Chapter 30

Esta sensación es maravillosa, todo esto es nuevo, pero nuevo de una buena manera, de la manera en la que gritas de placer, que sabes que te sientes genial, pero que tu cuerpo no es capaz de ir al ritmo de las sensaciones, que no sabes lo que está sucediendo hasta que no te rompes en un orgasmo que te deja sin sentido. Eso es lo que acaba de sucederme, pero quiero más. Quiero sentir lo que iba a pedir en primer lugar. Para eso, empuje la cabeza de Ramdom lejos de mí.

- ¿qué pasa chari? - pregunto afligido - ¿no te gusta?

- acaba de tener un orgasmo, no escuchaste sus gritos - le aclaró Daniel

- tú estás dentro de ella, pero yo no - Ramdom utilizo un tono de voz muy diferente al que había utilizado conmigo cuando hablo con Daniel.

- eso es lo que quiero que cambie - intervine, como hacía siempre, dando por terminada la discusión

- ¿qué quieres decir? - pregunto steven, haciendo un pequeño movimiento que me recordó que aún está en mi interior.

- quiero que ambos estén dentro del mi - Ramdom se levantó del suelo, Daniel salió de dentro de mí, se puso en pie conmigo en brazos y me depositó en el sillón

- ¿cómo hace un rato? - pregunto este último, con una cara que no fui capaz de discernir.

- no

- ¿entonces que quieres? - pregunto Ramdom siempre más receptivo que Daniel

- quiero que ambos estén dentro de mi vagina - ellos se miraron, y me miraron a mí

- ¿estás bromeando? - Daniel no parece muy contento

- no, ¿no estás dispuesto a hacerlo? - negó

- no es eso

- ¿entonces que es? ¿Nunca lo has hecho?

- no, digo si - Daniel estaba nervioso, no sabe ni lo que dice

- ¿si o no?

- si lo he hecho Charin, muchas veces. Pero no creí que tú lo pidieras.

- pero ya lo pedí, ¿no estás dispuesto a complacerle? - tanto Ramdom como yo nos le quedamos viendo. Esperando su respuesta para saber qué hacer. Suspiro

- claro que si estoy dispuesto, lo siento su te hice creer otra cosa - él estaba mirándome de una manera que nunca lo había hecho, parecía contrariado. Extraño, yo seguía aún sentada en el sillon donde él me había puesto, él se quitó el condón que tenía puesto, el cual nunca lo vi ponerse. Pero me alegra saber que su cabeza es más clara que la mía, y que la seguridad es importante para él. Fue al cuarto y regresó con dos nuevos, le lanzó uno a Ramdom y se colocó el otro, su pene no está erecto, a pesar de que sé que él no tuvo su orgasmo. Hay algo de esta situación que no le agrada. Me acerqué a él, me arrodillé en el suelo y me introduje su órgano en la boca, podía sentir el sabor del látex, y también como inmediatamente comenzó a crecer en mi boca, me dejo hacerlo por un par de minutos y luego me levanto por los hombros.

- ya es suficiente, vamos para que obtengas lo que quieres.

Se acomodó en el sillón, y me puso encima de él, lo miré a los ojos, amo el brillo que hay en su interior, debe relajado, pero a la vez tenso, es algo contradictorio. Pero es lo que siento cuando lo miro, se introdujo en mi interior, tiro de mi cuello y me beso, en esa posición estaba empinada, sentí a Ramdom acercarse a mi espalda, Daniel sugerí mis nalgas y las abrió, sentí el pene del otro hombre empujando en mi entrada

- ¿te gusta? - pregunto steven en mi oído, asentí, aunque lo único que sentía era a Daniel en mi interior, Ramdom aún estaba empujando en mi entrada - ¿qué es lo que te gusta, sentirme en tu interior? - él lo sabe, me hizo la pregunta muy bajo, levanté un poco mi cuerpo y lo miré. Él tiene razón, me encantaría estar con él a solas al menos una vez, saber que se siente ser de Daniel steven, sacarme la duda que está comiéndose mi cabeza. No le respondí, tampoco pude. En ese momento Ramdom entró por completo en mí, la sensación de estiramiento en mi cuerpo me dejo sin aire, y como cada vez que pruebo algo nuevo, no puedo controlar mis emociones. PERO al menos logré retener mis lágrimas, no quiero que vuelva a suceder lo de más temprano. Ellos marcaron un ritmo lento, supuse que para sincronizar sus movimientos, poco a poco tomaron velocidad y profundidad. Ya estoy gritando, se siente muy bien, estoy satisfecha aún sin haber tenido ese orgasmo que sé que viene en camino.

- bésame - le pedí a Daniel, me gusta mirarlo, su cara está roja, a pesar de que su piel no es tan blanca, él me complace, me besa, un beso desesperado que me muestra como se siente. Ya estoy cerca, se ve que ellos también porque sus movimientos son errantes, esa sincronía que lograron en un principio muere. Logro conseguir mi orgasmo, ellos se demoran un poco más, sé que Ramdom acabo primero porque salió de mi interior.

- ¿te molesta si me demoro un poco más? - me pregunto Daniel, no me molesta, pero sé que Ramdom debe irse y no creo que él pueda mantenerse dentro de mí cuando estemos solos, de todas formas negué, quiero que esto dure más, probar como se siente estar solamente con él. Aunque es muy interesante esto de estar con dos hombres, no es lo que quiero.

Él me reacomodo, dejándome bajo su cuerpo, Ramdom nos miró unos instantes y luego lo vi adentrarse en la casa.

- esto es lo que quiero - dijo Daniel - no quiero tener que compartirte ni con él ni con nadie - no sé lo que esto significa para él, pero para mí, significa que siente celos, y cuando uno cela es porque siente algo. Se movió lento, mi cuerpo está muy sensible por los orgasmos anteriores, acomodó su cabeza de tal forma que logró introducir en su boca uno de mis senos

- quiero que tengas un orgasmo, sabiendo que fui yo quien te lo di.

- entonces dámelo - le dije provocándolo. Cosa que funcionó, parecía un loco moviéndose dentro de mí, succionando de mis pechos alternativamente, estoy viniendo, esto es muy diferente a todo lo demás que hemos hecho este día, pero me satisface más. Es lo que quiero en realidad.

- puedo sentir que estás cerca, tu cuerpo me está avisando Charin, me está dando unos mágicos toques que me tienen loco - se a lo que se refiere, tengo contracciones que vienen antes del orgasmo.

- así es, estoy cerca - acelero aún más su ritmo y desató ese orgasmo en mí del que estaba hablando, grite, no porque fuera tan intenso contigo no los anteriores, pero si fue más profundo. Unos segundos después sentí que él también acababa. Salió de mí y se sentó a mis pies en el sillón. Me miró, pero no dijo nada, se quedó en silencio un par de minutos, lo vi con intenciones de comenzar a hablar. Pero él interrumpió la llegada de Ramdom, ya estaba vestido, listo para irse

- ¿ya te vas? - le pregunté, el asintió

- así es, debo llegar a la empresa pronto, ya voy tarde, tu padre me ha hecho un par de llamadas perdidas

- pensé que te quedarías con nosotros - le dijo Daniel

- yo también lo creí steven, pero no va a ser posible, los veo mañana.

Salió dejándonos a Daniel y a mi sumidos en un silencio incómodo. Me puse en pie tratando de alivianar el momento.

- voy a bañarme - cuando pase frente a él, me tomo de la mano y me dejó caer sobre su cuerpo

- ¿puedo bañarme contigo? - lo mire dijo

- depende

-¿de qué?

- de sí me dices que está sucediendo contigo ahora - le dije, el bajo la cabeza un momento

- ¿por qué crees que está sucediendo algo conmigo? - pregunto tratando de evadir darme una respuesta

- es obvio, y no trates de negarlo, desde que terminamos de tener sexo, te quedaste ahí sentado que pareces un tonto - miró a un punto más allá de mí

- es que lo soy - ahora si me quedé de piedra, Daniel reconociendo que es tonto

- eso ya lo sé, lo que quiero saber es como te diste cuenta

- sencillo - su voz se escucha trémula - desde que comencé querer cosas que no puedo tener.

- ¿qué comenzaste a querer?

- a ti - su respuesta fue muy clara

- ¿cómo que a mí? - le pregunté por qué aun así no pude entender

- quiero cosas contigo que no puedo tener, te quiero solo para mí, sin que nadie más te toque - me quedé sin saber que decir - ¿no vas a decir nada? - lo mire, no respondí porque en verdad no tengo una respuesta que vaya a aclarar los problemas - mejor así, no digas nada. No vale la pena. Vamos a bañarnos.

Nos bañamos y él se fue a la habitación donde durmió la noche anterior, son pasadas las diez de la noche. Me pare en la puerta

- ¿puedo dormir contigo? - le pregunté, él me miró intrigado

- no quiero tener sexo contigo si estamos solos, no te hagas a la idea de que voy a cambiar por ti porque no es el caso - me dio gracia su respuesta, así que reí - no estoy bromeando, no importa lo que haya dicho antes, no puedo

- ya lo sé, y únicamente quiero dormir contigo, ya estoy satisfecha - le aclaré

- si es así - apartó las sábanas juntos él, dándome pasó a la cama, no perdí tiempo y me acosté a su lado. Él me abrazo, dejándome por segunda ve, esa noche sin palabras

- ¿qué me estás haciendo? - me pregunto

- no te estoy haciendo nada - más bien siento que él me está haciendo a mí

- no soy o mismo de cuando te conocí, quiero cosas que nunca antes he querido. Que sé que no puedo querer. Me estás haciendo cuestionarle toda mi vida Charin yonson

- si estás cuestionando tu vida, es que hay algo en ella que no está bien. No me culpes y ya duérmete - él hizo lo que le pedí, o al menos se mantuvo en silencio. Yo estaba muy cansada así que me quede dormida casi de inmediato