Chapter 48: NO ME RENDIRÉ

NARRAS RAQUEL

— ¿Tú qué estás haciendo aquí? —Pregunté dándome la vuelta hacia él, estaba un poco nerviosa, su presencia me ponía así.

—  Ahm, pues... —Habló rascando su ceja e hizo una pausa— vine a lavar mis manos —Respondió.

— ¿en el baño de damas? —Hablé mirándolo y arqueé una ceja, él mientras camino al lavamos que estaba a mi lado y abrió el grifo.

—  Si, es que están limpiando el baño de caballeros y tuve que venir a este. —Habló lavando sus manos y me miro, yo estaba a su lado de frente a él.

—Si, claro —Murmuré con sarcasmo— mejor me voy. —Hablé agarrando mi bolso y caminé hacia la puerta

Erick no dijo nada, sólo termino de lavar sus manos y cerro el grifo, luego seco sus manos con una especie de servilleta que agarro de las que están en la pared de ese baño. Mientras yo intenté abrir la puerta, pero está no abrió, estaba bajo llave.

. —Suspiré—. Abre la puerta —Hablé volteando hacia él

—  No, no lo haré, primero tú y yo tenemos que hablar —Habló y dio unos pasos hacia mí

—No tengo nada de qué hablar contigo. —Me limite a decir

—  Quizás tu no, pero yo sí y es sobre nosotros

— ¿sobre nosotros? —Hablé y arqueé una ceja— Erick, pero si el nosotros dejó de existir hace mucho y no creo que vuelva a existir porque no pienso volver contigo. —Dije seria.

—  Ahora no, pero me encargaré de que eso cambie, yo realmente te amo y no me rendiré contigo fácilmente, pienso recuperarte a pesar de todo —Habló muy en serio.

—Ay, deja de decir tantas estupideces y abre de una vez la puerta

—  No lo haré, todavía no hemos terminado de hablar

—De mi parte sí, ahora abre la puerta o gritaré.

—  Hazlo, pero todos están en el salón entretenidos, nadie escucharía tus gritos. —Habló y me sonrió

— ¿Qué quieres, ah? —pregunté seria

—  Que me perdones —Habló y me miro a los ojos— sé que te hice mucho daño y no sólo esa noche sino desde siempre, y jamás me perdonaré eso porque no te lo merecías; eres una persona increíble, lo mejor que me pudo pasar en la vida y yo simplemente te hice sufrir todo el tiempo

—Y porque me hiciste daño no puedo, no es tan fácil perdonarte como crees Erick

—  Lo sé, pero no sabes cuánto te extraño, la falta que me haces Raquel –Habló, fue acercando su mano a mi rostro, pero me aleje un poco de él— Sé que me tienes miedo, es normal después de lo que te hice, pero te juro que no te haré daño, nunca más lo haré princesa —Habló, sus palabras se escucharon sinceras, pero tenía mis dudas.

—Erick de nada te sirve jurarme eso, no volveré contigo porque si fuiste capaz de abusar de mí y de engañarme una vez, puedes volver a hacerlo.

—  Pero no será así, tienes que creerme, no podría hacerte algo así otra vez, no me lo perdonaría nunca.

—No, no puedo creerte Erick, lo siento.

—  Me lástima que me digas eso, créeme que, si pudiera retroceder el tiempo y evitar todo, en especial lo que sucedió aquella noche, lo haría —Habló, pero antes que dijera algo más hablé yo.

—Pero no puedes Erick y ya lo hecho, hecho está —Hablé mirándolo seria. — Ahora abre la estúpida puerta, no quiero seguir aquí

—  Si, pero no te miento cuando te digo que estoy arrepentido, nunca debí engañarte con otra y menos tomarte a la fuerza, fui un completo imbécil y el estar borracho no justifica mis acciones eso lo sé —Habló y suspiró— Sólo espero que puedas perdonarme algún día –Habló, luego tomo mi mano y dejó algo en ella, era una llave.

No le respondí, sólo me volteé para poder abrir la puerta, al hacerlo le entregué la llave y cuando estaba por salir él me tomo de brazo, y con rapidez me volteo hacia él quedando frente a frente a unos pocos centímetros de distancia; mis nerviosa aumentaron y mi corazón empezó a latir más rápido cuando él miro mis labios y después mis ojos, no pude evitar hacerlo lo mismo y él sonrió.

—  No sabes cuánto te amo —Habló, luego unió sus labios con los míos.

No negaré que deseaba esto, extrañaba demasiado sus besos, sentirlo cerca de mí una vez más, pero todavía me duele lo que me hizo, por eso trate de separarme de él, aunque fue imposible, termine dejándome llevar por el momento.

Él soltó mi brazo y bajo sus manos a mi cintura para acercarme a él mientras yo puse mis brazos alrededor de su cuello; nuestras lenguas rozaban, el movimiento era muy placentero, pero tuvimos que separarnos por falta de aire.

Él pego su frente con la mía y sonrió, por un instante yo también hasta que recobré la cordura y me separé de él.

— ¡No vuelvas a besarme nunca más! —Hablé dándole una cachetada, y antes que él dijera algo salí del baño a paso veloz.

...

Si, ese beso me encanto y mucho, no lo negaré, pero, aunque fue así, creo que fue un error, no debió pasar; no sé en qué estaba pensando cuando deje que me besara y le seguí el jueguito, soy una tonta.

Bueno, una tonta que está enamorada porque a pesar de todo sigo amando a Erick como el primer día y anhelaba desde que lo vi sentir sus labios junto a los míos una vez más.

Pero, en fin, estaba buscando a Nicolás entre las personas que había en el salón, necesitaba que me sacara de aquí, no quería quedarme sabiendo que me toparía con Erick en todos lados y tampoco quería que sucediera nada más entre nosotros, ni siquiera otro beso. Pero de tanta pensadera no me di cuenta y sin querer choqué con una persona y, por poco, derramo su bebida encima de su ropa.

— ¡Fíjate por donde vas, niñita! ¡Casi arruinas mi vestido! —Habló una voz femenina la cual me parecía conocida, cuando la mire bien entendí por qué