Chapter 28: Capítulo 27
El ambiente era tenso, pero no provenía de ambos hombres, ellos se mantenían atentos a cualquier reacción. La mujer era quien desprendía un aura intimidante que cualquier principiante o novato se estaría retorciendo de dolor en el suelo intentando enterrar su cabeza en la tierra como un avestruz.
— ¿Es enserio lo que estás diciendo?
—Nunca diría tonterías para referirme a alguien como ella —dijo lanzándole una breve mirada a Enzo indicando que era real —La muy conocida y temida vampiresa también nombrada como la Dama de las Arañas ¿a qué se debe su repentino ataque si se puede saber?
Régis se mostraba respetuoso ante la vampiresa.
—Para pensar que nunca me conocerías sabes muy bien quien soy… —la mujer entrecerró los ojos y su furia se hizo sentir en el ambiente —Pero eso no te salvara de que te arranque la cabeza, lacayo.
Ambos se quedaron completamente extrañados, casi que ladeaban al mismo tiempo las cabezas como dos perritos confundidos.
—Espera un momento lindura.
Enzo alzó su mano sonriente procesando la acusación.
— ¿Lacayos? ¿Estás segura de lo que dices? porque por lo menos yo no soy lacayo de nadie y con mucho gusto te lo puedo demostrar.
— ¿Peleando como nenita asustada?
Enzo se sintió ofendido y la miró con chispa en sus ojos.
—Con gusto te doy el segundo round —ofreció abiertamente.
—Calla —lo interrumpió Régis haciendo que frunciera el ceño —Según tú nosotros somos lacayos ¿supuestamente de quién?
La mujer frunció completamente el ceño y sus ojos se tornaron rojos con un pedazo en uno de ellos azul pálido mostrando sus garras y muchas pequeñas arañas comenzaron a rodearlos. Ambos jurarían que si los gemelos estuvieran aquí en vez de correr despavoridos como cualquier niño normal se dispondrían a cazarlas para experimentar con ellas de todas las maneras posibles.
—No se hagan los imbéciles, ustedes son repulsivos lacayos de la escoria de Crono y siguen a la bazofia de Darius yo… los destruiré.
Su semblante se convirtió en algo sombrío y peligroso. Las arañas se acercaban con más rapidez. En cambio, a pesar de la difícil y mal entendida situación Enzo cayó en carcajada limpia agarrando su estómago para no ahogarse por falta de oxígeno. Su inadecuada reacción enfureció aún más a la vampiresa lanzando finas agujas en grandes cantidades hacia ellos. Régis colocó una barrera evitando ser tocados por las agujas y aunque intento reprender con la mirada a Enzo, él lo ignoraba por su ataque de risa.
—Lo lamento mucho, pero nos has confundido, nosotros para nada servimos ni serviremos jamás en el resto de nuestras vidas a un alma tan vil y corrupta como la de Darius.
— ¡Mentiras! Todo es mentira, tus tretas no funcionaran. Tú no me engañas —dijo para que detrás de ella saliera una gigantesca viuda negra botando veneno y ácido de sus colmillos.
Enzo dejó de reír al ver la criatura y se posiciono para enfrentarse, pero Régis lo detuvo.
— ¡NO! —Grito irritado —Ninguno de los dos vamos a seguir peleando contigo por un simple malentendido tan vulgar como este, si realmente piensas que somos lacayos de Darius y Crono ¿crees que fuéramos tenido una pizca de compasión contra ti?
La mujer comenzó a dudar y la araña se detuvo. Régis había captado su atención.
—Jamás estaré del lado de quien asesinó a muchos de mis vinculados y preciados amigos, ahora ellos poseen lo más importante en mi vida y no permitiré que ni una vampiresa como tú ni nadie ose profanar mi nombre y voluntad por una simple suposición —Régis dejaba notar su aura haciéndola crecer conforme el odio se hacía presente—Y este hombre que me acompaña tampoco nunca serviría a tal basura. Él me es completamente confiable y lo he criado como mi propio hijo, así que me creas o no por mi parte no tendrás pelea, pero no toques ni te metas con quienes desconoces.
La gigantesca araña fue perdiendo tamaño y el resto que los rodeaba se retiraron. La mujer oculto su forma vampírica y los observó intrigada.
—Si son quienes dicen ser ¿Qué buscan con tanta diligencia en esta ciudad?
Un pequeño silencio se coló entre ellos y la mujer.
—Buscamos la guarida de Crono para rescatar a mi última y más valiosa vinculada si ella termina en manos de Darius todos estamos perdidos y ni siquiera tú podrás con eso.
Aplacando su aura y manteniendo un estado más calmado la mujer adoptó una postura más accesible. Régis retiró su aura y le ofreció su mano.
—Si gustas podemos hablar con más calma en un lugar menos… desagradable.
Ella recorrió su vista entre su mano y la cara de ambos hombres, suspiro por un momento y camino para acercarse estrechando la mano de Régis, el cual la recibió sonriente como siempre hace de costumbre.
Todos se adentraron al auto para buscar un lugar más apto y hablar. Enzo era quien conducía y la vampiresa se conservaba callada en el asiento de atrás. Enzo sentía curiosidad por la mujer, no todos los días te encuentras con alguien como ella, su poder era admirable. Él le dio una mirada por el retrovisor y ella hizo contacto visual –“Morghan”– su nombre apareció en la mente de ambos hombres, los cuales asintieron y continuaron su viaje en silencio.
Régis le dio indicaciones a Enzo para que tomara ciertas rutas y se desviaran un poco a lo que sería un parque. Él no entendió para nada porque irían al Central Park, seguiría siendo un lugar abierto, pero reservó sus comentarios y solo siguió las indicaciones.
Entrando al parque no terminaron exactamente en un lugar público como él esperaba. Realmente cruzaron una barrera mágica que los llevó a lo que sería una especie de cabaña muy bien acondicionada.
Aparcando el auto en la entrada de la cabaña. Régis se dispuso a abrirle la puerta a su invitada, ella aceptó su gesto y salió del auto siguiendo a Enzo y al moreno que encabezaba la caminata.
Sin molestarse en buscar una llave desprendió una pequeña chispa de su mano al tocar el pomo de la puerta y esta se abrió como si nada.
—A parte de la torre tenías esta cabaña ¿y no me dijiste nada? ¿Sabes cuantas veces pude venir a pasar un buen rato aquí mientras trabajaba? —replico Enzo detallando el lugar.
—Justamente por eso no te dije nada, sabía que la usarías para beber alcohol o traer chicas y en mi cabaña no harás eso.
Enzo refunfuñó por lo bajo, él lo conocía muy bien. La cabaña emanaba un ambiente acogedor y familiar. Las paredes de madera barnizada y limpia. Una gran chimenea en todo el centro de la sala con acogedores sillones a su alrededor y una alfombra de piel en el centro. A un lado se encontraba un pasillo amplio que daba indicio a las habitaciones y el baño. La cocina dividida por una pared mantenía un gran espacio en el centro dando una amplia visión de la sala.
Las luces se encendieron automáticamente al entrar al igual que la chimenea. No tenía un segundo piso y nunca podía faltar el televisor de pantalla plana y un gran estante repletos de libros. Al lado de la entrada había una especie de armario para los abrigos muy espacioso, también podían dejar los zapatos si deseaban y andar descalzo por la pulida y cuidada madera del suelo.
—Siéntanse libres de descansar y asearse yo me encargaré de preparar algo para comer, Morghan puedes tomar la primera habitación del pasillo esa contiene lo necesario para una dama y tú…—miró a Enzo —No entres en la mía eso es todo lo que te diré.
Con eso los dejo adentrándose en la cocina. Enzo le dio un guiño a la mujer y se dispuso a ir a una habitación. Morghan decidió tomar una ducha y luego discutir el tema que dejaron en pie luego.
El tiempo transcurrió con tranquilidad. Régis preparo unos aperitivos que disfrutaron y se sentaron en la sala a descubrir la causa del malentendido.
Resulta que Morghan hace mucho tiempo fue atacada en su propio territorio por Darius, el cual buscaba aliados para su gran ejército y ella junto a su esposo eran los que regían ese territorio, pero se negaron a apoyar sus egoístas deseos. Como consecuencia él desató una confrontación, si no aceptaban por las buenas él los obligaría, sabía que al tenerlos como aliados tendría una gran ventaja y por lo sucedido estaba consciente de que se negarían.
En el proceso de la confrontación. Todo su clan prácticamente luchó en contra de Darius y sus sirvientes, pero asesinó a su esposo destrozándole el corazón. También se llevó a muchos cautivos como sus propios sirvientes y al resto el mato. Su propia familia fue destruida y por más que batallo no pudo destruirlo. Ella tenía dos hijos y solo pudo huir con uno de ellos su otro hijo desapareció luego de eso. Se esforzó por encontrarlo, pero nunca dio con él.
Sufrió un gran duelo por la pérdida de su esposo y su hijo, ellos eran su vida, desde entonces ella ha estado buscando maneras de vengar la muerte de su familia atacando a los lacayos de Crono quien es el más cercano a Darius. Por muchos años se ha enfrentado a él, pero siempre logra escapar.
—Comprendo tu situación… por muchos siglos también he estado en guerra con él.
—Lo siento por confundirlos… en las calles corría el rumor de dos hombres que estaban realizando trabajos para Crono y pensé que eran ustedes.
Régis y Enzo se miraron un poco confundidos. No conocían a nadie que pudiera decir tales barbaridades, casi todo el mundo sobrenatural sabía que Enzo era un mercenario y que Régis era un gran magnate en los negocios, los únicos que podrían inventar esas tonterías serían sus enemigos o gente muy idiota.
—Ellos son maestros del engaño juraría que si entran en un casino los roban y ni se dan cuenta —comentó Enzo con cierta gracia haciendo que recibiera una mirada plana por parte del moreno y un levantamiento de ceja por parte de Morghan—Ay pero que patético sentido del humor tienen los dos.
Enzo se recostó en uno de los sillones y dio inicio a beber una cerveza.
— (Suspiro) Por lo que se ve ambos hemos sido atacados por la misma persona y tenemos en cierta forma el mismo. Destruir a Darius… si gustas nosotros podemos ayudarte si tú nos ayudas… sería algo mutuo.
Morghan se quedó en silencio unos segundos meditando en su oferta.
— ¿Cómo puedo estar segura que no me traicionaran y que saben cómo encontrarlo?
La pregunta hizo que ambos sonrieran haciendo que ella los observara dudosa.
—Fácil lindura —dijo Enzo levantando sus hombros —Primero, si te quisiéramos traicionar no funcionaría ya que posees telepatía y lo sabrías al instante. Segundo el idiota ese de Darius quiere algo que nosotros tenemos y que Régis. Así que si nos ayudas a sacar lo que él tanto anhela del agujero donde se esconde Crono, él solito ira tras de ella como león hambriento y allí es cuando tendrás la oportunidad de masacrarlo si quieres.
Morghan miro a Régis y este asintió confirmando la explicación de Enzo. Ella tenía sus dudas acerca de confiar en ellos, pero tenía razón, en ningún momento ha percibido malas intenciones y si estaban en lo cierto podría por fin cumplir con su objetivo. Acomodándose en el sillón los observó a ambos.
—De acuerdo, aceptó ir con ustedes.
—Muy bien solo te diré que lo que buscamos es la pupila del ojo de Régis, así que ni se te ocurra tocársela porque se vuelve un ogro.
Régis lo fulmino con la mirada he de ser que él tampoco se molestaba cuando la lastimaban. Encogiéndose de hombros le dedicó una sonrisa para ir a la cocina por más bebida.
—Eres el brujo domesticado.
Morghan lo observaba con curiosidad mientras que Enzo comenzó a reír en la cocina al escuchar cómo se había referido a Régis.
—Había escuchado de un gran monarca de una especie misteriosa que tenía a un brujo muy poderoso como protector, pero…—ella entrecerró un poco sus ojos —Nunca me imaginé que sería uno de tu clase. Tengo entendido que los brujos completos fueron exterminados por el temor de los demonios.
Enzo salió corriendo de la cocina para caer en el sillón. Tomándolos a ambos por sorpresa.
—Espera ¿¡tú eres uno de esos!?
Régis los miro a ambos y suspiro en resignación dejando caer sus hombros.
—Si… soy prácticamente el último de mi clase.
Ahora no sólo Enzo era quien lo veía con ojos de niño curioso, sino que también había atraído la atención de Morghan. Ambos iniciaron una avalancha de preguntas las cuales Régis no se sentía muy cómodo en responder, pocas personas sabían su verdadero origen.
Aunque él lo niegue, le encanta enseñar a otros incluso si se trata de su propia raza. Con paciencia le explico casi todo lo referente a él, prefirió evitar algunos detalles porque no los entenderían, tal vez si los compartía con Charlotte, ella podría entenderlos, pensó, pero lo intentaría en otra ocasión, aún era muy pronto.