Chapter 10: Capitulo X. ES LA HORA DE IR A DORMIR

Los dos hombres llegaron a la “Divina Providencia”, según la dirección del poster que Andrés, había sustraído del buque mercante. El edificio de ladrillos, de seis pisos, y visiblemente descuidado, no se encontraba en la mejor zona de la ciudad. El gran rótulo luminoso vertical, era la luz más fuerte que alumbraba el lugar. Más allá de la esquina, callejones sucios y oscuros, donde varios méndigos se reunían alrededor de un barril de basura intencionalmente quemándose, para conseguir algo de calor por el frío reinante. Casi era difícil mirar mucha gente caminando por el sector, y era posible mirar un pobre ebrio acostado sobre una caja de cartón, que funcionaba como una cama provisional y cubierto de papel periódico.

Ingresaron a la hostería, donde se encontraron con una pequeña sala y un mostrador que servía de recepción, era lo único que les daba la bienvenida a los visitantes. Un inmenso moreno travesti, se encontraba visiblemente intoxicado en el único sofá de la sala, molesto murmurando cosas que eran imposibles de entender, pero por lo poco que se le podía escuchar, la razón de su enojo era porque no le podían entregar la llave de su habitación, por deber tres noches de alojamiento. Detrás del mostrador, un hombre de unos 49 años, casi calvo, si no fuera por la corona de cabellos entre cano que le rodeaba la cabeza, estaba leyendo una revista pornográfica para caballeros, y de vez en cuando mataba los mosquitos que se posaban en su velludo brazo.

Narciso, era su nombre, era el recepcionista, un poco desconfiado miró a aquellos dos hombres que habían recién ingresado al lobby del lugar:-

Buenas Caballeros, ¿En qué les puedo servir?

Andrés, se adelanto: - Gracias, buen hombre, venimos en busca de una habitación por esta noche

Narciso:- Muy bien, el costo por noche es de 75, pagado por adelantado. No incluye desayuno ni nada, pero si tienen derecho a usar el sanitario y el baño que hay al final del pasillo en cada piso.

Miguel: - ¿75? – Se llevo del brazo a su amigo un poco lejos del mostrador - Compadre, pero si no tenemos dinero

Andrés:- Pero ya verá usted, Compadre – se dirigió nuevamente a donde el recepcionista – Miré buen hombre, nosotros somos viajeros muy lejanos…

Narciso:- Se nota

Andrés:- Así es, buen hombre, y llegamos hoy a tierra firme, en busca de mi mujer y mi hija, las cuales de paso, no sabemos dónde se encuentran

Narciso:- ¿Y qué tiene que ver eso conmigo?

Andrés:- En nuestro pueblo, cuando dos visitantes se encuentran en problemas, es un honor, para el dueño de la casa, brindarles toda la ayuda necesaria para resolver el problema

Narciso:- ¿Y desean que yo les ayude a buscar a su mujer y a su hija?

Andrés:- No, buen hombre, no es lo que quise decir

Narciso:- ¿Entonces?

Andrés:- Mire buen hombre, tenemos una pista del lugar donde la podemos encontrar, pero es cuestión de tiempo, pero ya hoy cómo ve usted, la noche ha caído en esta ciudad, y tanto mi Compadre, como yo, necesitamos un lugar donde dormir, y yo tomé este aviso – se saco debajo de la camisa nuevamente el poster - donde aparecía su precioso refugio ¿Lo ve? “La Divina Providencia” ¿Es éste o no?

Narciso:- Si, es este lugar ¿Y qué hay con eso? – un poco impaciente

Andrés:- ¿No lo ve? “La Divina Providencia” – miraba a Narciso, quien se rascaba la calva, sin poder entender una palabra - es una señal, buen hombre. Venir a la Divina Providencia.

Narciso:- Francamente no le entiendo, así que solo dígame ¿Quiere o no quiere la habitación?

Andrés:- Al fin me ha entendido buen hombre, claro que la queremos

Narciso:- Entonces son 75, pagado por adelantado – y extendió su mano en busca de que le entregaran el dinero

Miguel, se aproximo a su amigo, y lo jalo un poco lejos del mostrador nuevamente:- Compadre, yo creo que él desea el dinero y no ayudarnos.

Detrás de Miguel y Andrés, aquel diminuto hombrecito, los había venido siguiendo desde el puerto, y con un movimiento de los dedos de su mano derecha, les señalo a Narciso, a los dos hombres, en un lenguaje corporal de que él los atendiera, y que ese hombrecito se haría cargo por los gastos, a lo cual Narciso, aparentemente como era costumbre con aquel extraño, fue lo que hizo, en el momento que Miguel y Andrés, se disponían a marcharse al ver que toda la explicación de las razones del por qué estaban en el lugar no había funcionado.

Narciso:- Oigan, ustedes dos, vuelvan aquí

Miguel:- ¿Si, señor?

Narciso:- Me han convencido. Tomen, esta es la llave de la habitación 203, está en el piso que sigue, a mano derecha

Andrés y Miguel, no daban crédito a lo que escuchaba, y felices tomaron la llave, y se deshacían en agradecimiento hacia Narciso. El otro diminuto hombre se marchó, mientras que el travesti que había escuchado toda la historia relatada por Andrés, aun tambaleándose molesto se acerco donde Narciso.

Travesti:- Oye, pelón, mmm, no te conté que a mí se me perdió mi primo Osvaldo, y necesito encontrarlo ¿No me puedes ayudar con la habitación en esta divina providencia?

Narciso muy molesto y levantando el dedo de en medio con su mano derecha, le contesto:- Mira, María Candelaria, ya te dije que cuando me pagues, te dejo subir y te acueste en una cama tibia, mientras tanto no me estés molestando con tus problemas. Y que yo recuerde tampoco tienes ningún primo de nombre Osvaldo. Deja de molestar.

Travesti:- Pues no lo tengo, pero bien que te vi darles la llave a esos dos tipos, que están bien guapos los desgraciados, con cualquier cuento que te inventaron de que andan en busca de su mujer y su hija, como no

Narciso:- Ese es mi soberano problema y no el tuyo, así que lárgate a buscar el dinero, que es lo que deberías estar haciendo

Travesti:- ¡Qué corazón el tuyo, calvo cabeza de bola de billar!

Y luego se marcho. Mientras, Andrés y Miguel, tenían otro problema. Trataban de girar la perilla de la puerta, pero esta se encontraba con cerrojo, y no entendían la funcionalidad de la llave, así que tuvieron que regresar otra vez a la recepción y explicarle lo que pasaba a Narciso, quien los miró detenidamente a los dos, incrédulo, pensando que les estaba jugando una broma, y les dijo que solo podían abrir la puerta con los dientes hacia arriba, refiriéndose a la llave, pero Andrés, al regresar a la puerta, entendió que se trataba de él, por lo que mantuvo su boca abierta con la barbilla inclinada hacia arriba.

Andrés:- Pero de estar forma no puedo ver la perilla de la puerta, Compadre

Miguel:- Será mejor que le digamos al hombre que venga a ayudarnos

Nuevamente regresaron a la recepción, y para evitar más problemas, Narciso, no tuvo más remedio que subir con ellos para enseñarles como utilizar la llave, y solo así pudieron ocupar la habitación. Cayeron redondos sobre la única cama, por lo cansado que estaban y se durmieron profundamente. A muchas cuadras de ahí, la mamá de Jade, se había sentado en una cafetería a tomarse una taza de café, muy preocupada por lo que le pudiera ocurrir a su hija. Gracias a que conversó con la dependiente del lugar, pudo conseguir la dirección de un refugio para personas sin hogar a menos de una calle de la Divina Providencia, donde pudo encontrar una cama limpia y vacía que las monjas del lugar administraban, para pasar la noche y proseguir con la búsqueda al día siguiente.

Mientras tanto, en su habitación, Jade y Luna, ya estaban cayendo en un profundo sueño, cuando de pronto la luz se encendió, y una voluptuosa joven mujer con cabello castaño y con sola ropa interior de color rosado entró a la habitación de las dos chicas, bailando al ritmo de la música ambiente que sonaba por todo el lugar. Ellas, vestidas solo con sus “kiputs”, se limitaron a mirar a aquella joven, que poseía una brillante y blanca dentadura que resplandecía con su sonrisa, danzando de un lugar a otro del cuarto.

Jade:- Creo que es algún ritual de bienvenida a los nuevos visitantes

Luna:- Entonces, no habrá que interrumpirla

Jade:- O tal vez, hay que bailar junto a ella, para agradecerle el gesto ¿No crees?

Luna:- Bueno, ella no lo hace tan mal, pero creo que nosotras dos lo hacemos mucho mejor

Jade:- Bien, entonces, vamos que yo te sigo

Ante la mirada sorprendida de la bailarina, las dos isleñas, comenzaron con sus movimientos de caderas y cinturas, a danzar junto a ella. Considerando que aquellas dos muchachas deseaban iniciar algún “juego” erótico con ella, comenzó a desvestirse al ritmo de su baile. Primero el sostén, con el cual rodeó el cuello de Jade, sin que ésta se inmutara, porque aún tenía en su mente que toda aquella nueva experiencia obedecía a un ritual del lugar, el cual no deseaba agraviar. Luego, la joven, se desprendió de su pequeño bikini y se lo lanzo a Luna, quien lo atrapo y observó que la danzante tenía depilado su cuerpo, así que tanto ella como Jade, dejaron de moverse, y se sentaron en la cama, ante el asombro de la chica.

Luna:- ¿Ya miro su cuerpo? – le dijo a Jade, apartando la vista de la otra chica

Jade:- Si, está completamente “pelada” – le contestó evitando mirar a la bailarina

En la Isla, la única razón, para que una mujer se depilara los vellos en esas áreas de su cuerpo, era cuando su compañero de vida, fallecía, como señal de “luto”, el cual se prolongaba por seis meses, y después de ese tiempo, todo volvía a la normalidad, para iniciar una nueva vida, con la finalidad de unirse a un nuevo ser a quien amar. Durante ese “luto” la mujer no puede estar ni con otro varón sentimentalmente y menos participar en reuniones festivas, como muestra de su dolor.

La bailarina, entendió que las chicas habían dejado de bailar, para ir directamente a la siguiente etapa, así que se acercó a Jade, y delicadamente la beso en los labios, y con su brazo izquierdo apoyado en el hombro derecho de ella, la inclinó hacia atrás, acostándola, mientras con su otra mano le acariciaba el seno izquierdo. Luna, comprendió lo que la muchacha quería, y paso su mano izquierda en la espalda de la danzante, deslizándose lentamente hacia abajo, donde por detrás le introdujo dos de sus dedos en la vagina, lo cual fue bien recibido por la bailarina.

Marbelly, le dijo a Jade:- Se nota que a tu compañera le gusta el sexo con mujeres

Jade:- ¿Y a quién no? – Contesto sonriendo – aunque igual sientes lo mismo cuando estas con un hombre

Marbelly:- ¿Cómo? ¿Eres bisexual? – preguntó con suma curiosidad

Jade:- ¿Qué es eso?

Marbelly, se sentó en medio de ellas dos:- No es que sea algo que me importe, pero normalmente las parejas de mujeres son netamente lesbianas, aunque me habían dicho que a veces una de las dos le gusta tener sexo con un hombre como fantasía de su compañera

Luna:- Hablas muy extraño, pero no te entendemos

Marbelly:- ¿No me entienden? – dibujo una sonrisa en su rostro, considerando que le tomaban el pelo - ¿Me van a decir que no saben lo que significa lesbianismo o ser bisexual?

Luna movió su cabeza en forma negativa, sin dejar de mirarla, con lo cual Marbelly, comprendía que ninguna de las dos mentía.

Marbelly:- ¿No me están mintiendo?

Las dos chicas se levantaron de la cama profundamente ofendidas.

Luna:- Jamás decimos mentiras

Jade:- Dios nos guarde de un castigo mayor por cometer ese crimen tan atroz

Marbelly, se fijo en el tipo de faldita que estaba utilizando Luna, y fue cayendo en la cuenta que aquellas dos muchachas no podían pertenecer a ningún tipo de ciudad conocida, y que la simpleza e inocencia de sus respuestas, no era algo actuado, sino que verdaderamente creían en lo que decía, así que las invito a sentarse nuevamente en la cama.

Marbelly:- Por favor, disculpen, fue una falta de mi parte haberles dicho que mentían, por favor, tranquila, vuelvan a sentarse y perdónenme

Jade:- Bien, te perdonamos, solo porque estas de luto

Marbelly:- ¿De luto? ¿Quién yo? No, para nada, ni siquiera soy casada

Luna, explotó en carcajadas:- ¿Oístes lo que ella dijo, Jade, que ella aún no ha sido “cazada”?

Jade, celebró la ocurrencia de lo dicho por Luna.

Marbelly, sin saber lo que pasaba, pero haciendo eco a las risas, pregunto:- ¿Por qué se ríen?

Luna:- Los únicos seres vivos que se cazan, son los animales del bosque, pero para propósitos de alimentar a tu familia – seguía riéndose - o para aprovechar la piel en los días fríos

Marbelly:- ¡Ah! Ya entendí, si, tienen razón, y díganme ¿De dónde vienen ustedes?

Jade:- De una isla muy lejos de aquí que se llama Orión, es muy linda

Marbelly:- ¡Ah, ya veo! ¿Y, es así como ustedes se visten?

Luna:- Si, este es nuestro tradicional kiput, y aquello en la mesa, es el tipit de Jade. Yo decidí no usarlo, pero un marinero que conocimos, nos dio estas camisetas para parecer como ustedes y no llamar la atención

Marbelly, muy sarcástica:- ¡oh, sí claro, para nada llaman la atención

Jade:- Entonces, si no estás de luto, ¿Por qué estas “pelada”?

Y acto seguido le levanto el brazo para señalarle la axila.

Marbelly:- Ah, ¿Se refieren a que no tengo vellos?

Luna:- Si. En nuestra Isla eso es señal de luto

Marbelly:- Ah ya veo. No, muchachas, aquí eso no tiene nada que ver con luto, simplemente es porque así les gusta a los hombres de esta ciudad

Jade:- ¿A los hombres de la ciudad, les gustan “peladas”?

Marbelly: Así es

Luna:- ¿Por qué? ¿Acaso ellos andan “pelados”?

Marbelly, se sonrío por el uso de la palabra “pelados”:- Pues, no, ellos no

Jade:- Las mujeres de la ciudad no pueden, ¿Pero los hombres si pueden? ¿Por qué?

Marbelly:- No lo sé realmente, pero es el “machismo” que reina en la ciudad

Luna:- ¿Machismo? ¿Qué significa eso?

Marbelly:- Qué el mundo es de los hombres, y ellos ponen las reglas

Las dos mujeres se llevaron sus manos a sus respectivas bocas, como muestra de asombro, mientras sus ojos se abrían ante tal revelación.

Jade:- ¿Un hombre te dice qué debes hacer?

Marbelly:- ¿En tu isla no es así?

Luna, fue enfática:- Claro que no

Marbelly, estaba intrigada:- ¿Sus papás no les dicen que tienen que hacer sus tareas?

Jade:- Cada miembro de la familia tiene que ayudar sin que nadie te diga nada, salvo durante el “sem”, para el caso de las mujeres

Marbelly:- ¿El sem? ¿Qué es eso?

Luna:- Es cuando la mujer por unos pocos días tiene la bendición de los cielos y sangras

Marbelly:- ¿A esa molestia le llaman la “bendición de los cielos”?

Luna:- Claro, si no, ¿Cómo saben todos qué tú ya eres capaz de dar vida en tu vientre?

Marbelly:- Ah, ya entiendo, pues si, visto de esa forma es algo lógico

Jade:- Y durante esos días eres venerada por todos

Marbelly:-¿Venerada?

Luna, riendo:- Por ejemplo, si vas al comisariato, don Pepe, te da un refresco y no te lo cobra. Papá, te ofrece su asiento y que encabeces la mesa

Jade:- Todos los hombres que te encuentres en el camino, si llevan algo, te lo dan

Luna:- Si, es muy bonito, porque el otro día me encontré a don Claudio, y llevaba unos buenos pescados que recién traía de la mar, y me dio dos muy hermosos

Marbelly:- Eso suena muy bien, ¿Pero cómo ellos se dan cuenta que ustedes están en ese periodo del “sem”?

Jade:- Ah, es muy fácil, mujer, cuando te viene, usas un pañuelito rojo alrededor de tu cuello

Marbelly:- ¿En serio?- puso una cara de extrañeza

Jade:- Claro, mujer, ¿Si no, como?

Marbelly:- Aquí en la ciudad, más bien debes ocultarlo

Luna:- ¿Te avergüenzas?

Marbelly:- Digamos que eso es algo tan personal, que no lo compartes con nadie

Jade:- ¡Qué mal! No es personal cuando darás vida, es algo que es parte de todos.

Marbelly:- Es que, como que la sangre de la mujer, no es algo bonito que pueda ser visto, o que se muestre en público

Luna:- Entonces, si no lo saben ¿Cómo te van a dar regalos?

Marbelly:- No, aquí no hay nada de eso. Aquí te mueres del dolor de tu periodo, y ves como te las arreglas. A nadie le importa que lo tengas, es todo.

Jade:- ¿Acaso no se dan cuenta de la bendición que eso significa no solo para las mujeres sino para tu pueblo?

Marbelly, se sintió conmovida:- En la forma como lo dices me hace sentir orgullosa de mi periodo

Luna:- ¿Puedo hacerte una pregunta?

Marbelly:- Claro, dime

Luna:- ¿Es costumbre de esta ciudad, que cuando algunas personas nuevas llegan a tu refugio, les ofrecen un baile como el que tú nos hicistes, como señal de una bienvenida?

Marbelly, la quedo mirando detenidamente, y se llevo su mano izquierda a la boca, y luego miró a Jade sonrojándose, y luego bajo su cabeza, ocultando su rostro con sus dos manos.

Jade:- ¿Te sientes bien?

Marbelly:- Muchachas ¿Qué hacen ustedes dos en este lugar?

Luna:- Descansando

Marbelly:- ¿Descansando? – Levantó medianamente la voz, como auto criticándose - ¿Este no es un lugar para descansar, no es un refugio, como ustedes le llaman?

Jade:- ¿No? Pero pagamos por el cuarto, y mira – se levanto señalando el derredor – esto es un dormitorio para descansar

Marbelly, para liberar tensión, se rió a la vez que les dijo:- Claro que sí, en todos los cuartos hay cama, pero no para que ustedes pasen a solas en ellas, sino para que tengan sexo conmigo o con cualquiera de las otras chicas que trabajan en este lugar

Luna:-¿Este lugar es para tener sexo contigo o con otra mujer?

Marbelly, asintió tímidamente con la cabeza.

Jade:- ¿Pero por qué habría un refugio así de ese tipo?

Marbelly:- Para ganar dinero. No importa si el que viene es un hombre o una mujer. Si nos pagan por tener sexo con nosotras, lo hacemos y punto.

Luna:- ¿Pagan por tener sexo? ¡Qué locura!

Marbelly:- ¿En tu Isla, no hay de este tipo de lugares?

Jade:- ¿Para qué? Si quieres tener sexo, solo lo tienes y punto

Marbelly:- A ver si entendí. Un hombre va caminando por tu pueblo y mira a una chica que le interesa, y simplemente la toma de la mano y tienen sexo sin darle nada

Luna:- ¿Cómo que nada? Ambos se entregan el uno al otro y ambos reciben placer que termina en una satisfacción mutua

Marbelly:- Bueno si, pero…

Jade:- Y además, el sexo no se compra porque ni hombres ni mujeres son mercancía, como las cosas que tiene don Pepe en el comisariato

Marbelly, veía tanto convencimiento en las palabras de ambas chicas, que sabía que algo maravilloso ocurría en aquel lugar de donde ellas provenían.

Luna:- Ah, eso sí, muy importante es que el sexo sea consentido y que tengas edad para decidir

Marbelly:- ¿Cómo es eso?

Luna:- Mira, tal vez puedas querer tener sexo con un chico, pero si éste no quiere, no lo habrá

Marbelly:- Ah, ¿Pero si tengo muchas ganas de tener sexo?

Jade:- Entonces, buscas a tu mejor amigo o amiga, y lo tienen

Marbelly:- ¿Cómo?

Jade:- Si, mujer, durante tu vida siempre llegas a tener un buen amigo o una buena amiga

Marbelly:- ¿Ustedes son buenas amigas?

Luna:- No, solamente somos amigas. Perla, es mi mejor amiga

Jade:- Y Karol, es mi mejor amiga

Marbelly:- Ah, ya veo ¿Y tienen mejores amigos?

Luna:- Si, Omar

Jade:- Saturnino

Marbelly:- ¿Y lo harán con ellos aunque no les guste ni sean guapos?

Luna sonrió:- ¿Guapo? ¿Cómo algo “bonito”?

Marbelly:- Si, a eso me refiero

Luna:- A ver, mujer, enséñame tu “zipu”

Marbelly:- ¿Mi qué?

Jade:- Esto de aquí abajo – y le toco la entrepierna

Marbelly:- Ah, ya ¿Qué hay con él?

Luna:- ¿Es más bonito que el mío?

Marbelly:- Son iguales

Luna:- ¿Y tus “sones”?- tocándole los bustos - ¿son lindos?

Marbelly:- No lo sé, creo que sí, pero los tuyos son más grandes

Jade:- ¿No has entendido todavía, verdad?

Marbelly:- Creo que algo

Luna:- Cuando tienes sexo, no miras si lo haces con alguien bonito o no, porque finalmente lo que deseas es que tu cuerpo sea feliz

Marbelly:- Pero ver al rostro del chico es muy importante para excitarse

Luna:- Si ante la comida que más te gusta, cierras tus ojos cuando comes, ¿La comida dejara de ser tan deliciosa?

Marbelly:- Ahí me ganastes – se sonrió – entonces, ¿para ustedes el sexo es simplemente algo corporal, es eso?

Jade:- Así es, no podría ser de otra forma

Marbelly:- También para tener hijos

Luna:- Ah, entonces, en ese caso tú ya tienes a tu “reflejo” contigo

Marbelly: ¿Mi reflejo?

Jade:- Si esa persona que estará contigo para toda la vida

Marbelly:-Ah, un esposo

Luna:- ¿Así le llaman en tu ciudad? ¿Esposo?

Marbelly:- Pero aquí eso no funciona. Si te casas, bueno, si estas con tu reflejo, no te garantiza que él busque a otra mujer y te engañe

Jade:- Entonces, él no es tu verdadero “reflejo”

Marbelly:- O sea, ¿Qué tu reflejo nunca te engañara?

Luna:- ¿Por qué compartir tu vida con otro ser significa dejar de ser tu misma?

Marbelly:- ¿Cómo? Me perdí – se sintió abrumada

Luna:- Si tu hombre desea tener sexo con otra mujer, solo te lo dice, es todo

Marbelly, la miró por unos segundos y luego explotó en carcajadas, ante la perplejidad de las mujeres.

Jade:- Engañar es mentir, es lo mismo que hacer algo a escondidas, eso no es propio de quien ha entregado su alma a ti

Marbelly:- Si, muchachas, pero que mi esposo venga y me diga que quiere tener sexo con la vecina y yo solo me cruzo de brazos, como que no va conmigo o con ninguna mujer que conozca

Luna:- Entonces, ¿Eres feliz porque él lo hara a tus espaldas?

Marbelly:- Tampoco, pero menos que él me lo diga

Luna:- Mira, todo esto que tu vez – señalando su cuerpo – es solo lo externo de nosotras, pero esto – señalando su pecho – es lo que importa. Lo que tú le entregas a él no es tu cuerpo sino tu alma, igual lo hace él

Marbelly:- A ver, a ver, si les entiendo. ¿Yo puedo hacer lo mismo? Me gusta el vecino, le digo a mi esposo, y listo, ¿es todo?

Jade:- ¿Por qué es tan complicado de entender?

Marbelly:- Pues sí que lo es con esa forma de pensar

Luna:- ¿O sea, que tú te casas solo para tener sexo con él?

Marbelly:- Bueno, tal vez suena feo viéndolo así, pero al menos, me gustaría tenerlo solo para mi

Jade:- ¿Cómo algo de tu propiedad?

Marbelly:- También suena feo desde ese punto de vista

Luna:- Mi padre es un jefe espiritual, y enseña mucho, porque lo ha aprendido de su padre y éste de su padre, hasta muchas generaciones atrás, y sus palabras son sabidurías, y habla a todo el pueblo, compartiendo sus conocimientos, y te diré que jamás había escuchado tanta inseguridad en una persona sobre su “reflejo”

Marbelly, volvió a reírse apenada:- ¿Inseguridad? ¿Yo, insegura?

Jade:- Si tu “reflejo” ha llegado a tu vida es porque ambos son el uno para el otro, pero él no te pertenece ni tú a él, son dos almas que deben estar juntas para aprender y crecer juntas, no para apropiarse de su ser. No olvides que él o ella vinieron hacia ti voluntariamente y debes respetar su personalidad tal como es

Marbelly: - Ah, y también mujer con mujer y hombre con hombre pueden ser “reflejos” entre ellos

Jade: - Eres un poco extraña, hombre o mujer, lo dices como si fueran diferentes, amor es amor, no es un asunto de hombre o mujer decidir quién llega a ser tu verdadero reflejo, es algo que llega sin que te des cuenta

Luna:- Y sobre tu duda, si él desea tener sexo con otra mujer, no es porque no quiera estar contigo sino porque cada uno de nosotros tenemos necesidades y sentimientos que se manifiestan como el hambre, la sed, el deseo, y como su compañero debes ayudarle a que lo satisfaga porque él es más que simplemente tu mejor amigo

Marbelly:- De esa forma aquí nunca habría divorcios – y sonrió

Jade:- ¿Qué es eso?

Marbelly:- Es cuando el hombre y la mujer desean terminar su relación, lo que llamamos matrimonio

Luna:- ¡Qué mal!

Marbelly:- ¿Y, entonces, ustedes no son lesbianas?

Jade:- Eso ya lo habías preguntado, pero ¿No nos has dicho qué es eso?

Marbelly:- Es cuando una mujer vive con otra mujer, como si esta fuera “el reflejo” de ella y tienen sexo entre ellas y son como hombre y mujer

Luna:- ¿A eso le llaman lesbianas?

Marbelly:- En esta ciudad así se les llaman ¿Ustedes no?

Luna:- No, para nada. Simplemente ellas se quieren y no se les pone ningún nombre ni se les ve mal

Marbelly:- Pues, aquí es mal visto ese tipo de relaciones, y se les diferencia de los heterosexuales, que son hombre y mujer juntos, y los homosexuales, es decir, personas del mismo sexo que están unidas bajo un mismo techo, así hay gays, que son hombre con hombre y lesbianas, mujer con mujer ¿Comprenden?

Jade:- Si que gastan el tiempo buscando nombres para cada cosa, muy complicado lo que es obvio

Marbelly:- ¿Obvio?

Jade:- ¿Desearías que te llamen de una forma diferente solo porque trabajas aquí y bailas ante extraños, o tienes sexo por dinero?

Marbelly, sonrió:- Si, nos dicen prostitutas o putas

Jade:- ¡Válgame! Sí, que son buenos para bautizar todo, como si fueran dioses

Marbelly:- Si ¿verdad? – aquello le pareció lo más lindo que hubiera escuchado

Luna:- ¿Y por qué lo haces? ¿Por qué trabajas aquí?

Marbelly:- Es una larga historia muchachas - se acomodo con las piernas cruzadas sobre la cama - Me embaracé cuando estaba en el Colegio, tenía apenas 15 años, y mis padres me golpearon y me dijeron cosas feas y me tiraron a la calle, ahí me recogió una tía, pero sus hijos, quienes son mis primos, más bien me violaban – miro que las chicas no entendían esa palabra – es decir, tenían sexo conmigo sin mi voluntad, y luego tuve que salir huyendo de ahí a los 17 años, deje a mi hijita en una iglesia para que la cuidaran, y me refugie en este lugar con la “patrona”, y ya tengo 5 años trabajando para ella, y pues no conozco otra forma que no sea esta.

Los ojos de Luna, se habían llenado de lágrimas, ante aquella triste historia. Jade, no podía contener las propias, y simplemente, puso sus manos sobre las de Marbelly. Ésta entendió la empatía de las chicas hacia su relato.

Luna:- Lo sentimos

Marbelly:- No, tranquila, ya no me afecta en nada

Jade:- ¿Pero, y tu hijita?

Marbelly:- Eso es lo bueno, se que una familia la adopto, y sé donde esta ella, así que cuando reúna el dinero suficiente iré a buscarla y le diré que soy su mamá y le pediré perdón por lo que le hice

Luna:- ¿Por qué no vas por ella ahora mismo, y te vienes con nosotras a la Isla?

Marbelly:- ¿En serio? – Su rostro se ilumino - ¿Creen que tendría oportunidad en su Isla?

Jade:- Claro que sí, nosotros te ayudaríamos con la niña, y estoy segura que todo el pueblo te recibiría con los brazos bien abierto

Luna:- Y ayudarías con las cosechas, con la pesca, y no tendrías que trabajar más de esta forma

Marbelly:- ¿Pero, con quién me quedaría?

Luna:- Con quien tú quieras, conmigo y mi familia o con Jade y su familia

Jade:- Para mí sería un honor que fueras como mi hermana mayor – y ambas mujeres se abrazaron

En eso alguien golpeaba la puerta del dormitorio y se escucho una voz muy grave de una mujer del otro lado, que preguntaba si todo estaba bien adentro.

Marbelly:- Por favor, hagan lo mismo que yo haga – y de inmediato se puso a jadear y a gemir. Las chicas la quedaron mirando, mientras ella con señas les rogaba que hicieran lo mismo, y fue lo que tuvieron que hacer, hasta que se aseguraron oír que los pasos se marchaban lejos de la puerta.

Luna:- ¿Qué fue eso?

Marbelly:- Era mi patrona, venía a ver si estábamos teniendo sexo

Jade:- ¿Entonces, nos hicistes que mintiéramos?

Marbelly:- Pero era para evitar que nos viéramos las tres en problemas

Luna:- Sea lo que sea, no hay que mentir, salimos y le explicamos

Marbelly:- No, no por favor, tendríamos problemas.

Jade: - La verdad es mejor, te sentirás mejor

Marbelly:- En su Isla, no aquí, créanme. ¿si?

Luna:- Tendremos que cerrar los ojos y pedir perdón por esta pequeña mentira, y que nuestro guía espiritual nos perdone.

Ambas isleñas cerraron los ojos por un minuto en silencio. La bailarina hizo lo mismo.