Chapter 23: Capítulo 22
Ahora que había sido expulsado, que iba a ser enviado lejos, tal vez tendría la oportunidad de hacer lo que tanto quería. Olvidar. Por fin podría comenzar desde cero, tener una vida normal como un adolescente normal, no más enamoramiento estúpido. Si esta no era mi oportunidad y si no lograba olvidarla es porque soy un tonto.
No quería irme sin arreglar las cosas con Spike, pero no sabía qué hacer o decir para que todo estuviera bien. Esa era mi prioridad, pero también organizarme y evitar que mi fracaso personal afectara a mis negocios. Ya que logre organizar varios eventos en la ciudad, tendría buenas referencias para seguir con ese negocio en casa de los abuelos.
Papá y mamá hablaron con ellos y me iría al final de la próxima semana, luego de las fiestas de navidad. Tendría dos semanas para organizar todo antes de irme. Los abuelos vendrían y se quedarían durante la semana de navidad, igual que toda la familia Morgan, es tradición que nuestra familia celebre esa semana, unida en la casa principal. Aquí en este pueblo, inició la fortuna de la familia y aquí siempre venían todos para las vacaciones de navidad. Por suerte faltaban varios días para que todos comenzaran a llegar.
Debía prepararme para las burlas y comentarios desagradables debido a todo este problema. Los Morgan que no viven en la ciudad son bastante desagradables con nosotros, debido a que envidian a la familia principal, ellos no logran tener los mejores puestos en la empresa familiar, así que se desquitan burlándose de mis hermanos y de mí.
Tal vez este año no sean tan pesados debido al accidente y a todo lo que ha sucedido últimamente, pero justo ahora, antes de dormir, no me interesa. Mañana será otro día y tengo que solucionar todos los problemas que cause y los que no cause pero no pude solucionar antes. Debo asegurarme de que las chicas estén bien y el accidente no causará ningún problema serio a ninguna de ellas ni a Cyan.
Luego de eso, debo ir a casa de Lena, para averiguar si está bien y encontrar una manera de sacarla de ahí o hacer algo para evitar que ella siga sufriendo. Después tendré que hablar con Kim y los demás sobre el negocio de organización de eventos y al final hablaré con Spike. Todo lo que necesito es irme sabiendo que no dejó asuntos pendientes aquí. Rose ya no puede significar un asunto pendiente, ella ya no es nada luego de todo lo que ha sucedido, así que no la incluiré en ninguna de mis listas.
Despierto temprano, papá no me ha puesto ninguna tarea en la granja como castigo, así que aprovecho para arreglarme antes de que se dé cuenta que existo y corro para poder irme con Jonathan al hospital. Sabía que lo primero que haría hoy sería ir a ver a su hija para asegurarse de que estaba bien.
No dijimos una palabra de camino al hospital, creo que los problemas no eran entre él y yo, a decir verdad los problemas no eran entre hermanos, primos, vecinas y novias. Creo que todo esto se reducía a las viejas rencillas familiares entre las Thompson y los Morgan, nuestros abuelos y padres hicieron tantas cosas en contra de la otra familia que terminó afectándonos a nosotros.
Cuando llegamos al lugar, la recepcionista nos dijo que las Thompson se fueron ayer en la noche. Jonathan solo enfureció más, culpó a Rose y yo no dije lo contrario, de hecho, ahora podía creerlo. Rose está fuera de control. Al parecer, Lisi despertó pronto y luego de revisarla no encontraron nada grave, solo estaba inconsciente porque al parecer tenía demasiado estrés y el accidente fue demasiado y se desmayó, se quedó así por un buen rato porque su mente y cuerpo trataban de recuperarse.
En cuanto hablamos con la doctora que las atendió, Jonathan salió disparado hacia el estacionamiento. Esto solo causaría otra tragedia, tenía que hacer algo para detenerlo y evitar que hiciera una locura, pero también quería ver a Rose y decirle unas cuantas cosas. Tal vez si le decía todo lo que sentía, solo tal vez si sacaba todo ese dolor, podría vivir en paz en con los abuelos.
— Jonathan. — Rayos, la enfermera intensa. — Date prisa, tenemos que irnos. Ignórala. — Le hice caso y seguí mi camino, intentando igualar su paso, pero él es por lo menos quince centímetros más alto que yo y está en mucha mejor forma. — Jonathan, espera. — La escuchamos correr y en cuanto nos alcanzó, justo afuera del hospital, se atravesó en el camino de Jonathan.
— Te he llamado, envié mensajes con Trip. ¿Por qué no me hablaste?
— Janice, tengo trabajo.
— Solo serán unos momentos, Jonathan. Deberíamos acordar una cita, así podríamos hablar tranquilamente cuando no estemos en el trabajo.
—no, quítate,
Ella no se quitó y se veía indignada y enojada. — ¿De verdad crees que soy una de esas? No vas a dejarme así luego de lo que pasó. No soy una cualquiera a la que puedas usar y luego tirar. — No ahora, por favor. El universo conspira contra mí, contra los Morgan, provocando cada vez más problemas. — Fue una noche, nada más. Nunca dije que sería algo más.
— Nunca dije que podías follarme y dejarme.
— Yo nunca prometí nada más que una noche. Lamento que me malinterpretaras, pero no volverá a suceder.
— ¿Por qué? He esperado desde la secundaria. Esa noche… pensé que ya no tendría que esperar.
— Ya te lo dije, nunca prometí nada y nunca volverá a suceder. No es mi problema si creíste que habría algo más.
Casi tuvo que empujarla para hacerla a un lado, lo seguí obedientemente otra vez, no quería mirar atrás, pero lo hice. La mujer estaba devastada y no pudo contener las lágrimas.
— ¿Qué estás haciendo?
— Llamó a Spike.
— Va a decirle a su novia que vamos para allá y ella le dirá a su prima.
— No va a decirle. Spike odia a Rose tanto como tú la odias.
No dijo nada más, trate de llamar a Spike pero no contestaba, no sé dónde estaba y tal vez no querría tomar mis llamadas, por lo menos no por un tiempo. Cuando no contestó luego la cuarta llamada decidí dejarlo. Entramos al camino secundario y Jonathan aceleró aún más para llegar rápido a casa de las Thompson, pero Russell atravesó su auto en la intersección, del lado que lleva a las tierras de las Thompson.
— ¡Muévete!
— El abuelo convocó a una reunión familiar, urgente.
— Iremos en cuanto podamos, ahora hay asuntos que ambos debemos atender.
— Me dieron la orden de estacionarme aquí y no moverme hasta que me llamaran para decirme que ya has llegado a casa. Algo grave pasa, no sé qué hiciste Jonathan, pero el abuelo sonaba muy cabreado cuando llamo.
No más, ya no podía soportar esto. Me iría hoy mismo a Connecticut si pudiera, dejaría toda esta mierda solo por un poco de paz, pero estaba harto de escuchar la palabra problemas, siempre en plural.
— Russell, no quieres que me baje y te patee el trasero.
— Si te bajas y el abuelo llega, tendrás muchos más problemas. Solo has lo que debes hacer Jonathan.
— ¿El abuelo no está en casa?
— El abuelo estaba en casa del tío Terry desde anoche, ahora viene en camino.
Jonathan lo pensó por un momento, luego reverso y tomó el camino a casa. ¿Qué sucedía ahora? ¿Para quién sería la paliza esta vez? No teníamos una reunión familiar de carácter urgente desde hace años. Tenía que ser grave. Sentí un nudo en el estómago y supongo que él también. Los autos de todos los tíos que viven en la ciudad ya estaban aquí, excepto el de tío Terry. La patrulla de Troy también estaba aquí.
— ¿Qué sucede ahora? No me digan que tú y Spike hicieron algo.
— No sé nada. Estoy tan perdido como tú.
— Bueno, amárrate los pantalones, parece que esto será una gran mierda.
Spike llegó cuando nos bajamos del auto. Se veía preocupado. Me dio una mirada inquisitiva y me encogí de hombros sin saber qué decir. Todos entramos a la casa para esperar a quien faltara y al abuelo. Russell llegó un par de minutos después. Todos los hombres Morgan nos miramos a la cara, uno por uno, con preocupación. Papá parecía estar tranquilo, pero no del todo.
Cuando escuchamos el auto del tío Terry todos nos tensamos, estuvimos en silencio los cinco minutos que tardaron en llegar. Algunos se movieron impacientes por la sala, hasta que el abuelo entró y vino directo hacia Jonathan gritando.
— ¡Desgraciado, enfermo! No eres mi nieto, no críe a un enfermo. — Papá fue a detener al abuelo, que golpeaba a Jonathan con su bastón. Ese que no necesitaba usar, por lo menos no todavía, pero que usaba de vez en cuando por estilo y para golpearnos. — Papá, detente. Te estás excediendo. — El abuelo no paraba.
— ¿Cómo pudiste? Es una niña, solo una niña. Eres un hombre y te metiste con una niña.
El abuelo cada vez se alteraba más y comencé a preocuparme. La última vez que se alteró tanto, terminó en el hospital y Troy en la policía. Nadie más que papá se atrevía a meterse, pero todos estábamos preocupados, Jonathan solo recibía los golpes, estoico, sin reaccionar de ninguna manera.
— ¡Papá, basta! Va a darte un infarto otra vez. Tienes que parar y calmarte. — Papá logró alejarlo de Jonathan, que se había agachado y retraído en posición fetal para soportar los golpes y que todos fueran a su espalda. Mantuvo su cabeza bajo sus brazos, pero su respiración lo delataba, estaba tan alterado como el abuelo. — ¿Qué fue lo que hizo Jonathan? ¿Por qué lo golpeas de esta forma?
— Tu hijo embarazo a la chica Thompson.
Todos, excepto Spike, Michael, Troy y yo, dejaron escapar un suspiro de sorpresa. Todos sabían a quién se refería el abuelo. Lisi es la única Thompson que se embarazó o dio a luz últimamente. Papá se dio la vuelta para mirar a Jonathan, parecía que se estaba enfermando.
— Jonathan. Dime que no es cierto. ¡Eres un hombre adulto y ella una niña! ¿Qué demonios fue lo que hiciste? ¿Cómo pudiste hacerle eso a esa niña?
Jonathan no decía nada. Papá se giró y comenzó a buscar al resto de sus hijos en la multitud. — ¿Lo sabían? Ustedes lo sabían y no dijeron nada. — Russell negó, parecía asustado, enfermo o no lo sé. Todo esto era demasiado para asimilarlo, incluso cuando ya lo sabía de antemano. — ¿Lo sabían desde el principio? ¿Quién lo sabía y porque no dijo nada?
— ¿Qué diferencia haría? La chica aún habría dado a luz, todo esto sería un problema.
— ¡Cállate, Michael! No empeores esto.
— Troy, tú lo sabías.
— No, nadie sabía nada. Yo no lo sabía o no lo habría dejado entrar a la policía. Ya es suficiente que el abuelo me obligue a hacer trabajo sucio desde la policía, no quería además hacerme cargo de un pedófilo y tener que vigilarlo día y noche.
— Es tu hermano, no lo llames de esa forma.
— ¿Y cómo quieres que lo llame, tío Tommy? No podemos minimizar lo que hizo. Esta familia está condenada, llena de porquería, de desperdicios humanos.
— ¡Silencio! — El grito del Abuelo nos hizo estremecer a todos. — No hables, porque sabes muy bien que no estás libre de pecado, Troy. — Troy negó y parecía a punto de golpear algo. Todo esto estaba muy mal, pero ahora no era el único que tendría que cargar con esto. Era una carga menos.
— Jonathan, no es tu único pecado. Esto que hiciste es doblemente peor. Esto que hiciste es la cosa más aberrante porque no solo es una niña. Lisianthus es tu hermana.
De nuevo el suspiro de sorpresa, pero esta vez venia de todos, incluido de papá. Creo que ahora sí íbamos a ser condenados, todos nos iríamos al infierno porque los Morgan somos unos malditos hijos de puta degenerados.
— ¡Papá, no puedes decir algo como eso! Ella no es mi hija. — El abuelo le dio una bofetada a papá. — ¿Creíste que tus escapadas con esa mujer traerían algo más que bebes? Tu mujer se pasó todo el matrimonio pariendo un hijo tras otro para amarrarte a su lado para siempre, para que te hicieras responsable de ellos, para que no la dejaras cada vez que esa mujer levantaba su falda un poco para ti. ¿Cómo le pagaste a ella? Corriendo a los brazos de esa zorra y embarazándola en más de una ocasión. ¿Cuántos de tus hijos o sus sobrinas se han acostado con sus hermanas o primas?
¡Carajo!
— ¡Trip! Tranquilo amigo, sácalo todo. — No pude contener el vómito. Esto era demasiado. ¿Y si ella y yo somos hermanos? Si estaba embarazada luego del fin de semana, esto sería una tragedia, la peor de toda la historia de los Morgan y las Thompson. Este pueblo ardería en el infierno porque nació del pecado de las Thompson y sus amantes, nosotros.
— Por dios, abuelo, mira lo que hiciste. Todos están vomitando. Russ, contenlo. Debes calmarte. — Troy trataba de mantener la calma, pero ya varios de nosotros vomitábamos.
— ¡Es lo que se merecen por ser unos asquerosos!
— ¡No sabíamos nada de esto! Además tu debiste embarazar a Alhelí varias veces. ¿Cuántas de ellas son nuestras tías? ¿Cuántas de ellas son nuestras tías? ¿Con cuántas de ellas se acostaron nuestros tíos cuando en realidad ellas son sus hermanas? — El tío Terry también vomito. Diablos. Esto solo empeoraba.
— ¿Y qué? Esto solo demuestra que todos ustedes son unos degenerados.
— No, solo demuestra que si papá y tú lo hicieron y no nos dijeron nada, tal vez el bisabuelo también lo hizo y tú eres tan degenerado como todos nosotros. Además no sabemos a ciencia cierta quiénes son nuestras hermanas o tías. Al parecer solo estas seguro de Lisi. De hecho, no creo que tengas pruebas de que ella sea nuestra hermana.
Troy se acercó a Jonathan, que ahora se encontraba llorando desesperado, en silencio, pero los temblores violentos de su cuerpo demostraban que esto lo afecta demasiado.
— Tengo pruebas, la genética es mi prueba.
— ¿Qué significa eso?
— Debí dejar que te metieran en prisión hace años, mocoso de mierda.
— Papá, respétalo un poco, es tu nieto.
— Es una deshonra, la mayor desgracia que pudo ocurrirte, después de Jonathan.
— Papá basta. Solo estas insultando a todos, pero no nos muestras las pruebas. No voy a permitir que sigas insultando a mis hijos, tus nietos. Son tu sangre, estuviste ahí el día en que nacieron.
— ¿Quieres pruebas? Bien. Hace doce o trece años fui de visita a la mansión Thompson, a escondidas. Quería ver a Alhelí. Esa niña apenas tenía unos meses y su abuela la estaba bañando en una tina para bebés, en el patio. — Suspiro y se sentó en el sofá, apoyado en su bastón. — Al principio no me fije en la bebé, pero ella la levantó en el aire por un momento y la hizo girar antes de volver a ponerla en la tina. Ahí pude ver que tenía la misma marca de nacimiento que Trip tiene en el trasero. En el mismo lugar, el glúteo derecho.
Me mire el trasero instintivamente. Mi marca en forma de mariposa estaba en mi glúteo derecho. — ¿Y eso qué? No prueba nada. Mucha gente tiene marcas de nacimiento, no significa que sean la misma o que esas personas sean de la misma familia.
— No seas tan estúpido Troy. Ella tenía una mariposa, la misma marca que tienen Trip, tus tíos Jacob y Peter y además tu bisabuelo, él y tu bisabuelo la tenía en el brazo izquierdo, en la parte interior del bícep, igual que tu tío Peter. He visto esa marca toda mi vida, la reconocería en cualquier parte, aun a distancia.
Estúpida mariposa.
— ¡Mientes! — Jonathan habló por primera vez. — Odias a todas las Thompson, las odias y quieres quedarte con sus tierras. Ahora mientes para que una de sus hijas sea considerada una Morgan y puedas quedarte con más tierras.
— ¡Yo no miento! Pueden revisar el trasero de esa niña o hacer pruebas de ADN. Es tan hija de Charles, como ustedes mis hijos y nietos. ¿Qué hice para merecer tanta desgracia?
— ¿Todavía lo preguntas? — No pude evitarlo. Ya estaba harto de que los adultos destruyeran nuestras vidas, todo por la ambición de monstruos como el abuelo. — Eres un ladrón, un déspota, un tirano avaricioso que le ha arruinado la vida a todos sus hijos y nietos. Troy estaría mejor en la cárcel, hubiera sido mucho mejor que Jonathan muriera en el extranjero mientras estaba en el ejército. ¡Mira todo lo que los has obligado a hacer! No quiero quedarme aquí y ser la siguiente víctima de toda esta mierda. No quiero ser tu siguiente peón, anciano decrépito y loco.
— Ahí va la reina del drama, queriendo distraer a todos de quien tiene la atención y recuperarla para seguir viviendo.
— Michael, no digas nada. Deja a Trip en paz. Eres quien menos debería abrir la boca, pequeño bastardo.
— El gran Troy sale a defender a su hermano predilecto. Siempre de su lado, escondiendo que él sabía lo que Jonathan hizo. Escondiendo que él estaba con Rose y cuando la nueva Thompson llegó, comenzó a salir con las dos al tiempo. ¿Kimberly te perdono que te revolcaras durante todo el fin de semana con Rose?
— ¡Michael, ya basta! No empeores las cosas.
— Pero es Trip quien las empeora. Quiere convertir la desgracia de Jonathan en la suya. Quiere llamar la atención porque no vive sin ella. Además acapara todo lo bueno y todos los beneficios. Es el heredero oficial de toda la maldita fortuna Morgan, heredará el cargo de jefe de la familia, además se queda con todas las chicas porque no puede tener solo una. Primero me quitaste la oportunidad de estar con Rose, luego cuando Kim llegó, simplemente la apartaste del resto junto con tu novia loca y luego la sedujiste para quedarte con las dos. No soportaste la idea de que me gustara Rose y cuando la deje a un lado para ir con Kim, tampoco lo soportaste y fuiste por ella.
Troy tuvo que detenerlo. Así que por esto era un bastardo conmigo. Por esto siempre estaba provocándome, de verdad me tenía celos, como tantas veces sospeche, pero no pude confirmar. Era esto lo que tanto le molestaba, que yo tuviera éxito en lo que hacía y él solo fuera bueno como un delincuente.
— No sirves para nada, Michael. Entre más rápido lo admitas, más fáciles serán las cosas para ti. Tal vez puedan usarte como mesero en uno de los restaurantes. Es lo más a lo que puedes aspirar.
Sentí un golpe que me envió al suelo, casi sobre mi vomito. Papá me había golpeado. — Son hermanos. ¿Por qué tratas a Michael de esa manera? — Me levante lentamente. — Porque es un inútil que solo sabe hacer explotar cosas y meterse en problemas. Fuma y creo que roba y no sé qué más hará. — Papá negó, se veía decepcionado. — ¿No has pensado que tal vez tenga razón y el verdadero monstruo déspota seas tú? Insultas mucho a tu abuelo, a tu hermano y a los demás y los culpas de todos tus problemas, de verdad estás minimizando a Jonathan en medio de todo su dolor y haciendo este asunto tuyo. Ya no te quiero como mi heredero. Papá puede decir lo que sea, pero si te entrego el poder sobre toda la familia, no vas a salvarla como todos creen, al contrario, solo causaras más miseria.
— ¿Y quién dijo que quería algo tuyo o de la familia? Yo solo quiero estar lejos de todos.
— Pues lo estarás en dos semanas. Espero que empaques tus cosas, porque no solo te iras. Encontraré una buena escuela militar en la que ponerte, recomendare que te den el peor trato, para que aprendas algo de humildad, lo que no te enseñe por mimarte tanto.
— Haz lo que quieras, tú y esta familia ya no me interesan.
— ¡Es mi hermana! ¿Cómo pudiste Charles? Cómo pudiste tú saberlo todos estos años y no decirnos nada. Nos acostamos con nuestras hermanas sin saberlo. Nos llevaron a hacer cosas horribles sin que lo supiéramos. — Jonathan grito histérico. Parecía al borde del colapso.
— Se supone que ninguno de ustedes se acercaría a las Thompson. Se supone que ninguno de ustedes las miraría si quiera.
— ¡Pero tú eras el primero en llevarnos con ellas! Nos llevabas a sus terrenos a espiarlas. Nos enseñaste a acosarlas y aprendimos a amarlas por tu culpa. ¿Qué esperabas, viejo? ¿Que las viéramos desnudas en el lago desde que eran niñas y que nuestro morbo y sentimientos no se despertaran? ¡Somos hombres! Somos de carne y hueso. Nos condenaste a todos, tú nos condenaste a todos, viejo.
Jonathan le gritó al abuelo mientras lo señalaba, un segundo después se levantó y corrió afuera. Spike y yo sabíamos lo que haría. Corrimos tras él y cuando lo vimos subir a su patrulla, nosotros subimos al auto de Spike y lo seguimos. Papá, el abuelo y Troy también nos siguieron.
Jonathan aceleró hasta el fondo y se apresuró a llegar a la mansión Thompson. Cuando llegó ahí, se bajó de la patrulla y corrió adentro, nosotros lo seguimos y llegamos justo cuando empujaba a Rose y se abría camino al segundo piso, no dejo que nadie lo detuviera, las mujeres gritaban y todo esto era como el accidente de ayer, me sentí enfermo otra vez.
Jonathan pateó la puerta del cuarto de Lisi y entró sin perder tiempo. Antes de que pudiéramos llegar ahí, lo escuchamos gritar. Cuando llegamos al cuarto, no lo vimos por ningún lado, Cyan estaba en la cuna llorando.
— ¡No, mi vida, no! Espera, todo estará bien. — Escuchamos agua y nos fijamos en la puerta del baño. Jonathan estaba ahí sacando a una Lisi inconsciente, de la tina llena de agua. Ella comenzaba a ponerse azul. — Lo siento, bebé. Lo siento mucho. — Jonathan tomó un recipiente naranja del suelo junto a la tina. Era un frasco de medicamentos pero estaba vacía. — ¡Maldición! Bebé ¿Qué hiciste? — Se dio prisa a darle RCP y cuando ella tosió y escupió el agua, Jonathan metió sus dedos en la garganta de ella para que vomitara las pastillas.
Cuando pareció que estaba bien, la abrazó y lloró sobre su hombro. Mucha gente entró en la habitación y una nueva pelea comenzó.