Chapter 35: EL REY SE LIBERA SIN SABERLO

Y empezó a comer, era mucha comida, comió rápido, pero elegante, Basyli lo miraba, era muy delicado al comer, demostraba que era el rey, su padre le hizo señas de que no diga nada de eso. Al alzar la copa le llego el aroma de la sangre,  sus ojos se pusieron rojos y se tomó con premura y agarro más de la botella y puso en la copa hasta que no dejo rastro de sangre en la botella, cerro los ojos, después los abrió de nuevo  y ya no estaban rojos sino de ese hermoso color azul.

—Gracias Alyster, estaba muy rica la comida y… La bebida

—De nada Alejandro, vamos entonces a mi casa a que te recuestes un rato, da sueño después de cenar

Se levantó y Basyli se sorprendió al verlo tal alto, fornido y como caminaba, tan elegante, babeaba mirándolo, su padre al disimulo le dio un codazo para que disimule. Al llegar los hijos de Alycair se sorprendieron viendo al rey agacharse para entrar

—Buenas noches

—Bue… nas no… ches

—Oigan saluden a Alejandro, Él perdió la memoria, no ustedes, jajaja

—Oh es que estábamos mirando la tv, jejeje, Hola Alejandro, ¿ya estás bien?

—Creo que no, no me acuerdo todavía quien soy

—Acuéstate en el sofá y si te da sueño duérmete

—Está bien

Se recostó en el sofá, pero tenía acceso a mirar la tv y salió un aviso urgente hablando Vlad, al verlo se sentó rápido y fijo la vista en Él, Alycair se dio cuenta y se preocupó, pero vio que bostezo se volvió a acostar sin decir nada y sin volver a mirar la tv.

Sus hijos lo miraron asustados y Él les hizo señas de que se calmen, su hija dijo susurrando

—Papá, ¿te diste cuenta?, me dio miedo, creo que fue su subconsciente

—Pero ya paso, bien me voy, debo dejar ya la misiva con las instrucciones, lo cuidan, creo que ya se durmió

Uno de sus hijos se acercó al rey y se dio cuenta de que roncaba

—Está dormido papá, está roncando

—Bien, trátenlo como su amigo, así como esta se cree todo

—Está bien papa

Alycair se fue hacia el Palacio con la misiva y las instrucciones, al llegar en la mañana los guardias vieron a un niño entrar por los portones y no le dieron importancia, al disimulo se entro y subió las escaleras, fue al despacho y metió por debajo la misiva, pero sucedió lo que no se esperaba Vlad abrió la puerta y lo agarro del brazo mirándolo fijamente

—Tú,  ¿quién te dio esto?,  que metiste por debajo

Alycair disfrazado lo miro asustado diciendo

—Un niño me dijo que me daba su chupete si traía esto acá

—¿Un niño?

—Si, me enseño donde debía ponerlo, pero cuando vio que lo metí se fue corriendo

—Te dijo ¿dónde debes encontrarlo?

—Si en la pileta, pero me dijo que otro niño le había dado dinero para que me de a mi

—Está bien, ándate, toma esto, cómprate unos dulces —dijo Vlad dándole algunas monedas

El niño cogió las monedas, agradeció y se fue corriendo, dejando a un Vlad con la misiva en las manos a punto de leerla.

Alycari salió y ya muy lejos volvió a cambiar, tomo el rumbo a su hogar, se acordó del pedido de búsqueda de la esposa del rey y se fue por donde había vista la última pista.

Mientras Vlad abrió la misiva y estaba bien explicado donde dejar el dinero era mucho, pero a Vlad no le importaba eso, decía también que le dejarían donde dejaba el dinero una seña de que si tenían al rey.

Él mismo fue a las arcas del reino, saco lo que habían pedido, en el despacho espero hasta que sea la hora de la entrega, pensaba en que será que le van a dar como prueba de que tienen a su hijo.

Mientras Alycair encontró unas pisadas, las siguió llego a un poblado, pero las huellas daban a una casa cercana y se acerco un poco, escucho murmullos y se alejó un poco para ver quienes eran, al fijarse bien dio un respingo y vio a Martha en compañía de la rubia

—La reina está aquí, jajajaja, ¡está aquí!

Se acordó de que debía ver el dinero donde debían dejarlo, pero había que dejar la prueba y esa la tenía en su bolsillo, se regresó, camino hacia el sitio y dejo la prueba debajo del arbusto que le había indicado en la misiva y se fue, más tarde mandaría a su hijo a retirar el dinero.

Llego a su casa y el rey seguía dormido, encontró a su hija Basyli besándolo dormido

—¡Basyli!, pero ¿qué es lo que haces?

Ella al escuchar a su padre salto del susto

—Papá, jejeje, yo…

—¿Qué estabas haciendo hija?

—Papá es el rey y es guapo,  me pudo las ganas de besarlo

—Ya no está drogado, pudo sentirte

—Papá regresaste ya

—Si hijos, ya deje la prueba y mañana vas tu Charles a recoger el dinero y dejas esta misiva allí

—Está bien papá

Se escuchó un rugido miraron y vieron al rey estirándose y sonriendo, se dio la vuelta y siguió durmiendo, se miraron y suspiraron de tranquilidad.

En el reino Vlad ya había ido personalmente a dejar el dinero en el sitio pactado, al dejarlo miro donde debía estar la prueba y vio brillar algo en el arbusto, se agachó y era el anillo de su hijo, sus ojos se llenaron de lágrimas, vio que llegaba un joven con un papel y un sobre, pero miraba y caminaba, se hizo a un lado  el joven lo miro y le dio la misiva

—Perdone debo llevarme esta bolsa

—¿Quién eres tú?

—Me llamo Marco, un señor me dio dinero para que le lleve una bolsa verde que iba a estar por aquí y que deje esto en manos de quien deje la bolsa y vi que usted dejó eso allí

—Sí, llévatela, anda y gracias por esto

—De nada señor

Dio la vuelta el joven y camino mirando un mapa que tenía en sus manos

Vlad se imaginó que lo hacía el secuestrador para que no sepa su paradero, se sentó en una roca a leer la otra misiva, la abrió venía sellada como las otras.

Decía que en la noche lo dejarían sentado allí mismo donde dejo el dinero, que no se preocupe que está bien.

Vlad se alegró al leer la misiva y regreso a palacio en una bruma escarlata, al llegar al despacho se encontró con Anthony que lo esperaba

—Señor Vlad, buenas noches

—Buenas noches, Anthony

—Ya sabe algo de ¿Alexander o mi hermana?

—De Alexander si, me mandaron el anillo y que está bien, en la noche lo van a dejar sentado en la roca donde puse el dinero de su rescate y al rastreador le di más dinero para que la busque con más intensidad

—Que bien, ojalá regrese Alexander

Pero el destino tenía otros planes nada agradables para todos, mientras el tiempo pasaba, Alycair regresaba con la agradable noticia de que encontró a Martha, claro que lo iba a decir después de ver el dinero recibido por su hijo y dejar al rey donde dijo en la misiva.

Nadie imaginaba la tragedia que estaba a punto de ocurrir, nadie, Alexander soñaba que estaba en la guerra peleando con los licántropos que eran enemigos del reino, tenían rodeado a su padre que ya había matado a algunos, pero en ese momento estaba débil y al ver esto se transformó en el vampiro guerrero y los ataco matándolos a todos de contado, Alycair abrió la puerta diciendo

—Ya llegué y traigo buenas noticias hijos

—Papá, jajaja que bueno, cuéntanos

Y entonces vieron al rey pararse con los ojos rojos para  su asombro y terror, se convirtió en un monstruo gigantesco, tenía alas enormes, garras, colmillos enormes, patas con garras y rugió en forma ensordecedora y los ataco, mato a todos, no dejo a nadie vivo y se los comió no dejo rastro de la familia, nada, rompió la puerta y salio sintió la brisa nocturna y empezó a caminar hacia la dirección donde estaba su esposa sin saberlo, camino unos kilómetros hasta llegar cerca del poblado y se fue transformando de nuevo en el vampiro.

Llego justamente a la casa donde estaba Martha, ya estaba cerca y escucho unos gritos

—Dame el dinero estúpido

—No tengo, aquí no tengo nada

—Sabemos de tus negocios, dame dinero

—No entiende que no tengo

—Entonces me voy a llevar a tus mujeres

—No, por favor no nos haga daño —decían las mujeres

—Tú vienes conmigo, voy a gozar contigo —decía saliendo de la casa de espaldas y apuntando con una pistola al hombre asustado

Alexander se le puso de frente diciendo

—Suelta a esa mujer