Chapter 11: Capítulo 10
Los días pasaban y el trabajo duro estaba rindiendo sus frutos. El Rave fue un éxito igual que el anterior, todos amaban que para poder dar con el lugar se necesitará seguir pistas y resolver acertijos, se sentían como en una búsqueda del tesoro o en una de esas fiestas legendarias de grandes ciudades como New York y a los jóvenes realmente les gustaba lo nuevo y que pareciera sacado de alguna revista de moda de la gran ciudad. Los temas para disfraces era algo que les gustaba mucho más que la fiesta porque les encantaba hacer disfraces y salir de la rutina, esta vez fue cyberpunk y todos los elementos futuristas fueron un éxito.
No pude conseguir un buen lugar pero lo hice en el bosque, en un claro y con fogata incluida. Colgamos algunas luces y cosas que parecían sacadas de una película de ciencia ficción y a todo el mundo le encanto que las cosas futuristas se mezclaran con la naturaleza.
La fiesta de bautismo fue un éxito y la madre del bebé hablo muy bien de mí, así que ahora tenía mucho más trabajo y eso me hacía sentir relajado, aunque debería ser al contrario por el estrés de la escuela y el trabajo, pero los chicos estaban ayudándome, especialmente Kimberly, lo que era de mucha ayuda porque a veces no podía hacer todo solo. Podía decirse que se convirtió en algo así como mi asistente personal, así que con mi socio, Spike y mi asistente todo estaba bien. Los demás ayudaban a cargar, adornar, poner todo en su lugar y luego servir de meseros.
Por ahora no estábamos ganando mucho dinero pero los trabajos comenzaban a llegar. Eso me hacía feliz, me sentí útil y papá parecía orgulloso de eso. Por unos días me olvide de lo que pasó en casa de las Thompson, cuando por fin volví a la realidad me sentí un poco mal porque me di cuenta de que le quite toda la importancia que tiene, fingí que no era nada grave que Rose le disparara a mi hermano y que se arriesgara a herir a su hermana y a su sobrina.
Al principio no me di cuenta porque volví a fijarme en el asunto, pero luego me di cuenta de que con los días, la presencia de Rose iba desapareciendo y no solo de mi mente. Algo pasaba, todo parecía estar demasiado tranquilo. Dude en preguntarle a alguien pero tenía que hacerlo o me volvería loco.
— Kim.
— ¿Si?
— ¿Rose está enferma?
Ella levantó la cabeza de los papeles que revisaba, creo que era un cronograma del negocio, organizaba algo de uno de los eventos. — ¿Por qué quieres saber? — Me encogí de hombros. — Ha estado faltando a la escuela, llega tarde. — Suspiro. — Deberías olvidarte de ella, es mala y no le importa nadie más que ella.
— Eso no es cierto, lo dices porque acabas de llegar, pero ella siempre se ha preocupado por toda su familia. Todo lo que hace es por el bien de su familia.
— ¿Crees que quitarles sus teléfonos y revisar sus redes sociales está bien? No es nuestra madre, no es una adulta y lo peor de todo es que los adultos permiten que ella abuse de nosotros. — Pensé en cómo hacerle ver que Rose es buena y no quiere lastimar a nadie, de verdad me gustaría que la apreciaran más. — No sabes la historia de tu familia y la nuestra. — Negó. — Te equivocas. Cante me contó todo. Se toda la historia desde que nuestra familia se asentó aquí. Me han contado como la tuya ha intentado quedarse con nuestras tierras y también sé que tu abuelo a veces les apunta a las chicas e incluso ha llegado a disparar.
— Entonces solo te han contado la mitad de la historia, nosotros también tenemos nuestra versión.
— Por supuesto, pero he estado revisando documentos en la biblioteca y me di cuenta de que las Thompson tienen razón desde el principio, hay tierras que tu familia le quitó a la mía, tengo las pruebas para demostrarlo. Pero Rose quiere hacer todo del modo incorrecto, le disparó a tu hermano y no pensó en Lisi y en la bebé. ¿Qué hubiera pasado si tu hermano no hubiera tomado el cañón y desviado el disparo en el momento correcto? ¿Qué tal si ese disparo le daba a Lisi o a la niña? Casi le vuela la cabeza a John.
— Ahora es John.
— Tu hermano me agrada, me ayudo en la biblioteca, le pidió al bibliotecario que me dejara husmear en todos lados sin restricciones. Incluso puedo sacar todas las copias que quiera, no gratis, pero si puedo copiar cualquier documento sin que nadie me lo prohíba.
¿Qué quería Jonathan con esta chica? Ya era suficiente con el asunto de Lisi, no quería más problemas. — ¿Estás pensando que tal vez ustedes no son tan buenos y que tal vez Rose es una arpía y alguien debería ponerla en su lugar?
— No funciona, ya lo intente un par de veces en las últimas semanas y al final solo me insulta y se enfurece más conmigo. No me has dicho que le pasa. — Hizo una mueca. — Se supone que no debo hablar de eso. — Volví a revisar mi trabajo de algebra. Tantos problemas que resolver, quisiera tener una fórmula correcta como en el álgebra.
— ¿Has intentado simplemente ignorarla y dejar de humillarte? Puede que te diga las peores cosas, puede que te humille, pero la peor cosa que puedes hacerle a una chica es ignorarla totalmente. Hasta donde sé, ella mueve un dedo y tú te lanzas al suelo para lamer sus zapatos si eso es lo que quiere. — Hice una mueca, una que no quería hacer para no delatarme pero todo el mundo parece creer que soy un imbécil manipulable y hasta yo empiezo a creerlo.
— Cuando estás enamorado, no puedes evitar hacer estupideces.
— Pero eres muy joven para siquiera llegar a ese nivel de amor. Además es mala contigo, nadie debería soportar tanta humillación.
— ¿Y si la ignoro y ella me deja para siempre?
— Perfecto. Así te libras del problema para siempre.
— Ella no es el problema.
— No, tú lo eres. Estas tan ciego que ni siquiera puedes ver lo mala y peligrosa que es. Estas tan ciego que ni siquiera te importa que casi matara a tu hermano, a Lisi y a Cy.
— Es Cya.
— Solo olvídalo. Sigamos con nuestra relación laboral porque enserio necesito el dinero y olvidémonos que no tienes cerebro y solo eres un mojón lamentable.
— Nadie está insultándote. No me insultes.
— No debería hacerlo, después de todo lo haces tú mismo.
Recogió sus cosas apresuradamente y comenzó a alejarse. — Tu investigación no servirá de nada. Si nuestra familia robo tierras, no podrás ir a la policía porque los Morgan son la policía. ¿A quién vas a decirle? — Se dio la vuelta y se encogió de hombros sonriéndome. — Al FBI, a hacienda y al fisco. — Se giró de nuevo y siguió su camino como si nada.
Si esa chica hablaba iba a hundir a toda mi familia. Sería mejor que hiciera algo o tendríamos muchos problemas. — Ya vamos a cerrar. — Mire al bibliotecario. Parecía muy cansado y es que atender a la biblioteca de la ciudad él solo debía ser un trabajo difícil. Recuerdo que hace años era un hombre más animado, pero incluso las maratones de películas en fechas especiales se detuvieron. No sé en qué momento perdió su vocación y comenzó a odiar trabajar aquí y servirle a la comunidad pero parecía que pronto tendría un brote psicótico y comenzaría a matar gente y esconderla en el sótano de la biblioteca.
Recogí todo y Salí del lugar, cuando llegue a la salida le envié un mensaje a Spike para que me recogiera pero de inmediato me respondió que no podía. ¿Qué demonios iba a hacer ahora? — ¿Tiene problemas, joven Tristan? — Salte al escuchar la voz del bibliotecario detrás de mí. — No, no es nada. Solo consiguiendo mí transporte. Pero parece que mi carruaje ya se convirtió en calabaza.
— Puedo llevarlo.
— No, no, ya están en camino a recogerme.
— Está bien. Agradécele a tu abuelo las donaciones.
Asentí y mire mi celular pensando en un plan pero el hombre simplemente se alejó hacia el estacionamiento. Así que solo me quedaba una opción. Le envié un mensaje a Russell para que me recogiera. Sabía que era un error pero ya son más de las nueve y no puedo andar por ahí solo y en muletas. Unos minutos después apareció en su camioneta pero no estaba solo.
— ¡Primo!
Genial, Jared y Lloyd estaban de pie en el platón de carga y golpeaban el techo del auto haciendo ruido, como siempre, y Marcus sacaba la mitad de su cuerpo por la ventanilla del acompañante. Todos haciendo ruido, mugiendo como toros en celo y golpeando el techo del auto.
— ¿Qué esperas? Ven aquí de una vez.
— Esta invalido, idiota. Vayan por él, par de vagos. — Marcus les gritaba.
Diablos, se lanzaron de la camioneta y vinieron corriendo hacia mí, subieron las escaleras en tiempo record y me quitaron las muletas. — ¡Malditos! No soy costal de patatas. Suéltenme. — No me escucharon, Jared tomo mis muletas y Lloyd que es el más grande me tiró sobre su hombro y comenzó a correr hacia el auto. Cuando Lloyd me descargo lo hizo sin cuidado y luego lanzaron mis muletas sobre mí.
— Carajo, ¿Qué demonios hacías en la biblioteca a estas horas?
— Y en miércoles. Se está perdiendo la maldita fiesta, hombre. Te lo digo, por eso es el favorito de los viejos. Es un jodido nerd, ratón de biblioteca. — Russell se burló. — No, hombre. Es inválido, no le pegas a un inválido y menos si tienes tu sangre. Luego el tío Charles nos dejaría inválidos a todos luego de la paliza que nos dé.
Todos se rieron y justo en ese momento un chasquido y una luz iluminó la oscuridad de la cabina y me asuste al ver parte del rostro de Michael. — ¿Qué pasa, hermano? Pensé que eras nerd, no gallina. — Dijo soltando un poco del humo de su cigarrillo. — Solo llévenme a casa. — Todos se burlaron. — A casa, como si estuviera en nuestro camino. — Me queje, mientras Marcus seguía riéndose de su propio comentario.
— Si no querías unirte a la fiesta, debiste llamar a Spike. Espera, él es más fiestero que todos nosotros juntos, te habría arrastrado igual, aunque no sé a dónde rayos fue esta noche. — Si no estaba en la fiesta… — ¿No está en la fiesta? — Todos se encogieron de hombros. Jared y Lloyd comenzaron a golpear el techo de la camioneta. — Asómate para ver que quieren. — Saque la cabeza por la ventana. — Se acabó la cerveza, nos pidieron que fuéramos por más. — Volví a entrar. — Ya no hay cerveza.
— Maldita sea, Mike. Deja de llenar mi camioneta de nicotina. Te lo he dicho muchas veces.
— Oblígame.
— Consigue tu propio auto. No te soporto.
— Quien va a evitar que cometa genocidio.
— Mis bolas evitaran que cometas genocidio.
— Lo siento, no eres una Thompson. No acepto tu oferta.
Marcus comenzó a reírse a carcajadas. — Cállate idiota, Rosemary te dejo por una chica. — Marcus se detuvo. — Sabes que Rose no la deja hablarme y que está experimentando. — Dijo en medio de sollozos que no pudo contener y soltó a llorar.
Demonios, como odio todo este drama. — ¡Dile a Rose que nos deje en paz y ser felices! — Me gritó en medio de las lágrimas. — ¿Por qué todos me lo exigían a mí? Podían ir con Rose, pero de seguro regresarían castrados. — Deja de llorar, tú tienes la identificación falsa. Compra la cerveza y sal rápido de ahí.
Russell se detuvo en la gasolinera, me baje para ir al baño pero note algo en el motel de enfrente que llamó mi atención. En la parte trasera que era un poco difícil de ver desde donde estaba parado justo ahora, habia un auto que podría reconocer fácilmente. Ese muñeco de troll con el cabello púrpura, colgando del espejo retrovisor. La luz intermitente del letrero de neón alcanzaba a alumbrar la parte delantera del auto y podía ver ese estúpido muñeco con el cabello desordenado y estaba seguro de que era el auto de Spike.
¿Qué hace Spike en el motel de paso preferido por los adolescentes para follar? Si eres un lugareño solo vienes aquí si vas a follar y quieres privacidad. Es barato, lo suficientemente limpio y los empleados son muy discretos porque cuando se acaba la temporada de turistas y el flujo de gente que viaja disminuye considerablemente, los adolescentes son los que mantienen este lugar abierto.
Nadie quiere que el administrador de un motel llame a tus padres y a los de tu chica o chico para decirles que estás alquilando un cuarto de hotel, es obvio para que lo quiere una pareja de adolescentes. Además no es necesario tarjeta de crédito ni identificación, por lo menos no para los lugareños.
Cruce la carretera y camine hacia ese bloque de habitaciones. Spike siempre ha sido un poco paranoico y cuando va a un lugar como restaurantes o lugares públicos concurridos se estaciona en la parte trasera, dice que no quiere que nadie se meta en sus asuntos sobre a dónde va y que hace. Así que supongo que dejar el auto en la parte trasera solo es una medida de seguridad o algo así y puede estar en los cuartos de enfrente.
Camine por el lugar lentamente esperando escuchar algo hasta que escuche la voz de Acacia. El idiota me abandonó para irse a follar. ¡¿Cómo se atreve?! Toque la puerta con fuerza y la habitación se quedó en silencio. — Abre, sé que están ahí. — No pasó nada. — No voy a irme.
Escuche ruido y luego la puerta se abrió. — ¿Qué demonios te sucede? Asustaste a Cante. — El descaro en esta vida no tiene límites. — Así que eso es lo que has estado haciendo todo este tiempo. Desapareces o me dejas en la carretera lejos de casa como si nada. Me abandonas por una chica.
— No es mi obligación cuidar de ti todo el tiempo. Yo también tengo vida, ¿Sabes? Una que has arruinado por no controlar a la loca de tu ex y no voy a retractarme de esto porque ella realmente está loca y tengo muchas pruebas que me respaldan.
— ¿Y por eso me dejas a mitad de la nada para que camine kilómetros? ¿Por eso no me respondes o me dices que no puedes venir por mí en medio de la noche cuando dijiste antes que si lo harías? No estoy diciéndote que no salgas y te acuestes con Acacia, te estoy diciendo que por lo menos, podrías tener la decencia de recogerme y dejarme en casa antes de ir a follar.
Me tomó del cuello de la camiseta y me arrastró adentro, luego cerró la puerta y tapó mi boca. Forcejee con él pero una vez más, mientras tuviera estas muletas yo estaba indefenso, a menos que planeara golpearlo con ellas. — Basta, ya cállate. Van a descubrirnos y Cante tendrá muchos problemas.
— ¿Es ella? — Pregunto Cante en voz baja desde la cama, donde se encontraba envuelta en las sabanas. Spike asintió mientras miraba por la ventana sin correr mucho la cortina. Forcejee de nuevo y esta vez logré mirar por la ventana. El auto de Ray Sanders estaba estacionado justo en frente. Vi que Ray se dirigía a la oficina a pedir un cuarto.
Cuando regresó, abrió la puerta del acompañante y ayudó a Rose a bajar. Tome el pomo de la puerta pero Spike volvió a inmovilizarme y tapar mi boca. Poco tiempo después escuche una puerta cerrarse más adelante en el pasillo. — No puedes hacer nada, ella toma sus propias decisiones y tienes que vivir con ello aunque no te guste. Lo que tienes que hacer es evitar que siga arruinando la vida de los demás, porque si bien es su vida y son sus decisiones, no está dejando que los demás vivan su propia vida y tomen sus propias decisiones.
Me soltó lentamente y no hice ningún ruido. — Vete. Yo todavía tengo asuntos que atender. — Abrí la puerta y Salí. Imagino que él esperaba que simplemente me fuera de inmediato, pero no podía pasar esto por alto. No podía irme así como si nada, cuando la chica que amo acababa de entrar a un cuarto de motel con un tipo tan desagradable.
Camine por el pasillo lentamente, no quería que fuera cierto y dolía demasiado. Esperaba que todo esto fuera una pesadilla pero estaba muy despierto y esto tenía que ser cierto. Con cada paso sentía que la realidad me abofeteaba y por primera vez no solo vi mis errores, también vi los de ella.
Desde niños fue experta en manipular a todos a su alrededor y si había alguien que no caía en sus juegos, simplemente los amedrentaba y judía sus vidas hasta que esa persona cedía a todos sus caprichos. Siempre creí que era tenacidad, fuerza y voluntad, que era una chica con carácter, pensé que todo lo que hacía tenía una justificación y que era por el bien de los demás, porque nadie sabía mejor que ella que era bueno y que no.
¿Qué tan ciego estaba? Ella solo era caprichosa y además mala. Una niña que no podía soportar que alguien tuviera un pedazo de pastel más grande que el suyo. Cuando crecimos, solo se hizo peor. Desde que llegamos a la secundaria, ella decidía quien podía hacer una fiesta y quien podía ir a la fiesta, quien era popular y a quien debíamos ignorar totalmente. Siempre ha sido popular y pensé que eso hacían las chicas populares, estar al día con todos y ayudar a que los eventos sociales valieran la pena, además de asegurarse de que nuestros círculos solo tuvieran gente que valiera la pena tratar. Pero solo éramos víctimas de sus caprichos.
Me detuve frente a la puerta de la habitación a la que entraron. Podía escucharlos adentro, la escuchaba diciendo su nombre. Quería tirar la puerta, planeaba hacerlo pero no sabía si tenía la fuerza suficiente para soportar ver lo que estaba sucediendo en esa habitación.
— ¿Vas a hacer algo o te quedar ahí parado como idiota? — Me asuste al escuchar a Michael detrás de mí, pero no hice nada. Mi pecho dolía. — ¡No! Te dije que basta. — Rose gritó y luego escuchamos un golpe. Ella volvió a gritar y aunque me enfurecí, no fui yo el que reaccionó.
Michael se lanzó contra la puerta y la abrió, no tardó en correr hacia la cama y tomar a Ray para apartarlo de Rose. Lo arrastró hasta que lo sacó del cuarto y comenzó a golpearlo, luego escuche gritos y vi que los demás venían a ver qué sucedía.
— ¡Michael, detente! Déjalo ya. — Russell trató de detenerlo, pero Michael no escuchaba. — ¡Intentaba forzar a Rose! — Los demás se miraron por un segundo y luego se lanzaron sobre Ray para ayudarle a Michael a golpearlo. — ¿Te gusta forzar chicas? — Grito Russell. Sentí que unos brazos me abrazaron desde atrás, quise girarme y luego ella saltó a mi pecho y se aferró a mí mientras lloraba. — Me arrepentí y él no quería detenerse. Me golpeó.
— ¿Estás bien? — Mi garganta dolía y mi pecho se sentía como si fuera a estallar en cualquier momento. — Sí, llegaron a tiempo. — Trague con fuerza para intentar deshacer el nudo de mi garganta. — Bien, suéltame ahora. — Levantó su rostro para mirarme. — ¿Qué? — Sus ojos llenos de lágrimas, mejillas y nariz sonrojadas y rostro hinchado de llorar la hacían ver casi inocente.
— Es un alivio que no te lastimara. Nadie puede obligarte a hacer algo que no quieres, Rose. — Me prepare para decir esto, aunque realmente no quería, pero era necesario. — Que te sirva de lección para que dejes de meterte en la vida de los demás.
— ¿Qué?
— Lo que escuchaste. Lo que Ray acaba de hacer es horrible, pero tú eres igual.
— ¿Por qué me haces esto? — Dijo en medio de un sollozo.
— ¿Por qué te haces esto a ti misma? Has sido de lo peor y yo siempre te he defendido, pero has tocado fondo. Ya ni siquiera vas a la escuela y cuando vas llegas tarde. No sé qué está pasando pero creo que ya no vales la pena. He pasado mucho tiempo arrastrándome y pidiéndote perdón, pero resulta que la que estaba mal eras tú, no yo.
— Es por Kimberly ¿Verdad? Ella te está metiendo cosas en la cabeza. Pasas demasiado tiempo con esa perra maldita y ahora te lavo el cerebro porque quiere quedarse con lo que es mío.
— Recuerda que fuiste tú la que me dejo, no somos nada desde hace tiempo y a partir de ahora ya no hay oportunidad para nosotros. — Tome una de sus manos e intente apartarla de mí, pero ella se aferró y no quería dejarme.
¿Por qué hacía las cosas tan difíciles? Yo solo quería dejar todos los malos ratos atrás. — Déjame ir, es eso lo que querías. — Negó. — No vas a irte, dijiste que nunca me dejarías, que soy tu único amor. No puedes dejarme.
— Te has ganado todo esto. Todos están hartos de ti, nadie te quiere y yo intenté defenderte, pero incluso a mí me jodiste. Me rompiste el corazón y no voy a darte los pedazos.
— No vas a dejarme, yo te deje antes.
— Pero me estas suplicando ahora. Así que por una vez, no soy el único en perder. Tú has perdido mucho más que yo esta noche.
Russell vino a ayudarme y a apartarla de mí, me ayudó a llegar al auto mientras los demás arrastraban a Ray. — Escucha, antes de irnos… ¿Tu amiga no dice que es abusada? — Todos miramos a Ray. Era la primera vez que alguien insinuaba que tal vez Lena no está mintiendo.
— ¡Yo nunca lastimaría a Lena! Ella es lo único que nos queda de mamá. ¿Cómo podría lastimar de esa forma a mi hermana? — Intentaba no llorar pero era difícil. Esta vez sí mande a la mierda absolutamente todo y ella nunca me perdonaría, especialmente porque ese motel está lleno de adolescentes con teléfonos inteligentes, que imagino grabaron todo y pronto estará en redes sociales. Acabo de avergonzarla públicamente y en poco tiempo se hará viral. Jamás me perdonara por esto.
— Acabo de ver como intentabas abusar de Rose. ¿Por qué íbamos a creerte? Hay dos testigos de esto y no creas que vas a salirte con la tuya. Te llevaremos a la fiesta, te daremos una paliza y tal vez a tu hermano por permitir que su hermano mayor sea un jodido enfermo.
— Spike dijo que Jude intentó abusar de Acacia en el rave de los ochenta. Dijo que Ray vigilaba mientras Jude intentaba violarla. — Otra lluvia de golpes cayó sobre él. — Bien, entonces no tenemos a uno sino a dos violadores de una misma familia y es probable que estén lastimando a su propia hermana. Esta vez Troy no podrá decir que no, hay testigos que los han visto atacar a otras chicas y así será más fácil de que él y todo el mundo le crea a Lena.
— ¡Nosotros no la lastimaríamos! Es nuestra hermanita, mamá nos hizo prometer que la cuidaríamos siempre.
— Pues vaya forma de cuidarla basura. — Russell lo golpeó y luego lo levantó del suelo. — Hay cuerdas en alguna parte. Atenlo y súbanlo atrás, que no le pase nada muy malo, chicos. No somos asesinos y solo queremos darle una lección a él y a su hermano antes de entregarlos a Troy.
— Si no son ellos podría ser su padre. Después de todo, pudieron aprender a ser abusivos y no solo nacer así. — Todos estuvimos de acuerdo en silencio pero no podíamos probar nada sobre eso, por ahora teníamos a dos hermanos que intentaron abusar de chicas. Tal vez estaba mal sacar conclusiones apresuradas pero Lena no podía estar mal por nada.
Lo subieron a la parte trasera en la zona de carga, Jared y Lloyd se subieron con él y nos dirigimos hacia la fiesta. Esta noche iba a ser más larga de lo que pensé y es posible que todos estuviéramos en muchos problemas pronto, pero lo único que me importaba es que acababa de matar mi única oportunidad con Rose y lo que más dolía es que tal vez hice lo correcto.
No pude contener las lágrimas una vez que estuve en el auto. Comencé a llorar y Marcus tuvo que pasarse atrás con Michael y yo para consolarme. ¿Y si ella se volvía peor ahora que la había humillado?