Chapter 12: CAPITULO 12
Un mes después.-
Despierto de un sueño profundo, abro los ojos y una luz muy blanca afecta mis retinas ¿Dónde estoy? Siento mi cuerpo adolorido… Muevo la cabeza lentamente y veo a un hombre rubio de unos cuarenta años muy guapo recostado en una silla dormido…
¿Estoy en un hospital? –Pienso-, trato de levantarme de la cama pero veo una férula en mi pierna y suelto un sollozo… Despierto al hombre rubio guapo…
- Nena no te muevas, ¡despertaste!
- ¿Quién eres tú? –Digo sorprendida y asustada al mismo tiempo-
- ¿No me reconoces? –Dice decepcionado-
- No, ¿Quién eres?, ¿Qué hago aquí? ¿Qué me paso? –Comienzo a sentirme desesperada-
- Tranquilízate, voy a llamar al doctor, llevas inconsciente un mes…
- ¿Qué?... -Noto que el hombre guapo sale de la habitación llamando al doctor… Regresa solo en unos segundos con un doctor-…
- Isabel, ¿Cómo te sientes? –Me pregunta mientras comienza a revisarme con su estetoscopio-
- ¡Uhm!... Confundida, no… recuerdo que me paso…
- Tuviste un accidente, te atropellaron ¿no lo recuerdas?
- No, doctor… -Mi cabeza me da vueltas-
- Bien te llevaremos a hacerte una tomografía, para descartar cualquier daño, enfermera por favor hay que llevar inmediatamente a radiología… -Entra la enfermera y comienza a mover mi cama y me saca de la habitación-…
(***)
Me despierto escuchando los quejidos de Isabel…
Nena no te muevas, ¡despertaste! –Me sentí aliviado, por un momento-
- ¿Quién eres tú?
- ¿No me reconoces? –Digo decepcionado-
- No, ¿Quién eres?, ¿Qué hago aquí? ¿Qué me paso? –Dice desesperada-
- Tranquilízate, voy a llamar al doctor, llevas inconsciente un mes… -Me alejo de ella y abro la puerta para pedir que llamen al doctor-.
- ¿Qué?...
- Isabel, ¿Cómo te sientes?
- ¡Uhm!... Confundida, no… recuerdo que me paso…
- Tuviste un accidente, te atropellaron ¿no lo recuerdas?
- No, doctor…
- Bien te llevaremos a hacerte una tomografía, para descartar cualquier daño, enfermera por favor hay que llevar inmediatamente a radiología…
- Doctor no me recuerda… -Digo preocupado mientras veo que sacan a Isabel de la habitación-
- Le advertí que esto podía suceder, ahora debo ver cuál es el origen de sus lagunas mentales, en los análisis que le hicimos anoche todo salió bien, debíamos esperar a que reaccionara para hacer la tomografía y ver en qué condiciones esta su cerebro…
- Si no hay ningún daño, ¿estará bien?
- Si, pero el proceso para recuperar la memoria será largo o tal vez nunca la recupere y deberá vivir a partir de ahora, como si hubiese vuelto a nacer solo que en una versión adulta… Por las demás heridas ella está bien, en una semana se podrá retirar la férula y listo… Debemos averiguar qué es lo último que recuerda y comenzar a trabajar a partir de ahí…
(…)
- Ya Isabel está de regreso en la habitación… -Ella no deja de mirarme con desconcierto, es obvio que me olvido, así seguramente recuerda su vida en Australia… antes de mí-
- Bien Isabel, tu radiografía salió bien, tendrás un poco de lagunas mentales, el golpe que recibiste fue muy fuerte te dejo nockeada por un mes, pero te recuperaras…
- ¿Podré recuperar la memoria?
- Poco a poco, no puedes presionarte Isabel, los recuerdos pueden ir apareciendo lentamente… Debo atender otros pacientes, con permiso…
- ¿Doctor cuando le dará de alta?
- Mañana en la mañana, por favor no la presiones…
- Descuide doctor…
- ¿Me dirás quién eres? -Dice con expectativa y duda-
- ¿Primero respóndeme que es lo último que recuerdas?
- ¡Uhm!... lo último que recuerdo es trabajar en el viñedo y mudarme a Perth… después de ahí todo es nublado…
- ¡Wow! Perdiste casi un año… -Yo soy tu jefe mi nombre es Michael Cooper y también somos-…
- ¿Mi jefe? Recuerdo que tenía una entrevista en la editorial…
- No, ¡uhm! Isabel no estás en Australia, estas en Nueva York…
- ¿Nueva York? ¿Qué hago en Nueva York? -Dice muy sorprendida y alterada-
- ¡Cálmate!, sí, conseguiste el trabajo en la editorial y yo soy escritor, la editorial para la que trabajabas promocionó mi libro en Australia y tu yo viajábamos para promocionarlo. Luego yo te hice una propuesta de trabajo para ser mi asistente y te vinieras a Nueva York y aceptaste… Mira sé que estas confundida, pero no te presiones por recordar todo de un solo golpe…
- Hiciste una pausa cuando dijiste y somos… ¿Qué más somos? –Dice preocupada-
- Desde que nos conocimos tenemos… más que una relación profesional…
- ¿Nos acostamos?
- Si…
- ¡Uhm!... ¿Solo nos acostamos cierto?
- Bueno cuando estuvimos en Australia sí, pero cuando llegaste aquí a Nueva York… Pues la situación se intensificó un poco…
- ¡Ay por dios! ¿Vivimos juntos? –Grita-
- Si…
- No puede ser, a mí no me gusta vivir con nadie…
- Lo sé, pero yo suelo ser un poco persuasivo… Igual nuestra relación es muy relajada, no somos formalmente una pareja aunque vivamos juntos… Mira trata de descansar o ¿tienes hambre? ¿Quieres que te traiga algo con mucho chocolate?
- Si la verdad que si tengo mucha hambre…
- ¿Qué quieres que te traiga de comer? –Le digo para tranquilizarla-
- ¡Uhm! Hamburguesa con papas fritas estará bien…
- Sonrío ante su petición, desde que llego aquí casi siempre le gustaba comer hamburguesas con papas fritas… ¡Bien regreso en un momento! Enviare a mi personal para que te la traiga…
- ¿Personal? ¿Eres millonario o algo?
- Un poco sí… Regreso en un momento…
Jeff por favor ve a Food Center y pide que preparen la hamburguesa que suele comer Isabel con muchas papas fritas y un volcán de chocolate, lo quiero aquí en diez minutos.
- ¿Usted no comerá algo?
- Tráeme lo mismo… Por favor…
- Volveré en seguida señor…
(***)
Regresamos de vuelta a mi habitación, todavía está el hombre guapo… el doctor se acerca y me dice…
- Bien Isabel, tu radiografía salió bien, tendrás un poco de lagunas mentales, el golpe que recibiste fue muy fuerte te dejo nockeada por un mes, pero te recuperaras…
- ¿Podré recuperar la memoria? –Digo muy preocupada-
- Poco a poco, no puedes presionarte Isabel, los recuerdos pueden ir apareciendo lentamente… Debo atender otros pacientes, con permiso…
- ¿Doctor cuando le dará de alta? –Pregunta el hombre guapo-
- Mañana en la mañana, por favor no la presiones…
- Descuide doctor…
- ¿Me dirás quién eres? –Digo dudando de él-
- ¿Primero respóndeme que es lo último que recuerdas? –Me pregunta con curiosidad
- ¡Uhm!... lo último que recuerdo es trabajar en el viñedo y mudarme a Perth… después de ahí todo es nublado…
- ¡Wow! Perdiste casi un año… -Yo soy tu jefe mi nombre es Michael Cooper y también somos-…
- ¿Mi jefe? Recuerdo que tenía una entrevista en la editorial…
- No, ¡uhm! Isabel no estás en Australia, estas en Nueva York…
- ¿Nueva York? ¿Qué hago en Nueva York? –Dije casi gritando muy asustada, ¿Nueva York?, no me gustaba esta ciudad era muy caótica y muy movida nada de lo que a mi me gusta, pensé-
- ¡Cálmate!, sí, conseguiste el trabajo en la editorial y yo soy escritor, la editorial para la que trabajabas promocionó mi libro en Australia y tu yo viajábamos para promocionarlo. Luego yo te hice una propuesta de trabajo para ser mi asistente y te vinieras a Nueva York y aceptaste…
- -Me dice el hombre preocupado, debe ser mi expresión de duda y desconcierto, de repente recuerdo algo que dijo- Hiciste una pausa cuando dijiste y somos… ¿Qué más somos?
- Desde que nos conocimos tenemos… más que una relación profesional… -Dice con una media sonrisa, evitando alterarme-.
- ¿Nos acostamos? –Me sorprende lo calmada que estoy para hacerle esta pregunta-
- Si…
- ¡Uhm!... ¿Solo nos acostamos cierto? -Al hacerle la otra pregunta veo como duda-
- Bueno cuando estuvimos en Australia sí, pero cuando llegaste aquí a Nueva York… Pues la situación se intensificó un poco…
- ¡Ay por dios! ¿Vivimos juntos? –Grito, totalmente sorprendida y al moverme recuerdo que tengo una férula-
- Si…
- - Intento levantarme y reponerme, ahora me siento molesta ¿Cómo es que vivo con él?-No puede ser, a mí no me gusta vivir con nadie…
- Lo sé, pero yo suelo ser un poco persuasivo… Igual nuestra relación es muy relajada, no somos formalmente una pareja aunque vivamos juntos… -Dice tratando de minimizar la situación- Mira trata de descansar o ¿tienes hambre? ¿Quieres que te traiga algo con mucho chocolate?
- Si la verdad que si tengo mucha hambre… -Luego que menciona comida, pongo la mano en mi abdomen-
- ¿Qué quieres que te traiga de comer? –Me dice con una sonrisa tierna-
- ¡Uhm! Hamburguesa con papas fritas estará bien…
- ¡Bien regreso en un momento! Enviare a mi personal para que te la traiga…
- ¿Personal? ¿Eres millonario o algo? –Le pregunto arqueando mis cejas-
- Un poco sí… Regreso en un momento… -Me sonríe y sale de la habitación-…
No puede ser que viva con él, que este en Nueva York, jamás pensé en venir acá y menos vivir en una ciudad tan grande no me gusta… y el acostarme con él eso sí que no es de sorprenderme porque es un adonis y es el tipo de hombre que me atrae pero no tanto para vivir con él…
Algo tuvo que pasar en Australia para que tomará una decisión así… pero no recuerdo nada, solo recuerdo estar en mi casa traduciendo un libro y luego… nada…
(***)
- Hermano no puedes seguir así, te estas derrumbando por una mujer que no siente lo mismo que tú ¡supéralo!
- Si estuvieras en mi lugar ¿superarías que tu esposa te dijera que no siente lo mismo que tú? –Digo molesto y reteniendo mis lágrimas-.
- No lo sé, solo sé que de amor nadie se muere hermano… Hace meses que no sabes nada de ella, te diré lo mismo que le dijiste a Ashley, ha pasado tiempo y ella no te ha escrito, ni te ha llamado ¿Eso no te dice algo?
- Tal vez soy como Ashley, masoquista, -Me encojo de hombros, viendo la botella que tengo en frente y de la que bebo un sorbo- tal vez deba intentar suicidarme para poder pasar por el proceso de olvidarla…
- ¿Es una broma? - Dice gritándome-
- Si, lo es Aaron… pero no puedes convencerme de que olvide a Isabel… y si tengo que quedarme soltero toda la vida hasta volver a encontrarme con ella lo haré…
- ¡Aaaaay, hermano! ¿Cómo puedo ayudarte? –Toca mi hombro con tono preocupado-.
- No puedes…-Sigo bebiendo de la botella que tengo en mi mano-…
Hace meses que no sé nada de Isabel, nunca pensé que podría extrañar tanto a una mujer…
(…)
Decido llamar a Jessica es la única que puede saber de ella…
(***)
Estoy en la habitación del hospital intentando recordar algo, pero no tengo éxito solo estar sentada en mi escritorio y nada… pero recuerdo a Jessica claro… ¿Dónde habrá quedado mi teléfono?, Al intentar moverme y bajarme de la cama, se abre la puerta y veo entrar a Michael “mi jefe”…
- ¿Qué intentas hacer? –Sale corriendo a mi lado-
- ¡Uhm!...Iba a buscar mi teléfono para comunicarme con Jessica…-Le digo apenada-…
- Lo siento cariño pero tu teléfono con el golpe salió volando y se destruyó, te compré uno nuevo… -Se aleja y saca de su portafolio una caja blanca y me la extiende-
- - Lo observo y fijo mi mirada en la caja, que tomo con pena, al abrirlo veo un hermoso celular de última generación color rosado-. No, No puedo aceptarlo ese celular es muy costoso… -Niego con la cabeza y vuelvo a extenderle la caja-.
- Tienes que aceptarlo…yo…me siento culpable de lo que te pasó… si hubieses estado en Australia… -Baja la cabeza y expresa con tristeza-
- - Es tan dulce, alzo la mano para interrumpirlo.- ¡No! Los accidentes pasan, usted me dijo que iba distraída, creo que aún no me acostumbraba a vivir en Nueva York… Por favor no se culpe…
- - Alza la vista y me mira fijamente- No me gusta que me trates de usted… tenemos más confianza… -Dice con una sonrisa pícara-
- Confianza…quiere decir te he visto desnuda… - Digo de manera burlona-
- - Suelta una carcajada- sigues siendo igual de directa…Me encanta…
- -No puedo evitar sonrojarme-… Creo que eso no va a cambiar con un accidente… -ambos nos distrajo el llamado de la puerta-…
- Debe ser Jeff con tu almuerzo…
- ¡Oh sí! Mi hambre… -Michael abre la puerta y entra un hombre de unos treinta años, cabello negro corte militar, su piel es de color canela y ojos negros como el petróleo… Entra con dos bandejas y dos bebidas…- ¡Huele delicioso! –digo reponiéndome sobre la cama, preparándome para comer-.
- ¡Aquí tiene!... Señorita que bueno que está despierta nos dio un gran susto…
- -Me quedo mirando a Michael algo confundida-… ¡Gracias!, lamento no poder recordarte… -Dije apenada-
- No se preocupe, los dejo para que coman… -Sale de inmediato de la habitación-.
- Gracias, Jeff… ¡Bueno a comer!
- ¡Uhm! Disfrutaba de la comida, estaba exquisita…
- Me alegra que sigas teniendo apetito… esta comida es de mi restaurante…
- -Frunzo el ceño antes mi confusión- ¿Uhm?, ¿no me dijo que era escritor? –Pregunto con el bocado aún en mi boca-
- Lo soy, pero también tengo otros negocios… Ser escritor a veces no da lo suficiente y puede que algún libro no sea tan exitoso, así que hay que tener un plan b y tengo Food Center sueles comer muchas hamburguesas ahí…
- Te dejaré en ruinas, entonces…y… por eso me siento tan gordita… -Comienzo a palpar mi cuerpo-
- ¡Jajaja! No digas tonterías estas perfecta… además siempre haces ejercicios…
- -Noto como sonríe divertido… Me sonrojo- ¡Entiendo!- Este sujeto es agradable, me siento cómoda con él, pero… tan cómoda, ¿Cómo para vivir con él? Me repito la pregunta una y otra vez...
- ¿En qué piensas? –Dice viéndome fijamente con curiosidad-
- Sigo, sin poder creer que decidí vivir contigo… toda mi vida he vivido sola…Bueno desde que me independicé… Jamás pensé en que viviría con alguien menos con un hombre…
- Créeme todo eso me lo dijiste… pero aunque vives conmigo tienes tu espacio, no somos pareja, solo compañeros de convivencia, soy tu jefe y cuando ambos queremos tenemos sexo y listo…
- - Asiento intentando procesar la información- ¡Interesante!, no es solo por vivir con un hombre es solo que…
- Te gusta la soledad –Me dice como si leyera mis pensamientos-
- Si, -Le digo sorprendida-.
- Bueno te alegrara saber que la mayoría de las veces viajo, tú te quedas encargada del food center mientras yo viajo por negocios aunque otras veces si viajas conmigo… Bueno deja que limpie aquí para que descanses…
- ¡Esta bien!, podrías pedirle a una enfermera que venga, por favor…
- ¿Para qué? ¿Qué necesitas?
- ¡Uhm! Necesito ir al baño… y no quisiera que tú… -Le digo mientras me río-
- Entiendo, ya le digo que venga…
- ¡Gracias! - Veo cuando sale de la habitación-
Tomo la caja blanca y saco el lujoso celular y lo enciendo… busco mis contactos y no hay nada por supuesto, tendré que configurarlo, espero haber guardado el contacto de Jessica en la nube o en mi correo… si no nunca sabré que paso con mi vida después que llegue a Perth… -Me distraje de mis pensamientos la enfermera que entró a la habitación-…
- Buenos días, vine a ayudarte…
- Si, gracias deseo ir al baño y tal vez pueda darme una ducha…
- Por supuesto, solo déjame buscarte lo que necesitas…
- Muchas gracias… -Quito la sabana que tengo sobre mí y comienzo a bajarme lentamente de la cama-…
Pasado un momento logré darme una ducha, que bien se siente… mientras la enfermera me ayuda a volver a la cama, entran el doctor y mi jefe… Puedo observar como la enfermera bota la baba por Michael, trato de no reírme apretando mis labios… aunque no puedo negar que me molesta un poco por la mirada tan libidinosa que le echa… un pensamiento me dice ¿Celosa Isabel?
- ¿Cómo te has sentido Isabel?
- Bien doctor, bueno confundida y algo frustrada por no recordar mi vida…
- Isabel debes ir con calma, no puedes presionarte ya te lo dije, tus exámenes salieron bien al igual que tu radiografía, recuperaras la memoria en determinado momento…
- ¿Y si no la vuelvo a recuperar? –Mi voz sonó más preocupada de lo que quería-
- Pues… Deberás vivir con eso… ya que medicamente no podemos hacer nada, para nosotros ya estas recuperada… debes tener paciencia, en estos casos la memoria se recupera poco a poco…
- -No volver a recordar ¿Eso será lo mejor?... Aunque que tanto podría recordar, sé que no tenía novio, logre un trabajo y mi hermosa casa en Perth… pero mi vida era simple, sin mucho ajetreo…- Asiento con total indignación-
- Bueno como tu exámenes, salieron bien podemos darte el alta y ya te puedes ir…
- Eso es buena noticia, dormir en ese sofá ha dejado estragos en mi espalda…
- -Dice Michael emocionado- Lo lamento… Pero estoy de acuerdo por fin podré volver a mi…casa…creo… -Digo insegura-…
Luego de salir del hospital nos dirigimos a donde vivimos Michael y yo…
El edificio se nota a leguas que es súper lujoso… subimos al ascensor y cuando llegamos abro la boca de la sorpresa…
El ascensor del pent house es de vidrio, los pisos son de madera, tiene muchos ventanales que dejan una hermosa vista de Nueva York, las paredes son blancas y los muebles de color marfil, tiene un estilo moderno y me gusta, del lado izquierdo hay tres escalones que dirigen a la cocina es muy espaciosa, lo gabinetes son blancos y la isla es enorme con un tope de mármol color negro, detrás del ascensor se encuentra la escalera que también es de madera los escalones hacen juego con la madera del piso y el barandal es de vidrio…Las lámparas son muy modernas…
- Bienvenida a casa… ¿Te gusta? –Dice sonriendo con las manos metidas en sus bolsillos-
- Si, me encanta… -Comienzo a caminar por el lugar-
- Vamos a la habitación…
- Cuando dijo habitación, me sentí un poco nerviosa… -Asiento y decido seguirlo-
Subimos y caminamos por el pasillo al llegar justo a la entrada hay una puerta con una señal que indica que es un baño… y dos puertas más que puedo concluir que son habitaciones… llegamos al final del pasillo donde hay dos puertas corredizas…
- Esta es nuestra habitación… -Me sonríe-
Abre las puertas y el lujo brota a través de la gran habitación es muy espaciosa, pisos de madera, ventanales desde piso hasta el techo por toda la habitación desde cualquier ángulo se puede ver la ciudad, las paredes son gris claro, una cama enorme, hay un sofá muy moderno del lado izquierdo, a los lados dos pequeñas mesas de mármol blanco con dos lámparas sencillas diagonal al sofá, un sillón color negro con blanco… frente a la cama estaba el ventanal con un balcón… camino por la habitación hasta llegar a tres puertas dos corredizas y una al lado de estas dos… abro las puertas corredizas y es un gran vestier con estantes color blanco es muy espacioso, el primer estante está dividido en dos hay ropa de hombre guindada en el primero y en el segundo puedo reconocer mi ropa frente a mi están, los estantes con los zapatos de Michael y míos… del lado derecho había una gran mesa con un espejo con luces led, con un joyero y organizadores con utensilios y productos de maquillaje… había una silla estilo provenzal francés blanca, en el centro del gran vestier había un gran banco acolchado de color gris claro… salgo del vestier y me dirijo a la siguiente puerta que obviamente es el baño…
El baño es minimalista pero igual de lujoso que todo el pent house la ducha es bastante amplia con mármol blanco con tonos grises el borde del jacuzzi y los pisos también son de mármol, los muebles de baño son gris oscuro, y las paredes grises claros los bordes de los espejos sobre los dos lavabos de mármol son de color negro y a los lados tenía dos pequeñas lámparas con forma cilíndrica… al lado de la ducha hay una puerta delgada que asumo es donde se encuentra el inodoro… Ahora entiendo porque vivo aquí es un lugar con todo lo que me gusta…
Me doy vuelta y observo en el umbral de la puerta recostado a Michael…
- ¿No recuerdas nada de esto?
- No, para mí esto es verlo por primera vez… -Digo decepcionada-
- En ese Jacuzzi tuvimos sesiones muy intensas… -Dice con mirada pícara, muy atrevida-
- -No puedo evitar sonrojarme-… ¡Oye! Sé que esta es tu casa pero, no creo que me sienta cómoda durmiendo contigo… Por lo menos por ahora…
- No te preocupes pequeña, dormiré en la una de o las habitaciones… cuando te sientas cómoda volveré… -Me guiña un ojo-
- ¡Gracias!...
Este hombre es un príncipe, hay algo en él que me intimida, yo suelo ser más atrevida, pero con él… tal vez es porque perdí la memoria y no sé si en verdad es escritor o un narcotraficante depravado, -Niego con la cabeza-, no Isabel si fuese algo de eso jamás hubiese permitido que se cruzara en mi camino o dejado Australia así como así por venir con él… Es obvio que me atrae es de lo único que estoy segura…