Chapter 13: CAPITULO 13

Luego de partir el pastel, voy a mi auto para buscar los pasajes y la reservación de la luna de miel de Mateo y Sarah, caminando revisando los boletos y me encuentro con el imbécil de Alexander Prieto.

- Miguel Ángel Lombardi –Parado con las manos en los bolsillos sonriendo maliciosamente-

- Tenso mi mandíbula -¿Qué quieres?

- Nada, saber cómo estabas después de… -Sonríe con malicia-

- ¡Excelente! ¿No me ves?

- Síii vi como no te separas de Andrea Valencia, por lo visto los celos de Rowena eran acertados

- La verdad no, Andrea y yo solo somos socios y amigos –Digo molesto-

- ¡Uhm! La manera en como bailabas con ella pues… aunque con semejante mujer hasta yo…

- -Enfurezco y lo tomo con mi mano por el saco- No te atrevas a acercarte a Andrea nunca más, ella no es Rowena –Se ríe alzando las manos mostrando rendición-

- Calma Lombardi, yo solo dije que es una mujer muy bella

- Si vuelves a acercarte a Andrea te juro que acabo con tu teatro, sé perfectamente que si tu mujer se entera de alguna de tus infidelidades no te va a corresponder nada de lo que ella tiene, así que no me busques porque poseo muchas pruebas –Se sorprende y frunce el ceño-

- No me amenaces –Dice apretando los dientes-

- Entonces no me provoques, mira que aún me debes una –Lo rodeo y lo dejo solo, mi respiración esta agitada-

- ¿Miguel? –volteo y es Andrea-

- Ten aquí están los boletos y la reservación de la luna de miel de los chicos –Espeto con furia intentando calmarme-

- ¿Qué te pasa?

- Nada, necesito ir al baño te veo luego

Camino hasta el baño me desabrocho los botones de la camisa, cuando entro al baño mojo mi cara con el agua tibia del lavabo, mi miro al espejo, haré de la vida de ese imbécil un infierno, solo debo esperar unos meses más, trato de respirar lentamente para calmarme.

(***)

¡Idiota! Debo irme con cuidado con este cornudo, no puedo permitirle que me arruine quedaría en la calle si él le dice a mi esposita de mis andanzas

- Amor ya estoy cansada vámonos a casa

- Si mi cielo vámonos

Pero esta noche tengo algo planeado y no dejare de hacerlo por ese idiota.

(***)

La despedida de los novios fue emotiva, se fueron en el coche que alquilo papa y los que quedábamos los despedimos, mis padres y la madre de Mateo se fueron media hora después al igual que los demás invitados, solo quedábamos Melissa, Aaron, Miguel Ángel y yo.

Yo estaba con la planificadora entregando los pagos de los servicios prestados, llegamos a cancelar el servicio del bar y el chico que me atendió anteriormente me entregó una tarjeta con su número de teléfono le sonrió apenada, miro la tarjeta y al girarla veo la nota llámame y prometo darte una gran cita.

Al terminar con todos me despido de Sam y le agradezco dándole su pago con una buena propina, porque esta mujer fue un ángel y mi mejor aliada en esta planificación.

Me acerco a Melissa, Aaron y Miguel Ángel

- ¡uuuuuu! Vi cómo te miro el bar tender es lindo –Me sonríe-

- Basta Melissa, ¿Podemos irnos? –le digo a Miguel Ángel y noto que tiene un expresión molesta-

- Sí, aunque ¿no prefieres irte con tu nuevo amigo?

- - Alzo una ceja- ¡No! –Observo a Melissa y a Aaron con una sonrisa maliciosa- ¿Nos vamos o no?

- Por supuesto, te espero en el auto –Lo veo alejarse-

- Creo que alguien esta celoso ¡jajajaja!

- No digas tonterías Melissa, ¿saben qué? Nos vemos después estoy muerta.

Camino hasta el auto de Miguel Ángel, de verdad que su expresión y su comentario… ¿Celoso?, niego con la cabeza imposible, abro la puerta del copiloto y entro.

- Listo podemos irnos –Por mis fosas nasales entra un olor a dulce exquisito busco por todo el auto y giro al asiento de atrás dos bandejas- ¿Son los dulces? –Le señalo-

- -Sonríe, su expresión se suavizó- Si, una buena cantidad

- Perfecto, ¿en tu pent house o en mi apartamento?

- Como quieras –con la mirada en frente-

- Bueno puede ser en tu pent house me gusta mucho, pero primero pasara por mi apartamento para ponerme cómoda

- No tengo problemas, así yo también hago lo mismo.

Luego de veinte minutos llegamos al edificio, sin darme cuenta me había quedado dormida y me desperté

- Lo siento me quede dormida

- ¡Jajaja! Lo sé, ¿Sabías que roncas?

- -Abro los ojos como platos- Yo no ronco –Le volteo los ojos-

- Si lo haces… Vamos

Nos subimos al ascensor y se para en mi piso.

- Te espero arriba –Dice con ese semblante seductor-

- Si subo en unos minutos

Meto la llave y abro la puerta, observo mi apartamento y está hecho un desastre por el revuelo de esta tarde, obviamente hoy no ordenaré nada, voy directo a mi habitación pero retrocedo al ver la puerta del balcón abierta, frunzo el ceño, no recuerdo haberla dejado abierta o tal vez sí, me encojo de hombros y me sobresalto al escuchar el celular, lo saco y es Miguel.

- Hola

- Te llamaba para saber si te habías quedado dormida, aquí te esperan unos ricos profiteroles, macarons, eclairs, tartaletas, etc.

- ¡jajajaja! ¡Uuuuf! Ya subo eso no me lo pierdo ya subo

Entro a mi habitación y coloco el celular en la cama y me meto en mi closet para cambiarme el vestido y ponerme cómoda, luego de que me quito el vestido tuve una sensación extraña, me giro y en la entrada del closet veo a un hombro vestido todo de negro con capucha, estoy en ropa interior y comienzo a temblar

- Llévate lo que quieras, no pondré resistencia, llévate lo que quieras pero no me hagas daño

Cuando menos lo espere el hombre se abalanzo sobre mí, dándome una cachetada y tumbándome al piso, comienzo a gritar y a forcejear con él, me grita que me quede tranquila, comienza a tocar mi cuerpo con sus manos, hasta que llega a mis pechos y comienzo a llorar, no puede ser que esto me esté pasando a mi ¡No! ¡Por favor no lo hagas!, abre mis piernas y se posa sobre mí, respire profundo y no sé de donde saque fuerzas y lo golpee con mi puño en la cabeza, como pude me levante y gatee para buscar el celular y marcar el primer número, llegue a la cama y logre tomar el celular, pero el tipo me tomo de unos de mis tobillos y caí pegando mi barbilla del suelo y como pude marque el número de Miguel aleje el celular debajo de la cama

- ¡Eres una estúpida! –dijo gruñendo y sentí otra cachetada-

Noté que ya había bajado el cierre de su pantalón y comencé a suplicarle ¡Por favor no lo hagas! ¡Por favor! ¡No! ¡Suéltame! , esperando a que Miguel baje y me salve…

(***)

Llego a mi pent house y subo a mi habitación, me quito el traje y me doy una ducha rápida, me coloco un pantalón de algodón y una franelilla, bajo y veo las bandejas ¡Uuuuf! Todo se ve delicioso, pero es raro que Andrea no haya subido, tomo mi celular y marco su número

- Hola –Me responde con un tono extraño-

- Te llamaba para saber si te habías quedado dormida, aquí te esperan unos ricos profiteroles, macarons, eclairs, tartaletas, etc.

- ¡jajajaja! ¡Uuuuf! Ya subo eso no me lo pierdo ya subo –esa si es ella-

Cuelgo y tomo unos de los ricos dulces de la bandeja ¡Mmmm! ¡Qué delicia!, voy hasta la cocina para buscar unos platos más cómodos, escucho el celular y es Andrea miro el celular confundido y atiendo

- ¿Qué paso no vas a venir?

Noto que no me responde, separo el celular de mi oreja y veo que la llamada aún está activa.

- ¿Andrea todo bien? –sigo sin respuesta-

Cuando voy a colgar alcanzo a oír un grito, presto atención y menciono su nombre de nuevo ¡Andrea! Y escucho cuando alguien dice ¡Eres una estúpida!, vuelvo a decir ¡Andrea!, tomo mis llaves y llamo el ascensor aun con el celular pegado a mi oreja cuando algo me hizo erizar la piel de terror escucho a Andrea ¡Por favor no lo hagas! ¡Por favor! ¡No! ¡Suéltame!, No espere el ascensor y salí por la otra puerta corriendo, baje rápidamente las escaleras y llegue al piso de Andrea de inmediato toque el timbre y comencé a gritar ¡Andrea abre la puerta!, tome la perilla y por suerte estaba abierta entre corriendo y escuche a Andrea en su habitación gritando, cuando entro vi a un hombre sobre ella intentando abusar de ella ¡Infeliz! Le grito y me abalanzo sobre el hombre y comienzo a golpearlo y él hace lo mismo conmigo sin darme cuenta toma algo de vidrio y me golpea en la cabeza, aun con el dolor trato de levantarme y seguirlo pero sale huyendo, me acerco a Andrea que está sentada en un rincón cerca de la cama en estado de shock abrazando sus piernas y acunándose, como pude me levante y busque encender la luz toque mi frente y vi mis dedos llenos de sangre

- Andrea ¿Estas bien?

Asiente sin decir una sola palabra, con su rostro lleno de lágrimas

- Andrea soy yo Miguel Ángel

Noto que sigue acunándose, gira sus ojos hacia mí y le repito

- Soy yo, ya se fue, dime que no te hizo nada por favor

Noto que está en ropa interior y entro al closet para buscar una bata y cubrirla, tomo lo primero que veo y me acerco a ella, me siento mareado por el golpe, paso la bata color negro por sobre sus hombros y la abrazo, aún está temblando, en ese momento ella se aferra a mí y comienza a llorar.

- ¡Shhh! ¡Tranquila! Estoy aquí contigo

Pasamos un largo rato sentados en el suelo, el dolor en mi cabeza por el golpe va en aumento y la sangre ya me llegó al mi ojo, sin querer me quejo por el dolor y eso hace que Andrea alce su cabeza.

- -Abre los ojos como platos- ¡Estas herido!

- -Se me acerca y toma mi cabeza para ver la herida- ¡Andrea! ¡Estoy bien!

- ¡No! –Grita- no lo estas, voy a buscar mi botiquín –Sale corriendo al baño-

Como puedo me levanto lentamente y me siento en el borde de la cama, cuando escucho que Andrea se acerca, esta vez con la bata cerrada.

- Andrea –Tomo su mano antes de colocar el algodón en mi frente- ¿Estas bien?

- ¡No!, no sé cómo paso esto, no pude defenderme –sus ojos vuelven a cristalizarse-

- Pero no logro hacer lo que tenía pensado –digo mirándola fijamente-

- -Niega con la cabeza- No, pero casi.

- ¡Ouch! Deja que yo me cure la herida y ponte algo de ropa debemos llamar a la policía y averiguar que pasó

Mientras Andrea entra a su closet yo me levanto y llego al baño para curarme la herida y lavarme la cara, por suerte el golpe no fue tan grave y no es de suturas, limpio con algodón y alcohol y me coloco una gasa con adhesivo, me limpio la sangre de la cara y las manos,

- ¿Seguro estás bien y no debemos ir al hospital? –Dice tendiéndome una toalla-

- No –Niego con la cabeza- me duele la cabeza por el golpe pero, no profunda asi que no haríamos nada en un hospital

- ¡Está bien! –Me da una media sonrisa- ¡Gracias!

Noto que su mejilla está completamente roja

- ¿Ese infeliz te golpeo? –Tomo su rostro con delicadeza-

- -Se aparta- ¡Sí! Pero me pondré un poco de hielo

Luego de un rato llamamos a la policía y realizamos la denuncia correspondiente, le hicieron preguntas a Andrea sobre lo ocurrido, el infeliz corto los cables de las cámaras de seguridad y entro por el estacionamiento sin que nadie lo viera.

- Señorita ¿Tiene usted enemigos? –Pregunta el policía mientras escribe en un libreta-

- ¿Qué?, no que yo sepa –dice encogiéndose de hombros-

- Bueno es evidente que la persona venía a atacarla, veo que tiene cosas de valor y no se llevó ninguna o no hizo el intento de llevarse nada, haremos las investigaciones correspondientes si recuerda algo más por favor avísenos

Ambos asentimos y acompaño a los policías a la entrada

- Inspector por favor no quite el dedo del renglón con este caso

- Entiendo no se preocupe, pero la persona venía con un objetivo señor Lombardi, por favor insístale a la señorita Valencia que recuerde si tiene problemas con alguien

- No, inspector Andrea no es de las que tiene enemigos, más bien todo el mundo admira e idolatra a esa mujer

- Pero alguien quería hacerle daño y marcarla de por vida, eso hace una violación, igual seguiremos investigando

- ¿Por cierto inspector en su comisaria no tiene a una mujer detenida? se llama Rowena Alcántara

- ¡Uhm! ¿La detenida por alterar el público? ¿Usted la conoce?

- Sí, fui yo quien llamo, porque intento interrumpir la boda de mi hermano

- -inhala- pues la tuvimos que soltar porque no llego nadie a formular la denuncia como tal

- -Asiento lentamente- Entiendo, muchas gracias y por favor infórmeme lo que logre investigar

Entro de nuevo al apartamento y veo a Andrea con su cabeza recostada en el sofá

- No sé qué voy a hacer, cuando regrese de viaje no quiero estar más aquí –dice con tristeza y una lagrima baja por su rostro-

- ¡Uhm!... Si quieres puedes quedarte en el mío y yo me quedo aquí –me siento a su lado-

- -Me da una media sonrisa- Estas loco yo en tu pent house y tú aquí…

- ¿Por qué no? A mí me gusta tu apartamento

- -Niega con la cabeza- No pegaré un ojo en toda la noche

- Quédate esta noche conmigo y así dormirás

- ¡No, Miguel Ángel! Ya hiciste mucho

- Tú has hecho más, anda ¿tienes tu maleta lista para mañana?

- Sí, está en mi closet pero…

- Sin peros, vas a quedarte conmigo voy por tu maleta y por tus cosas –Me alejo de su lado y voy hasta su habitación, frente a la cama veo la maleta color negro mediana con un listón color azul, la tomo y salgo- ¡Vamos Andrea!

- -Se levanta del sofá- Espera falta algo –Se da media vuelta y entra a la habitación, cuando sale viene con un maletín más pequeño- Es todo

- -Asiento y caminamos hasta la puerta… salimos del apartamento y subimos al ascensor- ¿Ya estas más calmada?

- -Se encoje de hombros- Sí, tal vez es solo que no puedo conseguir pensar en que alguien quiera hacerme algo así –con la mirada en el piso-

- ¿Estas segura de no tener problemas con alguien o que hayas discutido con alguna persona?

- ¡No! La única persona con la que discutí fue… -se queda en silencio y me observa fijamente-

- ¿Con quién Andrea? –Suena el ascensor y ambos salimos- ¡Andrea! Dime con quien discutiste eso podría ayudar a la policía

- -se agarra un mechón de cabello y luego frota sus dedos en él- Es que… no fue una discusión pero para ella a lo mejor si

- -Frunzo el ceño confundido- ¿Para ella?

- -Asiente apenada- En la boda cuando tuviste el percance con tu ex, tu entraste y cuando yo iba hacerlo Rowena me grito furiosa que no pensara en quedarme contigo porque ella jamás lo permitiría y enfatizó el jamás –Dice gesticulando con sus dedos-

- -Me siento en uno de los sillones y serio- Ok, ¿Estas tratando de decirme que Rowena?

- ¡No! –niega con la cabeza- No digo eso, pero si se trata de que yo hice molestar a alguien o discutí con alguien, solo ha sido con ella.

- ¡No Andrea! Rowena no sería capaz de hacer algo tan malicioso, tan perverso –Digo aterrado con solo pensar la idea de que la mujer que hace poco amaba fuese capaz de contratar a alguien para hacer algo tan horrible-

- ¡Mira! –poniendo sus manos sobre su rostro- solo quiero descansar y ya mañana me alejaré de todo esto por un tiempo y luego decidiré que hacer.

- -Me levanto del sillón y camino hacia las escaleras- Claro puedes quedarte en mi habitación y yo me quedo en otra, ¿no quieres comer algo?

- -Asiente- ¡Esta bien! Y no, no tengo hambre

Dejo a Andrea instalarse en mi habitación y bajo hasta el bar para servirme un vaso con whisky, pienso en lo que me dijo Andrea, bebo un sorbo grande y lo trago en seco, no, me niego a creer que Rowena sea capaz de hacer algo tan monstruoso, no definitivamente no, miro hacia arriba pensando en Andrea y recordando lo que dijo el policía el que vino no fue a robar si no para hacerle daño a Andrea y marcarla de por vida y realmente así hubiese sido, ella jamás se habría podido recuperar es una mujer muy orgullosa y el no haberse podido defender ante alguien y ante algo así la hubiese destrozado.

Lo bueno de todo esto es que Andrea se va por varias semanas, siento decepción ante este hecho, no podre tener oportunidad de verla, pero será lo mejor para ella, mientras yo averiguo quien fue el desgraciado que entro en su apartamento.

Guardo en el refrigerador los dulces que saque de la fiesta y subo a descansar. Cuando subo las escaleras, escucho un llanto proveniente de mi habitación, corro y veo que la puerta está abierta, procedo a pasar y veo a Andrea sollozando pero dormida, me quedo de pie meditando si despertarla o no, así que decido acostarme a su lado, me quedo observándola y si más me quedo profundamente dormido.

(***)

Despierto a la mañana siguiente, abro los ojos y la luz clara entra por mis retinas, estudio el lugar y recuerdo que estoy en la cama de Miguel Ángel vuelvo a cerrar los ojos y me volteo al abrir los ojos veo a una figura masculina y abro los ojos como platos y pego un grito

- ¡Aaah! ¡Aaah! ¡Aaah! –se sobresalta de inmediato-

- ¿Qué? ¿Qué? ¿Qué? –girando la cabeza de un lado a otro-

- ¿Qué haces aquí me asustaste? –Digo colocando una mano en mi pecho-

- ¿Tú te asustaste? Y ¿Qué me dices de mí? –imita mi movimiento-

- Perdón es solo que te vi acostado aquí y me asuste, no me respondiste ¿Qué haces aquí?

- Anoche cuando iba a descansar te escuche llorando o sollozando, pero dormida ¿Eres sonámbula o algo? - carraspea su garganta y se restriega los ojos con sus dedos, luego pasa su mano por la gasa donde tiene la herida en la cabeza-

- ¡Uhm! Si –digo apenada- mi madre decía que solía hablar dormida sentada en mi cama, ¿Cómo sigues de tu herida?

- Me duele un poco debo volver a limpiarla y cambiar la gasa –dice haciendo un mohín de dolor-

- ¿Qué hora es?

- Las ocho y media –vuelve a acostarse y cerrando los ojos-

- ¿Qué? –Pego otro grito- mi vuelo es a las once Miguel Ángel debemos irnos ¡Ya!

Termino de arreglarme para irme estoy retrasada y lo menos que quiero es perder mi vuelo necesito alejarme y luego de lo que paso anoche, de solo recordarlo se me eriza la piel de espanto y asco, tengo que superar esto aunque no sé si pueda volver a mi apartamento después de eso.

Bajo las escaleras con mi maletín de mano y observo a Miguel Ángel que está hablando por teléfono, se gira y al verme cuelga.

- Debemos irnos ya

- ¡Ok! Vamos allá desayunamos.

- ¡Oye! Te agradecería que no le dijeras a nadie lo que paso anoche –lo veo fijamente-

- Pero Andrea se van a enterar hay una denuncia puesta

- Por favor –Le suplico-

- Está bien, pero no te garantizo que no se enteren por otro lado –ladea la cabeza y sigue con sus manos en el volante-

- Lo sé pero… si puedes evitar que se enteren sería bueno, es más estoy pensando en retirar la denuncia –gira su cabeza hacia mi frunciendo el ceño-

- Andrea no puedes hacer eso, si hay alguien que quiere hacerte daño este no será su primer intento, volverá a hacerlo, hay que descubrir quien fue

- -Pongo mis manos sobre mi rostro- ¿Sabes qué? No quiero pensar en nada, después de una semana alejada, decidiré que hacer, los primeros días estaré desconectada y no sabré de nadie.

- De acuerdo, te voy a extrañar –Nuestras miradas se cruzaron-

- ¡ja! ¿Me extrañaras? ¿A la engreída? –Se sorprende-

- ¿Cómo sabes qué?

- Que me dices engreída desde hace mucho, ¡jajaja! Yo siempre me entero de todo Lombardi

- Lo sé, fuiste la primera en descubrir que ponían los cuernos –sonríe sarcásticamente-

-Presiono mis labios y no digo nada más- Llegamos a aeropuerto y desayunamos luego realicé el check in de mi vuelo y llegó la hora de despedirnos.

- Bueno –sonrío con los labios cerrados- Ya debo irme, cuídate esa herida por favor

- Bien –Con sus manos en los bolsillos- hablamos en una semana si no me bloqueas y por esto –señala el trozo de tela blanco en el costado de su frente sonríe pícaramente- sanará para cuando regreses, no te preocupes.

- No tengo porque hacerlo, bueno ya voy a entrar, ya hicieron el primer llamado, nos vemos Lombardi –En este momento no sé si abrazarlo, o despedirme con un apretón de manos, con mis pensamientos hechos una tormenta, mi cuerpo decidió reaccionar por impulso y lo abracé, mi estómago comenzó a revolotear como si estuviera en una montaña rusa y me aparte rápidamente, sin decirle nada me di media vuelta e ingrese a la sala-

- ¡Adiós Andrea!

¡Dios santo! Me habrá tomado por loca, hace poco más de un mes lo odiaba y así de la nada lo abrazo, seguro pensara que estoy loca o peor que siento algo por él, el sonido de mi celular me saca de mis pensamientos, ok seguro es Miguel ángel diciéndome que estoy loca veo la pantalla y me alivia ver el nombre <> exhalo de tranquilidad.

- ¡Hello! ¿Ya estás en el avión?

- ¡No! Estoy esperando para abordar –digo seria-

- ¿Qué tienes? Te escuchas extraña, pensé que estarías feliz por tus vacaciones

- Inhalo profundamente- Debo contarte algo, pero prométeme no hacer un escándalo y no decirle nada a mis padres por favor –Le suplico-

- Me estas asustando Andrea ¿Qué pasa?

- Anoche cuando llegue a mi apartamento, había un hombre encapuchado… -al recordarlo mis ojos se cristalizan- se me abalanzo encima e intento…

- ¿Qué? ¿Pero cómo? ¿Andrea estas bien? ¿Por qué no me llamaste?

- -Sacudo mi cabeza- ¡Estoy bien amiga! Si no fuera por Miguel Ángel que llego justo a tiempo… la historia sería distinta, llamamos a la policía y…

- No entiendo como no me llamaste –tuve que separar el celular de mi oído porque está como loca gritándome-

- Melissa ¡Basta! ¿Cómo querías que te llamara? ¿Sabes lo difícil que fue esa situación? Estaba en shock, deja de regañarme y lo peor casi le parten la cabeza a Miguel pro defenderme

- ¡Por dios! ¿Él está bien? –dice angustiada-

- Sí él está bien el golpe no fue tan grave, pero regresará a su trabajo con una gasa en la frente, me siento tan culpable –digo con frustración-

- Sigo sin creerlo, pero. ¿Quién podría hacerte algo así?

- No lo sé amiga, menos mal que voy a estar alejada por tres semanas y no quiero pensar en nada, y tampoco quiero volver a ese apartamento, me sentiría insegura.

- Si quieres podemos hacer lo que hicimos con Miguel Ángel lo vendemos y te buscamos otro, si regresas y no conseguimos nada puedes quedarte con nosotros

- No sé, Miguel Ángel me ofreció quedarme en su pent house y él quedarse en mi apartamento a él le gustó mucho así no sé, no sé, no quiero pensar en eso ahora, debo dejarte ya están haciendo el llamado para abordar el avión por favor no le digas nada a mis padres, hablamos luego te quiero amiga.

Entrego mi boleto y procedo a subir al avión tres semanas fuera, descansaré de tanta locura, por fin.