Chapter 9: Números favoritos
No podía no detallar su cuerpo después de tener sexo, espero eso se convierta en mi hábito, pasaba mi dedo por la línea de sus costillas, le descubrí muchas pecas en sus hombros y en su pecho en la parte alta, se las conté, 35 adelante y 42 atrás creo que, él por ser de piel amarilla tiene esa cantidad de pecas, en total 77 que por cierto le dije:
_ Como Testigos tenemos prohibido creer en la suerte, pero, a pesar de eso siempre he tenido un número de la suerte.
_ ¿Cuál?_ Me preguntó acariciando mi labio inferior con su dedo.
_ El siete, casualmente tienes 77 pecas, o sea, el doble de mi número favorito.
_ ¿Sabes el significado que da la Biblia al número siete?_ Preguntó.
_ Sí, significa lo que está completo por determinación divina, sea que se refiera a los propósitos de Jehová, o a los de Satanás, ¿cuál es tu número favorito?
_ El 3, según la Biblia denota énfasis. También indica intensidad.
_ O sea que eres intenso y yo completo, ¿Qué más se puede pedir?
Me volvió a besar, esta vez se quería comer mis labios.
_ Aún no conoces mi intensidad.
_ ¿Cuándo la conoceré?_ Él se levantó.
_ Vamos mañana en la noche al apartamento, y descubrirás mi intensidad.
_ De acuerdo, entonces yo te dejaré ver lo completo que suelo ser_ Dije desde la cama.
_ ¿Me acompañas a darme un baño?
_ Podríamos dejarlo para mañana en la noche, voy a llevar mis cosas para dibujarte, ¿Te parece?_ Ya me levantaba de la cama colocándome la ropa.
_ Claro, espero no ser como Rose la del Titanic.
Reí un poco y dije:
_ ¿Por qué no? Te verías bello así.
_ Oye, ahora qué hablas de eso, podrías llevar tus dibujos y guardarlo en mi apartamento, estarían más seguro.
_ Podría pensarlo.
_ Claro, sería temporal
pero podría surgir algo bueno.
_ Seguramente, mi número de la suerte se repite en tu piel dos veces.
_ ¿Estás seguro que se repite dos veces en mi piel?_ Me preguntó.
_ Claro que sí, son dos siete que hacen un setenta y siete.
_ No, matemáticamente hablando, para que un siete llegue a setenta y siete debes multiplicar el siete por un número que te dé esa cantidad.
_ ¿Cuál según tú?
_ No se, tú eres el diseñador debes saber de números.
Me puse a pensar un momento y lo conseguí.
_ Por supuesto, no es un siete dos veces que den setenta y siete, es un siete multiplicado por once queda setenta y siete, eres un genio, hay en tu piel once sietes, no dos.
Volteé a verlo, él colocaba su cámara en una mesa y me dijo:
_ Correcto. Te voy a besar por ser tan inteligente_ Puso sus labios sobre los míos, y yo no quería soltarlo._ Te amo. Es hora de que subas a arreglarte, debes ir a donde el hermano Patricio.
_ Cierto_ Dije, le di otro beso y subí corriendo, ya eran casi las cinco, cuando llegué a la puerta del sótano le grité_ ¡Acuérdate que tú tienes cita con Rogelia!
_ ¡No lo olvido!_ Me dijo.
Subí a mi habitación a darme un baño, llamé al hermano Patricio después para confirmarle mi asistencia, él estaba esperándome con ansias. Al estar listo bajé, me topé con mi padre quién subía las escaleras, él me detuvo y me dijo:
_ Quiero hablar contigo, hijo.
_ Voy tarde padre.
_ ¿A dónde? La noche ya está cayendo.
_ No sería la primera vez que salgo en la noche y llego en la noche.
_ Me preocupas, Nathan.
_ ¿Por qué, papá? ¿Por las preguntas que hice anoche? Descuida, me di cuenta que referente a los homosexuales estamos iguales a las demás religiones del mundo.
_ Me preocupa tú insistencia en el tema.
Ignoré su oración y le dije:
_ ¿Sabes que hizo la iglesia católica en la edad Media? Asesinó a cientos de personas de las maneras más crueles y sólo porque esa personas leían a escondidas la Biblia, a muchos los condenaron haciéndolo pasar por brujas y hechiceros y no eran nada de eso simplemente leían un libro. Hoy hacemos lo mismo, muchachos y muchachas homosexuales allá afuera mueren diariamente sólo por demostrar amor, estamos condenando a gente inocente.
_ No lo hacemos nosotros, Nathan, todo está en la Biblia_ Intervino mi mamá quien había llegado al pie de la escalera.
_ Hubo gente que dejó la homosexualidad para servir a Jehová, en Corintios se habla de eso_ Habló mi papá.
_ Nunca dejaron de ser homosexuales papá, y así sirvieron a Dios y están en el cielo con Jesús_ Bajé por fin las escaleras y mi papá me preguntó:
_ ¿Con quién te estás relacionando, Nathan? ¡Recuerdo lo que dice la Biblia de las malas compañías!_ Alzó un poco la voz.
_ Con Arnold, el hermano Patricio, Carlos, José, Rogelia... ¿Te suenan esos nombres? Sí papá, son hermanos de nuestra congregación, no hace falta tener contacto con gente del mundo para pensar distinto.
Salí, de verdad no me gusta discutir con mis padres, han sido pocas las veces en las que hemos discutido, pero creo que ahora que estoy descubriendo el amor a un hombre, las discusiones van a incrementar, y no sólo con ellos, sino con todos aquellos que vayan en contra de mis ideales, tengo buena voz, soy bueno en la oratoria puedo gritar en una plaza y mover masas, todo lo haría si se fuera de mí la timidez, una timidez que se aleja corriendo cuando a mi lado está Jacob. Salí y subí a mi auto con rumbo a casa del hermano Patricio.
Llegué a la casa del hermano, me bajé, me detuve frente a su puerta, respiré profundo y toqué el timbre, el mismo hermano Joseph de esta mañana abrió la puerta.
_ ¿Cómo estás, Nathan?
_ Muy bien hermano, Joseph.
_ Pasa, el hermano Patricio se encuentra en la sala junto a mí esposa.
Llegamos a la sala, ahí estaban, la mujer se levantó de la silla y estrecho mi mano.
_ Hola, soy Daniela, tú debes ser el chico de quién a hablado el hermano Patricio toda la tarde.
_ Si ese chico lleva por nombre Nathan, ese soy yo.
Rieron.
_ Bueno Patricio, estaremos preparando la cena mientras ustedes hablan_ Dijo el hermano Joseph.
_ Si necesitan algo nos llaman_ Dijo ahora la hermana Daniela retirándose a la cocina.
_ Ven, vayamos a la habitación secreta.
_ ¿Habitación secreta?_ Le pregunté curioso rodando su silla.
_ Ya verás.
Entramos a su cuarto, se quedó viendo un espejo de cuerpo completo y dijo:
_ Empújalo fuerte hacia adentro y verás qué pasa.
Me acerqué al espejo, coloqué mis manos en él y empujé como él dijo, el espejo se hundió y luego se apartó a un lado como una puerta dejando ver una pequeña habitación.
_ Wow. Como 'Alicia a través del espejo'_ Dije, rodando la silla adentro.
_ Enciende la luz_ Me dijo.
La encendí iluminando cientos de objetos, me mandó cerrar la puerta, quedamos él y yo solos. Yo me paseaba por aquel lugar observando todo, fotografías, ropa, libros, un antiguo proyector de películas, habían cosas viejas.
_ Cuando compré esta casa, el antiguo dueño me contó de este lugar, supe de inmediato que sería el sitio perfecto para guardar mis recuerdos más profundos.
_ Es genial tener un lugar así.
_ Cuándo algo me preocupa tomo la
Biblia, un vaso con café y me vengo a este lugar, aquí puedo hablar conmigo mismo, nunca permito que muera esa voz interna, mi otro yo. Siéntate ¿Qué es eso que quieres contarme?
Era tan difícil contarle lo que sentía mi alma, por más que fuera mi amigo me cohíbo, porque él es un Anciano de la congregación, sería como si un asesino fuera la policía gritando sus muertes. El hermano Patricio percibió en mí algo de temor; creo que me encontraba pálido.
_ Alcánzame aquel cofre.
Le acerqué el cofre. Él lo abrió, sacó unas fotos, sonrió y dijo:
_ Aquellos momentos_ Suspiró_ te voy a contar una historia real que me sucedió hace años, una historia que sólo Jehová sabe, una historia que cambió mi vida.