Chapter 31
No me puedo dormir, tenerla aquí, entre mis brazos. Estar durmiendo con una persona; no es algo a lo que esté adaptado. Cuando tengo sexo con una mujer, o más bien, con una pareja. Siempre me voy, no puedo recordar la última vez que pase una noche con otro ser humano en mi cama. Ya que no me puedo quedar dormido la miro, entiendo por qué me enamoré de ella, porque eso es lo que estoy. Muy enamorado.
Ella es una persona diferente, su energía es diferente, lo mismo con su actitud y su carácter. No sabe lo bella que es, y eso hace que lo sea aún más. Conozco miles de mujeres, la mitad de lo hermosa que es Charin, que se creen que son el centro del universo, mientras que ella se mantiene ajena a ello, sin tener baja autoestima. Acaricio su pelo, se pega más a mí, ya no puedo observarla como lo estaba haciendo, pero puedo sentir los latidos de su corazón resonando en mi propio pecho. Ese compás me va calmando poco a poco, hasta que el sueño se apodera de mis sentidos, y así. Sintiendo una emoción desconocida para mí, me quedo dormido con una satisfacción que tampoco conozco.
Me despertó la luz de la mañana dando en mi rostro, abrí los ojos y ella me está mirando.
- buenos días, dormilón - le di un beso, me parece mejor que cualquier respuesta, aunque no es lo que quisiera, me encantaría hacer la mía en este momento - ¿por qué me miras así? - ella se dio cuenta de que estoy mirando la extraño, pero para mi mejor interés y el de ella, necesito cambiar el tema
- ¿llevas mucho despierta? - se queda en silencio, sé que es consciente de que intento cambiar el tema, y que se está debatiendo entre insistir o dejarlo pasar, por suerte para mí escoge la segunda
- al rededor de cinco minutos - respondió aunque un poco seca
- ¿por qué no me despertaste?
- es que dormías tan profundo que me dio un poco de lástima
- tengo que ir a trabajar - le recordé
- tenemos - corrigió poniendo voz autoritaria
- ya lo sé - le dije juguetonamente para calmarla
- vamos, levantaré que Ramdom va a llegar pronto - la mera mención de su nombre arruinó mi estado de ánimo. Él no me ha hecho absolutamente nada. Pero aun si no quisiera tener que verlo. Me puse en pie, entre en el baño sin mediar más palabras con ella. Me di una ducha y salí envuelto en una toalla
- ¿para qué sales así? - pregunto mirándome con descaro - ya vi todo lo que había que ver
- el problema es que eres demasiado depravada. Quiero evitar que me violes - eso le causó mucha gracia, entró en el baño aún riéndose. Para cuando salió, cinco minutos después ya yo me encontraba vestido, a diferencia de mí
Ella está completamente desnuda
- ¿estás tratando de tentarme? - me miró muy fijo - daría la mitad de todo lo que tengo para saber qué hay en tu cabeza.
- mejor no pierdas tu dinero - en el momento en el que me dispuse a preguntarle a qué se refería. Tocaron a la puerta. Ella fue, aún desnuda a abrir, yo la seguí; tenía que ser Ramdom. Lo comprobó en las cámaras, y abrió la puerta.
- linda bienvenida - le dijo el nada más entrar - yo tengo tiempo si quieren jugar - la mire, quise esperar su respuesta porque yo no estoy realmente interesado, no porque no quiera estar con ella. Pero eso significa que él también va a hacerlo. Tampoco estoy dispuesto a dejarle el camino libre.
- yo también tengo tiempo - respondió ella como me imaginé, ambos se me quedaron viendo
- no me vean así, no puedo salir sin seguridad. Así que no tengo muchas opciones.
Esto se convirtió en una rutina, ya llevamos casi un mes de relación, una relación que me está matando y volviendo loco, no es lo que necesitamos ninguno de los tres. Ramdom por día se ve más frustrado, Charin más distante y yo más molesto.
- ¿qué me miras de ese modo? - me pregunto ella, mirándome desde detrás de su escritorio.
- quiero acabar con esto - solté sin pensarlo, es mejor terminar con todo de una vez, y que cada cual se adapte a su vida sin el otro
- ¿acabar con qué? - ella no parece entender.
- con esta relación, nos está haciendo daño a los tres - parecía estarlo pensando
- no a mí, yo no quiero acabarlo
- lo siento Charin - me levanté, me puse de espaldas a ella, mirando hacia la ventana - pero de verdad ya no puedo lidiar con esto.
- ¿por qué? - una pregunta que yo mismo no me detengo de hacerme una y otra vez
- es que, quiero cosas que nunca podré tener - me explique aún de espaldas - y que estoy probando todos los días. Pero sin llegar a tenerlo, parece una tortura digna del infierno.
Me volteé a mirarla, tenía su vista clavada en el suelo
- ¿así que estar conmigo es una tortura? - dijo y asintió
- no es así, esa no es la tortura
- entonces no lo entiendo - se puso en pie ella también, pero se mantuvo alejada de mí
- la tortura es no poderte tener como quiero, tener que ver a Ramdom tocarte cada noche. Cuando quiero que seas solamente mía, que ningún otro hombre se atreva a tocarte. Satisfacerte como hombre, y que seas mi mujer - enfoque mi vista en ella, me estaba mirando de forma muy intensa, se quedó así. En silencio y solo mirándome por lo que pareció una eternidad antes de responder.
- lo entiendo, y si lo que quieres es eso, huir como un cobarde. Perfecto
- no estoy huyendo - refuté
- depende de a quién le preguntes, pero da igual - se encaminó a la puerta - quiero que sepas que te amo, te espero afuera - término la frase de carretilla. Sin darme tiempo a analizar sus palabras y simplemente salió dejándome volviendome loco, por sus palabras y por mis propios sentimientos. Sentí sonar mi celular, mire la pantalla y era Tomás.
- ¿qué sucede? - fue como me respondí - si me estás llamando es porque tienes algo
- así es, ¿cómo lo sabes? - dijo riéndose
- no hay que ser muy inteligente, no te veo desde hace casi un mes
- puedo jurarte que no lo hago a propósito, he estado trabajando como poseso en este caso, y hasta que al fin lo tengo.
-¿ya tienes respuestas para mí?
- así es, fue más difícil de lo que pensé, porque el culpable no estaba en tu lista de sospechosos. Pero lo conseguí
- dime quien es
- no, mejor lo hablamos en persona - él y sus intrigas, pero que le voy a hacer. Estoy seguro de que la mayoría de los policías se comportan del mismo modo, coloque el teléfono y me puse en pie. Llegó el momento de volver a enfrentarme con ella.
Esta parada junto a la puerta, comportándose como la perfecta guardaespaldas.
- ¿a dónde se dirige señor steven? - me pregunto cuando me vio salir por la puerta - sabe que tiene que avisar antes de moverse.
- ya lo sé Charin, no iré a ningún sitio sin ti.
- me parece que eso no es cierto - iba a refutarle, cuando me di cuenta de que se estaba refiriendo a otro tema. Me quedé en silencio, es lo mejor para arreglar la situación mantener el silencio hasta que esté seguro de lo que quiero hacer.
- Jordan, objetivo en movimiento - informó cuando vinieron que yo no iba a responderle - no lo sé, espera - al parecer le estaban preguntando algo, me miró - ¿vas a salir del edificio.
- sí, vamos a la comisaría. Tomás quiere hablar conmigo
- si Jordan - le respondió, dejándome a mi frustrado - vamos a la comisaría - no se que le respondieron, pero ella asintió como si pudieran verla - claro que si, siempre que sea importante
- ¿qué sucede? - le pregunté, no me miró, continúa mirando a cualquier sitio menos a mí
- Jordan necesita decirme algo antes de que nos vayamos.
- quiero irme pronto
- si él sabe que estamos de salida, y me pide quedarme un momento. Puedes estar seguro de que es algo importante. Así que te voy a agradecer que tengas paciencia - su tono muy serio y seco. Jordan llegó junto a nosotros dos o tres minutos después, se mantuvo alejado de mí unos pasos y ella fue a su encuentro, ella negaba y gesticulaba, yo me estoy muriendo por conocer de qué están hablando, pero algo me dice que no me voy a enterar. Ella camina hacia mí, al parecer ya terminaron de hablar de lo que sea que la puso así.
- ya podemos irnos - me avisó
- ¿qué sucedió con Jordan? - negó, me quedo claro que no quiere contarme - ¿no quieres hablar?
- ¿Parece que quiera hablar?
- no te pongas así Charin, entiende me
- lo peor es que te entiendo, y también entiendo a Ramdom
- ¿a Ramdom? - le pregunté por qué no entiendo por qué lo menciona ahora
- Ramdom se va a unir al ejército de nuevo, era lo que me estaba diciendo Jordan. Pero lo peor es que lo va a hacer por mi culpa. Porque lo he ido dejando de lado por estar contigo Daniel. Porque no sé en que momento mi estúpida cabeza se enamoró de ti.
- Charin - comencé a hablar sin tener aún claro lo que necesitaba decir. Pero sintiéndome muy bien porque es la segunda vez en menos de una hora que me dice que me ama.
- olvídalo, camina. Quiero que Tomás tenga una respuesta para ti, y así se acabe esto para todos. Podremos regresar a como eran nuestras vidas un mes antes - yo no podría, ella me enseñó algo, que ahora siempre voy a necesitar
Cuando caminamos unos pasos, que dimos la vuelta en el pasillo, vimos a Jordan en el suelo, Charin se puso de inmediato frente a mí, de detrás de una de las columnas salió un hombre enmascarado
- ¿por qué no me dejas matarlo y nos facilitas la vida a ambos? - yo conozco esa voz, pero no logro recordar de donde
- me gustaría, no sabes cómo me gustaría. Pero no puedo
- entonces no me dejas opción - levantó un arma que tenía en su mano, y que yo no había visto. Charin hizo lo mismo y saco la suya, el hombre disparó, ella se mantuvo en pie, está de espaldas hacia mí, así que no se que sucede, escucha un segundo disparo y el hombre cae al suelo, ella camina hacia él aleja la pistola con su pie. Tengo la esperanza de que el hombre sea mal tirador. Esperanza que muere cuando ella me da el frente, está sosteniendo su costado con una mano, y su ropa está llena de sangre. Siento pasos y gritos que se acercan a nosotros, ella se desploma y solamente me da tiempo a impedir que golpee su cabeza contra el suelo.