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CAPITULO IX

Antes de salir de clases Tracy le pregunto a Brendan a donde pasaría sus vacaciones – Creo que esta vez me quedare en casa, mi abuela aún no está bien, y hacer un viaje tan largo sería muy complicado para ella – dijo Brendan, esta vez permanecería en casa y así fue, el primer día de vacación Brendan estaba en casa, fue a la habitación de su abuela y se sentó en la cama junto a ella – ¿Cómo estás? – dijo doña Victoria, Brendan tomo la mano de su abuela entre sus manos – Bien y tu ¿Cómo te sientes? – Dijo Brendan sonriendo un poco – Mejor, por cierto ¿Por qué no fuiste donde tu tío? ¿Piensas quedarte toda la vacación aquí? – dijo doña Victoria – No pienso dejarte sola, aquí también me la paso bien – dijo Brendan riendo forzosamente – No mientas Brendan, quiero que seas feliz, que no te detengas por nada ni nadie, llámale a tu tío y dile que llegaremos mañana – dijo doña Victoria sonriendo un poco, Brendan se quedó un poco confundido – ¿De qué hablas abuela? – dijo Brendan – Yo si quiero ir donde Alessandro, llámale y llama a Tracy también, dile que vaya con nosotros – dijo doña Victoria, Brendan se quedó aún más confundido – ¿A Tracy? – Dijo Brendan – Ella te hace feliz, y sé que tu sientes algo más que amistad por ella es solo que tienes miedo, y ese miedo no te deja ser feliz – dijo doña Victoria – ¿De qué hablas abuela? Con Tracy la paso bien pero… solo es eso, amistad – dijo Brendan suspirando un poco – Créeme, ella te quiero más que un amigo pero te conoce y no hará algo que a ti te ponga mal, sé que tú también la quieres, tienes que intentarlo Brendan, tienes que borrar esos malos recuerdos, por ti y por todos, ve y llámala, dile que nos acompañe mañana y se feliz mi niño… déjate llevar por los buenos momentos que pasas con ella – dijo doña Victoria, Brendan la miro tiernamente, sabía que todo lo que su abuela le había dicho era verdad, sabía que lo que sentía por Tracy no era solo amistad pero que por los malos recuerdos no lograba avanzar. Brendan salió de la habitación de su abuela y llamo a su tío Alessandro, le dijo que mañana irían al rancho, y luego le llamo a Tracy, el teléfono sonaba pero no respondían, lo volvió a intentar y Tracy respondió – Hola – dijo Tracy – Hola, Tracy ¿Cómo estás? – Dijo Brendan un poco nervioso – Bien ¿Y tú? – dijo Tracy – Bien también, por cierto mañana iremos donde mi tío y quería que fueras con nosotros – dijo Brendan sonriendo un poco, Tracy se quedó un momento en silencio y luego le dio una respuesta no muy agradable a Brendan – Brendan yo… lo siento no poder acompañarlos… es que iremos donde mis abuelos… en estos momentos estoy haciendo mi maleta, Brendan… lo siento – dijo Tracy, la sonrisa del rostro de Brendan se borró, no sabía que decir, se quedó callado por un momento – Brendan ¿Estás ahí? – Dijo Tracy al no escuchar a Brendan – Si, no te preocupes, que te diviertas mucho… felices vacaciones… te quiero – dijo Brendan y la llamada se terminó, no era esa la respuesta que esperaba tener.

Brendan puso el teléfono sobre su cama, salió de su habitación, pensaba ir donde su abuela para decirle lo de Tracy pero prefirió esperar, bajo a la sala y llego a la cocina, ahí estaba Amanda – Hola Brendan ¿Tienes hambre? ¿Quieres que te prepare algo? – Dijo Amanda, Brendan se sentó en el comedor – No, no tengo hambre – dijo Brendan con su mirada un poco triste – ¿Seguro que no quieres que te prepare un súper helado de chocolate con chispas de chocolate y jalea de fresa? Tu favorito – dijo Amanda sonriendo un poco para animar a Brendan, este dirigió su mirada hacia ella – Esta bien – dijo Brendan sonriendo un poco, Amanda comenzó a prepararle el helado y Brendan le pidió que preparara tres copas, Amanda se quedó un poco confundida pero sin preguntar, preparo tres copas, cuando las termino las puso en la mesa frente a Brendan – Aquí están, no te vayas a enfermar con esos tres helados – dijo Amanda, Brendan se levantó de su asiento y le dijo a Amanda que fuera por Nelson, ella no entendía que es lo que Brendan intentaba hacer pero nuevamente le hizo caso y fue por Nelson, cuando los dos estaban en la cocina, Brendan les dijo que tomaran asiento y ambos un poco confundidos se sentaron, Brendan repartió las copas, una para cada uno, Brendan sonrió – No comeré solo – dijo Brendan y se sentó, tomo una cucharada de helado, Nelson y Amanda no sabían si comer o no, pero ambos tomaron una cucharada de helado y le hicieron compañía a Brendan pero antes de que Brendan comiera una segunda cucharada de helado, Amanda se dio cuenta de la lagrima que salió de los ojos de Brendan, rápido se levantó de su asiento y se acercó a él – Tranquilo, todo va a estar bien – dijo Amanda abrazando a Brendan, Nelson también se levantó de su asiento y ambos lo abrazaron, Brendan necesitaba desahogarse y con ellos que también eran parte de su familia lo podía hacer. El helado podía esperar, Brendan pensó en ir a su habitación pero decidió ir al patio, ahí se quedó un buen rato, no almorzó, como a las dos de la tarde, decidió ir a su habitación, llego y tomo el teléfono que estaba en la cama, sin encenderlo lo puso en la mesita de noche, se acostó y decidió dormir un poco. El tiempo parecía no avanzar, como a las cuatro de la tarde Brendan despertó con el vibrar del teléfono, rápido se despertó y antes de responder, la llamada se terminó, vio que era Tracy y las casi quince llamadas perdidas que tenía, se sorprendió cuando vio la insistencia y pensó que algo malo le pasaba así que le devolvió el llamado – Hola Tracy, perdón por no responder, estaba dormido ¿Te sucede algo? Me has llamado varias veces – dijo Brendan – Hola Brendan, si ¿Quería saber si siempre irán donde tu tío mañana? – dijo Tracy Brendan respondió con un si un poco confundido – Y ¿Todavía está la invitación para mí? – Dijo Tracy, Brendan no entendía – Si pero… ¿Qué no iras donde tus abuelos? – dijo Brendan – Les dije a mis padres que tu irías donde tu tío y que me habías llamado para decirme que los acompañara, ellos me preguntaron si quería ir contigo… les dije que sí, aún estamos en la casa, te estuve llamando para confirmar mi asistencia si aún estaba vigente la invitación, me dijeron que si tú me decías que si entonces me darían permiso para ir contigo pero si ya no había invitación entonces iría donde mis abuelos – dijo Tracy, Brendan no sabía que responder, estaba feliz porque los acompañaría pero ella dejaría de ver a sus abuelos – Me alegra escuchar eso, claro que quiero que vengas con nosotros pero… ¿Y tus abuelos? ¿No los iras a ver? – dijo Brendan – Por lo general vamos cada fin de semana, si en estas vacaciones no voy, ellos entienden y el próximo fin de semana iré a verlos, pero si tú decides que ya no vaya con ustedes entonces iré en estas vacaciones – dijo Tracy sonriendo, Brendan se quedó un momento en silencio y luego hablo – Ven con nosotros y después de estas vacaciones, cuando vayas donde ellos, salúdalos de mi parte – dijo Brendan sonriendo – Así lo hare ¿A qué hora saldrán mañana? – Dijo Tracy – Entre las ocho y las nueve, pero si prefieres pasamos por ti – dijo Brendan, Tracy acepto y así hicieron planes para las vacaciones. La llamada se terminó, Tracy les dijo a sus padres que iría con Brendan. Todo parecía ir bien.

Brendan preparo las maletas. A la mañana siguiente salieron temprano, fueron por Tracy y tomaron camino al rancho de Alessandro, cuando llegaron doña Victoria fue a la habitación para descansar un poco, el viaje había sido largo pero no era más que cansancio, Brendan comenzó a disfrutar de las vacaciones junto con Tracy y sus primas, salieron a cabalgar, fueron al lago, y así pasaban los días. Doña Victoria parecía estar bien, ese ambiente la estaba ayudando a sentirse mejor, Brendan noto eso y dejo de preocuparse por un momento. Cierto día Brendan salió a cabalgar solo con Tracy, la llevo a un lugar donde podían estar solos, disfrutar de la naturaleza e incluso descansar bajo un enorme árbol, ambos se sentaron bajo el árbol, y Brendan comenzó a formar una plática – ¿Te estas divirtiendo? – dijo Brendan tomando la mano de Tracy entre su mano – Si ¿Y tú? – dijo Tracy sonriendo – También, mi abuela parece estar mejor en este lugar, aquí es tranquilo y creo que eso le está ayudando mucho – dijo Brendan – Así veo, ella estará bien – dijo Tracy, Brendan puso su mano sobre la mejilla de Tracy y la miro de frente – Gracias por estar aquí, y por estar siempre conmigo, me has ayudado mucho y… no sé porque pero… contigo… contigo me la paso muy bien, tu sabes todo de mí, y no sé si esto que siento es amistad o más que amistad… nunca he sentido esto por nadie, porque pase mucho tiempo solo y… y a pesar del miedo, quiero intentarlo – dijo Brendan mirando tiernamente a Tracy – Brendan ¿Qué quieres decir? – dijo Tracy, Brendan respiro un poco, la miro y poco a poco se fue acercando a ella – No quiero lastimarte, pero… creo que me gustas – dijo Brendan con un voz suave y después de decir eso puso sus labios sobre los labios de Tracy, solo unos minutos y luego Brendan agacho su cabeza, abrazo fuertemente a Tracy y esta correspondió el abrazo – Brendan – dijo Tracy, Brendan respiro un poco rápido y luego levanto su cabeza, la miro, puso sus manos sobre las mejillas de ella, la miro tiernamente – No quiero lastimarte pero… en verdad quiero intentarlo, te quiero mucho – dijo Brendan y puso su cabeza sobre el pecho de ella, Tracy lo abrazo – Yo también te quiero mucho – dijo Tracy. Tenían que intentarlo.

Así se quedaron sentados un buen rato, regresaron tarde a la casa, ambos entraron agarrados de la mano, parecía normal porque casi siempre los veían así, no dijeron nada, almorzaron y por la tarde Brendan estaba en la habitación con su abuela – ¿Cómo te has sentido? – Dijo Brendan – Muy bien, estar aquí ayuda mucho y tú ¿Cómo estás? – Dijo doña Victoria, Brendan agacho un poco su cabeza – ¿Qué sucede? – Dijo doña Victoria, Brendan la volvió a ver y dio un pequeño suspiro – La bese… por mi propia cuenta la bese – dijo Brendan – ¿En serio? Y ¿Qué ha pasado? – Dijo doña Victoria – No la quiero lastimar, pero quiero intentarlo, se lo dije y ambos lo vamos a intentar – dijo Brendan sonriendo un poco – ¿Qué paso después del beso? ¿Qué sentiste al ser tu quien la besara? – dijo doña Victoria, Brendan se quedó en silencio y luego hablo – No sé, pero solo lo pude hacer una vez, no sé si vaya a funcionar, no sé si seré capaz de volverla a besar – dijo Brendan – Ve despacio, no hay prisa solo mira la persona que tienes en frente, mira a la hermosa persona que ira a la par tuya, todo va a estar bien mi niño – dijo doña Victoria, Brendan abrazo a su abuela, derramando unas lágrimas pero sabía que tenía que luchar contra todos esos malos recuerdos. Así se estaba acabando la vacación, Brendan y Tracy estaban bien, pero no había ningún otro beso, las vacaciones terminaron y regresaron a casa. Las clases dieron inicio nuevamente, Agosto se estaba terminando, doña Victoria parecía estar mejorando, Brendan estaba más tranquilo por ese lado pero con Tracy, apenas si salían, y parecía que nada había cambiado, no habían besos, era como si mantuvieran una bonita amistad. Así termino Agosto, Septiembre dio inicio, y por supuesto una fecha especial. Un 22 de Septiembre, Brendan despertó de un susto y es que su abuela se sentó en la cama y cuando Brendan la vio se alegró mucho – ¡Abuela! – Dijo Brendan y de inmediato la abrazo – Feliz cumpleaños mi amor – dijo doña Victoria – Esta es la mejor sorpresa que me pudieron haber dado – dijo Brendan. Doña Victoria parecía estar mejor, a simple vista así parecía, Brendan se fue al colegio muy contento y cuando llego fue muy bien recibido – Feliz cumpleaños Brendan – dijo Tracy, le dio un abrazo e intento darle un beso pero Brendan lo evadió y no insistió – Gracias – dijo Brendan – Feliz cumpleaños Brendan – dijo Jaime, Brendan cumplía 17 años, casi llegaba a la mayoría de edad, el día pasaba tranquilo, por la tarde Brendan llego a su casa, su abuela estaba sentada en el sofá y su tío ya lo estaba esperando con un regalo – Feliz cumpleaños, estas a punto de llegar a la mejor etapa – dijo Alessandro – Gracias tío – dijo Brendan dándole un abrazo y luego abrazo a su abuela, ese fue un cumpleaños maravilloso pero el sábado era el turno de Tracy, Jaime y Daniel, los cuatro fueron a la pizza y celebraron el cumpleaños de Brendan, rieron, comieron, todo iba muy bien, pasaban los días Septiembre se acabó, Octubre llego y por supuesto los exámenes de final de periodo también, lo que significaba que el año escolar también se terminó – Me alegra mucho haber compartido este año con ustedes, espero que todos logren pasar y a la vez que continúen con sus estudios superiores, que disfruten sus vacaciones y espero verlos el quince de Diciembre, pueden irse – dijo la maestra Erika. Efectivamente el año escolar termino, Octubre también y Noviembre llego, los preparativos para la fiesta de graduación ya los estaban comenzando a planear.

Tranquilamente los días pasaban, Brendan salía de vez en cuando con Tracy, pero mayormente se quedaba en casa porque doña Victoria había vuelto a recaer y esta vez estaba más delicada, comía poco y solo pasaba en cama, la llevaron al hospital pero los medicamentos no la ayudaban, Brendan estaba desecho en lágrimas al ver a su abuela en ese estado – No te preocupes, ella va a estar bien – dijo Tracy dándole ánimo. Finalmente Noviembre termino y Diciembre llego y la graduación de Brendan también pero este prefirió no ir, no quería dejar sola a su abuela – No te preocupes yo me quedo con ella, tu ve a la graduación a recibir lo que te corresponde – dijo Alessandro – No iré, no pienso dejarla sola – dijo Brendan – Pero ella no se quedara sola – dijo Alessandro – No me quiero alejar de ella entiéndelo – dijo Brendan algo alterado y fue a la habitación de su abuela – Brendan ¿Qué haces aquí? Ya deberías estar cambiado, hoy es tu graduación – dijo doña Victoria con una voz débil – No importa, no voy a ir – dijo Brendan tomando la mano de su abuela – ¿No iras por mi culpa? – dijo doña Victoria – No quiero dejarte sola – dijo Brendan – Si no vas me voy a sentir muy mal, no quiero que este día se arruine por nada del mundo, este es tu día, te pido por favor que vayas y recibas tu título con mucho orgullo, si no vas, no me perdonare nunca el haberte arruinado este día – dijo doña Victoria – No quiero que te sientas mal, pero no quiero dejarte sola – dijo Brendan llorando un poco – No estaré sola, Alessandro está conmigo y en cuanto termine el acto te regresas a la casa ¿Te parece? – dijo doña Victoria y no muy convencido Brendan acepto, así salió de la habitación de su abuela y se fue a su habitación para cambiarse y luego se fueron al colegio. Mientras el acto daba inicio, Alessandro estaba con doña Victoria – ¿Cómo te sientes? – dijo Alessandro – Está llegando a su fin, necesito pedirte un favor – dijo doña Victoria con una voz débil – Pídeme lo que sea – dijo Alessandro tomando la mano de su madre – Mi tiempo aquí se ha terminado, prométeme que llevaras a Brendan contigo, que no vas a permitir que algo malo le pase, tienes que cuidarlo y lo más importante, ayúdalo a olvidar, prométeme que te harás cargo de él, por favor – dijo doña Victoria llorando – No digas eso, para que tú te vayas de este mundo hace falta mucho – dijo Alessandro – No, ambos sabemos que no es así, por favor Alessandro, prométeme que harás lo que te he pedido – dijo doña Victoria – Por supuesto que me hare cargo de Brendan eso no hace falta que me lo pidas, pero tú también tienes que luchar, hazlo por Brendan – dijo Alessandro – Dile a Nelson que en cuanto termine el acto se regresen, necesito hablar con Brendan – dijo doña Victoria – No te preocupes, yo se lo diré – dijo Alessandro.

Mientras el acto continuaba, Alessandro llamo a Nelson para darle el recado de doña Victoria y para decirle que se irían para el hospital. Las palabras de agradecimiento por parte de la directora habían finalizado y la entrega de los títulos comenzó, en orden iban pasando hasta llegar al turno de Brendan – Brendan Martin – dijo la directora y en lo que Brendan fue a traer su título, Nelson se fue al final de la fila, Brendan tomo su título y dirigió su mirada hacia los acompañantes pero no vio a Nelson, y comenzó a preocuparse pero al instante dirigió su mirada hacia el frente y allá se encontraba Nelson esperándolo. Brendan bajo de la tarima y camino hacia Nelson – ¿Qué sucede? – Dijo Jaime – No lo sé – dijo Tracy algo preocupada, Brendan llego hasta donde estaba Nelson – Tenemos que irnos, están en el hospital – dijo Nelson, Brendan contuvo las lágrimas y asintió con su cabeza, ambos subieron al auto, Tracy se levantó de su asiento pero no logro llegar a tiempo, Brendan se había ido y solo significaba una cosa, doña Victoria no estaba nada bien. Tracy regreso a su asiento – ¿Qué paso? ¿Qué te dijo? – Dijo Jaime – No llegue a tiempo, le marque a su celular pero no me responde el llamado pero estoy segura que se trata de su abuela – dijo Tracy – Solo faltan dos para que me entreguen mi título, en cuanto me lo den nos vamos ¿Te parece? – Dijo Jaime y así fue, mientras esperaban el turno de Jaime, Brendan llego al hospital – Tu abuela necesita hablar contigo – dijo Alessandro, inmediatamente lo llevo a la habitación de su abuela – Abuela, aquí estoy ¿Cómo te sientes? – Dijo Brendan – Hola mi amor ¿Cómo te fue? – dijo doña Victoria – Bien, mira, ya me dieron mi título – dijo Brendan mostrándole el título – No sabes lo feliz y orgullosa que me siento de ti, le doy gracias a Dios porque me dio un nieto maravilloso pero necesito pedirte un favor – dijo doña Victoria – Pídeme lo que quieras – dijo Brendan – Aparte de ser un niño muy inteligente, también eres un niño muy obediente por eso te pido que nunca desobedezcas a tu tío, si él te pide que te vayas a su casa, por favor hazlo – dijo doña Victoria – ¿Por qué me dices eso? – dijo Brendan – Todo lo que él te pida, no hagas lo contrario – dijo doña Victoria – No entiendo por qué me dices eso – dijo Brendan derramando unas cuantas lagrimas – Sabes que te quiero y sé que lograras superar todos tus miedos – dijo doña Victoria, Brendan tomo la mano de su abuela entre sus manos y sin dejar de llorar – Perdóname por no continuar, pero no estarás solo, tu tío está contigo, también están Nelson, Amanda y por supuesto Tracy, cuídala mucho porque ella es la persona que te ayudara a olvidar todo lo que necesitas olvidar, cuídate mucho mi amor y recuerda esto, te quiero y jamás te dejare de querer – dijo doña Victoria despacio cerro sus ojos y así dejo de respirar – Abuela, abuela por favor no, abuela – dijo Brendan llorando sin parar, los ojos de doña Victoria se cerraron y su corazón dejo de latir – Abuela, abuela no me dejes – grito Brendan, segundos después entro el doctor Quintanilla y dos enfermeras – Brendan sal de aquí – dijo el doctor Quintanilla – No, no me iré de aquí – dijo Brendan gritando hasta que Alessandro lo saco de ahí, por supuesto Brendan gritaba mientras los doctores hacían todo lo posible por impedir que doña Victoria muriera. Brendan y Alessandro llegaron a la sala de espera – Déjame, quiero ver a mi abuela, quiero verla – grito Brendan – Quédate tranquilo, los doctores están con ella en este momento – dijo Alessandro – No, suéltame – dijo Brendan cayendo arrodillado junto con Alessandro – Tranquilo, tranquilo todo va a estar bien – dijo Alessandro pero esa situación solo logro que el corazón de Brendan latiera más rápido – ¿Qué te pasa? – Dijo Alessandro, Brendan comenzó a respirar más rápido y puso su mano sobre su pecho – Brendan, respira despacio – dijo Alessandro pero Brendan comenzó a presentar taquicardia – Rápido, necesito ayuda – grito Alessandro y rápidamente un enfermero llevo una camilla y Nelson lo acostó – Brendan resiste, tienes que ser fuerte – dijo Alessandro y se llevaron a Brendan. El acto de graduación había terminado, Tracy llamo al celular de Brendan pero este seguía sin responder, así que llamo a su casa y fue Amanda quien respondió, Tracy le pregunto si Brendan ya había llegado Brendan y esta le dijo que estaban en el hospital, así se fueron al hospital, cuando llegaron solo vio a Alessandro y le pregunto dónde estaba Brendan, este le dijo que se lo habían llevado – ¿A dónde se lo llevaron? – Dijo Tracy muy preocupada – Su corazón, nuevamente le está dando problemas – dijo Alessandro, en ese momento llego el doctor Quintanilla – Doctor ¿Cómo está mi mamá? – Dijo Alessandro pero el doctor tenía una expresión nada alentadora – Me temo que no traigo buenas noticias, doña Victoria acaba de fallecer – dijo el doctor, esa noticia hizo que todos se preocuparan más por Brendan.

Brendan estaba entre la vida y la muerte, mientras los doctores hacían todo lo posible por estabilizar a Brendan, todos los recuerdos de su vida a su mente vinieron, pasando desde su infancia, luego a su adolescencia, hasta llegar al momento en el que se encontraba. Todo se oscureció, Brendan estaba inconsciente, minutos después se escuchaba un llanto, poco a poco Brendan abrió sus ojos – Si sigues llorando, me harás llorar a mí también – dijo Brendan con una voz suave, Tracy estaba llorando sobre el pecho de Brendan y en cuanto lo escucho hablar, rápidamente levanto su cabeza y una sonrisa en su rostro se reflejó, rápidamente lo abrazo – Gracias a Dios que ya despertaste – dijo Tracy limpiándose las lágrimas – ¿Cómo está? Mi abuela, dime ¿Cómo está? – dijo Brendan pero Tracy no sabía cómo decirle la verdad – No creo que yo sea la más indicada para decírtelo – dijo Tracy, Brendan tomo la mano de Tracy – Por favor, solo dime la verdad – dijo Brendan – Lo que pasa es que… tu abuela… tu abuela falleció – dijo Tracy, cuando Brendan escucho eso, no dijo nada simplemente las lágrimas tomaron fuerzas y comenzaron a salir – Brendan, de verdad lo siento pero trata de calmarte, no te hace nada bien que te alteres – dijo Tracy, pero era inútil, la pérdida de doña Victoria fue lo más doloroso para Brendan. Ya eran como las tres de la tarde, Alessandro estaba en la funeraria preparando todo para la velación – ¿Cómo te sientes? – Dijo Tracy – Bien – dijo Brendan con una mirada triste, a los minutos entro Alessandro – ¿Cómo estás? – Dijo Alessandro – Bien – dijo Brendan – Hable con el doctor ¿Y qué crees? Ya puedes regresar a la casa – dijo Alessandro con una sonrisa en su rostro – Esa es una buena noticia ¿No crees? – Dijo Tracy, Brendan la miro sin decir nada – ¿Estás listo para irte? – Dijo Alessandro – ¿A dónde? No hay nadie que me espere en casa – dijo Brendan – Tu abuela ya no está en persona pero siempre estará aquí, en tu corazón – dijo Alessandro.

Brendan salió del hospital y fue a la casa para cambiarse, Tracy se fue a su casa para cambiarse también. Como a las cinco y media, Brendan estaba en la funeraria sentado con una mirada perdida, Tracy llego y se sentó a la par de él – ¿Cómo estás? – dijo Tracy, Brendan la volvió a ver algo serio – Bien – dijo Brendan y luego sonrió un poco. Las horas pasaban, la noche llegaba – Ya es un poco tarde, tienes que descansar – dijo Alessandro – Está bien – dijo Brendan – Tu también deberías irte a casa y descansar un poco – dijo Alessandro – Si – dijo Tracy, ambos se fueron a sus casas. La noche paso tranquila, el sueño era poco pero así se llegó la mañana, Brendan se levantó temprano y bajo a desayunar – ¿Tienes hambre? – Dijo Alessandro – No mucho – dijo Brendan – Come un poco y luego nos vamos – dijo Alessandro, el entierro era a las nueve, Brendan se terminó de cambiar y luego se fueron al cementerio, Tracy, Jaime y Daniel llegaron y le dieron el pésame a Brendan. Todos escuchaban las palabras del padre, familiares y amigos, menos Brendan, mientras el padre hablaba, Brendan recordaba cada momento que paso con su abuela, así llego el momento de darle el último adiós a doña Victoria, Brendan lanzo una flor blanca sobre el ataúd y mientras lo bajaban, las lágrimas comenzaban a salir, Brendan callo arrodillado – Brendan ¿Estás bien? – Dijo Tracy muy preocupada y Alessandro se acercó a ellos – ¿Qué sucede? – Dijo Alessandro – No se preocupen, estoy bien – dijo Brendan. Después de casi dos horas la mayoría comenzaba a marcharse – ¿Nos vamos? – dijo Alessandro y Brendan asintió con su cabeza. Ese día se sentía vacío, Brendan subió a su habitación y se cambió, poco a poco pasaban las horas, ya nada se sentía igual, a la hora del almuerzo Brendan salió de su habitación y frente a las gradas se detuvo un momento, dirigió su mirada hacia la habitación de su abuela y camino hacia allá, abrió la puerta suavemente y la habitación estaba vacía, un recuerdo se vino a su mente, él entraba a la habitación de su abuela para darle los buenos días, una lagrima salió de sus ojos y al instante la limpio, poco a poco camino hacia la cama y sobre la mesita de noche había un cuadro, la imagen de Brendan y de doña Victoria es la que tenía, luego camino hacia el tocador y frente al espejo se detuvo y otro recuerdo llego, su abuela estaba frente al espejo peinándose y Brendan a la par de ella – ¿Por qué te arreglas tanto? Sabes que ya eres hermosa – dijo Brendan – Porque quiero estar siempre hermosa y disponible para ti – dijo doña Victoria, el recuerdo termino, Brendan sonrió un poco, luego camino hacia la cama y vio a su abuela acostada en ella, Brendan se sentó en la cama y despacio se acostó imaginando que su abuela lo abrazaba, cerro sus ojos y dejo que los recuerdos llegaran poco a poco.

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