “veterano” en la contienda.
En la Isla, don Pepe, se había dado a la tarea de organizar en el patio grande de la Prefectura, un convivio con la mayoría de los pobladores, ubicando los cuatro grandes televisores de su casa y negocio para que todos pudieran observar la participación de Miguel en el Decatlón. Era lo que de un día para otro se mencionaba en toda la isla, y el apoyo era incondicional con su compatriota. Las familias llevaban viandas, refrescos, comida, para compartir con los presentes, aquello era como una fiesta general. El prefecto, con un micrófono, solicito a todos que guardaran silencio porque estaban a punto de hacer las presentaciones oficiales con cada participante. Al momento que Tony, el presentador, anunció el nombre de Miguel, todos los isleños rompieron en gritos y aplausos, al observar a su “campeón” en las pantallas de televisión.
Manuel, y el resto, llegaron en ese momento a las afueras de la televisora, y gracias a que sus nombres aparecían registrados en la recepción, lograron el pase especial al balcón de invitados donde se encontraron con Luna, Andrés y Katia, quienes emocionados, gritaban el nombre de Miguel, entre una cantidad impresionantes de personas que vitoreaban sin cesar a los otros contrincantes. Abajo, todos esperaban la llegada del señor Witzmore, al palco oficial de la Presidencia; mientras tanto, los periodistas se aglomeraban para obtener alguna impresión de los gladiadores. Uno de ellos le preguntó a Miguel, cuál era el sueño que esperaba conseguir en caso de ganar, y él les respondió que un amigo de su amigo, le había prometido que él jugaría unos minutos con los morados de salcedo. Todos rieron al escuchar ante tal revelación, porque parecía una coincidencia entre las pocas posibilidades que él tenía en ganar la competencia, como las que mostraba su equipo de fútbol, por su pobre desempeño en la cancha, que los mantenían en el sótano de la tabla de clasificación.
Periodista:- ¿Usted siempre escoge las causas perdidas? – continuaba el interrogatorio sarcástico para llenar planas de prensa
Miguel:- ¿Cree usted en los milagros? – miro detenidamente al periodista, mientras aquel se sintió abrumado con tal pregunta
Periodista:- No, señor, solo creo en el trabajo y en la capacidad que uno tiene para lograr lo que uno se propone – deseaba ser honesto ante aquel hombre de apariencia humilde pero mirada franca
Miguel:- ¿Pero usted no cree que yo tenga esa capacidad para lograr algo aquí, no? – decidió mantener una conversación directa con aquel individuo, que llamó la atención de sus otros colegas, que dejaron de entrevistar a los otros atletas, ante lo que consideraban era “noticia” para sus lectores o televidentes
Periodista:- Señor, ¿Usted no ha visto las encuestas? Desafortunadamente la mayoría piensan que usted no debería estar aquí - con ello quiso poner punto final a una filosofía con la que deseaba dejarle bien claro a aquel hombre que no tenía oportunidad alguna de ganar
Miguel:- Pero aquí estoy ¿no? – le sonrió – pues ahí está el milagro
El periodista, de pronto se dio cuenta, que había sido guiado como un inocente cordero por aquel hombre, en un laberinto de palabras, cuya metal final del recorrido, lograba desnudar su propia ignorancia y contradictoria filosofía. Pues la verdad se imponía al ser confrontado la lógica más pura con la realidad existencial, de la cual no fue capaz de ver, cegado por su jactancia y vanidad, que motivaban una ilusa superioridad ante aquel pobre “iletrado” como consideraba a Miguel. Uno de sus colegas, en son de burla, le dio un palmo en la espalda, agregando una simple frase en relación a que siempre en la vida se sigue aprendiendo algo nuevo, pues fueron testigos del ingenio del isleño. Sin embargo, el periodista no tuvo tiempo de lanzarle una réplica o hacer una repregunta, ya que el encargado de la logística, llamo a los gladiadores, para que atendieran a sus instrucciones, por lo que el periodista, se mostró molesto por la función que deseaba promover, a costa del isleño, pero que finalmente lo tuvo a él mismo como el protagonista de un agradable sainete.
El señor Witzmore, llegó a ocupar su lugar, y con una simple señal de su mano derecha, le indicó a Tony, el presentador oficial del programa, que era tiempo de iniciar los juegos. Aquel joven y apuesto locutor, espero la señal del jefe de cámaras para que a la cuenta de tres, diera comienzo al espectáculo que mantenía en vilo a chicos y grandes, hombres y mujeres, en todo el mundo.
Tony:- Buenos días, amigos y amigas televidentes, bienvenidos tengan todos ustedes, al primer espectáculo de deporte extremos, a nivel mundial que no tiene comparación alguna, incluso con los juegos olímpicos que nacieron desde la misma Grecia – la voz iba subiendo de emoción – Damas y caballeros, niños y niñas, jóvenes y adultos, desde los Estudios Witzmore, para todo el mundo, este es…el DECATLON – y por medio de un artilugio técnico, las últimas letras se multiplicaron en ecos sonoros con mucha majestuosidad
El espectáculo daba inicio, ante la algarabía de todo el mundo.