Voleibol

En un momento libre, los chicos aprovechaban al máximo el balneario que estaba cerca del hotel. Mientras Stu recorría el balneario con la cámara filmándose haciendo un diario video.

— Muy bien, tenemos unas horas libres. Y vinimos al bar del balneario a estar con otras personas, divertirnos, bueno… bien, Jordán, está haciendo lo de siempre. No me sorprende. Aquí Sofí y Emily también haciendo amigos. …Gere… Y Nil… Y Yukii… oh, bien. Roció, pensé que traerías los helados. —Stefan

—los traje. —Rocío sonriendo a su nuevo amigo los traía por ella.

— Ya veo. Bien, esto se está poniendo ridículo. —Stu

Luego algunos de los chicos estaban disfrutando del sol en el balneario.

— Hermoso —Emilia

—maravilloso —Yukii

— Si. Realmente una belleza, e… inteligente, también… —Stu

Emily, Yukii y Sofí se levantaron para ver de quien hablaba, se sacaron las gafas vieron a una chica enfrente de ellos de cabello largo, muy bonita, que leía un libro con el título, mientras disfrutaba del sol. Y luego volvieron a ponerse los anteojos y a la posición inicial.

— lo de belleza, lo entiendo, pero ¿inteligente, como lo sabes? —Yukii

— Está leyendo—Stu

— Tal vez sea una de esas tontas novelas de aeropuertos —Yukii

— Sobre un tonto aeropuerto —Emilia

— O, tal vez solo este fingiendo que lee un libro para parecer inteligente y misteriosa —Yukii

— Lo cual es muy inteligente, claro —Emilia

— no las escuches. Si a ti te gusta, ve por ella —Sofía

— sí. ¿Qué?... ¿Qué quieres decir… ir por ella? —Stu

— Acércate y háblale —Sofía

— ¿hablar con ella? —Stu

Si. Ya sabes, esa cosa extraña que sucede cuando abres la boca y salen palabras —Sofía

— lo sé. Pero no puedo hacerlo ¿Qué le digo? —Stu

—Ey, hola me llamo Stefano… oh, y ese debe ser su novio —Emilia

— Bien pensado, Sof —Yukii

— Lastima —Stu

En eso llegan Roci, Gere, Jo y Nil que estaban en el agua.

— ¡oigan! El agua esta estupenda, chicos —Rocío

— Sí, deberían ir -Jo

— si, después —Emilia

— ¿después? ¿Cuándo después? —Gere

— Te parece dos semanas a partir del miércoles —Emilia

— Vamos, chicas no sean flojas. No pueden pasar todo el día aquí. Hagamos algo —Gere

— Esto es hacer algo —Emily

— sí. Ejercitar el bronceado —Gere

— Ejercicio, exacto —Emily

— Sin mencionar el esfuerzo que hicimos al aplicarnos bronceador —Yukii

— ¿Qué tenías en mente, Gere? —Stu

— no sé, algo divertido, algo activo, algo como… eso—Gere

— es rudo… ¿Qué es eso? —Emily

Viendo como unos chicos jugaban al voleibol; y ellos también quisieron intentarlo. Así que se fueron a una cancha, buscaron una pelota, no de vóley playero pero no tenían otra.

— y bien ¿han jugado voleibol antes?... —Gere— Uh

— solo dinos las reglas, estará bien. Te seguiremos —Yukii

— Uh —Gere

— ¿no sabes las reglas? —Sofí

— No —Gere

—oh, bien. Que lastima. Tomemos sol —Emily

— no, no, no, está bien. Es simple. Básicamente, se trata de golpear la pelota de un lado a otro de la red —Gere

— Si, como el pádel, excepto que, bueno, no tenemos raquetas, y la red es más alta —Stu

— si, y ninguno de nosotros sabe jugar pádel —Jo

— de acuerdo. Solo arrojarla de un lado a otro… Vamos. —Roci le pego a la pelota y paso al otro lado y nadie se la devolvió—

— No es un juego muy divertido —Emily

— Se supone que debes devolverla —Gere

— De acuerdo —Emily paso por debajo de la red y le paso la pelota a Sofí—

—Aquí tienes —Emily

— Bien —Sofí le pego a la pelota la hizo volar más lejos, a la otra cancha—

— no conocía mi fuerza —Sofí

— Voy yo —Roci

— Siempre se sacrifica por todas —Emily

— Si —Yukii

Y Roci fue corriendo a la otra cancha para buscar la pelota, y para hablar con un chico, que lo había visto desde allá.

— Lo siento—Roci

— Hola, no hay problema… toma… linda atrapada —chico

— gracias, buen pase… a propósito ¿sabes algo del voleibol? —Roci

— bueno un poco, quiero decir, para empezar, no creo que puedas jugarlo con una pelota de playa —chico

—oh, es que no tenemos otra —Roci

— Ahora tienes una —Chico dándole una pelota nueva

Mientras los demás la miraban como se relacionaba con los chicos.

—es impresionante, ¿Cómo lo hace? —Stu

— es un don. Como hablar francés o el malabarismo —Sofí

— si, pero yo hablo francés y hago malabarismo —Stu

— sí, pero, ¿al mismo tiempo? Entonces, no lo tienes —Sofí

— sí, aparentemente —Stu

— Mira no te pongas así, ya llegara el día —Sofí

— Sí, pero cuando —Stu, mientras Sofía lo abrazo consolándolo—

— chicos, ella lo trae para acá —Emily

— ¡Oigan, chicos! Él es Miguel. Ellos jugaran con nosotros. ¿Buena idea? —Roci

— Mala idea —Emily

— Este bien. Son seis —Roci

— Buena idea, los alentare desde la sombra —Emily

— De acuerdo —Roci

— sí, ¿por qué no? —Yukii

— ¡los haré puré!… cuando nos expliquen las reglas —Jo

Más tarde, termino el amistoso claro que no ganaron pero se divirtieron. Los otros festejaban su victoria.

- ey, juegan bien. Nos la complicaron por un segundo —Migue

—Ganaron 15 a 0, Miguel —Roci

— oh, sí por eso dije por un segundo —Roci

— Hasta que llegue nuestra suerte de principiantes —Rochi

— ¿otra? —Gere

— Me encantaría, pero debo volver al trabajo —Migue

— oh, lastima. Puf! Nosotros también… chicos tenemos que volver al hotel antes de que Harold nos venga a buscar —Gere

— ¿Harold? —Migue

— Duncan. Nuestro jefe —Roci

— ¿trabajan para Harold Duncan? —Migue

— sí, ¿lo conoces? —Roci

— puedes apostarlo. Trabajamos para su primo Cacho, en el hotel arenas ardientes, queda aquí cerca… él y Harold son como dos gotas de agua —Migue

— No creo que esa agua sea potable —Roci

— Sí, parecen odiarse uno al otro, así como al resto del mundo… rayos, deberías verlos jugando al golf, parecen dos ratas hambrientas en un saco —Migue

— ¿un saco pequeño? —Roci

— minúsculo. Bien, tal vez, debamos hacer esto otra vez. Fue divertido —Migue

— Si —Roci

— ¿y el domingo? —Gere mientras Rocío y Miguel se rieron de la intromisión del muchacho en un momento romántico entro ellos— ¿Qué? ¿Qué?

Mientras tanto Harold se encontraba practicando su swing —juego de golf— con Devon.

— Aflojar caderas, poder en las nalgas —Harold

— Sí, ya veo Harold —Devon

— ¿sabes lo que más me gusta del golf, Devon? Reírme en la cara de Cacho, cada vez que bateo su gordo trasero de aquí a la ciudad derrota —Harold

— si, el deporte saca lo mejor de las personas… oye, Harold ¿sigues enojado con Cacho por aquella vez que coloco polvos pica-pica en tu disfraz de Batman? — Devon

— Devon, esa fue una tonta broma infantil que me hizo, hace más de 30 años atrás… claro, que estoy enfadado —Harold al golpear la pelota Harold la llevo al agua, lo que le causó mucha gracia a Devon y comenzó a reírse con esa peculiar risa burlona que era característica de él. Y Harold le pego en la cabeza con el palo—

— lo siento Harold… Au… —Devon

— Harold, nos estábamos preguntando… ¡Explosión! que ropa —Roci

— ¿no necesitas licencia para usarla? —Gere mientras Devon comenzó a reírse, Harold le mostró el palo y se cayó—

— ¿Qué quieren? —Harold

— ¿crees que podríamos tener el domingo libre? —Gere

— ¿Por qué? ¿Mis pequeños paganos descubrieron la religión? —Harold

— no, queremos jugar voleibol. Es muy importante, jugaremos contra arenas ardientes —Roci

— ¿arenas ardientes? ¿Jugaran contra las arenas ardientes? —Harold

— No, solo se trata de un partido amistoso —Roci

— ¡qué gran idea! ¡El paraíso contra arenas ardientes! Eso me gusta… ¿son buenos? —Harold

— bien. No demasiado —Gere

— claro que lo son. Son jóvenes en forma, con buena coordinación visual y motora —Harold

— Y no tienen dientes postizos —Devon

— sí. Aplastaran a los chicos de Cacho como un insecto en el suelo -Harold

— No Harold —Roci

— ¡me gusta, me gusta muchísimo! Hablare con Cacho por teléfono, ahora mismo, vamos, Dev. Tenemos trabajo que hacer —Harold

— Creo que eso se puede tomar como un si —Devon

— no cacho, no cacho. Escúchame, hermano, tus chicos perderán. Sí. Bien, no olvides traer tu chequera, viejo. Si, la cantidad que quieras, hermano. No, no que tengas un buen día —Harold al teléfono, luego colgó— ¡estúpido! De acuerdo, trato hecho. Pronto te llamara el sub – gerente de Cacho para hacer los arreglos

— ¿arreglos? —Devon

— sí, arreglos. Los partidos de voleibol de categorías no se hacen sin arreglos —Harold

— ¿de categoría? —Devon

— ¿vas a quedarte aquí todo el día repitiendo lo que digo? Si, de categoría. Ahora quiero camisetas, quiero ruido, quiero un montón de ruido, ruido, ruido. —Harold

— Harold ¿no crees que estas exagerando? Solo es un partido amistoso entre chicos en la playa —Devon

— ¿partido amistoso? Mis chicos juegan contra los de cacho por el trofeo Harold Duncan. Eso no es una chiquillada, desde ahora, esto blofero… es la guerra —Harold

— ¿de Harold Duncan… que? —Devon

Más tarde, Stu y Jo, estaban barriendo los pasillos del hotel, mientras hablaban.

— Jo, tu siempre estás conociendo chicas, bien, ¿Cómo lo haces? —Stu

— ¿Cómo lo hago? No sé, solo sucede —Jo

— sí. 20 por semana —Stu

— Sí, soy bueno —Jo

— Debe serlo —Stu

— ¿quieres que te diga cómo hacerlo? —Jo

— No… si —Stu

— la verdad es que no puedo hacerlo. No hay una forma mágica. —Jo— Tienes que atreverte, ser tú mismo y sucede

— ¿seguro que no hay fórmula mágica? —Stu

— por supuesto que estoy seguro. Si no me crees, pregúntaselo a Gere. —Jo

Cuando terminaron ahí, Stu fue con Gere y en el bar de la piscina estaban hablando.

— Claro que hay una fórmula mágica —Gere

— ¿de veras? Y, ¿Cuál es? —Stu

— básicamente, lo que debes hacer es… tienes que… ¿le has preguntado a Jordán? —Gere

Al otro día, mientras los chicos desayunaban, Yukii tomo la pizarra de tareas de Harold para leerlas.

— me pregunto, ¿Qué hermosas tareas nos habrá preparado Harold para hoy? De acuerdo, veamos. Saben Harold tiene una letra terriblemente horrible —Yukii

— ¿sabe escribir? No sabía que había escuelas para los simios —Sofí y todos ríen

— de acuerdo, aquí vamos. Martes 8am: chicos practica de voleibol ¿practica de voleibol —Yukii

— ¿Qué?—Todos, se escucha un silbato y entra Devon—

— De acuerdo, chicos se hace tarde —Devon

— ¿tarde? Devon es la hora del desayuno… Emily ni siquiera ha comido todavía —Stu

— Lo siento, Harold quiere que el entrenamiento comience a las 800 horas —Devon

— ¿entrenamiento? —Emily

— sí, Harold preparo todo un programa. Están en una dieta especial para atletas de alto rendimiento —Devon

— ¿estamos? —Jo

— si, muchos compuestos multivitamínicos que los fortalecerán para el “gran juego” del domingo —Devon

— ¿gran juego? —Nil

— ¿Qué gran juego? —Roci

— jugaran con el equipo de cacho, del hotel arenas ardientes, por el trofeo Harold Duncan. ¿Existe algo más grande que eso? —Devon

— Claro —Todos

No tardaron en ir a la oficina de Harold para aclarar todo, porque como siempre Harold hacia todo sin avisarles a ellos.

— ¿Qué puedo decir? Solo piensen en lo que es bueno para todos—Harold

— ¿Qué? —Emily

— si saltarás de un acantilado a un mar lleno de tiburones. Eso sería bueno para nosotros —Jo

— Piensa en los tiburones —Nil

— chicos, no hagan esto por mí, háganlo por otros —Harold

— ¿otros? —Sofí

— sí. Otros. Cacho donará $500 para que el ganador los donara a caridad. ¡Qué sujeto! Díganme, ¿aun quieren retirarse? —Harold

— de acuerdo. Pero lo haremos a nuestro modo. ¿Entendido? —Gere

— chico, a su modo es mi modo. Oigan, oigan, ese es un buen título para una nueva canción. Hay que escribirla y la incluiremos en el show —Harold

—podré descansar en la sombra, ¿de acuerdo? —Emily

— De acuerdo —Yukii

Y entonces todo el resto de la semana se la pasaron practicando voleibol, mientras Harold y Devon se encargaban de los arreglos.

Al llegar el día, del partido mucha gente se reunió a ver el juego. Harold le dio a Devon las camisetas para que repartiera al equipo. Que estos mientras estaban reunidos hablando.

— Vino mucha gente a vernos —Gere

Si —Stu vio entre la gente la chica que le gustaba

— Me entere de que Harold estaba diciendo que somos campeones de voleibol, nos harán pedazos cuando descubran que somos unos novatos —Gere

— no. Por supuesto que no —Nil

— Harold quiere que usen esto —Devon llega con una bolsa llena de remeras celeste con las palabras —

— Tan fino, tan discreto, tan… —Yukii

—….Harold. Lo siento, pero esto no combina con mi pareo ¿no lo tienes en negro? —Emily

Mientras Roci y Miguel estaban hablando.

— Esto no es lo que había pensado —Roci

— ey, dímelo a mí. Cacho nos persiguió toda la semana. Nos ofreció $100 a cada uno si ganábamos —Migue

— ¿qué? que loco —Roci

— si, tal vez. Pero, si conozco a cacho, que ha apostado mucho dinero en este juego, y Harold también —Migue

—eso tendría sentido. No creo que sea tan estúpido de apostar por nosotros. Claro, estamos hablando de Harold —Roci

— Si —Migue

— ¡$100! Te diré algo, si ganan pagaran en el “bar Lácteos” —Roci

— sí, claro. Espera, espera ¿Qué es un “bar Lácteo”? —Migue

— ¡Que emoción! ¿Crees que ellos ganen? —Devon

— Claro que no, no tienen ninguna oportunidad —Harold

— Pero pensé que… cacho dice que apostaste mucho dinero —Devon

— lo hice… pero por los otros chicos. ¿Por qué crees que los he entrenado tanto? Cuando mejor se ven, más puedo ganar por los chicos de Cacho… Me muero de ganas de ver su cara, cuando le diga que le gane a Rony “Gringo” dos grandes por esto —Harold

— Harold, ¿y si ganan? —Devon

— ¿ganan? Devon, míralos. Nuestra abuela podría ganarle con un brazo atado a la espalda —Harold

— La abuela murió hace 15 años, Harold —Devon

— exacto. ¡¡Arriba paraíso!! La primera regla del apostador —Harold— Nunca dejes que tu enemigo sepa lo que piensas ¡¡Animo chicos!!

— ¿enemigo? Harold no puedo creerlo. Es solo un juego —Devon

Y el partido comenzó, y no fue el mejor momento del Roadside'8 ya que los otros no tardaron en tomar la ventaja.

— La segunda regla del apostador —Harold

— ¿De qué sirve ganar si no puedes disfrutarlo? —Devon

En medio del partido y con el marcador 4 a 13, Stu se tira para pegarle a la pelota y se lastima el tobillo.

— ¿Stu, estas bien? —Sofí

— No, creo que me torcí el tobillo —Stu

— Pues enderezarlo de nuevo—Jo

—no funciona así, Jordán —Sofí

— Es una lástima —Nil

— ¿crees que puedes continuar? —Yukii

— No —Stu

— de acuerdo, tendremos que hacer entrar a Emily… ¡Emilia! —Yukii

— creo que llego tu hora de jugar —Devon a Emilia

— ¿Quién? ¿Yo? No puede estar tan mal —Emily

—creo que sí lo está… Creo que hay algo que deben saber —Devon

Y Devon le dijo a Emily lo que Harold había hecho, lo que la indigno muchísimo y fue a la cancha y se lo contó a los demás. Mientras Gere y Jo llevaron a Stu a las sillas a descansar.

— ¿estarás bien, aquí? —Jo

— sí, sí. Creo que me las puedo arreglar —Stu

— de acuerdo, adiós —Gere

Stu estaba feliz a pesar del dolor en su tobillo pues sus amigos lo habían sentado justo alado de la chica que le gustaba.

— Hola. ¿Estás bien? -Chica

— Si, lo estoy es solo un esguince —Stu

— es solo un esguince. No quieres admitir que te mueres de dolor —Chica

— no. Es… sí. No puedo ocultarlo. Me duele muchísimo —Stu

— Bien, esa fue una zambullida espectacular —Chica

— ¿de veras? Gracias —Stu

— dije espectacular, saltarín. No buena, ¿quieres un poco de agua? —Chica

— ¿saltarín? Oh… —Stu en voz baja—no puedo creerlo, solo tenía que hablar, tenías razón Sof… Gracias.

Mientras los demás se reunieron en el centro de la cancha a hablar.

— no puedo creer. Es perverso —Roci

— es retorcido—Sofí

— Es Harold —Emily

—Preparo esto para hacernos quedar como tontos —Gere

— sí, con gran éxito—Yukii

— eso jamás. Saldremos a ganar el juego —Jo

— Si —Todos

— somos Roadside'8 ¿cierto? —Nil

— Si —Todos

— Podemos lograr lo que queremos —Nil

— Si —Todos

— juntos en las buenas y en las malas. Uno para todos y todos para uno —Nil

— Si —Todos

— Unidos venceremos… o divididos caeremos —Jo

— ey, ¿y el relámpago? —Roci

— UNIDOS VENCEREMOS, O DIVIDIDOS CAEREMOS. —Gere repitió la frase y al terminar cayó el rayo en el centro de sus manos— Gracias

Pronto las cosas en el partido comenzaron a cambiar. Y lograron llegar al mismo nivel del otro equipo, estaban a muy poco del final de ver perder a Harold.

— muy bien. De acuerdo, esto es fantástico, chicos. Ahora de que ya llegamos hasta aquí tratemos de no retroceder, ¿de acuerdo? —Gere

— Creo que ellos ganaran, Harold —Devon

—Olvídalo, es imposible —Harold

— Todo es posible —Devon

— Devon, si esos chicos ganan, comeré mis pantaloneros. ¡Arriba arenas! Ya soy más que un apostador Devon. ¡Arenas! ¡Arenas! ¡Arenas! —Harold

— Yukii y Emily estarán en la red, creerán que Sofí hará el ataque, pero será Emily quien haga el remate, ¿podrás hacerlo, Em? —Gere

—sí, antes era un simple juego de voleibol, pero… —Emily

— ¡Arenas! ¡Arenas! ¡Arenas! -Harold

—… ahora es personal —Emily

— Si —Todos.

— vamos. Arriba. Pueden hacerlo. Vamos. ¿Quieres ir al cine, e ir a comer? -Stu

— claro, saltarín. Yo elijo la película, tú el restaurante —Chica

Y los dos comenzaron a alentar a los paraísos. Y los chicos ganaron el partido, todos festejaron, ellos estaban muy contentos.

—les dijiste. Te mataré, Devon —Harold

— Escucha, Harold solo estaba aplicando la tercera regla del apostador —Harold

— ¿Cuál es? —Devon

— no hay reglas. ¡¡¡¡Sí!!!! —Harold

Devon fue a festejar con los chicos mientras Harold se lamentaba.

— ¡¡¡¡No Ooooooh!!!! —Harold

Más tarde, en el hotel, Stu y Sofí estaban hablando de su cita.

— que puedo decir. Se llama Diana. Va a la universidad. Está estudiando música. Es muy inteligente, muy divertida, muy simpática… podemos estar horas hablando de todo un poco. Quiero decir, como si fuéramos viejos amigos. —Stu

— lo ves, te dije que pasaría —Sofí

En eso Devon le traía los pantaloneros en un plato a Harold para que cumpliera su promesa de comérselos.

— Oye, Harold espero que tengas mucha hambre —Sofí

— cállate, niña —Harold

— ¿quieres ketchup, Harold? —Devon

— ¡sí! —Todos.