Chapter 11: CAPITULO 11
(***)
Estoy despierta desde las cinco y media de la mañana, me di una ducha, prepare el desayuno y sigo con un humor de perros por la invitación de Miguel a Clara, miro el reloj y son las siete de la mañana, voy a mi habitación Sarah sigue durmiendo, entro al baño y pongo a llenar la tina con agua caliente, cuando Sarah despierte el agua estará tibia, tomo del lavabo el frasco con sales de jazmín ¡Mmm! Huele delicioso, tomo las rosas y comienzo a quitarle los pétalos y los hechos sobre la tina, cierro la llave y salgo para despertar a Sarah.
- Sarah despierta ya dormiste lo suficiente
- ¡uhm! Cinco minutos más por favor –Dice balbuceando-
- -Me rio- Hoy es tu boda, abre los ojos
- -Se levanta rápidamente- ¡Por dios! Hoy me voy a casar
- -Le doy una gran sonrisa- ¡Así es hermanita!, levántate que el desayuno ya está listo, debes entrar a la tina y en dos horas llegaran la estilista y la maquilladora.
- Aunque no tengo hambre, estoy muy nerviosa
- Come aunque sea un poco la recepción es hasta las cinco de la tarde y no podrás comer nada durante ese tiempo, te prepare cereal integral algo sencillo
- Está bien.
(…)
Aprovecho para preparar mi atuendo voy a mi closet pero antes escucho sonar mi celular lo tomo y veo el nombre <
- Hola Clara
- Hola Andrea ¿Cómo estás?
- Bien, ocupada Clara
- Si lo sé por la boda de tu hermana, pero debo decirte que hoy iré con Miguel Ángel me invitó ¿Quería preguntarte?
- Mira Clara no tengo tiempo para esto, solo te digo que no te ilusiones con él está pasando por un despecho
- Bueno pero como dicen un clavo saca a otro clavo
- -Me enfurece escuchar eso- Mira no puedo hablar contigo de eso, si quieres lanzarte por ese barranco allá tú, pero no me llames cuando él te parta el corazón, cuando uno está despechado comete errores no seas tú el de Miguel Ángel, ahora lo siento debo dejarte tengo mucho que hacer. De inmediato cuelgo la llamada.
Entro a mi closet molesta ¿Cómo se atreve a llamarme?, Saco mi vestido es color dorado claro escote de un solo hombro y con una abertura en la pierna izquierda hasta mi muslo, en el hombro tiene un broche en forma de orquídea plateado y pliegues en el busto.
Luego de preparar mi atuendo hago un video llamado a la planificadora ya que debe estar en el lugar donde será la ceremonia y la recepción
< ¡Hola Sam! ¿Cómo vas todo?>
< ¡Hola Andrea! Todo bien el lugar de la recepción está casi listo, estamos colocando los manteles y la mesa de los dulces y el pastel ya están armadas esperando por los representantes de la pastelería, ya los del bar están aquí y estamos armando el arco y acomodando las sillas para la ceremonia>
< Perfecto Sam, sé que eres muy buena y responsable yo debo quedarme con Sarah, pero recuérdale a los de seguridad por la invitada no deseada>
< No te preocupes las únicas dos entradas están cubiertas, ella no podrá pasara>
< Muy bien gracias Sam, ocúpate de lo demás la llegada del ministro, nos vemos>
(…)
Tiempo después llegaron la estilista y la maquilladora y comenzaron a arreglar a Sarah, le mande un mensaje a Miguel Ángel avisándole la hora en la que Sarah saldrá para que él salga con Mateo al menos media hora antes, suena el timbre y pregunto ¿Quién es?
- Soy yo Miguel Ángel
- -Abro la puerta- ¿Qué haces aquí?
- ¡Uhm! Mateo le envía esto a Sarah
- -Veo la una caja con papel rosado con estrellas- ¡Uhm! Espera, esto se lo envía Sarah a Mateo, -Le tiendo un cajita de terciopelo azul- Bien ¡Adiós!
- ¡Espera Andrea! ¿Por qué estas molesta conmigo?
- No estoy molesta, estoy agotada ahora si me disculpas, recuerda salir media hora antes por lo menos porque sé que debes ir a buscar a tu acompañante.
- ¿Por eso estas molesta?
- Ya te dije que no ¡Adiós!, -Le cierro la puerta en la cara-
- Sarah, Mateo te mando esto, -Le tiendo el obsequio y tomo la copa de champagne y bebo un sorbo-
- ¡Bien! Ya terminaron conmigo es tu turno –Veo como Sarah sonríe y casi comienza a llorar-
- ¿Qué es? –Le pregunto mientras la estilista comienza a peinarme-
- Es un álbum con todas las fotos que nos hemos tomado en todo el tiempo que hemos estado de novios, mira tiene una dedicatoria y aquí colocaremos las fotos de la boda
- Esta precioso, pero no llores ya ella comenzará a maquillarte.
Ya cuando estábamos peinadas y maquilladas fuimos a la habitación para vestirnos, primero me puse el mío
- ¡Vaya, hermana! Ese vestido se te ve espectacular
- -Le sonrío- No exageres, ven quítate la bata y colócate esto -le tiendo el liguero-
- ¡Ok!
- -Descuelgo el vestido de novia y comienzo a colocárselo- Parece que fue ayer cuando te vestía como si fueras mi muñeca
- ¡Jajaja! Sí
- Listo, te colocaré los zapatos.
Me levanto y la observo
- ¡ay hermana! Te ves hermosa
- No me hagas llorar Andrea
- No, no lo digo para que llores estas bellísima –La abraza- Falta algo mas
- ¿Qué cosa?
- Ya tienes algo viejo y algo prestado solo falta lo azul –Saco el estuche de terciopelo negro y lo abro-
- -Sus ojos se abren sorprendida- Es precioso
- Sip –Le coloco la gargantilla y los zarcillos- ahora si estas lista –escuchamos el timbre- Deben ser mama y papa
Abro la puerta y en efecto son mis padres
- Hija mía te ves estupenda –Le doy un abrazo y un beso-
- Esperen a ver a Sarah –Les digo sonriendo-
- Sarah ven a la estancia –Le grito-
- ¡Aaaaaaw! Mi vida te ves como un ángel –sale corriendo a abrazarla-
- -Veo como mi papa ese gigante se le aguan los ojos y se le salen las lágrimas- Ten papa un pañuelo
- ¡Gracias hija! –Me abraza-
- Bien –aplaudo- Debemos irnos
Salimos de mí a apartamento acompaño a mi hermana y a mis padres hasta el rolls Royce blanco descapotable adornado con arreglos florales un obsequio de mi padre, giro hasta mi camioneta y conduzco detrás de ellos.
Ya en el lugar contacto con Sam y superviso que todo este perfecto la ceremonia será en el exterior frente a un lindo lago el arco está adornado perfectamente y las sillas también, superviso el pasillo y las velas flotantes a los lados de las sillas.
Sam llega con el ministro al que saludo y le indico su lugar, le digo a Sam que comience a invitar a la gente a que tome asiento.
Entro a la habitación donde esta Mateo y veo a Miguel Ángel ambos llevan trajes negros con corbatas doradas solo que Mateo lleva un corbatín de moño y una fajilla dorada. Y veo que Miguel Ángel se quitó la barba.
- Mateo te ves muy guapo, Sarah se va desmayar –Le sonrío-
- Y tu ¡Wow! Cuñada ese vestido
- ¡Jajaja! No hagas que me sonroje, espera a ver a tu futura esposa vas a llorar, -Me giro hacia su hermano- Miguel Ángel en cinco minutos debemos salir primero lo haremos nosotros, luego Mateo con tu madre y por último Sarah con mi papá. Cinco minutos
Salgo de la habitación y me tropiezo con Clara, que mala suerte tengo
- Hola Andrea, te ves exquisita –Me mira de arriba abajo- y no puedo evitar sentirme satisfecha, su vestido es sencillo, corto ajustado al cuerpo color verde esmeralda con escote de corazón sin tirante
- ¡Gracias! También te ves linda, te dejo por favor toma asiento la ceremonia ya va a comenzar. –La rodeo y la dejo ahí parada sola-
No sé porque me molesta tanto que este aquí con Miguel Ángel, de inmediato sacudo mi cabeza quitando esos pensamientos hoy solo importa Sarah.
Ya estamos en el umbral de la puerta a punto de salir, la planificadora se acerca para darme el ramo.
- Andrea ten
- ¡Ooops! Gracias Sam – Entrelazo mi brazo en el de Miguel Ángel y sentí una descarga eléctrica en todo mi cuerpo, esto no tiene sentido- ¡Vamos!
- Andrea ¿Puedo decirte algo sin que te molestes?
- - Frunzo el ceño mientras caminábamos por el pasillo- ¿Qué cosa? –Le digo entre dientes ya que todos nos estaban viendo-
- Estás muy hermosa, ese vestido… estas dejando muchas bocas abiertas –Sonríe pícaramente-
- ¡Gracias! – Le digo intentando no sonrojarme- pero a tu cita no le gustará que me estés echando flores –llegamos frente al ministro y me separo de él rápidamente-
Nos vemos fijamente y mientras va caminando Mateo por el pasillo veo que Miguel Ángel fija su mirada en uno de los invitados y sigo su mirada hasta ver al tal Alexander sentado al lado de su esposa embarazada, observo a Miguel quien tiene su mandíbula tensa, me mira y le hago señas de que este no es el momento. Continúa la marcha nupcial y todos giran para ver a la novia, no puedo evitar sonreír de oreja a oreja.
Mi padre está aguantando las lágrimas, giro mi cabeza y miro a Mateo que también está aguantando botar una lagrima al ver a Sarah, mis dudas hacia él acaban de desaparecer, el solo ver como la mira, es evidente que la ama profundamente.
El ministro hizo de la ceremonia algo hermoso, expresó en palabras el amor que se sienten estos dos y el valor que tiene el matrimonio, miro a Miguel y su expresión al escuchar al ministro es de melancolía y tristeza asumo por pensar en la pelos de maíz, esto me demuestra que él realmente se había imaginado una vida con ella, matrimonio, hijos, siento decepción. Esto me hace constatar que no puedo sentir nada por él, sufriría mucho porque es evidente que él aun la ama.
Escucho cuando el ministro indica la famosa frase puedes besar a la novia y salgo de mis pensamientos, vuelvo a sonreír y aplaudo a los ya ahora esposos, me abalanzo hacia mi hermana para felicitarla y comienza nuevamente la marcha de los esposos Lombardi.
Llegó el momento en que Miguel y yo nos volviéramos a unir para caminar juntos.
- Miguel Ángel cambia la cara –Todos están mirándote-
- ¡Perdón Andrea! El ver a ese tipo
- Entiendo pero hazlo por Mateo y no busques confrontación con ese tipo te lo suplico
- Está bien Andrea hare lo que digas – Me mira fijamente y me ofrece una linda y seductora sonrisa-
- Bien, voy a acompañar a Sarah para que se ponga cómoda tu ve a distraerte con Clara ¿para eso la trajiste no? –Me alejo de él-
(***)
Me levanto temprano hoy para ayudar a Mateo a prepararse para la boda, anoche su despedida de soltero fue solo comer pizza y unas cuantas cervezas aquí en mi Penthouse y narrándole todo lo que paso con Rowena, no quería que su despedida de soltero fuera deprimente pero el insistió en que le contara.
Todo esto de la boda de Mateo aunque me produce felicidad por él, también me ocasiona tristeza yo imaginaba vivir todo esto con Rowena y ahora… ahora estoy solo. Sigo preparando el desayuno para Mateo y escucho mi celular sonar.
- Hola Miguel Ángel buen día, ¿a qué hora pasaras por mi hoy?
- Buen día Clara te pasaré buscando a las 12:00 por favor debes estar lista
- Perfecto nos vemos –Me envía un icono de guiño-
Pienso en la reacción de Andrea anoche cuando le indique que iría con Clara a la boda, me estoy arrepintiendo de llevar pero ya es tarde.
- Buen día hermano
- Buen día Mateo
- ¿Qué te pasa? Estas… pensativo ¿todo bien?
- Si no te preocupes, estoy pensando en que hoy te casas y en papa estaría muy orgulloso de ti Mateo –Le doy una palmada en el hombro-
- No te pongas sentimental, oye necesito un favor tengo un regalo para Sarah, con eso de que no puedo ver a la novia antes de la boda ¿puedes bajar y hacérselo llegar?
- ¿Bajar? ¿A dónde tu futura cuñada? Debe estar hecha una histeria, tu prometida casi la vuelve loca
- Por favor ¡jajajaja! No exageres
- Está bien dame el obsequio si no subo en cinco minutos es porque me dispararon –Veo como saca de su maleta pequeña la caja de regalo-
- Ten, dile a Sarah que la amo.
- -Ruedo los ojos hacia arriba- Si sí, desayuna y luego toma un baño para que comiences a prepararte recuerda que debemos salir antes que Sarah, ya regreso.
Me subo en el ascensor y marco el piso donde está el apartamento de Andrea. Llego al piso y suspiro camino hacia su puerta y toco el timbre y escucho el ¿Quién es? Me estremezco al escuchar la voz de Andrea.
- Soy yo Miguel Ángel – Digo inseguro-
- -Abre la puerta- ¿Qué haces aquí? – Dice casi gruñendo-
- ¡Uhm! Mateo le envía esto a Sarah –Le extiendo la caja, alejándome un poco-
- Bien, -Entra y saca una cajita azul con un lazo plateado- Sarah le manda esto a Mateo gracias y ¡Adiós!
- ¡Espera Andrea! ¿Por qué estas molesta conmigo?
- No estoy molesta, estoy agotada ahora si me disculpas, recuerda salir media hora antes por lo menos porque sé que debes ir a buscar a tu acompañante. –enarca una ceja-
- ¿Por eso estas molesta?
- Ya te dije que no ¡Adiós!, -Me cierra la puerta en la cara, casi me golpea la nariz- ¡Que mujer! De verdad necesita un poco de sexo para que baje ese carácter.
Veo la cajita pequeña y subo en el ascensor, llego y está Mateo esperándome –enarco las cejas con confusión-
- ¿Qué haces? – Le pregunto viéndolo fijo-
- Me dijiste que si no subías en diez minutos es porque Andrea te disparó ya iba a bajar a buscar tu cadáver –Se encoje de hombros-
- Casi me matan o casi pierdo la nariz del portazo ten esto te lo envió Sarah –Le extiendo la cajita azul-
- ¿Pudiste verla? – Dice sonriendo como un tonto-
- - Niego con la cabeza- No, no me dejaron verla –ábrelo quiero ver que te regaló-
- -Abre la cajita y dentro hay una caja azul de terciopelo, la abre y hay un par de mancuernillas de oro blanco con las letras S y M –ambos sonreímos-
- Vamos debemos prepararnos, colócate el traje y allá nos colocamos las corbatas, voy a tomar una ducha
Salimos del edificio y Mateo parecía un ventilador de mesa.
- No hagas trampa, no podrás verla –Sonrío-
- Solo tengo curiosidad por verla
- Bueno lo harás en la boda, además te puedo asegurar que Andrea debe estar pegada a la ventana viéndonos salir en este momento
- ¡Uhm! –Dice con decepción- Y esta chica… Clara… ¿Qué con ella?
- -Lo miro y me encojo de hombros- Nada solo la invite porque se portó muy bien en la posada de sus padres es todo.
- Entiendo, es amiga de Andrea ¿No?
- Sí, de la universidad o algo así
- ¡Uhm!... –Asiente lentamente-
- ¿Qué?
- Nada –Levanta las manos- Es solo que no vayas a cometer una locura con esta chica, es amiga de Andrea y apenas ambos se están llevando bien, no hagas que vuelva a odiarte de nuevo.
- Créeme es lo menos que quiero hermano no te preocupes, en la boda le diré a Clara que no se ilusione y que no volveremos a salir.
- Por favor –junta sus manos en tono de súplica- por favor no ocasiones un escándalo, no quiero que Sarah se preocupe por nada
- ¡Está bien Mateo! No voy a hacer nada, no voy a arruinar el día de ustedes.
Llegamos al edificio donde vive Clara y ambos giramos al verla salir con un vestido verde esmeralda, ajustado al cuerpo.
- ¡Uhm! Creo que viene a conquistarte
- ¡Cierra la boca Mateo!
- ¡Hola Miguel Ángel!
- Hola Clara, te presento a mi hermano Mateo
- - Le extiende la mano- Hola Mateo el novio ¿Cómo te sientes?
- Un placer Clara, excelente me voy a casar con el amor de mi vida
- ¡Qué romántico! Conocí de vista a Sarah hace unos años era una chiquilla, es increíble que ya se vaya a casar y primero que su hermana mayor.
- -Ruedo los ojos hacia arriba-
- ¡Uhm! No le comentes eso a Andrea si no quieres que te saque de la boda.
- ¡Jajaja! Si el carácter de Andrea es explosivo… pero va a ser inevitable que la gente comente eso en la boda y su matrimonio fallido…
- ¡Basta Clara! –Le digo alzando la voz, se hizo un silencio largo- Si no sabes de lo que estás hablando mejor no comentes nada, no tienes ni idea lo que paso y lo que sufrió Andrea, así que no opines.
- Está bien Miguel Ángel – Dice casi susurrando, miro de reojo a Mateo que está mirando al frente pero fija sus ojos en mi de reojo también-
Llegamos Mateo invitó a Clara a que se dirigiera al bar a tomarse un trago, mientras nosotros nos dirigíamos a la sala donde debía esperar Mateo. Estoy colocándome la corbata frente al espejo.
- ¡Uhm! Hermano, fuiste algo rudo con esa chica
- Se lo buscó, ¿Cómo puede comentar algo así de su amiga? Te puedo asegurar que no sabes los detalles de lo que sufrió Andrea y como alguien que acaba de pasar por algo similar créeme lo que menos queremos es la lastima de la gente.
- Estoy de acuerdo con lo que dices, ¿Podrías ayudarme a colocarme esta cosa?
- - Sonrío- Seguro
Estábamos hablando cuando entro Andrea ¡Wow! La miro de arriba a abajo, hoy se ve como una diosa, ese vestido dorado que ajusta perfectamente a sus exuberantes curvas, quede sin habla
- ¡Mateo te ves muy guapo!, Sarah se va desmayar –Le sonríe a mi hermano-
- Y tu ¡Wow! Cuñada ese vestido –La toma de las manos mientras la observaba-
- ¡Jajaja! No hagas que me sonroje, espera a ver a tu futura esposa vas a llorar, -Se gira hacia a mí y salgo de mi embobamiento- Miguel Ángel en cinco minutos debemos salir primero lo haremos nosotros, luego Mateo con tu madre y por último Sarah con mi papá. Cinco minutos –Alza su palma-
- Límpiate la baba –Extiende su pañuelo-
- ¿Qué?
- ¡jajaja! Vi como la miraste, casi se te salen los ojos al ver a mi cuñada, que se ve muy bien con ese vestido
- ¡Síiii!, ¡Uhm! Déjate de tonterías la vi como vería a cualquier mujer que se viera así. –Me di media vuelta y tome una copa de champagne y la bebí de un sorbo-
- ¡Jajajajaja! Cuidado hermano, las Valencia suelen hechizar con sus curvas.
Llegó el momento de salir y me coloco al lado de Andrea, llega la planificadora y le entrega el bouquet de flores, Andrea se gira y entrelaza su brazo con el mío, comienzo a sentir una descarga eléctrica por todo mi cuerpo y comienzo a decirme a mí mismo ¡Contrólate Miguel Ángel!
- Andrea ¿Puedo decirte algo sin que te molestes? –Le digo mirando al frente-
- - Frunce el ceño mientras caminábamos por el pasillo- ¿Qué cosa?
- Estás muy hermosa, ese vestido… estas dejando muchas bocas abiertas –Le sonrío seductoramente-
- ¡Gracias! – Dice apenada y juro ver un poco de rubor en sus lindas mejillas- pero a tu cita no le gustará que me estés echando flores –llegamos frente al ministro y se separa de mi rápidamente-
Miro en la cuarta fila a Clara y luego giro mi mirada hacia una mujer embarazada con un vestido color morado y a su lado esta él… de inmediato mi cuerpo se tensa y aprieto mis dientes tensando mi mandíbula el imbécil de Alexander, volteo y mi mirada se encuentra con la de Andrea, me mira de manera inquisidora, entiendo lo que quiere decir y lo pongo en mi mente no es el momento, ni el lugar.
Me relajo escuchando al ministro oficiar la ceremonia y no puedo evitar sentir nostalgia, hace un tiempo había imaginado estar así con Rowena, una linda boda con nuestra familia y amigos íntimos pero eso ya no pasara, salgo de mis pensamientos al oír que piden las alianzas y le entrego a Mateo la de Sarah. Al cabo de un rato la ceremonia termina y me uno a los aplausos, una vez que salen los caminando los novios, me vuelvo a unir a Andrea ¡Gracias a dios! Estar con ella me tranquiliza.
- Miguel Ángel cambia la cara todos están mirándote
- ¡Perdón Andrea! El ver a ese tipo
- Entiendo pero hazlo por Mateo y no busques confrontación con ese tipo te lo suplico
- Está bien Andrea hare lo que digas – Le sonrío de manera seductora-
- Bien, voy a acompañar a Sarah para que se ponga cómoda tu ve a distraerte con Clara ¿para eso la trajiste no? –Se aleja de mí y me pongo serio de inmediato-
Cuando entro al salón me alcanza Clara
- Miguel Ángel
- Hola Clara ¿Quieres tomar un trago?
- Sí, por supuesto… ¡Uhm! Miguel quiero disculparme por el comentario que realicé en el auto
- No te preocupes –Digo serio- Solo no opines de cosas que no sabes –Veo la carta de tragos y cocteles- ¿Qué vas a tomar?
- ¡Uhm!... Un Cosmopolitan está bien, yo no fui invitada a la boda así que no sé dónde me voy a sentar
- Te sentarás a mi lado –Observo como las comisuras de sus labios se curvan en una gran sonrisa-
- ¡Uhm! Clara no quiero que mal interpretes esta invitación como un inicio de algo, yo no estoy en el mejor momento para comenzar a salir con alguien ¿Si comprendes?
- -Se pone seria- Gracias por ser sincero Miguel Ángel, soy una tonta es que…
- No, no yo debí aclarar desde el inicio, por favor entiende que es muy reciente lo que me paso y aún sigo teniendo sentimientos por ella a pesar de lo que me hizo, solo pasemos un rato agradable –Le doy una media sonrisa-
(***)
- ¡Felicidades hermana!
- ¡Gracias! No puedo creer que ya sea la esposa de Mateo Andrea, siento que no salgo de mi shock
- ¿No te estarás arrepintiendo verdad? Porque ya es muy tarde para eso
- No, no estoy muy feliz, es solo que hace años que sueño con esto y por fin se hizo realidad
- ¡ay hermana! Eres tan dulce bueno aquí están los zapatos cómodos que pediste
- ¡Uuuuy, genial! Estos tacones me están matando… Oye… Vi que Miguel Ángel no dejaba de verte –Me sonríe en tono burlón-
- No comiences Sarah –hago un bufido y giro mis ojos-
- Yo solo digo, además había otro que no te quitaba la mirada de encima, y ese si me pareció asqueroso –hizo un mohín de asco-
- -Frunzo el ceño- ¿Quién?
- El esposo de mi jefa, te miraba de una manera tan libidinosa y descarada, ese tipo casi te desnuda con la vista hermana
- -Abro los ojos sorprendida mientras sigo cambiándole los zapatos- Sarah te voy a decir algo pero es para que tengas cuidado, ese hombre es el amante de la ex de Miguel Ángel
- ¿Queeeeeee? –Dice gritando-
- ¡Shhhh! Te digo esto para que estés al pendiente, querrá acercarse a ti para saber si estas al tanto de lo que paso y no se lo digas a su jefa, tú hazte la desentendida si llega a decirte algo
- Está bien pero para nadie en el hospital es un secreto que ese hombre le ha sido infiel a la jefa por años, sabré manejar la situación, pero… pobre Miguel Ángel debe ser muy duro estar aquí
- ¡Sí, lo es!, pero él ama a Mateo y no va a hacer nada que les dañe el día, bueno ya es hora de la presentación de los señores Lombardi –Le hago una reverencia y le abro la puerta para ir a buscar a Mateo-
Mientras vamos a buscar a Mateo veo que se acerca Clara y trato de ignorarla, pero grita mi nombre
- Mateo está ahí adentro hermana búscalo y compórtense ¿Ok? –Le guiño el ojo-
- Clara, ¿Cómo estás? ¿Te diviertes?
- ¡Uhm! No, de hecho ya me voy –Dice fijando su mirada en el piso-
- ¿Por qué? –Le pregunto sorprendida-
- Miguel acaba de decirme que no está en condición de salir con nadie y la verdad hirió un poco mi ego
- Te lo dije Clara, que no buscaras nada con él, porque estaba pasando por un mal momento
- Sí, y tenías razón, así que me iré, hablamos después –Me da un beso y un abrazo-
- Está bien nos vemos Clara
Siento un alivio el que se vaya y no siga al lado de Miguel Ángel, debo parar no puedo sentir nada por él repítelo como mantra Andrea, camino hasta el salón para buscar a los esposos.