Chapter 35: CYRANO SE ENFRENTA A VLAD
Castillo de Gyula, Békés Hungría
El duque Cyrano siendo un tenebroso licántropo, se dirigió con el anciano-hechicero que le otorgó el título de barón y le permitió ser parte de la nobleza del castillo de Gyula, a la sala real para tener una conversación en privado.
Cyrano con lo poderoso que se sentía quiso ser el principal entre los nobles solamente superado por el rey, para eso tendrá que asesinar a sangre fría al virrey y a un archí-duque de Luxemburgo.
Aquella noche en compañía del barón-hechicero fueron a la residencia donde el archí-duque de Luxemburgo reposaba, luego de una tarde llena de reuniones con nobles y aristócratas de otros reinos.
Mientras se bañaba escuchó pisadas que se acercaban, él dijo:
-¿Quién anda ahí? ¿Eres tu amor? Él Preguntó.
Nadie contestaba las pisadas se escuchaban con mayor intensidad, el archí-duque al darse cuenta que nadie respondía se puso nervioso, saliendo de la tina de baño cogió un manto para colocarse encima del cuerpo. Nuevamente dijo:
-Amor no me hagas este tipo de bromas que he tenido un día pesado.
Gruñidos se escucharon, él sintió miedo y retrocediendo quiso pedir ayuda, pero Cyrano poniéndose delante le miró con rostro de maldad. El archí-duque al ver a la bestia enfrente se cogió el pecho cayendo al suelo, luego de unos instantes murió de un ataque al corazón.
Cyrano al ver muerto al archí-duque salió silenciosamente por la ventana dirigiéndose donde estaba el barón-hechicero.
-¡Vamos barón que sin atacarlo cayó al suelo quedando sin vida! Dijo Cyrano.
-¿Está seguro duque Cyrano de la muerte del archí-duque? Le preguntó con duda e incertidumbre.
-¡Está muerto! Vámonos de aquí antes que se den cuenta de lo sucedido. Contestó el duque con toda seguridad.
Al siguiente día hubo conmoción en la residencia y el castillo, las noticias se corrieron por todos lados de la muerte repentina del archí-duque de Luxemburgo. Las personas que revisaron el cadáver afirmaron que había muerto por un paro cardíaco, pero debido a la cara de espanto con que lo hallaron muerto en el suelo, no tuvieron certeza alguna de lo que realmente le había sucedido. Solo decidieron cerrar el caso y darse santa sepultura. Hubo tres días de duelo, Cyrano y su cómplice asistieron al funeral, nadie sospechaba que estos dos malvados lo asesinaron.
Pasaron dos semanas era el turno de atacar al virrey, no será tarea fácil ya que él tuvo en dos ocasiones atentados en contra de su vida por parte de uno de sus familiares, y una de sus amantes que quiso quedarse con sus tierras y riquezas.
Día y noche varios guardias vigilaban su residencia que quedaba cerca del castillo de Gyula. La única posibilidad del ataque sería a la madrugada cuando casi todos dormían. Los dos planificaron atacar a los guardias despiertos y así fue, a tres de ellos los hicieron pedazos mutilándolos por completo. Cyrano comía de su carne mientras su cómplice bebía la sangre.
Fue una escena realmente de terror, enseguida se dirigieron a la habitación del virrey, no estaba solo su esposa se encontraba a su lado. Los dos licántropos entraron precipitadamente realizando el macabro acto. Ambos fueron devorados en instantes. El aullido de Cyrano al ver la luna llena lo volvió más siniestro.
Era temprano y en la residencia del virrey fueron los guardias de turno, al entrar vieron con horror cuerpos mutilados, brazos, manos, incluso hasta huesos humanos. Algunos de ellos salieron corriendo otros vomitaron y solo pocos tuvieron la penosa tarea de llamar a las autoridades para las respectivas investigaciones.
Las autoridades luego de revisar y levantar las partes mutiladas de los cadáveres, fueron junto con los guardias a la habitación del virrey y su esposa, para su sorpresa y espanto solo hallaron dos espinas dorsales con la cama llena de sangre.
El terror se sintió en toda la ciudad de Békés (Hungría) por el macabro hallazgo de cadáveres desmembrados y huevos humanos esparcidos por toda la residencia. Nuevamente un luto de tres días se decretó por la muerte ignominiosa del virrey, la esposa y cinco guardias reales.
El asunto no podía quedar ahí, así que las autoridades y el clérigo resolvieron investigar a fondo este caso para buscar a los culpables de tan siniestro acto.
El plan del duque Cyrano fue consumado, ahora no tenía nadie quien se le oponga para ocupar el puesto de virrey. Su cómplice el barón-hechicero será su mano derecha en la corte real.
Teniendo mayor poder e influencia, Cyrano se dedicaría a buscar de lleno a Elizabeth pero sin antes enfrentarse con Drácula en los tenebrosos bosques de las cercanías del monte de los Cárpatos.
Ciudad de Sibiu, Transilvania
Cyrano decidido visitar a Elizabeth viajó a Sibiu para hablar con ella, no soportaba por más tiempo el imaginarse que estaba en los brazos de Drácula, la angustia lo desesperaba a tal punto de tener un obsesión enfermiza por aquel amor no correspondido.
Al llegar vio de lejos a Elizabeth saliendo de la casa, él se acercó para dialogar con ella.
-¡Elizabeth! ¡Elizabeth! Soy Cyrano ha sido mucho tiempo sin verte. -Su expresión era de tristeza.
-Duque Cyrano has sido tú el que se ha desaparecido por tanto tiempo, ¿dónde te has metido? ¿Pensé que te olvidaste de mí? Que no me ibas a seguir acompañando a las aldeas donde íbamos a dar de comer a los pobres. Ella le preguntó serenamente.
-Tuve unos inconvenientes con los nobles del castillo, lastimosamente el archí-duque de Luxemburgo y el virrey fueron cruelmente asesinados. -Le contestó Cyrano con cierto cinismo.
Elizabeth al escuchar tal atroz y penosa noticia se conmovió dándole las condolencias al duque. Luego de charlar por varias horas llegó la noche y Cyrano no tomó su brebaje para controlar a la Bestia interior.
Elizabeth notó un comportamiento extraño en él y antes de convertirse en licántropo, salió huyendo para esconderse entre los matorrales del campo. Ella confundida por la huida inesperada del duque, le gritaba angustiada diciendo:
-¡Cyrano! ¡Cyrano! ¿Dónde estás? ¿Por qué huyes de mí? ¿Qué te está pasando?
Adentrándose por lo matorrales le buscaba por todos lados, Cyrano al ver la luna llena empezó la transformación. La ropa se rompió, los colmillos le salieron de la boca, las garras de dedos y pies, el pelaje cubrió todo el cuerpo, un aullido escalofriante se escuchó.
Elizabeth retrocedió al pensar que era un lobo que se acercaba para atacarla, sin embargo, Cyrano por el amor inmenso que tenía por ella, retuvo su furia sin necesidad del brebaje aguantando por varios minutos hasta que definitivamente salió huyendo para esconderse en lo profundo del bosque.
Ella regresó a casa consternada y asustada a la vez por la desaparición extraña de Cyrano y el aullido de un feroz lobo. Elizabeth contó a sus padres lo sucedido, ellos confundidos por las cosas que su hija les contó decidieron ir a descansar dejando el asunto en el olvido.
Cyrano en las profundidades del bosque, encontró una aldea pequeña donde pocos habitantes moraban en aquel lugar. Lamentablemente con aquella gente inocente e inofensiva soltó la furia contenida que evitó atacar a Elizabeth.
Todos murieron quedando destrozados. El terror del terrible licántropo no solo se hizo conocer en la muerte macabra del virrey, su esposa y los guardias, sino ahora en esta pequeña aldea.
Las noticias se hicieron conocer no solo en Sibiu también en toda Transilvania y en Inglaterra. Los mismos rasgos de mutilación se encontraron en las víctimas. Esta situación espantosa quedará en manos de la iglesia ya que hubo sospechas que se trataba de un asesino licántropo. La inquisición posee en sus filas a caza vampiros y hombres lobo trabajando en secreto.
El casó llegó a Roma para hacer las respectivas investigaciones con tres expertos cazadores, uno de ellos es el cardenal Filippo Sega. En sus años de juventud fue exterminador de monstruos enfrentándose con ellos en algunas ocasiones.
A Filippo Sega le convenía hacerse cargo del caso porque ganaba puntos a favor ante el papa, tardó décadas en ser posesionado como uno de los más influyentes cardenales, pero eso no le bastaba en sus egoístas ambiciones, sino quería también gobernar sobre todos los cardenales y arzobispos quedando en segundo lugar en la iglesia después del papa.
Juan de Acebedo será su mano derecha en estas investigaciones, ambos estudiarán el caso a profundidad viajando a Sibiu al pueblo donde hubo la masacre de varios aldeanos y a Inglaterra el lugar del asesinato del virrey, su esposa y los cinco guardias que hicieron vigilia en aquella tenebrosa noche.
Monte de los Cárpatos
El duque Cyrano junto con el barón-hechicero, se dirigieron a las fronteras del monte de los Cárpatos esperando el momento oportuno para atacar a Drácula. Estuvieron varios días merodeando el lugar que se encontraba vigilado por gitanos y algunos licántropos.
Al ver que no podía hacer nada al respecto decidieron aguardar en una caverna del lugar, ahí se quedaron durante algunas noches esperando el momento oportuno para atacar al vampiro.
El tiempo de espera no fue en vano, el barón-hechicero desde las lejanías detectó el olor de Drácula que se aproximaba, Cyrano con la vista de águila desarrollada vio que venía solo, se lo notaba un tanto apurado.
Drácula al pasar cerca ellos se le abalanzaron precipitándose con todas las fuerzas para caer encima de él, pero el vampiro con movimientos rápidos los esquivó.
Cyrano plantándose al frente de Drácula le dijo:
-¡Maldito vampiro! He esperado por mucho tiempo encontrarte a solas para destruirte. -Vociferaba con rabia.
-¿Quiénes son ustedes que se atreven a desafiarme mediocres bestias? –Preguntó Drácula amostrando los colmillos y una cara de terror.
-Soy el amante de Elizabeth y tú me la has arrebatado de mis manos, ¡Te maldigo una vez más insignificante no-muerto! –La rabia de Cyrano no tuvo límites.
El enfrentamiento dio comienzo, la furia del licántropo lo hizo perder el equilibrio, Drácula siendo más astuto y experto en peleas lo cogió del cuello para arrancarle la cabeza, pero el barón-hechicero le dio un potente golpe en la espalda arrojándolo a varios metros.
Cyrano al recuperarse se dirigió a Drácula mordiéndole con sus filosos colmillos, ocasionándole un grave herida. El príncipe de las tinieblas no se dejó vencer fácilmente y sacando fuerzas sobrenaturales dio un cabezazo en el rostro del licántropo, este retrocediendo su cara estaba llena de sangre, uno de sus colmillos fue quebrado.
Ambos heridos retrocedieron recuperándose instantáneamente, el combate continuó esta vez los dos licántropos atacaron simultáneamente, pero sin percatarse que Drácula sacó una daga de plata de la capa clavándola en el corazón del barón-hechicero.
Los gritos del licántropo fueron escalofriantes realmente agonizaba, Drácula al ver quebrado al hechicero-anciano, le propinó el último golpe arrancándola la cabeza para tomarla y cortando un pedazo de madera, lo empaló antes los ojos del duque Cyrano quien salió huyendo espantado al ver la muerte siniestra de su instructor.
Drácula al no contener su ira, alzó la estaca con la cabeza del licántropo volviendo al castillo para ponerlo en los alto de la torre como advertencia a todo hombre-lobo que se atreva a desafiarlo, ese sería su resultado.
Drácula después de aquella pelea fue al trono pensativo al no entender la razón del ataque de esos licántropos, solo recordaba las palabras que el duque Cyrano le dijo al referirse que Elizabeth era su amante y esa fue la razón por la cual le buscó para destruirlo.
Cyrano con las heridas aún abiertas regresó a su guarida lamentándose por la muerte de su instructor, ahora sin él perdería poder al tratar de desafiar nuevamente a Drácula, por el momento no haría nada hasta pensar una nueva estrategia para quitarlo de su camino y pueda quedar libre en su reconquista por el amor de Elizabeth.
Inesperadamente el hechicero-anciano se hizo presente ante Cyrano, esté quedó estupefacto al verlo sin heridas y con vida. Él le explicó que fue una ilusión lo que vio Drácula, ya que sabía de su poder y fama de crueldad en las batallas con otros vampiros y licántropos que no osó enfrentarlo literalmente.