Chapter 59.
Era sábado esta mañana y yo, había evadido toda la semana, cada notificación judicial. No sé bien porqué eran y no quería saberlo, tampoco le dije a Mateo al respecto y a mis amigos los evadí la semana entera. Sólo me dediqué enteramente a él, cuidar de su salud, el horario de sus pastillas, aún cuando estuviera renuente a hablarme y, a mi Helena, quién estaba por finalizar el año escolar, su grado segundo. No hice otra cosa más que esto, ni haría otra cosa de ahora en más, al menos en lo que lo pudiera evitar. No hasta que él estuviera bien.
Mateo había ido a trabajar, aún cuando me colgué en su espalda y le rogué porque no fuera, pero prefirió ir y creo que es porque ha estado teniendo inconvenientes económicos allí. Sé que había recibido una demanda muy grande, de varios centenares, por el error de uno de sus nuevos empleados al maniobrar una maquina que, al caerse, ocasionó daños y lecciones personales a al menos siete personas. Lo sabía porque había leído la demanda, no porque me dejara hacerlo, pero lo vi llegar hace un par de días a un punto de estrés que me alteró, pero no me hablaba, y al ver al día siguiente que le llegó una notificación judicial, justo como a mí, la leí y supe los problemas que estaba enfrentando, los cuales nunca me los confió, incluso antes de su odio hacia mí y yo, la otra noche, aún cuando no me hablara y fingiera dormir a las 20:10h que escucharme, le dije mis problemas y sé que los sabía, porque leyó los correos que llegaron a casa en que me notificaron al juzgado y cuando debimos ir, supuse debía pagar una multa de varios miles por no ir a la corte, el castigo fue peor de lo que esperaba. Muchísimo dinero y aún así, me quedaban unos dos procesos abiertos, por temas que ni conocíamos y al salir de la escuela susodicha, leímos las demandas y vimos que todas eran diferentes y fue cuando lo que creímos que lo peor sería esa demanda, que sería ni más ni menos, por intento de homicidio, así como la segunda, pero agravado al cuadrado, y no fue de esa manera. No entendía qué estaba sucediendo.
-¿Evasión de procedimiento policiaco? ¿es posible que sucediera sin recordarlo?-Pregunté e Iván me miró enarcando una ceja.
-¿En verdad no lo recuerdas?-Preguntó y negué con la cabeza.-¿Año 2013, en Sincelejo…?
-Mmm, lo único que recuerdo de los días en que estuvimos en Sincelejo fue que casi nos asaltan al pasearnos por el vecindario nuevo, los Alpes.
-¿Recuerdas que, para esos días, nos quedamos en un motel barato del centro y al salir, la cuenta dio más del doble de lo estimado y tuvimos que huir? -Dijo Alonzo y exhalé.
-¿Ah? ¡ustedes no me dijeron eso! ¿no pagamos?-Me quejé y se encogió de hombros. Me habían dicho que debíamos irnos rápido por la hora, no por evadir una cuenta de hotel y lo peor era el hotel, cutroso y olía a moho.
-Bueno, luego había un retén de la policía en Corozal y no nos detuvimos. Ibas dormida, nosotros aceleramos hasta que les perdimos la pista.-Admitió Simón y exhalé.
-No es nada, llegaremos a un acuerdo. No te preocupes.-Dijo Iván y asentí.-La policía aquí es una porquería, pasaremos un soborno y no pasa nada, aunque eso sí, no serán como los sobornos que solíamos a hacer, por ir a altas velocidades, saltarnos semáforos o choques, esta vez será un soborno de más de siete cifras.
-Maldición.-Me quejé.-Últimamente he tenido que pagar demasiado dinero por cosas que ni recuerdo. Aún no comprendí el tema de los impuestos que me dijo el abogado, pero sólo hice lo que me dijo que tenía que hacer, y era hacer el cheque antes de que el proceso judicial se agravara y me tocara ir a otra audiencia.
Nos sentamos en la cafetería y ordenamos todos café.
-Bueno, nunca lo dije antes por no querer herir sus sentimientos, pero ahora lo diré y mírenme fijamente los tres.-Alonzo, Simón y yo, miramos totalmente confundidos a Iván, quién nos hablaba de una forma bastante seria.-Los tres, no sé cuál más que el otro, ¡son increíblemente tontos! ¡hacen cosas estúpidas y no utilizan las únicas neuronas que tienen! ¡es que las usan en los asuntos que ameritan menos atención!-Se quejó, como si se hubiese sacado un peso de encima y nos quedamos en blanco.
-¿Acabas de llamarnos estúpidos e ignorantes?-Se quejó Simón y asintió de inmediato, en verdad esto era increíble.
-¡Se meten en problemas innecesarios!-Exclamó y añadió:-Simón, ¿qué ganas con pelearte tanto en los bares? ¿qué ganas con tener ingresos a estaciones de policía en cada continente? Y tú Alonzo, ni puedo decir todo tu historial, los fraudes que haces, robo de información, entre las otras mil cosas y tú Ari, ¿por qué carajos no pagas las multas de tránsito? Y, es más, ¿cómo es que tienes tantas? ¿es que ninguno de los tres sabía que anualmente se debe hacer una declaración de renta? ¡por eso los están jodiendo con los impuestos, que increíblemente nunca han pagado! ¡y por sus crímenes menores que son tan estúpidos que si pudiera, los golpearía!-Tomó aire porque habló tan rápido y molesto que tuvo que detenerse.-Robos menores, escándalos en la vía pública, daño a propiedad ajena y, lo peor, por lejos, ¡es que les llegan las notificaciones judiciales y ni abren los sobres! ¡cómo si se tratase de ignorar los catálogos que dejan en la puerta! es increíble la irresponsabilidad de ustedes tres.
Nos gritó un par de minutos más y no dijimos palabra alguna, solo nos limitamos a asentir, tenía toda la razón. No éramos responsables en ese sentido y lo sabíamos.
Al salir, fui a la escuela de Helena y la llevé a la casa de mi madre, porque celebrarían el cumpleaños de la hija de una de mis primas, pero no me quedaría. Tenía muchos problemas, no solo por las cuestiones judiciales, sino de trabajo. A pesar de que ya habían concluido las grabaciones y que prometí estar en casa el mayor tiempo posible antes de que aceptara un nuevo proyecto, el que más me conviniera, eran cuatro producciones en que podía hacer la audición, me lo habían propuesto, pero ahora, Nina me había dicho (quién ya estaba como mi asistente hace mucho), que se habían echado para atrás con las propuestas, por los escándalos que he tenido recientemente y no sabía qué hacer, se me estaban cerrando las puertas y no sabía lo que podría ocurrir después.
Llegué a casa a eso de las 4:40pm y Nina me esperaba dentro. Le había dado llaves, no la haría esperarme afuera con tremendo sol encima y mucho menos estando tan embarazada como estaba.
-Hola.-Me saludó alegre, me esperaba en la sala.-Me preocupaba que tardaras más.
-Lo siento, creo que sólo llegué quince minutos tarde.
-Lo sé, pero como me habías dicho que Mateo suele llegar a las cinco, me preocupé.-Comentó y fruncí el ceño.
-¿Por qué o qué?
-Mmm, nunca he estado sola con él y me preocupan mucho los silencios incómodos.-Confesó y reí.
Me habló sobre todas las cosas que debía hacer, la rueda de prensa por el concierto (decidieron no cancelarlo a pesar del inconveniente con el marroquí porque las entradas y prácticamente todo estaba pagado) y sobre los eventos posteriores a la novela, que quise evitar a toda costa alegando tener alguna enfermedad, pero ella no pudo conseguirme una incapacidad falsa y no quería tener más problemas, entonces debía ir, así como también a las audiencias, la fiscalía y demás.
-¿Será que algo más?-Me quejé y escuché su risa.
-No, es todo. Aquí anoté todo para que sepas en qué hora debes estar en cada lugar, aunque te llamaré antes y nos encontraremos en los lugares.-Asentí.
-Cambiando de tema. ¿Cómo estás? Has estado un poco renuente cuando te lo pregunto.
-Mmm, es que hay algo que he querido decirte, pero no sabía qué pensar o qué podrías opinar al respecto.-Confesó nerviosa y la miré extrañada.
-¿Es algo malo?
-No, es que… Alonzo me escribió hace poco, preguntando pues, por mi embarazo y demás, le conté levemente, por mensajes de texto, pero me respondió solo dos veces y no volvió a hacerlo hasta el día de hoy. Fue hace una semana. No quería ilusionarme, pero desafortunadamente lo hice… y no sé si algún día vuelva a escribirme preguntándome por el bebé.
-Mmm, tendré que preguntarle.
-¡No! No lo hagas por favor, luego creerá que te mandé a hacerlo y será más humillante.
No supe qué decirle, esto en verdad era demasiado triste. Ha pasado muy mal todo su embarazo. Por un lado, Alonzo nunca respondió tal cual como prometió, es decir, de ninguna forma, ni con una llamada al menos hasta ahora. Su papá evidentemente la botó de su casa y durmió un par de días acá con nosotros, pero luego, al sentirse avergonzada, le rentó una habitación a una de sus tías. Al menos podía hacerlo, tenía la entrada económica al estar trabajando conmigo, y la he acompañado a sus citas, chequeos y demás, pero sé que se siente muy sola y eso es muy malo. No cuenta con sus padres al menos para que la motiven, su tía es un tanto indiferente y del resto, sus familiares viven lejos y no es de tener muchas amistades cercanas, antes sí tenía, de cuando cursaba pregrado, pero luego, la mayoría regresaron a sus ciudades y soy de las pocas amistades realmente cercanas que le quedan. No quiero imaginar como pueda estarse sintiendo. Yo no tuve a Mateo conmigo, pero sí a toda mi familia y amistades, ella la está pasando realmente mal y no sé qué más hacer. No puedo obligar a Alonzo, ella claro podría demandarlo, hacer un escándalo en los medios, pero no quiere pasar por todo eso en un momento tan difícil.