Chapter 22: Capítulo 21
Mi celular sonó y cuando vi de quien se trataba sentí miedo de que todo esto se saliera de control. Mire a Spike y él se tensó al darse cuenta de que algo serio pasaba, pero no quito la mirada de la carretera. — Jonathan. — Escuche su respiración por un par de segundos, parecía alterado. — Detén a esa perra antes de que yo la alcance. Ya estoy en camino y no voy a detenerme.
Spike apretó el volante, lo deje en altavoz para que supiera que tan grave es el asunto. Si no las alcanzábamos y regresábamos a casa con la bebé, Jonathan haría algo de lo que todos íbamos a arrepentirnos.
Por fin las alcanzamos, ya veíamos su auto pero no sabíamos que debíamos hacer. Tenerlas a la vista es una cosa, intentar detenerlas es otra y no es para nada sencillo. Me exprimí el cerebro tratando de pensar en un plan, pero esta vez no tenía nada. Debimos pensar mejor esto antes de venir a perseguirlas, pero para cuando lo hiciéramos, ellas ya habrían llegado a su destino y tal vez no volveríamos a ver a Cyan.
— Está acelerando. — Dijo Spike, se nota lo cabreado que está. — Creo que se dio cuenta de que las seguimos. — Respondí con lo obvio, la velocidad del auto aumentaba cada vez más, la carretera no estaba en la mejor condición para ir rápido, aunque cae aguanieve aún hay hielo en algunas partes y la nieve semiderretida solo hace la carretera aún más resbalosa de lo que ya era solo con el hielo.
Me preocupaba aún más que más adelante hay una parte del camino que es una colina bastante pronunciada y de un lado de la carretera hay un barranco que podría ser peligroso si no se tiene cuidado. — ¿Qué vamos a hacer? Si no las detenemos ella va a hacer una locura, ya sabemos que no es la mujer más cuerda que existe.
— ¿Podrías dejar de tirarle mierda? No es el momento.
— No viste lo que tenías frente a tus narices, no desquites la rabia conmigo porque sabes que no tolero mierda de nadie, ni siquiera de ti.
— No sé cuándo te convertiste en esto.
— Yo sé cuándo te convertiste en el idiota que eres, siempre estuvo ahí, pero parece que el rompimiento con Rose solo lo saco a flote.
Creo que he perdido a mi primo.
Ya no me queda nadie, siempre fue mi único apoyo y no sé quién falló verdaderamente, pero al parecer nuestra relación está muy mal y será más que difícil recuperarla, si es que conseguimos rehacer lo que teníamos como familia y amigos. Por lo visto me estaba quedando cada vez más solo y eso, aunque no era el fin del mundo, si me aterraba.
— ¡Diablos! ¿Qué está haciendo? Llámala ahora. Va demasiado rápido. — Aceleró hasta el fondo cuando comenzó a subir la colina. Si pasaba algo, podría caer por el barranco. Trate de llamarla, de llamar a Acacia, pero ninguna contestaba. — No contestan. ¿Qué hacemos?
En ese momento llegamos a la cima de la colina solo para ver cómo su auto patinaba y perdía el control. — ¡Demonios, Cante! — Spike también perdió el control por un momento y tuve que sostener el volante, pero luego el freno bruscamente cuando el auto de las chicas se fue de costado y giró un par de veces para luego ir hacia el barranco.
No sé si los gritos eran míos o suyos, solo sé que dos segundos después estábamos corriendo hacia ellas. El auto quedo de cabeza y la punta delantera comenzó a deslizarse por el barranco. Podía oírlas gritar y sentía que mi alma se partía en pedazos.
— ¡Haz algo! Ve por ellas, yo haré contrapeso. — Spike me gritaba pero no sabía qué exactamente. — ¡Trip! — Ese último grito me hizo reaccionar y corrí hacia el costado. — Huele a gasolina, date prisa. — Lo escuche gritar otra vez mientras me acercaba para ver como entrar al auto, la puerta no podía abrirse y tuve que agacharme para entrar por la ventanilla que ya estaba rota. Los gritos de las chicas eran más fuertes y el llanto de Cyan superaba los gritos de las demás. — Saca a Cyan, primero. Pero apresúrate, no tenemos mucho tiempo.
La bebé estaba sobre el techo del auto y Lisi parecía estar inconsciente, por lo menos semiinconsciente, ellas estaban suspendidas por los cinturones de seguridad, pero ni siquiera trajeron una silla para la bebé, tal vez Rose no dio tiempo de ponerla, solo la subió al auto y trato de llevarla lejos para abandonarla donde no conocieran a las Thompson.
— Ya bebé, tío Trip está aquí.
Logré alcanzarla y rogué para que estuviera bien y no tuviera ninguna herida, especialmente porque no quería lastimarla cuando la tomara en brazos y me arrastrara de vuelta afuera. Sentí los vidrios enterrarse en mi piel en algunas partes, la ropa de invierno me protege un poco, pero vidrios rotos son peligrosos, aun vestido.
Cuando logre sacarla, corrí al auto de Spike, la deje en la parte trasera y luego corrí de regreso y me metí al auto volcado, la siguiente más cercana es Cante, Spike me mataría si no la sacaba a ella ahora. Entre de nuevo y busque el botón de seguridad, por suerte se abrió y no tuve que buscar algo para cortar la cinta. La atrape y con cuidado, estaba desorientada pero parecía darse cuenta de que estaba ayudándola y trato de ayudarse a sí misma a acomodarse dentro del auto para tener un buen ángulo de salida.
Cuando nuestros cuerpos estaban a mitad de camino entre el exterior y el auto, todo se movió y el auto se deslizó un poco con un estruendo. Spike estaba perdiendo terreno en el fango. Rose volvió a gritar de nuevo, histérica. Debió quedarse inconsciente por un momento y volver en sí para darse cuenta que estaba cada vez más cerca de caer por el barranco.
— ¡Van a caer si no te das prisa!
— En eso estoy.
Terminamos de arrastrarnos fuera del auto y me di prisa en ayudarla a ponerse de pie y tratar de alejarla un poco, llevarla fuera de peligro. La ayude a caminar hasta la mitad de la carretera y en ese momento una patrulla se detuvo frenando con brusquedad y Jonathan salió de ella.
— ¡Cyan, Lisi!
— Cyan está en el auto de Spike.
El me escucho y corrió al auto de Spike, yo volví al otro auto y entre lo más rápido que pude, Spike se resbalaba lentamente, el auto estaba a punto de caer. Entonces escuche la sirena de otra patrulla, gracias a dios o dioses, a quien sea que le rezaran estas chicas. Trate de quitarle el cinturón a Lisi, pero ella sí estaba atrapada.
— ¡Jimmy! ¿Dónde diablos está Tristan?
— Adentro, no puedo sacar a Lisi.
— ¡Trip! Ayúdame. — Escuche a Rose desde el asiento del conductor. Ni siquiera sabía si podía llegar a ella.
Troy se asomó por la ventana y me vio tirando del cinturón sin éxito. — ¡Carajo, chico! Sal de ahí ahora. — Negué aun intentando sacarla. — Huele a gasolina, será mejor que salgas de ahí en este instante. — No hice caso, pero el metió su cuerpo y me tomo del abrigo, tirando de mí hasta que estuve afuera.
— ¡Jonathan! Será mejor que ya hayas llamado a los bomberos y los paramédicos, ven aquí a ayudar, ¡Ahora, maldición!
Troy gritó mientras le ayudaba a Spike a sostener el auto. Jonathan vino corriendo y planeaba meterse dentro del auto pero Troy lo detuvo. — Sostén esta cosa, Ustedes aléjense y ayuden a Acacia. — Jonathan parecía no querer obedecerlo pero Troy lo tomó del rostro con ambas manos. — Escúchame, Johnny. No es momento para enloquecer y entrar en uno de tus ataques. Sostén el jodido auto.
Por fin pareció entender que era lo mejor y tomó la parte trasera del auto. — Ustedes dos vayan con ella. Las sacaré lo más rápido que pueda. — Troy sacó una navaja y sacó la hoja, para luego meterse deprisa en el auto. En pocos minutos ya estaba asomándose con Lisi. Ella si estaba inconsciente y eso solo empeoraba las cosas.
Corrí a ayudarlo para sacarla y en cuanto estuvo totalmente afuera la cargue en mis brazos y la aleje del auto. Spike se había llevado a Acacia a la patrulla de Jonathan para poder revisar a Cyan. Spike me ayudo a acomodar a la madre junto a la hija y corrí de nuevo con el corazón en la garganta para ver qué pasaba con Rose y por qué aún no la sacaba de ese auto. Cuando me acerque, el barro hizo que se deslizara un poco y escuche algo, algunas chispas saltaron y eso solo me hizo preocuparme más.
— Troy, date prisa. Creo que el capo está golpeándose contra una piedra, están sacando chispas.
— Hago lo que puedo, pero no la alcanzo. El otro lado está demasiado inclinado para intentarlo y ella está muy lejos. Si corto el cinturón, caerá contra el parabrisas y luego al vacío.
— ¡Haz algo! Tienes que sacarla de ahí.
— ¿Qué propones, chico? No podemos caer todos al vacío por una chica.
— ¿Qué insinúas?
— Sabes a lo que me refiero.
Es un maldito desgraciado. Él habría hecho cualquier cosa por una mujer, de hecho lo hizo y aquí estaba diciéndome que dejara morir a Rose. — ¿Qué haces ahí adentro? Esta cosa es demasiado pesada. — Jonathan comenzaba a cansarse.
— ¡Trip! Sácame de aquí, tu hermano va a matarme. Trip, por favor.
— ¡Cállate, niña! Este es el castigo por todos tus pecados. Ahora sabes que se siente estar en el borde. Será mejor que lo tomes como lección.
Escuchamos las sirenas en la distancia, estarían aquí pronto y con un poco de suerte la ayuda la salvaría. El camión de bomberos llegó primero y la ambulancia se detuvo detrás de la patrulla de Troy para atender a las chicas y a la bebé. Cuando los bomberos vieron la situación, bajaron de inmediato y comenzaron a trabajar sin preguntar nada.
— Thompson y Morgan. ¿Por qué no me sorprende?
— Cállate, Billy. Estamos trabajando.
— A la mierda. Esto es lo que mantiene al pueblo vivo.
Ataron el auto a la grúa del camión de bomberos y luego hicieron salir a Troy, que al parecer había estado tratando de calmar a Rose todo este tiempo, aunque ella parecía estar llorando. Escuche los extintores al accionarse, esperaba que eso no significara que ya había un incendio, pero todo parecía estar bien considerando la situación.
El bombero Billy entró al auto con un arnés, supongo que para atar a Rose y ayudar a sacarla. — Vamos, Billy. Esta cosa no se llama retardante por nada. Tendremos fuego pronto. — Me preocupe con ese comentario de otro de los bomberos. — ¿Por qué no usan agua? Deben tener el camión cargado para apagar un incendio.
Troy se acercó y me alejo más de la escena. Tuvo que irse a calmar a Jonathan y a obligarlo a que se encargará del tráfico para que algún idiota no empeorara el accidente chocando contra el resto de nosotros. — No van a usar las mangueras a menos de que sea necesario, sabes bien que si usan algo de agua sin ser necesario, el fuego podría usar el oxígeno del agua para avivarse. Además todavía cae este desagradable remedo de nieve y eso ya es suficiente oxígeno cerca de la gasolina y las chispas que vuelvan.
Eso no me ayuda a calmarme, pero me quedo en mi lugar, esperando que esto termine. Spike viene a decirme que se va con las chicas y Cyan al hospital y que Lisi sigue inconsciente. Jonathan no se da cuenta el momento en que la ambulancia se va, pero es una suerte porque no necesitamos más problemas.
Escuchó gritos y un cristal romperse. Corro al auto y veo que Rose está colgando y el parabrisas está roto. — ¡Billy! — Otro de los bomberos se queja. — No es tan fácil aquí adentro como parece. Denme un momento. — Esto es un jodido desastre de proporciones épicas y no creo que pueda empeorar.
— ¡Billy, hay fuego!
Eso es una lección de vida y acabo de aprender que por más mal que estén las cosas, siempre, sin excepción, en cualquier situación, las cosas si pueden empeorar. Las piernas del bombero salen del auto y luego el resto de él, luego viene Rose y cuando está afuera y el bombero corre con ella en brazos, el alivio hace que me mareé un poco.
Llevan a Rose a la otra ambulancia, mientras los bomberos y Troy se encargan del auto y lo que sea que vayan a hacer ahora con ese montón de chatarra en llamas. Cuando me aseguro de que todo estará bien y que ella está en buenas manos, dejo que se vaya, sola. No puedo hacer nada más que eso y aunque pudiera ya no quiero.
Cuando todo termina y ya no hay nada más a lo que prestarle atención en la vía, Troy y Jonathan vienen a la patrulla del sheriff. Van a hacer que hable y esta vez no tengo intención de callarme y cubrir a Rose. No voy a defenderla más, me ha demostrado la clase de persona que es, aunque aún no puedo creer que me ha engañado desde que éramos niños y solo me estaba usando, puedo creer que quería abandonar a Cyan, siempre he sabido que ella obliga a los demás a hacer lo que quieran y esto es algo que ella haría.
— Sabes que tú y Spike tienen que ir a la comisaría a hablar.
— Nadie ha dicho lo contrario.
— Tu actitud siempre ha sido una mierda. Nadie te soporta, Trip.
— No, nadie soporta a Rose y que estuviera con ella al parecer les molestaba a todos, pero nadie tuvo los pantalones de decirme que ella solo estaba usándome.
— ¿Y qué esperabas? Ella no es la única detestable y a la que quieren meter en un bote de basura para hacerlo rodar colina abajo con ella adentro. El segundo bote de basura sería en el que tú estarías.
— Jonathan, no lo empeores. También tienes mucho qué explicar.
— No, está enojado porque se enteró que la perra desgraciada de su novia solo estaba usándolo. Que mal. Mi bebé casi fue abandonado. Estoy en todo mi derecho de mandarlo a la mierda con esa puta detrás de él.
— Estas en todo tu derecho de cerrar la boca. Esa bebé nunca fue tuya, para empezar ni siquiera la reconociste y aunque lo hubieras hecho, la madre es una menor. Te estoy cubriendo el trasero solo porque somos familia y eso nos destruiría a todos, nos dejaría en la ruina. Piensa quién es más desagradable, Trip o tú. Él no cometió ningún delito.
— Quiero irme a casa.
— Debemos hablar, pero primero aquí. No quiero que ni tú, ni Spike digan algo que nos arruine. Si esa Rose se atreve a decir algo sobre nosotros, por toda la familia que voy a inculparla de un montón de mierda.
— No puedes hacer eso.
— Para eso me convirtieron en Sheriff, ¿No? El abuelo quería un peón que pudiera usar contra las Thompson. Esta vez no me molestaría participar en su juego.
Esto se salió de control y creo que no fue en este momento, no fue con Jonathan y sus errores. No lo sé, sólo siento que ya no hay manera de detener todo el mal que ambas familias han hecho, porque aunque sé que los Morgan han cometido muchos errores en el pasado, las Thompson no se quedan atrás.
— Ella quería embarazarse, me embriago. Ella solo quería engañarme, usarme y luego culparme. Quería culparme del embarazo de Lisi, embarazándose ella misma.
No pude soportarlo y rompí a llorar otra vez. Fui un tonto. — Eso era lo que trataba de hacer el sábado y por eso desapareciste desde el jueves. — Troy me miraba con reproche, pero no era mi culpa, nunca lo fue. Ella supo que decirme, sabía qué hacer para convencerme. Me convenció desde que era un niño. — Entregar tu vida a alguien, consagrarla a esa persona como si fuera una santa o una diosa, es el peor error que alguien puede cometer, porque cuando te das cuenta de que no lo es, toda tu vida deja de tener sentido y te das cuenta de que no tienes identidad.
Sentí que hablaba desde la experiencia, sin duda yo no era el único que sufría. Pero cada caso es distinto, él se entregó voluntariamente a todo lo que Belladona quiso hacerle y obligarlo a hacer, se entregó voluntariamente a la policía cuando no era él quien conducía el auto. Todo lo que le pasó fue porque estaba consciente y él mismo accedía a hacerlo. Belladona nunca lo engañó.
— Es hora de irnos, no podemos quedarnos junto a la carretera por siempre.
Jonathan se subió a su patrulla y yo a la de Troy. Justo ahora, a unos kilómetros de la ciudad, deseaba poder seguir el camino hasta que estuviera tan lejos, que ya no pudiera encontrar el camino de vuelta. Podía irme, tengo ahorros y puedo iniciar un negocio fácilmente. No sería un problema si de verdad lo hiciera, pero aún hay mucho que resolver antes de que de verdad lo haga.
Pase un tiempo en la comisaría, le había dicho todo a Troy en el camino y acordamos esconder algunos detalles, él hablaría con Spike y le diría que no decir en caso de que alguien más lo interrogará. Se suponía que no debería tomar este caso, ni Jonathan, pero decidió hacerlo porque después de todo es el sheriff. Que Spike y Yo fuéramos testigos no nos involucraba directamente con él caso del accidente, además me aseguro en el camino que todo quedaría como un accidente por el hielo en la carretera, él se encargaría de eso.
Jonathan me llevo a casa luego de la comisaría, pero ahí me esperaban más problemas. Luego de la pelea y de que huyera antes de que el director hablará conmigo, papá llegó a la escuela y supo que Michael estaba suspendido por unos días, que yo no solo había escapado, también falte el viernes y que recuperar mi promedio ya no era suficiente. Fui expulsado, tal como lo sospechaba, pero solo yo.
Justo ahora papá me gritaba como loco y el abuelo solo se quedaba ahí tranquilo. Supongo que estaba esperando su momento para darme una paliza. Por suerte mamá intervino.
Ni siquiera supe cuando volvió mamá de donde los abuelos. Al parecer tenía un plan maestro. Enviarme con los abuelos lejos de la ciudad y de la influencia de las Thompson. Sus padres terminarían de criarme como un chico de bien y me darían la mejor educación posible. Ella planeaba enviarme a una academia prestigiosa en Connecticut, se supone que es un internado, pero puedo vivir fuera del campus si vivo cerca y los abuelos viven cerca.
En los planes de papá y el abuelo nunca estuvo enviar a nadie lejos hasta la universidad y menos pagar escuelas extremadamente caras, el abuelo siempre dijo que esos internados y escuelas caras eran caldo de cultivo para vicios, delincuencia y toda clase de cosas desagradables porque los niños ricos no tienen límites. Ellos estaban de acuerdo en enviarme con mis abuelos maternos, pero a una escuela pública común y corriente.
Siendo sincero conmigo mismo, ya no me importaba. Todo lo que quería era rehacer mi vida desde cero, no me sentía bien pensando que tendría que rehacer mi vida a los catorce años, pero creo que deje que toda ella fuera controlada por los demás y no por mí mismo y al llegar a la adolescencia no era yo mismo, no soy nadie, no tengo identidad o vida, tal como dijo Troy hace un rato.
— Entonces está decidido, lo enviaremos con tus padres la próxima semana. Esta semana aún debe recibir un castigo y preparar todo para su mudanza.
Papá dijo ya más calmado. No obtuve una paliza, pero sus gritos en cuanto me vio entrar por la puerta fueron más que suficiente. Además quería deshacerse de mí, incluso el abuelo estaba de acuerdo, él que cree que la familia, por lo menos la principal, debe quedarse aquí, en Gardenville, preparándose para los trabajos que tendremos en el futuro dentro de la compañía familiar. Solo podíamos irnos a la universidad o si el abuelo o papá querían reubicar a alguien en alguna otra parte para iniciar o cuidar del negocio en otro lado.
— Tu castigo no iniciará hoy, debido al accidente. Deberías ir a ver si esas chicas y ese bebé están bien. Hazlo hoy o cuando quieras, no vamos a discutir por eso porque un accidente es algo serio por lo que no se debe discutir. — Papá parecía irritado, algo le molestaba más que mi metidas de pata y aunque debería dejarlo pasar, no pude evitarlo darle una mirada. — Déjalo, muchacho. Tu padre está feliz de que detuvieran a esas niñas para que no abandonaran a la bebé y yo también. También está feliz de que las ayudaran cuando se accidentaron. Un bebé no debe ir por ahí a la deriva si su familia puede cuidarlo y amarlo.
El abuelo parecía aún más irritado y… preocupado. Se preocupaba por las Thompson, de verdad se interesó en Cyan y parecía preocupado por ella. ¿Me perdí de algo mientras no estuve? El abuelo nunca se preocuparía por una Thompson, no si no es la abuela de Rose. A veces creo que algo pasa, pero otras veces creo que solo soy paranoico.