Chapter 10: CAPITULO 10

(***)

Hoy regreso a la ciudad después de tres semanas por fuera, me enfrento a la realidad, desde hoy mi vida cambia por completo sin novia y en un nuevo hogar, inhalo y exhalo profundamente. Hoy y mañana solo debo estar concentrado en mi hermano no he sido el padrino que debería haber sido, ni siquiera pude planificarle una despedida de soltero a Mateo digamos que se lo debo.

Él ha sido muy comprensivo, mi hermanito, mañana se casa ya es todo un hombre, recuerdo cuando mama lo llevó a nuestra casa tenía seis años, mi madre lo descubrió en un orfanato mientras hacía labor social, la madre de Mateo era un adicta que falleció por una sobredosis y de su padre biológico nunca se supo nada.

Mama se enamoró de él y ese día al regresar a casa conversó con mi padre y ambos decidieron adoptarlo. Desde entonces ha sido un miembro mas de la familia es mi hermano menor tenga mi sangre o no, adoro a mi hermano.

(…)

- Por fin llegas, debemos ir con Mateo a comprar los trajes, linda barba –Sonrie y me da un abrazo-

- Si debo arreglarla antes de ver a Andrea

- -Enarca una ceja- ¿Andrea?

- Sí, no le gustó la barba, quiere ir como una reina al altar y no al lado de un indigente, te sigo tu sabes dónde está mi nuevo hogar

- ¡Uhm!... me reservaré mis comentarios, ten aquí están las llaves y esta es la llave des ascensor solo tú tienes esa llave debido a que la entrada principal va directamente al ascensor

- De acuerdo, vamos, tenemos el tiempo medido

Entramos al edificio, que ya conocía y nos subimos al ascensor con ganas de ir a saludar a Andrea.

- ¿Cómo te sientes al volver?

- -Me encojo de hombros- enfrentando la dura realidad, pero como me dijeron de amor nadie se muere así que seguiré adelante

- Bien, es bueno escucharte decir eso.

- ¿Qué has sabido de Rowena? –Digo seriamente-

- Solo que ha estado preguntando por ti, dice que necesita hablar contigo –Me mira con expectativa-

- ¿Seguro que no te ha seguido? ¿No sabe dónde vivo?

- No, no tiene idea y cuando vendimos tu antigua apartamento no dije nada de a dónde te mudarías, ni siquiera Armando lo sabe, solo lo sabemos Melissa, Andrea y yo nadie mas

- Es mejor así necesito paz.

Llegamos al Penthouse, al abrirse las puertas mira detenidamente mi nuevo hogar es un lugar amplio, es bastante moderno y claramente está diseñado para un hombre soltero, comienzo a caminar dentro de él la paleta de colores que utilizaron destaca el gris, el blanco, el negro, el azul y detalles en madera que lo hacen resaltar. Además, del uso de madera rústica, no sólo tiene luz natural que proveen los amplios ventanales, sino también por las lámparas de techo, discretas y modernas.

Los muebles son realmente hermosos, combinaron tonos oscuros con otros hechos de madera, lo que le hace una combinación contemporánea, divertida y muy masculina. Escaleras de metal, de líneas rectas que permiten visualizar las habitaciones desde un piso al otro.

La recámara principal continúa con el estilo moderno y masculino de todo el penthouse, con una vista preciosa hacia la ciudad que invita a levantarse por las mañanas de buen humor, cosa que necesito en este momento tan tétrico en mi vida.

- ¿Te gusta?

- Sí, es perfecto –Me quedo en silencio, observando todo-

- En el closet esta toda tu ropa, el baño tienes todo lo que necesitas y Melissa te hizo una pequeña compra de víveres

- Dime que hay alcohol

- ¡Jajajaja! Si, ese gabinete de ahí es un bar, tiene todas las botellas que habían en tu casa

- ¡Bien!, me ducharé rápido y saldremos Mateo nos espera

Horas Después.-

La cena de ensayo la organizamos en un lindo restaurante muy exclusivo con una terraza preciosa ya Sarah y yo íbamos en camino.

- Estas preciosa Sarah y muy radiante

- Sí hermana estoy muy emocionada y tú te ves lindísima

- Gracias hermanita, bueno vamos que ya nos deben estar esperando

- Sí vamos.

Al entrar al restaurante nos llevaron al sitio que teníamos reservado para la cena, esta noche solo era para la familia y los amigos más cercanos de los novios, me sentía nerviosa y no sé porque ya que yo no era la novia, de lejos veíamos a nuestros padres y a Mateo, pero mis ojos buscaban a alguien más.

Nos acercamos y saludamos a todos al girar veo en una esquina viendo hacia la autopista a la persona que mi mirada estaba buscando Miguel Ángel. Tenía un traje color negro, con corbata negra y camisa blanca, se notaba que estaba más delgado pero aún así seguía teniendo una figura musculosa y muy masculina.

Se giró y lo salude con la mano y una media sonrisa, noté que tenía un vaso con whisky que levanto saludándome.

Me alejo para coordinar la cena y nos sentemos a comer, estoy hablando con el encargado me muestra el menú y asiento. De pronto escucho una voz cerca de mi oído

- Hola Valencia

- Hola Lombardi

- Veo que comenzaste temprano a beber –Señalo con mi dedo al vaso que tiene en su mano-

- No me regañes –Sonríe y bebe un trago del vaso-

- Pues, sigues con la barba aunque más arreglada

- ¿Por qué no te gusta? –Sonríe de manera juguetona-

- Te hace ver más viejo

- ¡Jajajaja! Bueno ya que eres tan sincera…

- Siempre lo soy…

- No siempre, recuérdalo… -Me señala con el dedo y niega con la cabeza-

- -Quedo sorprendida, por sé a lo que se refiere- ¡Uhm! Por favor no bebas tanto al menos hoy y mañana hazlo por Mateo debes hacer un brindis en un rato. Lo rodeo y le paso por un lado

La cena estuvo deliciosa y todos estaban felices observo a Mateo como mira a Sarah y no puedo evitar sonreír, sus ojos son de enamorado, le brillan los ojos al verla esos ojos azules color cielo le pertenecen a mi hermana, él realmente la ama, escucho el tintineo de una copa que me saca de mis pensamientos al girar mi mirada veo a Miguel Ángel de pie y todos hacen silencio

<< Bueno –Carraspea su garganta- esta es una noche especial, mañana es el gran día para mi hermano y mi futura cuñada, Sarah bienvenida a la familia Lombardi te conozco desde niña y sé lo mucho que amas a mi hermano. Hermano agradezco a nuestros padres por tomar la decisión de hacerte parte de la familia eres el mejor hermano que alguien pueda tener, te has convertido en un gran hombre y sé que mi padre desde el cielo está muy orgulloso, un brindis por los novios>>

Veo como Mateo y Sarah se levantan y abrazan a Miguel Ángel y Martha se limpia las lágrimas, fue un lindo discurso

- ¡Hija! Es tu turno

- -Dice mi madre- haciendo sonar su copa

- -Asiento y noto como todos me observan-

<< Hablo en nombre de mi hermana y Mateo agradeciéndoles por estar aquí esta noche. Hermana has crecido, estoy sorprendida por lo rápido que paso el tiempo eres una mujer bellísima y una gran persona, agradezco por haberme elegido en tu madrina aunque casi logras que salga huyendo en estas últimas semanas, conocí un lado chuky de ti que no conocía, Mateo luego te doy tips de cómo manejarla –Todos se ríen-, pero me alegra haberte ayudado a planificar ese día tan especial para una mujer, ¡Te amo! Y siempre serás mi hermanita y estoy muy orgullosa de ti. Mateo eres un gran chico, al principio no me agradabas –Todos vuelven a reír- pero veo como miras a mi hermana y sé perfectamente que eres el indicado, felicidades a ambos, salud por ustedes>>

Sarah sale corriendo de su asiento y brinca sobre mí

- ¡Te amo, hermana!

- Yo también pero Sarah ya no eres la flacucha de antes ahora pesas –Digo casi ahogada. Por el peso de ella-

- ¡Tonta!

Observa cómo se aleja de mí hasta llegar a Mateo.

- Lindo discurso hija –Me abraza mi papá-

- ¡Gracias padre!

- Estoy orgullosa de ambas, se han convertido en grandes mujeres –Acaricia mi rostro de manera dulce-

- No me hagas llorar papa –Mi ojos comienzas a nublarse por las lágrimas contenidas-

- Un padre no puede decir lo orgullosa que esta de sus hijas –Sonríe-

- Sí, si puedes

- Deseo con todo mi corazón que encuentras un buen hombre que te ame, te aprecie y te respete como tú te mereces mi niña

- ¿Por qué me dices eso? –Digo con tristeza-

- Hija porque sé lo que sufriste y también sé que todo esto te hace recordar esos momentos y tratas de ocultarlo, pero yo te conozco eres mi hija una de mis princesas y ojala hubiese podido evitarte ese sufrimiento

- ¡Papá! Estoy bien… en serio eso… ya está superado

- Lo sé, pero igual te sientes incomoda y eso no está mal mi niña, es más te he observado toda la noche seré directo

- -Frunzo mi ceño- ¿Directo?

- ¿Qué sientes por Miguel Ángel? –Me mira fijamente-

- ¡Papá!... Por favor

- Andrea Isabel he notado como lo miras…

- Lo hago por compasión, acaba de pasar por lo mismo que yo y sé que se siente mal… -No puede ser que sea tan obvia- -Me sonrojo-

- Hijita… -Mira hacia los lados para que nadie nos escuche- Estaría más que feliz que ese hombre fuera Miguel Ángel, pero no en este momento no quiero que vuelvas a sufrir

- No lo haré, porque nada me pasa con él, solo soy su amiga en un mal momento y ya cuando lo supere solo seremos conocidos. Veo que mi madre se acerca y hacemos silencio.

- Hija fue un buen discurso eres una gran hermana y una gran hija –Me abraza-

- ¡Gracias Mama! Pero creo que ya debemos irnos, voy por Sarah para que descanse, no puede llegar mañana con ojeras

- Tienes razón, eres una gran madrina.

En realidad use esa excusa para alejarme de ellos antes de que mi madre me diga también que boto la baba por Miguel Ángel, que no es cierto, tomo de la mesa una copa de champagne y me la bebo de un sorbo

- Es la segunda vez que te veo beber una copa así

Escucho esa voz que me hace temblar las piernas ¿Qué diablos me pasa?

- -Me giro y entra a mis fosas nasales su fragancia, esto no ayuda- ¡Hola! –Carraspeo-

- ¿Me estas evitando?

- No, ¡Que ocurrencia! ¿Por qué te evitaría? –Soné más nerviosa de lo que quería-

- ¡Uhm!, por cierto lindo discurso

- Igual el tuyo, bueno nos vemos mañana debo hacer que Sarah descanse.

Me aparte de él rápidamente, ¡Dios! ¿Qué me está pasando con él?, no puedo fijarme en Miguel no puedo, encuentro a Sarah muy melosa con Mateo.

- Chicos tienen toda una vida para eso, Sarah vámonos debes descansar

- Pero Andrea…

- Quieres llegar a tu boda con ojeras

- No, bueno vamos –Le da un beso a Mateo-

- -Giro mis ojos hacia arriba y la tomo de la mano- Mateo suéltala, cuando estén en Grecia la tendrás solo para ti –la aparto y nos despedimos de todos-

(…)

- La cena estuvo muy linda, comienzo a sentirme nerviosa.

- No tienes porque hermana amas a Mateo, él te ama, disfruta tu día y olvídate de los nervios, anda tomate este té y duérmete, mañana temprano te preparare un baño de tina con sales de jazmín y pétalos de rosas blancas.

- ¡Oh! Eso suena muy bien –Le sale un bostezo- Descansa hermana

- Descansa –le doy un beso y apago la luz de la lámpara-

Me meto en mi closet y saco el vestido de novia y lo cuelgo en un perchero a un lado de la cama, el vestido es color marfil con escote en V profundo la parte de arriba está adornada con perlas tornasoladas y apliques en forma de flor con mostacilla plateada, en la cintura se le coloco un cinturón con brillantes delgado y la falda es de tul brillante amplia en línea A, la espalda queda descubierta con una tela transparente, saco los zapatos también color marfil con tacones no muy altos y saco de una de las gavetas un estuche de terciopelo color negro, lo abro y es un juego de gargantilla con un zafiro en el medio y los zarcillos son dos zafiros en forma de gota, esto es lo azul y lo prestado será el liguero que yo utilizaría en mi boda, todo lo dejo a la mano.

Mañana saco mi vestido, tomo mi celular y salgo de la habitación, cierro la puerta y voy a mi bar a tomarme una copa de vino, escucho mi celular, frunzo mi ceño es la media noche ¿Quién escribe a esta hora?, al tomarlo miro el nombre

< ¡Uhm! Recuerda que es mi primera noche aquí, extraño la que era mi cama>

< Entiendo…>

< ¿Puedo bajar a tu casa?>

< ¡No!, Sarah ya está descansando, si quieres subo>

¿Qué diablos estoy haciendo?, escucho de nuevo mi celular

Tomo mi llave, saco del botiquín unas pastillas y salgo de mi apartamento, subo en el ascensor y antes de marcar le aviso a que estoy dentro ya que se usa una llave que no tengo, de inmediato veo como el ascensor se va moviendo hacia arriba, todo mi cuerpo comienza a temblar, mi fijo en el mono y la camiseta que llevo toco mi rostro y decido recoger mi cabello con una liga que tenía en la muñeca.

El ascensor se detiene y se abren las puertas ¡Wow! Esto sí que es un penthouse, es más lujoso que mi apartamento, miro hacia los lados

- ¿Miguel?

- Ya bajo –Su voz hace que pegue un brinco-

- Esto está muy lindo

- Sí, es el típico lugar de un soltero

- Así es –Giro y veo bajar de las escaleras a Miguel colocándose un sweater, alcanzo a ver su pecho y su abdomen perfectamente tonificado a pesar de su delgadez, trago saliva y me giro de inmediato-

- ¿Quieres tomar algo?

- -Niego con la cabeza- No, por cierto te traje esto alcaseltzer e ibuprofeno para mañana, debes estar bien lucido.

- ¡Gracias!

- Mañana mis padres vendrán por Sarah, ¿te vas a venir conmigo o?

- No, -camina y se sienta en su nuevo y lindo sofá- Voy a ir a buscar a Clara

- -Frunzo mi ceño y lo miro sorprendida- ¿Clara? ¿Mi amiga clara?

- Sí, la conocí en la posada, es linda –dice encogiéndose de hombros-

- ¡Wow! En la situación en la que estas y ya tienes citas –Siento como mi estómago se retuerce-

- ¡jaja! No, es solo mi acompañante para la boda Valencia ¿Tú no invitaste a alguien?

- ¡No!, estuve muy ocupada para pensar en eso, bueno me voy necesito descansar mañana tengo mucho que hacer

- Pero si acabas de llegar.

- Si pero necesito dormir, buenas noches Lombardi.

Decido salir de ahí, estoy furiosa ¿Por qué Clara tenía que ir a la posada? Justo cuando Miguel Ángel estaba allá, llego a mi apartamento ¿Por qué me molesta tanto?

Esto es una señal de que no debo sentir nada más que empatía y camaradería por él.

(***)

La cena estuvo deliciosa aunque casi no comí nada, mi hambre en las últimas semanas ha disminuido luego de los brindis todos nos levantamos de la mesa, noto que Andrea me ha estado evitando toda la noche, ese vestido negro se le ve muy bien, se le nota un cuerpazo insisto esa mujer está de un buena

- Hola hijo

- ¡Madre! –Bebo un sorbo de mi trago-

- ¿Cuándo podremos hablar?

- ¿Sobre qué? –frunzo mi ceño-

- Sobre lo que te está pasando

- Madre estoy bien, ¿por qué no sigues enloqueciendo a Andrea?

- ¡Muy gracioso! Hijo me preocupas

- ¡Mama! Solo estoy despechado es algo normal ya se me pasara, descuida no voy a suicidarme.

- Cuando estés listo para hablar, llámame.

- ¡Ok!

Mi madre es perfecta sabe cuándo no quiero hablar, cuando debe acercarse y cuando debe alejarse ya capto el mensaje.

- ¡Hermano! ¡Gracias por el discurso!

- De nada, lamento no haber sido el padrino que te mereces

- No seas tonto, ¿Cómo te has sentido?

- ¿Qué te digo?, ahora soy un hombre soltero, tenías razón Rowena no era de fiar.

- Lamento no haberme equivocado –Dice apenado-

- No te preocupes, solo cuida a Sarah es una gran chica –La señalo con mi dedo y bebo de mi vaso-

- Sí lo sé, llegara la mujer que de verdad te haga feliz Miguel, solo dale tiempo

- No lo sé por ahora no la estoy buscando Mateo, Sarah te está llamando –Veo como se aleja de mi-

La mujer que me haga feliz, dudo mucho que la consiga y la verdad no quiero nada con nadie, mi giro y observo a Andrea conversando con su padre, por su expresión la conversación es algo profunda, veo como se aleja cuando su madre llega, así que decido ir a su lado mientras camino hacia ella veo como coge una copa y se la bebe de un trago

- Es la segunda vez que te veo beber una copa así –Digo aguantando las ganas de reírme-

- ¡Hola! –Carraspea, está nerviosa-

- ¿Me estas evitando? –Le pregunto enarcando las cejas-

- No, ¡Que ocurrencia! ¿Por qué te evitaría?

- ¡Uhm!, por cierto lindo discurso

- Igual el tuyo, bueno nos vemos mañana debo hacer que Sarah descanse.

Esta mujer está loca ¿Qué le pasa?, ¿Será que se cansó de ser mi paño de lágrimas?, no la culparía con todo el estrés de su trabajo y la planificación y aguantarse a Sarah y a mi madre, necesita un respiro.

Decido despedirme de todos y le aviso a Mateo que este temprano mañana en mi nuevo apartamento para alistarnos para la boda se irá conmigo y luego iré a buscar a Clara la hija de los dueños de la posada, mientras estuvo allá tuvimos una cena es una chica agradable al igual que sus padres sé que le gusto pero yo la verdad no pienso en mujeres en este momento.

Llego a mi casa y me cambio solo me coloco y un mono de algodón y me sirvo un vaso whisky, no dejo de pensar en la actitud de Andrea, tomo mi celular y le mando un mensaje

< ¡Uhm! Recuerda que es mi primera noche aquí, extraño la que era mi cama>

< Entiendo…>

< ¿Puedo bajar a tu casa?>

< ¡No!, Sarah ya está descansando, si quieres subo>

Uhm… creo que solo es mi idea, suena mi teléfono nuevamente y recuerdo lo del ascensor, giro la llave y marco el ascensor, me veo y noto que estoy casi desnudo asi que subo corriendo y consigo un sweater, escucho cuando me llama

- Ya bajo

Bajo las escaleras colocándome el sweater y veo como Andrea me mira fijamente.

- Esto está muy lindo –Me dice observando todo el lugar-

- Sí, es el típico lugar de un soltero

- Así es –Observo la camiseta que lleva puesta y se le notan unos grandes senos, me giro-

- ¿Quieres tomar algo? –Debo pensar en alcohol, alcohol-

- No, por cierto te traje esto alcaseltzer e ibuprofeno para mañana, debes estar bien lucido.

- ¡Gracias! –Me coloco detrás de la barra, para calmar mi deseo-

- Mañana mis padres vendrán por Sarah, ¿te vas a venir conmigo o?

- No, voy a ir a buscar a Clara

- -Frunce el ceño- ¿Clara? ¿Mi amiga clara?

- Sí, la conocí en la posada, es linda –digo encogiéndome de hombros-

- ¡Wow! En la situación en la que estas y ya tienes citas –Dice seria-

- ¡jaja! No, es solo mi acompañante para la boda Valencia ¿Tú no invitaste a alguien? –Deseando a que me diga que no-

- ¡No!, estuve muy ocupada para pensar en eso, bueno me voy necesito descansar mañana tengo mucho que hacer –Dice molesta-

- Pero si acabas de llegar –Digo sorprendido-

- Si pero necesito dormir, buenas noches Lombardi

La observo acercándose al ascensor y girando la llave para irse, creo que no debí invitar a Clara, será que es porque no invitó a nadie, estará sola en la boda de su hermana, que estúpido soy no debí invitar a Clara pero ya es tarde para decirle que no.

Me iré a dormir mañana será un gran día.