Isabela
Al día siguiente desde la mañana hay mucho que atender, mi suegra está financiando a los abogados de una niña que fue asaltada sexualmente por su padrastro durante años. Ella agotada de la situación y el abandono de las autoridades asesinó de una forma cruel a su padrastro y ahora está afrontando una sentencia que puede dar como resultado muchos años de cárcel, su padrastro era uno de los encargados de seguridad de presidencia y su papá biológico un convicto.
Fuimos a desayunar con mis suegros, Sergio y Sebastian están encantados con el caso y con la ayuda que su mamá le está dando a la muchacha, pero, el tío Sebastian es honesto y comenta que es mejor que todos conozcamos algunos detalles de la infancia de su madre. Se reúne con nosotros después de desayunar en la sala y los chicos insisten en formar parte de ello. Nos comenta que en la realidad Olivia también fue esa niña y nos entrega el reporte.
Mi suegra no es una niña negra y el papá de esa niña no es un multimillonario que enterró el problema con dinero, contactos y puede que con medidas más fuertes.
Ella les explica que su hermana era quien solía recibir los abusos sexuales, pero, esa noche, su mamá había salido a trabajar un turno extra y se le ocurrió aprovecharse no solo de Niza sino de ella. Niza intentó defenderle y él le dejó inconsciente, Olivia se intentó defender y eso terminó en un accidente.
—¿Qué le pasó a tu padrastro?—preguntan mis cuñados sorprendidos.
—Le... corté el miembro... y huimos —reconoce su madre.
—¿Cómo se lo cortaste? —pregunta Olimpia.
—Bueno, yo estaba defendiendo a mi hermana. Él intentó hacerlo conmigo, me rompió las bragas y yo alcancé un vidrio y le corté y siempre he tenido uñas largas, así que lo terminé de arrancar con las uñas —Olivia se encoge de hombros.
—¿Quieren seguir siendo parte de conversaciones de adultos?—pregunta mi suegro y Sergio es el primero en salir de la impresión y preguntar a su madre:
—¿Qué putas hizo tu mamá?
—Mi mamá se deshizo de la evidencia, tomó nuestras cosas, dinero y huyó con nosotras.
—¿Se deshizo del pene que cortaste?—pregunta Bastian. —¿En dónde?
—Una alcantarilla —replica Olivia.
—Mamá, tú de verdad... ¿Estás bien? —pregunta Olimpia y Milo da un par de asentimientos que denotan preocupación e incertidumbre.
Ella rodea a Olimpia con su brazo.
—Sí, y la segunda vez, fue impugnada por el presidente—dice el tío Sebastian y todos le miramos.
—¿Segunda vez mamá? Eres reincidente, ¿pensaste en estos detalles antes de postularme?
—No es que esté orgullosa, estoy indignada y triste. Estoy ayudando a alguien más.
—Eres muy cool ayudándola y eres mucho mejor ser humano por defender a tu hermana. En serio que sí. —dice Bastian y abraza a su mamá. Todos abrazamos a Olivia porque a veces escuchas que la vida de alguien más es difícil, incluso horrible, pero no imaginas cuán.
—Mi recomendación es que omitas la parte de cortar miembros reproductores masculinos y que reconozcas públicamente que fuiste abusada sexualmente por el tercer esposo de tu madre y que te sientes identificada con la niña. Yo no saldría a decir que tienes su espalda porque él ese guardaespaldas del presidente.
—El presidente deberá tener su espalda y esto podría escalar rápidamente a una pelea de poder, lo cual es desfavorecedor para la niña. —Los tres chicos me ven. —Yo sé que a ustedes les cuesta, pero, por favor, no comenten, no tomen lados.
—Yo ya tengo un lado con respecto a Kayla, para ser honestos, se le está juzgando mal y se ve el elitismo de este país.
Los tres hermanos Caine están de acuerdo y si hermano mayor está intentando no decir nada, no obstante, al rato se le sale todo lo que ha estado conversando con su hermano menor y parece que son un equipo. Todos se quedan viéndome como si yo no entendiera la situación
—Habla con tu familia, yo voy a trabajar —Le doy un abrazo a mi tío y esta vez abrazo más fuerte a la ría Olivia por todo lo que ha sobrevivido, me despido más rápido de los niños les advierto ayudar no hacer el problema más grade. Los tres me miran y sus papás les pregunta qué han hecho.
—Nada —responden al unísono.
—Nosotros la visitamos.
—Sergio, ellos tienen 13 - 16 años, tú tienes 25. Yo esperaría un poco más de ti.
—A mí me dio sentimiento—Sergio se encogió de hombros. —Su mamá le dio la espalda y yo pensé que no tenía apoyo emocional o judicial.
—¿Y ustedes tres? —insiste su mamá.
—Yo inicié un hashtag —reconoce Olimpia. Sus hermanos se quedan serios. —Milo y Sebas una página de apoyo y recaudación de fondo para pagar el abogado.
—Los cuatro están ultra castigados—anuncia su mamá y yo asiento.
—¿Entonces, Olimpia vende nuestras cosas para alimentar gente y le damos: comedores de Olimpia y sus hermanos ayudan a una niña en una situación paupérrima y los castigamos?—pregunta el tío Sebastian. Todos ven a sus padres confundidos porque regularmente es ella quién quiere librarlos del castigo y su papá enviarlos a vivir un ultra castigo. Yo les recuerdo que tengo muchas cosas que hacer.
—El problema de esta niña es que escribió un blog al respecto y eso la tiene en la cárcel, un hashtag y una página más puede ser un problema, tú baja esa página ya.—Advierte Olivia y yo me despido de nuevo.
—Esto es familiar y yo no entro en estas ramas de la familia. Sergio, tú y yo hablamos más tarde.
Los chicos ríen y le dicen a Sergio que tener una mamá y una Isabela, todos nos reímos. De verdad que se ríen como locos y yo me voy directo a la oficina.
En cuanto llego a la oficina me empapo sobre el caso, leo sobre la situación de Kayla, le pido a mi hermano que borre todo sobre la página que abrieron mis cuñados y que los deje puerta fuera de esa página. Converso con abogados y por más que escucho y aprendo entiendo por qué están molestos los niños. Es horrible que en una sociedad educada como esta sigan pasando atrocidades debido al puesto de una persona y al color, lo más horrible para mí es la pésima mamá que tiene esta pobre niña.
Alguien toca la puerta de mi oficina y le invito a pasar. Y vuelven a tocar la puerta. Yo me pongo en pie y voy a abrir.
Sergio, con un ramo de rosas enorme, se hace a un lado y los dos sonreímos y le pregunto a qué se debe esta escena.
—Estoy siendo sexi y romántico.
—¿Por qué?
—¿Cuán harta de mí estás?
—Más de un 30 %.
—¿Quieres venir a cenar hoy? —pregunta mi novio.—Una cena con velas y los dos más despiertos que dormidos.
—Hoy tenemos mucho que hacer y voy atrasada. Tengo una reunión con la cámara ganadera, otra con jefes de campaña para hablar de usos de lugares públicos y debates.
—Y te da tiempo para la reunión con empresarios.
—Sí, 4:30 pm. Ya todos me confirmaron. Sergio, por favor, no me avergüences y no desaproveches la oportunidad, he invitado a tu padre y me acaba de confirmar. Él representa un apoyo económico importante.
— Lo sé, mi amor.
—Ve a trabajar y dile a Bastian que después del trabajo paso a verle.
—Es sobre el caso.
—Sí, ahora ve a trabajar.