Chapter 57.
Las semanas pasaban y notaba cosas extrañas que empezaban a suceder. Por un lado, ocurrió algo malo, muy malo, con respecto al evento que teníamos planeado en nuestra ciudad. El promotor del evento era un tal Mohammed, no recuerdo el apellido, pero era un marroquí empresario residente en Barranquilla. Era según él, nuestro fanático número uno, pero creo que era más porque estaba un poco enamorado del Iván y quería que tocáramos en el salón de conciertos nuevo, pero también, en su finca en Taganga, Magdalena, lo cuál causaba que Simón y Alonzo se burlaran constantemente de él sin parar.
Cuando se acercaba la fecha, teníamos todo preparado, incluso el viaje hasta su finca, cuando vimos por televisión, literalmente nos enteramos por televisión, y no por el Iván, nuestro supuesto mánager, que habían arrestado al tal Mohammed, por unos quince cargos distintos o más. Entre esos estaba: lavado de dinero, enriquecimiento ilícito, contrabando, concierto para delinquir, entre otros. Iván de inmediato se alteró y dijo que esto no era nada bueno, porque sólo horas después, se supo que había mucha gente involucrada, que el pagó ilegalmente por grupos vallenatos para que tocasen en sus predios, y ahora, había otro grupo que iba a tocar ilegalmente en su propiedad, en la de un hombre acusado de sacar cocaína desde Leticia a zonas de Ecuador, Perú, entre otras, tal cual como cuando los Rollings Stones tocaron en la finca de Pablo Escobar.
-Esto es una porquería, deberíamos huir.-Dijo Iván y lo fulminé con la mirada.
-No seas dramático, no habrá problema. Nunca vimos al hombre y dijiste que firmarías el contrato cuando estuviésemos en Magdalena.-Comenté y me miró de una forma aterrada y lo miré aún peor.-Iván, no me digas que firmaste…
-Mmm, tal vez el viejo Sam se puso insistente…
-Mierda, ¡huyamos a Venezuela!-Exclamó Simón y lo fulminamos con la mirada.
-¿Qué carajos? ¿por qué Venezuela?-Se quejó Iván.
-No sé, es lo más cercano.
-Venezuela no es buena opción, me burlé unas cien veces por Twitter del presidente y me consideró persona no grata para su país, no puedo ingresar. Me tendría que iluminar el espíritu santo para poder ingresar legalmente a Caracas o a otros cuántos países que no hemos ido...-Confesó Alonzo, avergonzado y lo miramos fijamente.
-¿De verdad te consideraron persona no grata?-Pregunté y asintió, no sabía ni que eso existía.
-Igual a Venezuela no podríamos huir. La mujer del Iván no puede salir de la ciudad por su trabajo como reportera y no creo que Martha Stewart, acceda a huir siendo que te retiró sus afectos, así como también supongo, sus servicios.-Dijo Simón y lo miré a los ojos, evidentemente confundida.
-¿Ah?
-Ya sabes, es obvio que te cortó los suministros.
-Vete al diablo, infeliz. Estás buscando que llame a la interpol.
-¿Interpol?-Preguntó Iván y evadimos el tema, de inmediato.
-Bueno, creo que, si esto nos afecta, tocará buscar asesoría legal. Espero que no afecte nuestro pasado judicial.-Comentó Alonzo y exhalé, todos tenían pasado judicial, incluso yo, pero por multas de velocidad, por las demás cosas aún no me han descubierto.
-Ahora sí, hablando de manera seria, esto es un problema. La prensa tendrá cinco ojos encima nuestro y ellos, recabarán en nuestro pasado, debemos ser cuidadosos, en especial tú, Ari, quién eres en este momento, el foco de atención por el estreno de tu novelita.
-¿Qué quieres decir?-Pregunté.
-Los periodistas han resuelto casos, las revistas. Anda con cuidado, nada de escándalos como acostumbras.
-¿El de Johann? No fue el gran escándalo y pasó hace mucho.
-Ari, el que vimos anoche por redes sociales.-Lo miré confundida y elevó una ceja.-El de tu novela.
-¿Cuál?
-¿En verdad no lo sabes?-Preguntó Alonzo y negué con la cabeza, preocupada al verlos tan serios.-Ari, las críticas negativas de la última temporada…
-Debo ser sincero, son malas, no sabemos bien porqué y hay fotos, por todos lados tuyas discutiendo con el tal Erik Duval, fotos donde lo golpeaste en el rostro con un reloj, donde intentó meterse en tu coche, o dónde se metieron al asiento trasero por mucho tiempo.-Dijo Iván y sentí que me desvanecía. Mierda.
No agarraba mi teléfono desde el viernes en la noche en que llegué a casa, en que estuve ahí sin salir con Helena y Mateo, tratando de remediar las cosas, haciéndole comidas especiales, cuidándolo, dejando todo de lado solo por estar en casa con él, aún sin salir a ningún otro lado por cuidar de él, porque estaba con fiebre y temía por él, por lo que no salí ni a una farmacia, pedía todo a domicilio y estuve con él cada segundo, aún cuando no me hablara, pero, no sirvió de nada. Aún me detestaba y yo, de igual forma estaría ahí para él, y es por eso, que dejé mi teléfono a un lado, y hace poco vi un centenar de llamadas perdidas, pero no las regresé por no agregar más estrés a mi vida, grave error.
Sabía que tendríamos críticas negativas, era lógico, lo dije desde el primer momento en que me dieron el horrible libreto de la tercera temporada, pero… el escándalo de Duval era lo peor que podría ocurrirme… no después del de Johann, Mateo no lo tomaría bien, no en su estado. Va a querer tirarme por la ventana. Dios, no sé qué hacer.
Tendré que romper su teléfono y no, no es por celos de que hable por alguien más o cosas así, es lo más alejado de la realidad. Si Mateo llega a ver estos amarillistas rumores, de mis supuestos amoríos del año (Duval, Johann según la revista), estando tan irritable como está por el tratamiento hormonal, querrá botarme y no… no puede suceder. Lo necesito demasiado y él me necesita a mí, cuido de él, en cada aspecto, lo animo, escucho (aunque ahora mismo no porque no me habla hace semanas ya), y lo amo, más de lo que nadie podría amarlo.
No puedo sin él.
-Debo irme.-Me puse de pie, de inmediato y recogí mis cosas, lo más rápido que pude.
-Ari, cálmate.-Dijo Alonzo y suspiré.
-No puedo calmarme, debo irme ya. Si Mateo ve estos rumores absurdos, o si viese, incluso, rumores míos con alienígenas, lo tomaría mal, por su situación de salud y no, no puedo quedarme aquí cuando mi relación pende de un hilo.
-Ari, debemos pensar en qué diremos en unas horas, nos convocaron a una conferencia de prensa mañana temprano.-Dijo Iván y exhalé.
-Lo siento, envíenme un resumen de lo que hablen ahora, pero debo ir a ver a Mateo ahora. Lo siento.
Lógicamente, comprendieron, sabían de semanas atrás que no estábamos pasando por un buen momento y no hicieron ningún comentario en absoluto. Los guajiros me llevaron a casa y llegué a eso de las 2pm, pero no estaba en casa. Lo sabía, ha estado yendo a la empresa, aún cuando no debe, aún cuando allá puede tener una recaída y nadie sabría socorrerlo. Entonces, esperé un rato y recogí a Helena en la escuela. La llevé a casa y le di de merendar. Hacía las tareas con ella en su habitación cuando lo escuché llegar.
-Mateo.-Le hablé, pero decidí no pensarlo mucho. Me acerqué a él, requisé sus bolsillos, a la fuerza y tomé su teléfono. Lo lamento. Este era negro y había costado hace unos dos años unos 850mil pesos, lo acompañé a comprarlo y sé que lo amaba, en verdad era bonito, tenía muchas canciones buenas de Cerati, Calamaro, entre otros y fotos nuestras, pero mi propósito valía más que eso y era, NO PERDERLO.
Al tomarlo con mis dedos, lo miré sólo un segundo, antes de aventarlo con fuerza a la pared, cuidando claramente que se golpeara la parte de la pantalla primero. Él, de inmediato, fue a buscarlo, pero al tomarlo, notó que la pantalla estaba completamente rota y me miró completamente desconcertado.
-¿Qué carajos Ari? ¿es que creías que hablaba con otra mujer por ahí o qué?-Preguntó exaltado y suspiré, nerviosa. Había actuado por impulso, no tenía un plan y sabía, que salir de esta era casi imposible. No sin explicarle el contexto.
-Quería asegurarme de que no lo hicieras.-Mentí, lo descubrió casi que de inmediato con su mirada y sentí mi estómago doler. Debí tener un plan, debí preguntarles a los chicos quiénes son expertos en eso.
-Ari, de verdad crees, que el hecho de que no habláramos últimamente, ¿se debía a que estaba con otra mujer?-Preguntó alterado y no sabía qué decir. Si decía que sí, quedaba como una persona celosa psicópata y si decía que no, debía dar una explicación. Me quedaba más fácil darle el teléfono nuevo que ya le había comprado de regreso a casa, con redes sociales bloqueadas, al menos hasta que pasara mi escándalo. Porque si fuese en mi caso jamás me daría cuenta, lo más que uso una red social es IG cuando mi madre me manda videos de ropa de niñas o de comidas especiales, del resto no uso el teléfono, me da migrañas, pero él sí es constante en esas cosas, sube fotos nuestras, videos o cosas similares y de inmediato, vería mi absurdo rumor y me botaría…
-Lo creo firmemente.-Mentí y me miró extraño. Soy muy mala mentirosa, es una porquería. Desearía golpearme por eso, habría sido muy mala estafadora o abogada, me moriría de hambre si lo fuese.-No quiero que tengas comunicación con otra más que conmigo.-
-Mmm.-Me miró fijamente unos segundos y me aterré. Enarcó una ceja.-Es por el rumor tuyo y tu compañero de trabajo, sumado al del alemán, ¿no es así?
-¿Ah? ¿de qué…. de qué hablas?-Titubeé, pero de inmediato descubrió mi farsa y me miró de tal forma en que sentí que me atravesaba, me partía en al menos diecisiete partes.
-Lo vi anoche.-Admitió y exhalé, me sentí mal. No debí romper entonces el pobre teléfono, le quité la vida. Soy de lo peor.
-Mmm, bueno. Entonces supongo, debo aceptar mi destino.-Exhalé. Me miró muy extraño y le entregué mis llaves. Me miró mucho más extraño aún.-Ya, vuelve a botarme de tu casa, es lo que harás y… no sé si podré armar la cátedra suficiente para convencerte de que no me botes o, me dejes. Supongo lo harás y yo, mmm, supongo me lamentaré y no podré hacer nada más que lamentarme infinitamente, en un motel barato, donde supongo, me dejarán llorar.
-Ari.
-Pero… no puedo irme. Luego, ¿quién cuidará de ti? Me muero si otra persona cuida de ti que no sea yo, no confío en nadie más. Nadie más se preocupa tanto por ti que yo, tú eres mi vida entera Mateo.
-Ari, no importa. En estas instancias, me da igual lo que hagas.
-¿Ah?
-Si me engañas o no, me da igual.-Comentó y no supe qué decir, no sé si lo dijo porque pensaba que no tenía nada que perder, que sería lo peor que podría ocurrirme, porque querría decirme que morirá y si lo hizo solamente por falta de interés… es que no me ama. Es absolutamente malo, pero, al menos no moriría.
Preferiría mil veces que viviese. Así sea feliz con otra persona, pero que lo sea. Quiero que viva, es lo único que podría desear.
Dormimos esa noche, con la dinámica de siempre. Mi persona aferrándose a él, a su espalda, a abrazarlo o sentir que me desmorono.