Chapter 14: CAPITULO 14

(**)

Luego de dejar a Andrea al aeropuerto me devuelvo a mi casa, hoy regreso a ICONIKA después de mis vacaciones. Llego me doy una ducha y me cambio, veo en el espejo la gasa que me coloque en mi frente, con mis dedos la quite y observo que la herida ya no sangra, saco de mi botiquín una bandita y la coloque con cuidado, salgo del baño y bajo las escaleras tomo mi portafolio, no lo reviso ya que debe estar igual que como lo deje, busco mis llaves las tomo y salgo camino a mi empresa.

(…)

El camino a ICONIKA es más largo ya que mi nueva casa queda a casi cuarenta y cinco minutos con tráfico. Cuando por fin llego veo a dos hombres con traje negro parados justo en la entrada, parecen escoltas, pienso, apago mi auto y salgo hacia la entrada.

- Buen día, ¿Quiénes son ustedes? –ambos hombres se miran entre sí y luego a mí-

- ¡Disculpe señor! ¡Buen día! Nos muestra su credencial por favor

- -Frunzo mi ceño- No necesitan verla soy Miguel Ángel Lombardi el director y también dueño de esta empresa –los hombres se relajan y se sorprenden-

- ¡Lo sentimos señor! Puede pasar

- ¡Jum! –sonrió irónicamente- ¡Gracias caballeros!

Al cruzar el lumbral de la puerta giratoria, observo a la recepcionista

- ¡Buen día Athena!

- ¡Señor Lombardi! –Me ofrece una gran sonrisa- Lo extrañábamos por aquí

- ¡Gracias Athena! También los extrañé, cuéntame ¿qué tal cosas por aquí? y ¿Desde cuándo tenemos dos gorilas como seguridad? –señalo a los hombres que están afuera con mi pulgar-

- ¡Bien señor Lombardi! –Se pone muy seria de repente-

- ¿Qué pasa Athena?

- -Niega con la cabeza- Nada señor, el señor Armando le contara

- ¡Uhm!... entiendo, está bien Athena

Me dirijo al ascensor directamente a la oficina de Armando, noto que su secretaria no está en su puesto, así que toco la puerta y escucho el ¡Adelante!, giro la manija de puerta y entro.

- ¡Buen día Armando! –Sonrío-

- ¡Miguel Ángel! ¡Amigo mío! Pensé que no vendrías –se acerca y me da un gran abrazo-

- Bueno estoy feliz de volver al trabajo – Deja de sonreír y pone sus ojos en mi frente-

- ¿Qué te paso? –Dice sorprendido-

- ¡Uhm!, un pequeño accidente que tuve en mi casa no es grave… ¿Y qué ha pasado por aquí mientras no estuve? Ya vi a los dos mastodontes que están en la entrada ¿Temes por tu vida? –Suelto una pequeña carcajada-

- Por la mía no, por la tuya si –bordea su escritorio y se sienta en su silla de cuero negro-

- -Dejo de sonreír de inmediato- ¿a qué te refieres?

- Pues por aquí estuvo tu ex Rowena, hizo los escándalos más bochornosos que te puedas imaginar, la pobre Athena se llevó la peor parte, tu ex la humillo, le gritó, fue patético

- -Pongo mi mano sobre mis ojos- ¡No puede ser! Le debo una disculpa a Athena, Armando no fue mi intención que esto llegara hasta este nivel

- ¡Lo sé Miguel! Por eso coloque a esos seguridad, no ha venido desde hace una semana, por cierto disculpa que no fui ayer a la boda, mi hija tuvo una complicación en el embarazo y tuvimos que ir al hospital

- ¿Ella está bien?

- Sí, no fue algo grave –Dice preocupado-

- Lamento mucho lo de Rowena y darte otra preocupación te dije que me llamaras, no sé qué pasa con ella, ayer se presentó en la recepción de mi hermano aun cuando le pedí que no se apareciera –Digo frustrado-

- ¿Por qué no hablas con ella?

- -Me levanto de la silla y camino alrededor de la oficina- ¿Y qué le voy a decir?, Ya le dije todo, que no quiero verla, que no quiero explicaciones, Armando lo que escuche y vi no tiene explicación alguna, lo que pasa es que ella sabe que ese tipo no puede darle el futuro que yo si podía y está desesperada es todo

- ¿Crees que estaba contigo por conveniencia? –Enarca una ceja-

- -Me encojo de hombros- No lo sé, no se me ocurre otra idea, -inhalo profundamente- Olvidemos a Rowena ¿qué tal ha estado el trabajo?

- -Se reclina sobre su silla- ¡Bien! Tres de nuestros clientes han renovado sus contratos con nosotros y están solicitando nuevas campañas para nuevos productos y actualización de los que ya tienen

- ¡Perfecto! Me pondré en marcha entonces

- Otra cosa, supe que Andrea Valencia está de vacaciones

- Sí así es, se fue hoy de viaje

- Bien, recuerda que cuando ella regrese, retornaran su gira para seguir promocionando EXODUS

- Perfecto no hay problema –Veo una sonrisa pícara en Armando-

- ¿Qué te pasa por qué sonríes?

- Tu soltería se ha regado como pólvora, tienes una buena relación con la que era tu enemiga y hay una clienta que no para de preguntar por ti de hecho quiere tu –me señala con su dedo- te encargues de su campaña personalmente

- -Sonrío, negando con la cabeza- No busco nada con ninguna mujer en este momento, pero solo por curiosidad ¿Quién es?

- Valentina Di Carlo

- ¿La de las farmacias?

- -Asiente- ¡Así es! Y debo acotar ¡Que mujer! Está más hermosa que nunca, ella sería una distracción para ti y así olvidarías por completo a la loca de tu ex

- -Suelto una carcajada- Sí es una mujer muy bella, pero no aún estoy de duelo por mi relación, me voy a mi oficina para comenzar a trabajar.

Salgo de la oficina de Armando y me dirijo a la mía, mi secretaria me recibe con una gran sonrisa.

- Buen día Carmencita

- ¡Miguel Ángel! Me hiciste tanta falta –Me da un abrazo-

- ¡También te extrañé! –Le devuelvo el abrazo- Ven vamos a la oficina

- ¿Cómo estuvieron tus vacaciones? –Se sienta en la silla frente al escritorio-

- Bien, tranquilas –Digo quitándome el saco y colocándolo en el espaldar de mi silla- LA verdad más que vacaciones, fue darme un respiro

- Supe lo de Rowena y lo siento mucho, pero son cosas que pasan Miguel, sé que no es fácil asimilarlo pero te recuperaras créeme

- ¡Lo sé Carmen! Es solo que suelo ser muy confiado con las personas y con Rowena me cegué y el golpe fue sorprendentemente duro

- Sí, es normal sentir eso ahora, pero ese dolor pasará –Me da una palmadita en mi mano-

- Eso espero, gracias Carmencita, bueno Armando me puso al tanto de parte del trabajo pero cuéntame tu, como va mi agenda

- Pues, la tienes muy apretada hay varios clientes que desean conversar contigo y… Valentina Di Carlo no para de llamar para tener una reunión contigo –Rueda los ojos hacia arriba-

- -Suelto una carcajada- Sí Armando ya me dijo, dile que puedo verla mañana en la mañana.

- -Asiente- Debo acotar que aunque es muy bonita, no pega con tu personalidad, solo doy mi humilde opinión –levanta la mano y hace un gesto como si estuviera cerrando un cierre en su boca-

- ¡Jajaja! Calma Carmen, no tengo intención de involucrarme con ninguna mujer por ahora, bueno adelante –aplaudo con mis manos- pongámonos a trabajar

Veo salir a Carmen de mi oficina y me reclino en mi silla, ya estoy de vuelta a mi vida normal por así decirlo, ya no puedo salir corriendo y desaparecer, tendré que enfrentarme a Rowena en algún momento, para que me deje en paz. Veo mi celular en mi escritorio y lo enciendo no hay ni un solo mensaje de Andrea, miro mi reloj y pienso que ya debió haber llegado a la isla.

Me siento tentado a escribirle o llamarle, pero sé que necesita espacio y descansar de toda esa locura y hasta que descanse de mí y de mis problemas, así que coloco mi celular de nuevo en el escritorio y enciendo mi laptop y comienzo a trabajar.

Una semana después.-

(***)

Aspiro el exquisito aroma del mar, cierro mis ojos y disfruto del sonido de las olas rompiendo en la orilla, hace una semana que estoy aquí, todo es tan apacible, cuando decidí venir de vacaciones escogí esta isla es muy paradisiaca, rente un apartamento privado en un pequeño hotel cerca de la playa, con spa, piscina y deliciosa comida de mar.

Me sentido tranquila, aunque no he descansado como quisiera, cada vez que voy a dormir tengo pesadillas por lo que ocurrió en mi apartamento, he despertado con el corazón a millón y mirando a todos lados, he tenido que dormir con las luces encendidas cuando he podido, pero trato de meterme en la mente que él no aparecerá aquí, nadie sabe que estoy aquí y es lo único que me tranquiliza, desde que llegue no he hablado con nadie, mi celular lo deje en la maleta apagado.

Necesitaba este tiempo para mí, aunque fue arruinado por ese ser despreciable que quiso abusar de mí. Más allá de ese horrible incidente, hay otra cosa o mejor dicho otra persona rondando en mi mente y es Miguel Ángel, no he dejado de pensar en él y lo extraño, he descubierto que me gusta y que me atrae físicamente, pero sé que por ahora no puedo acercarme a él y conquistarlo, no sin saber si quiera siente algo por mí y sin saber que cicatrices dejara el engaño de Rowena en él.

Tal vez este tiempo alejado de mí, haga que resuelva sus conflictos con esa mujer y este un poco más tranquilo. Decido devolverme al hotel trotando por la playa y tratar de disfrutar lo que me queda de vacaciones y tomar decisiones.

Tres semanas después.-

(***)

Han pasado tres semanas y no he podido hablar con Andrea, solo supe que se comunicó con su madre y con Melissa hablo con ellas solo por cinco minutos diciéndole que estaba bien y que se quedaría en su apartamento, eso me dio alivio, me gustaba tenerla cerca y la extrañaba, la llame en varias ocasiones y caía buzón, estaba decepcionado y triste, sé que no soy su persona favorita pero en los últimos meses habíamos vivido muchas cosas juntos, no podía entender porque no ha querido comunicarse conmigo, según su amiga aún no se sabe qué día regresa

Tal vez ya se aburrió de mí y de mis problemas y no la culparía, pero que por lo menos me lo diga a la cara y listo yo lo superare, me estaciono en el edificio de Rowena, había jurado no volver aquí nunca más, pero necesitaba decirle por última vez que no me busque más y que no volveré con ella, me bajo del auto e ingreso al edificio, le pregunto al vigilante por ella y me indica que no ha salido así que subo rápidamente, llego al pasillo y tomo una bocanada de aire y me paro frente a la puerta, extiendo mi mano y con mi dedo presiono el timbre.

- -Abre la puerta sorprendida- Miguel ¡Mi amor! – se abalanza intentando darme un abrazo-

- -sostengo sus brazos- ¡No vuelvas a llamarme mi amor! –digo tensando la mandíbula, la rodeo y entro al apartamento, no quiero que los vecinos sean testigos de nuestra discusión-

- -Escucho que cierra la puerta a mi espalda- Vine a decirte ¡no! A exigirte que no vuelvas a aparecerte por mi empresa y vuelvas a humillar a otro de mis empleados, no tienes ningún derecho ¿te quedo claro?

- -Baja la mirada- Miguel Ángel, perdón es solo que necesitaba hablar contigo y nadie quería darme respuesta de ti de donde estabas y me altere

- Porque yo ordene que ¡NO! Te lo dijeran, lo menos que quería era verte, escucharte o saber de ti, te veo y aún no puedo evitar sacar de mi mente esas imágenes asquerosas tuyas con ese idiota

- ¡Yo lo sé Miguel! Sé que te hice mucho daño y ni yo me lo perdono, en todo ese tiempo el cargo de conciencia…

- -Me giro arrugando la cara- ¿Cargo de conciencia? Por favor Rowena –suelto un bufido- si hubieses tenido cargo de conciencia te hubieses alejado de él y hablar conmigo, pero decidiste seguir acostándote con él en la misma cama donde yo solía dormir contigo

- -observo como brota una lagrima, que se derrama por su mejilla- Lo sé Miguel, he estado pensando que podríamos ir a terapia y podríamos superarlo

- -Suelto una carcajada con ironía- Yo no necesito ir a terapia, porque yo no fui quien fallo, Rowena yo te di todo lo que una mujer espera de un hombre, te apoye con tu carrera, te respeté como mujer, como profesional, te amé, te fui FIEL nunca podrás decir que me viste viendo a otra mujer sabes ¿Por qué?, por para mi tú eras todo lo que yo quería en la mujer de mi vida, no necesitaba ver o estar con nadie más –veo como comienza a llorar- así que no me vengas con que yo debo ir a terapia, cuando la que fallo en todo fuiste tú, descaradamente te acostaste conmigo el mismo día que lo hiciste con él y no quiero saber cuántas veces hiciste eso sin darme cuenta. Solo quiero hacerte una pregunta más, si yo no te hubiese descubierto ¿Habrías seguido con él? –se queda mirando al suelo y pego un grito- ¡RESPONDE! Tienes semanas haciéndole la vida imposible a todos mis allegados por hablar conmigo aquí me tienes, si nos hubiésemos casado ¿hubieses seguido acostándote con él?

- No lo sé, yo te quiero siempre fue así pero… no lo entenderías hay una conexión entre él y yo que…

- No me digas más, no hay ninguna conexión entre ese imbécil y tú, solo te obsesionaste con él porque fue tu primer hombre, tu primer amor, nada más él te ha convencido en que tienen una conexión solo para seguir usándote, decidió dejarte por una mujer con dinero y no va a dejarla sigue dejándola embarazada eso no te dice nada –paso mis manos por mis labios- y si tienes razón debes ir a terapia, porque ese hombre te va destruir y ya comenzó, perdiste una vida maravillosa a mi lado y tú en parte así lo quisiste. No vuelvas a acercarte a mí, mi familia, mi empresa y mucho menos vuelvas a acercarte a Andrea ni vuelvas a amenazarla porque si descubrió que le haces o le hiciste algo, voy a hacer que te arrepientas –le digo acercándome a su oído- no conoces mi lado malo Rowena, así que te lo advierto

- -Me mira fijamente con los ojos y el rostro llenos de lágrimas- Perdóname por favor

- Te perdono, pero no volveré contigo nunca más- la rodeo y salgo del apartamento-

Inhalo profundamente y camino con zancadas largas y rápidas deseo alejarme de ahí lo más rápido que puedo, siento que mi pecho se contrae, pero me sentí aliviado, necesitaba sacar todo lo que venía pensando hace meses y cerrar este capítulo de una buena vez, conduzco hasta mi apartamento y escucho mi celular me detengo y lo saco rápidamente me decepciono al ver el nombre en la pantalla <>

- Hola Valentina ¿Cómo estás?

- Estoy bien y ¿tu?

- Estoy bien, conduzco a mi casa

- Uhm… te llamaba para invitarte a cenar ¿Qué te parece?

- -dude en aceptar pero necesito algo de distracción- Dime a donde debo ir

- Puedo ir a tu casa y llevar la cena si no tienes problema

- Está bien, te mando la dirección entonces –Cuelgo la llamada-

De pronto me estoy arrepintiendo, esta mujer lleva días invitándome a comer y a salir y me he negado y ahora estará en mi casa, aunque no puedo negar que esa mujer esta… muy apetecible, hace meses que no tengo sexo y estoy que cuelgo de las paredes, pero… la verdad con quien deseaba hacerlo no sé si sentía lo mismo por mí, sacudo mi cabeza y saco el celular para enviarle la dirección, lo dudo por un momento pero le doy a enviar y ya está hecho, sigo mi camino hasta mi casa, veremos qué pasa.

(***)

Puedo decir que me siento más relajada y más tranquila, el estar aquí me ha renovado por completo, en el tiempo que he estado aquí solo hable una vez con mi madre y otra con Melissa, no le confirme cuando me regresaría, porque seguramente se plantaría en mi apartamento y de ahí no la sacaría ni Aaron.

Tome la decisión de quedarme con mi apartamento a pesar de esa horrible experiencia no voy a vivir con miedo, como dice la frase del filoso alemán Friedrich Nietzsche “Lo que no te mata te hace más fuerte” y si me siento más fuerte, aunque he estado de vacaciones estas tres semanas he estado entrenando para ser más fuerte aunque no deseo volver a pasar por algo así nunca más pero prefiero estar prevenida, además al llegar colocaré un sistemas de alarma y de vigilancia en mi apartamento al menos me sentiré más protegida.

Ya tengo mi maleta lista, reviso a detalle la habitación para no olvidar nada, me siento en el borde de la cama, tomo mi celular, el tiempo que he estado aquí he querido hablar con Miguel Ángel y llamarlo pero decidí dejarlo solo y alejarme para que lo que siento por él no aumente y para que él resuelva sus asuntos, él necesitaba de este tiempo solo sin mí y por lo visto lo entendió porque no he recibido ni un solo mensaje de él.

Me levanto de la cama y tomo mi maleta y mi bolso y salgo de la habitación, me despido de los dueños del pequeño hotel y me monto en el taxi de camino al aeropuerto. Hago mi check in y me dirijo a la espera de abordar el avión de regreso. Encendí mi celular y veo mensajes de Melissa, de mi madre y de Sarah con fotos de su luna de miel en Grecia –sonrió al ver lo feliz que está- decido escribirle

<< Espero que me traigas algo muy bueno de Grecia ;)>>

No tardó mucho en responder

<< ¡Vaya! Hasta que por fin apareces>>

<< Tú me dejaste al borde del colapso con la organización de tu boda, ¿lo recuerdas?, necesitaba tiempo para MÍ>>

<< ¡Uy! Sigues siendo la misma mal geniuda, de siempre con o sin vacaciones, te llevare un hermoso griego para que te cambie de humor>>

<< ¡Ja! Mi humor es peor gracias a ti y no, no quiero ningún griego>>

Escucho el llamado para abordar el avión y tomo mi bolso y procedo a entregar el boleto, me siento triste por regresarme amo estar aquí pero ya es hora de empezar de nuevo a trabajar, creo que es hora de buscarme un esposo millonario, sacudo mi cabeza por el pensamiento, definitivamente estoy loca, localizo mi asiento y me abrocho el cinturón ¡Bueno aquí voy!

Una hora después.-

Voy camino a mi apartamento, lo bueno es que es Sábado, miré mi reloj y son las nueve y media, cae un torrencial, a esta hora en la isla había un sol y la brisa de la mañana que se mezclaba con el aroma del mar, pero también amaba estar de vuelta y hacia un exquisito frio por la lluvia, el taxi se estacionó muy cerca de la puerta de mi edificio, me baje corriendo con la maleta y el bolso, me moje de arriba abajo, seguí hasta mi apartamento al abrir la puerta veo la oscuridad en él… aunque son las nueve y media de la mañana todo se ve tan oscuro, cierro la puerta y observo cada detalle.

Veo que todo está completamente limpio y ordenado, esto debió ser obra de Melissa y mi mama, voy hasta la puerta que va al balcón y me cercioro que esté cerrada, siento alivio, me detengo frente a la puerta que va a mi habitación, inhalo profundamente y me acerco extiendo mi mano y abro la puerta, me sorprendo al ver mi habitación intacta, ordenada, limpia, habían cambiado las sabanas de mi cama, me acerco a mi closet y a mi mente me llegan esos malos recuerdos, doy media vuelta y decido salir de ahí.

Me subo al ascensor para ir a visitar a Miguel Ángel e ir a hablar con él, regresan mis ganas de tener su compañía, salgo del pasillo y camino por el pasillo, como no sé si esta decidí tomar el ascensor normal y no por el privado, con mi mala suerte capaz y me quedo encerrada, así que decido llegar por la otra entrada, toco el timbre y espero a que abra.

Me sorprendo al ver lo que tengo en frente, Miguel Ángel estaba en bóxer y detrás de él una mujer con cabello negro, liso, largo de piel morena, piernas largas y medio desnuda con una camisa de él puesta.

- ¡Andrea, volviste! –Dice muy sorprendido-

- ¡Uhm!... –giro mi mirada y lo observo fijamente- Sí, vine a avisarte que ya había llegado, no pensé que estuvieras acompañado, ¡Perdón! Era para que supieras que ya estoy aquí y que me quedaré con mi apartamento, lamento importunar no fue mi intención

- ¡No! ¡Andrea espera!

Sigo caminado ignorando a Miguel Ángel pronunciar mi nombre, me dispongo a bajar las escaleras y llego a mi apartamento, abro rápidamente la puerta y se me caen las llaves, las manos me tiemblan, cuando por fin logro abrir la estúpida puerta, entro y la cierro a mi espalda y me tiro me siento, no puedo creerlo, es obvio que él no siente nada por mí, soy una tonta por pensar que alguien como él llegara a fijarse en mí, solo me ve como su amiga y su paño de lágrimas nada más.

LA mujer que estaba con él, es muy hermosa, fui una tonta, tengo que olvidarme de él, ya está rehaciendo su vida y yo debo seguir con la mía.

Me levanto del piso, limpio las lágrimas de mi rostro y me meto en el baño para relajarme en mi tina.

Definitivamente el amor no se hizo para mí, justo ahora que estoy dispuesta a abrir mi corazón y me fijo en alguien que me gusta, termina dándome una cachetada. Volveré a hacer la misma Andrea de siempre, puedo avanzar divirtiéndome con alguien pero es hora de resignarme que no tendré el mismo destino que Sarah.