Chapter 51: Therion es congelado

Palacio Negro, Constelación del Caos

Lord Nazgul llegó a su palacio y miles de miles de sus soldados lo recibieron con júbilo, el arrogante caminaba pomposo en medio de la multitud que lo ovacionaba. ¡Cuánta soberbia existía en el corazón del nuevo auto-proclamado Emperador de las Tinieblas!

Mordor, Phantom, Azam y mi persona lo seguíamos atrás como sus guardias reales. Él hizo su celebración sin tomar en cuenta al gran dragón Therion, tanto él como sus dragones y generales draconianos no fueron invitados, Nazgul se sentía como el único soberano.

Por ahora no tenía en mente quebrar a Therion y seguiría manteniéndolo como su aliado, esperando el momento oportuno para hacer la guerra a Luciel y vencerlo al igual que lo había hecho con Azatoth. Debido a su victoria sobre las Criaturas de las Tinieblas se sentía tan seguro de hacer lo mismo con Luciel.

Su obsesión por el poder sin darse cuenta lo estaba consumiendo en la locura; la rebelión en contra de su hermano Luciel, el asesinato de la esposa de su hijo Mordor para llevarlo al lado oscuro, la destrucción de los gigantes Scorp, la caída de Cutulu y recientemente el derrocamiento de Azatoth. Cada vez se quedaba con menos aliados y así se aferraba a vencer a todo el que se interpusiere en sus planes.

El Valle pantanoso, a las afueras del Caos

Therion al darse cuenta de no ser invitado al desfile victorioso, sabía que su intuición no le fallaría en deducir que Nazgul en algún momento también se levantaría en su contra para quedarse con el poder supremo.

Prudentemente realizó una reunión ultra-secreta con los más antiguos dragones negros y los cuatro generales draconianos. El tema a tratar era sobre un posible confrontamiento con Nazgul.

Antes de empezar el Concilio de guerra, Therion envió a algunos dragones a las afueras del valle pantanoso para que vigilaran en caso que algún enviado de Nazgul vendría a su morada por algún tipo de asunto o mensaje. Una vez que los dragones vigilaban todo el lugar dio comienzo la reunión.

Therion se sentó en el medio, cuatro de sus más poderosos dragones a sus lados y los generales draconianos en su frente.

-Dragones y draconianos esta reunión ultra-secreta la he realizado por causa de Nazgul, él no nos ha tomado en cuenta de la gran victoria que obtuvimos sobre las Criaturas de las Tinieblas.

-En estos momentos Nazgul con los suyos anda gloriándose y proclamándose como el Emperador de las Tinieblas olvidándose que la soberanía de la Constelación del Caos se tenía que dividir a medias. Él gobernando el lado Norte y yo el lado Sur.

-Él ha hecho dos grandes rebeliones y actos de traición, primero lo hizo con el Rey de los dioses celestiales Luciel y recientemente con el que era el Emperador de las Tinieblas Azatoth. No me sorprendería que haga lo mismo con nosotros y también suframos la misma suerte.

-Por lo tanto los he reunido para debatir sobre este tema y saber qué medidas tomar para no dejarnos sorprender por este traidor por naturaleza.

Los antiguos dragones opinaron diciendo que Therion dejara a Lord Nazgul que tomase toda la soberanía de los seres oscuros, sería mejor que él se mantuviere subordinado y evitar el mismo destierro que Azatoth. En cambio los generales draconianos querían entrar a la guerra, tumbar a Nazgul y que Therion se quedase con todo el poder. Uno de los generales recalcaba que ellos eran la raza más poderosa de todos los ejércitos de la oscuridad.

Las opiniones estaban divididas y Therion terminó el concilio diciendo que se tomaría un poco de tiempo para decretar su decisión final.

Unas semanas más tarde Nazgul me envió a dar un mensaje a Therion, este mensaje trataba sobre armar una estrategia de guerra para el próximo confrontamiento en contra de Luciel y Gondor.

Ambos se reunieron en un lugar neutral en uno de los planetas de las estrellas oscuras, Nazgul astutamente halagó a Therion por la alianza pactada y cumplida al derrotar a Azatoth, aún seguiría utilizándolo por un tiempo más hasta vencer a Luciel y luego que tomara el GRAN TRONO BLANCO y los mundos del sistema estelar Luciel, eliminaría a Therion ya que Nazgul no quería compartir el poder con nadie.

Pero por el momento tenía que dividir su soberanía con el gran dragón. Therion que no confiaba en lo absoluto le siguió el juego y seguiría en alianza con el Maligno. Por petición de Nazgul unificarían los ejércitos de ambos en el valle de la muerte, un lugar donde se podría exhibir en toda su magnificencia todo el poder de los señores de la oscuridad.

Valle de la muerte, Borde izquierdo del Caos

Los cinco ejércitos de Nazgul emprendieron el viaje con todas sus naves tanto nodrizas, de guerra como destructoras, lo mismo hizo Therion con los draconianos y todos sus dragones.

El valle de la muerte era un lugar llano, arenoso y seco, su extensión era de cientos de kilómetros un lugar perfecto para unir a todos los ejércitos.

Legiones de Trolls, Trolls-mor, Octopus, reptilianos, solados de las sombras, draconianos, muchos dragones negros y un sinnúmero de naves se expandían por todo el inmenso valle. El sonido de los tamborines y las trompetas daban la bienvenida a la nave imperial.

Al abrirse la compuerta una centena de Trolls-mor de élite salieron primero, detrás de ellos iba Azam, el general Phantom y por último completamente vestidos de negro Lord Nazgul y Mordor. Al instante llegó Therion con su séquito de dragones guardianes y en una nave nodriza los cuatro generales draconianos.

En el ambiente se respiraba maldad, odio y locura, todo el mal por primera vez reunido en un mismo lugar, aquí se veía todo el poder de los señores de la oscuridad casi listos para atacar a Luciel.

En la cima de un monte Nazgul y Therion precedieron la gran reunión. Primero hablaría Therion:

-Ha llegado el momento quizá el más esperado de toda nuestra era, estamos juntos para derrotar finalmente a aquel que desafió a la oscuridad desde el principio con su pálida luz. Hace no mucho derrocamos al que se auto proclamó Emperador de las Tinieblas sin tomar en cuenta que existían poderes semejantes e incluso de cierta manera superiores a él.

-Esto lo hemos demostrado y lo desterramos para siempre y ahora junto con Lord Nazgul somos los soberanos del Reino de las Tinieblas.

Al acabar de hablar Therion abrió sus fauces y arrojó fuego al cielo, sus dragones hicieron igual y un calor intenso se sintió en el lugar. Era el turno de Nazgul para hablar a las multitudes:

-He aquí que su dios está con vosotros criaturas mías como su nuevo Emperador, todos deben adorarme y someterse a mi voluntad. Pronto la galaxia entera estará en nuestro poder y les ofrezco todos los mundos que quieran a su pies.

-La oscuridad total me pertenece y un Nuevo Orden Galáctico comenzará, proclamándome todos como su único y verdadero señor.

Todas las legiones hicieron sonar las trompetas y los tambores al terminar el discurso de Nazgul, Therion al sentirse ofendido nuevamente por no ser tomado en cuenta en nada y al entender que tarde o temprano Nazgul lo traicionaría, perdió el control y delante de todos los ejércitos arrojó fuego al Maligno, este al no poder esquivarse fue víctima del inesperado ataque.

Mordor al ver a su padre prendido en llamas sacó su espada de fuego y le cortó parte de una de las alas de Therion, este gritó y ordenó a sus dragones que destruyeran a todas las legiones de Nazgul. Una guerra se tornaría en el valle de la muerte.

Nazgul como fue hecho del fuego no fue aniquilado por el ataque de Therion, este atacó al dragón por el otro lado y le cortó su otra ala. Azam dirigió las naves de combate para atacar a los draconianos. La masacre duró horas de horas y una cuarta parte de todos los ejércitos perecían en el valle de la muerte.

Therion cayó al suelo con sus alas heridas y confronto a Nazgul y Mordor y con la fuerza de su cola los arrojó lejos. Estos quedaron heridos de gravedad y en un grito de desesperación Nazgul llamó a Phantom para que utilizare un poder mágico para frenar la furia del dragón.

Antes que Phantom actuase, Therion se acercó a Nazgul y Mordor para liquidarlos pero antes de eso unas palabras llenas de furia pronunció:

-"Rompiste tu promesa y no has querido compartir el reino por igual, una y otra vez no me tomaste en cuenta y te proclamabas como el único señor y soberano de todos. Ha llegado tu hora arrogante Nazgul".

Cuando Therion los iba a rematar con otro golpe con su cola, una fuerza extraña lo detuvo y al regresar a ver era Phantom que utilizando sus poderes mágicos congeló al gran Dragón y este quedó petrificado.

Era el fin de Therion, la magia de Phantom lo congeló para siempre. Nazgul dando un grito fuerte detuvo la matanza entre sus ejércitos con los dragones y draconianos de Therion.

-¡Ha sido quebrado Therion!, su osadía de desafiarme lo llevó a su propia destrucción, ahora su ejército de draconianos y los dragones que aún quedan con vida deben unirse a mis legiones.

Una vez que los dragones y los cuatro generales draconianos confirmaron la derrota de Therion al quedar congelado con el poder mágico de Phantom, no tuvieron otra opción y aceptaron la rendición.

-¡Qué desperdicio! Hemos perdido un aliado muy poderoso padre, dijo Mordor.

-Él se lo buscó Mordor por no someterse a mi voluntad, solo yo sería su superior, tenía planificado con él derrotar a Luciel y dejarlo en segundo al mando en toda la galaxia.

El Maligno ha derrotado a Azatoth y esta vez a Therion, monopolizando así todo el dominio de las tinieblas.

Planeta de los Vendor

Ariel que todo lo ve, supo del escondite de las Criaturas de las Tinieblas después de su destierro de la Constelación del Caos. Esta oportunidad no la perdería y avisaría a Luciel el paradero de estos dioses/demonios para aniquilarlos completamente, la Luz no se podría dar el lujo de perder estas ocasión que si la dejara pasar, Azatoth, Shub-Niggurath y Yog-Sothoth quizá de alguna manera pudieran resurgir.

Así que Ariel dio aviso a Luciel y este una vez enterado de la noticia, planearía en silencio un ataque mortífero liquidando definitivamente a uno de sus más grandes enemigos.

Continuará………………..