Chapter 7: Capítulo 6

Para sorpresa de nadie, Spike y los demás también se ganaron una tarde en detención, lo que no entendía era si lo hicieron en apoyo a mi o solo no pueden evitar los problemas. Cuando los vi entrar uno por uno como si fueran reyes del lugar supe que la preparatoria sería un desastre, al parecer los chicos estaban fuera de control. ¿Qué hacía la adolescencia en nosotros?

Spike parecía cómodo porque sólo dormía, los demás solo estaban ahí perdiendo el tiempo. Para cuando el castigo terminó teníamos mensajes bastante agresivos que decían que Spike debía llevarme a la casa grande. El tío Terry escribió diciendo que lo sentía, en nuestro idioma eso significa que no va a enfrentarse al abuelo y a papá.

Por la expresión de Spike cuando llegamos a la entrada del camino que lleva a casa, sabía que quería tirarme del auto y largarse, pero no podía hacerlo porque ahora yo tenía muletas. Eso sin duda es una victoria, una contra decenas de derrotas últimamente. Cuando llegamos a casa el abuelo estaba en el porche sentado en su mecedora, su escopeta junto a él como siempre. — Chico, insistes en cabrearlo. — Se burló. — Controla a tu hijo, viejo. Controla a tu hijo o tendremos muchos problemas.

— ¿Controlarlo yo? Entregue el cargo de patriarca hace mucho tiempo, deberías pensar en tu futuro y volver al buen camino. Deja de perseguir a esa chica, es la peor de todas esas brujas Thompson y te está corrompiendo. Tú tienes la vida asegurada, pero solo si la dejas ir.

— ¡Nunca!

— ¡Entonces sufre gastritis, mocoso malcriado! Entren de una vez que la cena espera.

— ¿Tan temprano? Me dará hambre a la mitad de la noche.

— Cállate Jimmy o le diré a tu padre que te dé una paliza.

— Papá no me golpea, me envía a la habitación sin videojuegos… lo que es extraño porque no tengo consolas y ni siquiera me gustan los videojuegos.

El abuelo simplemente negó e ignoró a Spike y sus comentarios y se levantó para ir al comedor. — ¿Por qué tengo que quedarme yo? El que está en problemas es Trip. — Suspiro detrás de mí. Mire por encima del hombro para ver que si trajera lo que necesitábamos. Fuimos los primeros en llegar a la mesa pero comenzaron a llegar detrás de nosotros. Para cuando todos estuvimos sentados se podía sentir la tensión. Esta familia nunca estaba en paz.

— ¿Por qué los enviaron a detención? — Hice una mueca, no quería y no debía responder a eso. — Respóndele a tu padre Tristan. — Apreté el tenedor en mi mano. — La única preocupación en su vida es la maldita empresa de la familia, mamá ¿Por qué ahora quiere controlarme? Debería preocuparse más por los mayores que están metidos hasta el cuello en mierda y dejarme en paz a mí, que no he hecho nada de lo que nadie deba preocuparse.

— ¡Tristan Wyatt Morgan! Cuida tu tono.

— ¡Patrice, ya basta!

Mamá dio un pequeño salto al escuchar a papá gritar. Todos nos quedamos en silencio. — ¿Cuál es tu maldito problema, muchacho? No les enseñamos a responder así y menos a su madre. ¡Jimmy! — Spike levantó la cabeza de su plato y respondió con la boca llena de filete. — ¿Hmmm? — Papá lo miró por un momento tratando de decidir si golpearlo por su falta de respeto o dejarlo pasar. — ¿Tus padres te enseñaron a respetar a tus mayores?... por el amor de dios, no respondas con tu hocico lleno de comida. ¿Qué demonios les pasa a todos ustedes? Voy a tener que ir casa por casa enseñándole modales a mis sobrinos además de mis hijos.

— Deberías comenzar con el loco incendiario, psicópata de Michael. Ahora parece que se está metiendo en el terreno de psicópata acosador y no queremos que llegue a psicópata violador o asesino en serie ¿Verdad? Ya tenemos suficiente con un degenerado en la familia.

Jonathan se levantó de repente y trató de alcanzarme pero Troy y papá lo detuvieron y lo obligaron a sentarse aunque con mucho forcejeo. — ¿De qué hablas muchacho? Aquí el único problema eres tú y tu reciente actitud de chico malo. No voy a tolerar que intentes distraernos culpando a tus hermanos de cosas que no han hecho.

Tome el álbum de dibujos de Michael. El que estaba lleno de dibujos de Rose y que ella tiró a la basura durante el almuerzo luego de que él se lo obsequiara. Esta vez fue el turno de Michael para levantarse e intentar alcanzarme. — ¿Por qué tienes eso? No es tuyo. — Troy tuvo que quedarse sosteniéndolo. — ¿Qué demonios es eso? No sé a qué juego estás jugando, Tristan, pero no me gusta. — No iba a quedarme de brazos cruzados mientras veía como Michael se metía en mis asuntos. Le daría una lección y lo pondría en su lugar, porque al parecer soy el único que tiene los pantalones para hacerlo.

— Ábrelo.

Papá dudo pero se acercó y abrió el álbum varias hojas adelante. Una imagen de Rose sentada bajo el viejo roble que hay en la propiedad de las Thompson con un acabado de… no lo sé, se ve raro, como si fuera algo desvaneciéndose, como… un recuerdo, pero lo suficientemente nítido para reconocer las facciones de Rose. — ¿Qué demonios es esto? — Mire a Michael que respiraba con dificultad. — No lo sé, pregúntale a Michael. Se lo dio a Rose junto con una caja de chocolates La Maison du Chocolat.

Reviso las páginas del libro hecho a mano. — Oye, eres bueno. ¿Cuándo ibas a decirnos que tienes talento? — Papá volvió a sentarse tranquilamente mientras miraba a Michael con lo que parecía orgullo. — ¿Has ganado algo? — Michael asintió tímidamente mientras tomaba su estúpido álbum de dibujos. — Bien hecho, porque si no has ganado nada será mejor que lo dejes. Primero el dinero y luego… el dinero. — ¡Maldición! ¿Por qué nadie le decía nada? — ¡Es un acosador y quiere robarme a Rose! — Todos se sorprendieron con el grito pero no iba a dejar que minimizaran esto.

— Por favor, esa niña jamás le haría caso a Michael y tampoco va a terminar contigo y con un hermoso final feliz, ya deja el drama. Y antes de que digas algo sobre el acoso, recuerda que todos trepamos árboles o nos escondimos en arbustos para ver a alguna Thompson mientras… — Mamá se aclaró la garganta en ese momento. — ¡Todos están castigados, a sus cuartos! Y agradezcan a Tristan por eso. — Todos se quejaron y me insultaron mientras se levantaban de la mesa.

— Los mayores también y eso incluye a Jimmy. — Spike levantó la cabeza y lo miro confundido mientras ponía verduras en su boca. — Ya que tus padres fueron tan amables de cuidar a Trip por dos semanas, yo voy a devolverles la cortesía y te quedaras aquí por un buen tiempo, Terry traerá tus cosas más tarde o mañana. — Spike lloriqueo como un niño pequeño mientras se levantaba de la mesa.

— Pero si todos los mayores tienen que ir a dormir ¿Por qué Troy y Jonathan no? — Todos nos quejamos de las estupideces de Jimmy. — Ellos pueden jugar a policías y ladrones y yo tengo que irme a dormir.

— Cállate antes de que decidamos golpearte a ti y no solo a Trip. — Cuando llegamos al cuarto sabía que esto iba a estar muy mal así que solo me tendí en el piso para evitar que me persiguieran hasta mi cama, no quería que me tiraran desde dos metros de alto para luego golpearme. — Levántate pedazo de mierda y se hombre. — Michael estaba obviamente muy cabreado. — Estoy convaleciente, no pueden golpear a alguien que usa muletas y si van a hacerlo deberían tener un poco de piedad.

Michael gruño y se lanzó sobre mí, tape mi cara y partes sensibles con las muletas mientras él se concentraba en mi abdomen y brazos, los demás no participaron, por suerte. — Espero que esto te enseñe a no meterte en mi camino y luego intentar joderme, pequeña mierda. Estoy harto de tener que darte lecciones y que no las aprendas.

— Voy a decirle a papá. — Se burló. — Nunca hacen nada de todas formas, van a pasarme por alto como siempre, pero debo admitir que me agrado que hoy tú mismo lograras poner toda la atención sobre mí. No es divertido ser ignorado e invisibilizado ¿Verdad?

— ¿De qué diablos hablas?

— ¿Importa?

Spike me ayudo a levantarme y a subir a la cama. Si pensaba que caminar con muletas es difícil, intentar subir a la parte de arriba de un camarote con un pie herido es mucho peor. Nos quedamos en silencio mientras los demás hablaban de sus asuntos, esperábamos dormir. A Spike y a mí nunca nos molestó compartir cama, después de todo pasábamos mucho tiempo juntos, pero preferíamos que fuera su cama y no la mía, donde no había mucho espacio, estábamos rodeados del enemigo y teníamos que escuchar sus conversaciones sobre estupideces sobre chicas, bromas y lo que harían si fueran millonarios.

A medida que el tiempo pasaba y pensaba más y más en Rose comencé a pensar en el dinero que ahorre para nuestro futuro. No me estaba rindiendo, solo necesitaba pensar en una manera de hacer que ese dinero no se desperdiciara en caso de que no funcionara y simplemente nuestras vidas tomaran caminos diferentes. Una posibilidad que no podía descartar totalmente, Rose es cada vez más desagradable y aunque a mí no me importa porque sé que su actitud es debido a todos los problemas que la llevaron a odiar a todos los Morgan incluyéndome.

— Hablan mucho de qué harían si fueran millonarios o multimillonarios, pero nadie habla de que harán para convertirse en multimillonarios. — El cuarto se quedó en silencio y Spike me miro extraño. — ¿Quién pidió tu opinión pequeña mierda? — Posiblemente me ganaría otra paliza, pero qué más da. — No estoy dando mi opinión, solo quiero iluminarlos y llevarlos a hacerse las preguntas correctas. Tal vez si piensan un poco no solo se quedaran en sueños. Russell, tú tendrás todos tus autos deportivos lujosos, Jordán tú sólo tienes doce, no creo que a nadie le importe en realidad lo que quieras todavía.

— ¿Por qué pasas por alto mis sueños? ¿No crees que yo pueda conseguir algo de lo que quiera alguna vez? Según tú siempre voy a ser un inútil.

— Hasta donde tengo entendido, tengo diez hermanos y dos hermanas ¿Por qué de repente actúas como si estuvieras en tus días?

— Que malditamente sexista suena eso, imbécil. Para tu información, tengo mucho más futuro que tú, se lo que quiero y voy a conseguirlo. Dime ¿Has pensado alguna vez en qué carrera elegirás cuando vayas a la universidad? — Está bien, el maldito tiene un punto, pero eso no significa nada. — Pregunte que si tenían idea de cómo llegar a ser multimillonarios, mi futuro no es relevante.

— Cómo lo hagamos o si llegamos a hacerlo no es tu problema. Metete en tus propios asuntos.

— Está bien, Mike esta de mal humor.

Me acomode en la cama y seguí mirando al techo hasta que sentí la mirada de Spike. — ¿Qué? — Parecía intrigado y con malas intenciones. — ¿Qué fue eso? — No dije nada. — Sea lo que sea que estés planeando no vas a dejarme por fuera. — Suspire. — Sea lo que sea que se me ocurra no voy a tratarlo contigo con todo el escuadrón pendejo abajo. — Aclare, ese silencio no era normal y sabía que estaban escuchando muy atentos. — Pero no me dejaras por fuera. — Me encogí de hombros. — ¿Por qué tendría que incluirte en algo mío? — Tomo aire de manera brusca. — Todas las estupideces que hacemos son tu idea.

Me levanté para mirarlo mejor. — No es cierto. — Asintió. — Cada vez que vamos a hacer algo es porque lo sugeriste de alguna manera. — Claro, ahora quería culparme a mí. — Yo no te digo que hacer. — Volvió a asentir muy convencido. — Lo haces, tienes mejores ideas por lo que solo espero que digas algo útil.

Negué y volví a acostarme dándole la espalda. No iba a pelear por esto. Ahora tenía que pensar en cómo invertir el dinero que tengo en el banco, fruto de arduo trabajo, eso me ayudaría un poco con otros planes, como encontrar una manera para que Rose me perdone.

— ¿Sabes cómo se organiza un Rave? — Pregunte en voz baja y me gire para mirarlo. Negó. — Pero puedo averiguar cómo ¿Por qué quieres saber? — Vi como Russell asomaba su cabezota. — Hablaremos después, creo que tengo un plan.

Tener que compartir una cama tan pequeña con Spike es realmente molesto, pero ya que me fui por dos semanas, papá no estaba dispuesto a pasar por alto su orgullo, lo enfrente directamente y me salte los castigos que tenían preparados para mí al irme por tanto tiempo, ahora tendría que soportar compartir la cama por un buen tiempo.

Aun con tantas molestias, la semana paso entre conversaciones de lo que podrían llamarse negocios. Esta ciudad realmente necesitaba que algo interesante sucediera, algo más interesante que las familias fundadoras y sus enredos amorosos. Estaba cansado de que todos me señalaran y se burlaran por lo que pasó en la biblioteca, Rose ni siquiera se aparecía en mi camino y ya que tenía muletas era más difícil alcanzarla después de las clases que teníamos juntos. Solo podía verla de lejos y también al idiota de Ray manoseándola y besándola.

Así que mi plan era crear eventos realmente interesantes en las cercanías y que mejores eventos que fiestas clandestinas al estilo gran ciudad. Aunque eso de clandestinas aún me preocupaba, así que me plantee pedir todos los permisos, Troy podría ayudarme con eso. Así que fiestas en grande, con entradas a buen precio y cosas interesantes como esos palitos luminosos, un buen DJ y todo lo que aquí se imaginan que una Rave o fiesta de la gran ciudad, debe tener.

Yo tenía buenos ahorros y Spike tenía algunos otros, después de todo ganaba dinero haciendo las tareas más desagradables que nadie quería hacer, especialmente en el verano y cobraba bien por todo eso porque después de todo nadie quería hacerlas y al ser el único dispuesto podía darse el lujo de ponerle el precio que desee a sus servicios.

— Muy bien genio, pero si quieres hacer todo legalmente y pedir permiso las autoridades estarán alerta e irán a revisar en cada fiesta ¿Qué crees que sucederá cuando encuentren a un montón de adolescentes consumiendo alcohol? — Hice una mueca. — Troy nos pateara el trasero. — Levantó las manos al cielo como si fuera obvio. — ¡Exacto, Einstein! — Adiós a la idea de hacer las cosas legalmente, hola la clandestinidad. Ahora hacer esos juegos de seguir pistas para encontrar la fiesta tendría mucho más sentido.

— Creo que lo mejor es que usemos nombres falsos o algo. — Se emocionó. — Voy a llamarme…. voy a llamarme Skrillex y usare un malvavisco gigante en la cabeza, con cruces en vez de ojos y seré el DJ de toda esta porquería. — ¿Por qué siempre tenía que tomarse todo como broma? — ¿Qué hacen par de idiotas sin cerebro? — George y los demás llegaron a sentarse, tenían malteadas y hamburguesas, traían algo para nosotros.

— Solo discutimos.

— ¡Wow! Mamá y papá están discutiendo. — Se burló Ann y luego le dio un mordisco a su hamburguesa. — Cuando veníamos hacia acá vimos a un pato atacando al chico que lo alimentaba. Estoy casi segura que alguien les está dando drogas a los patos del estanque y que en algún momento se volverán locos y se apoderaran de este parque, por lo que debemos buscar un mejor lugar de reunión que no sea esta banca en el parque.

— Sandy ¿Alguna vez escuchas lo que dices? — Se encogió de hombros. — No. — Todos nos burlamos. — Bien, ahora quiero saber cómo vas con Michael. Has tenido una semana para hacer avances. — Bebió ruidosamente de su malteada. — Me ignora todo el tiempo. Por cierto, creo que tu hermana está enojada porque ya no soy su competencia, necesita a alguien para reafirmar su posición como la reina zorra, sin mi ella solo es la zorra del pueblo y no la zorra ricachona y popular a la que todos los chicos quieren presumir como conquista de fin de semana.

— ¿Alguna vez has pensado que te degradabas a ti misma con tu comportamiento? — Negó sin darle mucha importancia. — Me gusta el sexo, los chicos malinterpretaron mi interés cuando llegue a la adolescencia y solo me convirtieron en la zorra vulgar del pueblo, sé que soy más que eso. — Me encogí de hombros, eso es suficiente para mi si es suficiente para ella.

Mientras comíamos tranquilamente y hacíamos la tarea, por lo menos yo la hacía, escuchamos lo que parecía ser una comitiva de porristas o algo así, viniendo hacia nosotros. Mire hacia atrás y vi que por el sendero venía todo el grupo de los populares, excepto mis hermanos y primos. Bueno, esta vez las Thompson venían a la cabeza de la comitiva hace que es entendible.

¿Qué hacen en el parque un jueves después de la escuela? ¿Qué no tienen tarea? El otoño ya comenzó y ellos aún siguen andando por ahí como si esto fuera el Condado de Orange o yo qué sé. Lo peor de todo es que Rose está usando shorts casi diminutos y las manos de Ray están muy cerca de… toda ella. Ese idiota no debería tocarla.

— Alguien tiene que decirle a esos idiotas que el verano terminó hace una semana. — Dijo Lena observando a sus hermanos. Todos estuvimos de acuerdo. — Alguien tiene que decirles que este es nuestro lugar. Por favor, no dejan que el bueno de Trip haga la tarea. ¿Quién hace un día de playa en medio de un parque? — Sandy contribuyó a la causa y todos estuvieron de acuerdo excepto yo. — Vamos, hace cinco minutos dijiste que debíamos conseguir un mejor lugar.

— Pero sigue siendo nuestro. — Todos la apoyaron.

— Oh vamos, no van a dejarnos en paz. Miren quien viene. — El mismo Ray se acercaba a nosotros. No quería tener problemas cuando debía caminar en muletas pero tampoco iba a darles el gusto de irme y dejar que ellos ganaran, ninguno de nosotros lo haríamos.

— Lena. — Rodeo a Lena con sus brazos y se apoyó contra la mesa para no dejarla ir. — ¿Ahora qué? Sea lo que sea puedes irte a la mierda de una vez. — Ella se irrito demasiado y eso me pareció muy sospechoso con su historial. Sé que juzgar o culpar a alguien sin pruebas no es lo correcto, pero cuando ves cómo reacciona una persona abusada a otra persona de su entorno, bueno, eso dice mucho y en este momento la reacción de Lena hacia Ray dice mucho.

— Sabes que tienes prohibido andar con estos perdedores ¿Verdad? Todos lo hemos repetido muchas veces. No queremos tener el mismo problema de siempre, no queremos que tus notas sean solo un mal chiste otra vez.

— Lo que yo haga o deje de hacer no es asunto de nadie.

— Lo es pajarito, lo es cuando aún eres menor y estas tirando tu vida por la borda. Será mejor que obedezcas y vayas a casa ahora mismo. No querrás que Frank se entere que sigues saliendo con estos desadaptados.

Ray nos dio una mirada de desprecio. — Ella no quiere ir a ningún lado, ya déjala. Nadie te dice nada sobre días de playa donde no hay playa y en otoño. — Los demás se burlaron, excepto Lena. — ¿Te crees gracioso, Morgan? Puedo llamar a Russell para que joda tu otro pie.

— Me disloque el tobillo luego de que Rose me agrediera y me besara tan apasionadamente que cuando me dejó no quería que lo hiciera y golpee una…

— ¡Bastardo!

Se lanzó sobre mí y los demás tuvieron que detenerlo pero se soltó y saltó por encima de la mesa tirándome de la banca, intento golpearme en el rostro pero aunque él es del equipo de fútbol, yo crecí haciendo trabaja pesado en una granja, sólo detuve su puño con una mano y lo golpee bastante fuerte en el rostro con la mano libre, aun estando debajo de él en el suelo.

— ¿Qué haces Ray? Quítate de encima, tiene un pie herido. — Lograron quitarlo de encima de mí y Rose vino a gritarle. — ¿Lo defiendes? Después de que ha sido un completo idiota. — Grito mientras forcejeaba para soltarse. Spike me ayudo a levantarme. — Entonces para ti está bien golpear a alguien que está herido y no puede defenderse. ¿Quién es el idiota?

Me burlé de él mientras era sermoneado por Rose, sus sermones siempre te dejaban bastante desanimado. — ¿De qué te estás riendo? Saca a todos estos desadaptados de aquí y déjennos en paz. — Me dijo furiosa, pensé que estaba pensando con claridad pero una vez más la mandona que quiere pasar sobre todos los demás para conseguir lo que quiere salió a flote.

— Pensé que ya habías dejado de ser una perra, pero cinco segundos después demuestras que empeoras cada día mujer. ¿Cómo te soporta Ray? Debe ser que aún no te has acostado con él ¿Verdad? Porque no veo razón para que alguien te soporte.

— ¿Quieres un maldito problema, Morgan? Porque lo conseguirás. — Tuvieron que detenerla a ella porque se cabreó tanto que quiso venir hacia mí para golpearme. — No, tú eres la que quiere el problema. Mis amigos y yo llegamos primero, no molestamos a nadie y soportamos que ustedes llegaran con su música desagradable a todo volumen, su estúpida actitud y gritos mientras se pavonean por ahí como si estuvieran en una playa de california, además de todo eso el descerebrado de Ray viene, nos insultara y a su propia hermana. ¿Esperaban que nos quedáramos de brazos cruzados mientras actúan como Barbie y sus amigos en la casa de los sueños? Pues discúlpanos pero tú y tus descerebrados amigos pueden irse a la mismísima mierda y desaparecer de aquí o vamos a darles una paliza, tengo muletas y no tengo miedo de usarlas para darles una paliza a todos ustedes.

Se calmó un poco pero respiraba con fuerza.

— No vamos a irnos. Nos gusta aquí.

— Pues que lastima, porque este es nuestro lugar desde siempre. ¿Lo quieres? Intenta quitárnoslo, pero serás tú sola contra todos nosotros porque el resto de los descerebrados se acobardaron.

Se dio la vuelta, Patrick y Ted la soltaron para que pudiera ver a donde se habían ido sus amigos. Algunos ya estaban recogiendo sus cosas. Ella podía ser una Thompson, a la que más temían todos y obedecían sin pensarlo, pero tampoco cabreas a un Morgan o te haremos la vida imposible hasta que nos cansemos. Se giró otra vez y me miró sin saber qué hacer. — ¿Crees que puedes manipular a todos para que hagan lo que quieres? — Cerré los ojos y suspire esperando que esta pesadilla se terminará para cuando los abriera. — No amor, sabes perfectamente que tú eres la que hace eso y me canse de dejarlo pasar y fingir que no eres una perra, pero sabes bien que te amo y que odio hacer todo esto pero eres tan grosera y malvada que tengo que ponerte en tu lugar.

Se enojó aún más y empujó a los chicos para hacerlos a un lado e irse con sus amigos. Bien, solo había apretado la soga alrededor de mi cuello, la próxima vez que tuviera que hacer algo como esto definitivamente la perdería para siempre.

— Tú sí que sabes cómo recuperar el amor de una chica.

— Cállate animal.

— Oblígame basura.

— Voy a decirle al tío Terry qué me golpeas.

— Voy a decirle al abuelo que eras tú el que se robaba sus puros hace años.

— ¡Ese eras tú, idiota! Y los vendías a los hombres de la ciudad.

— Con tu mal comportamiento últimamente, estoy seguro de que me creerán a mí y no a ti. — Traté de alcanzarlo pero se alejó corriendo y riéndose. Él maldito tenía un punto. — Ya basta de tonterías. Tengo que terminar la tarea y tenemos que hacer ya sabes qué. — Todos nos miraron intrigados, pero no íbamos a compartir el negocio que planeábamos con nadie, serian menos ganancias para cada uno, dividir las ganancias en dos ya era mucho.