Chapter 16: CAPITULO 16
(***)
Ha pasado una semana desde que almorcé con Andrea, a pesar de que vivimos en el mismo edificio no he logrado verla, la he llamado a su oficina para establecer la agenda de nuestros próximos viajes y solo me he comunicado con su asistente Karina, tengo la impresión de que está evitándome por alguna razón, pero no entiendo el por qué, me reclino en el espaldar de mi silla y suelto un bufido ¡Ay mujeres! No intentes entenderlas, solo amalas.
Hoy quede de almorzar con Aarón, así que me dejo de tanta pensadera y procedo a salir de mi oficina.
- Carmen voy a ir a almorzar con Aarón, llegaré tarde
- Está bien Miguel Ángel
- Por favor sigue intentando comunicarte con Silver Technology, dile a Karina que es urgente que hable con Andrea
- Sí, no te preocupes, ¿seguro que no le hiciste nada malo? –Me mira por encima de sus anteojos-
- ¿Por qué siempre soy yo el malo? –Me encojo de hombros- Y no, no le hice nada
- ¡Uhm!... Bueno yo insistiré ¡Buen provecho!
- ¡Gracias Carmen igualmente! –Me doy media vuelta y cuando doy el primer paso Carmen me detiene-
- Miguel recuerda que tienes reunión a las tres y media con Valentina Di Carlo para verificar el avance de la nueva campaña de Farmacias Di Carlo
- -Ruedo mis ojos hacia arriba- ¡Ok! Estaré aquí para esa hora
No he conversado con Valentina desde que pasamos la noche juntos, pensara que soy el típico hombre que se acuesta con una mujer y luego se olvida de ella, pero le deje las cosas claras y que eso no se volvería a repetir, mi mente rebobina a esa noche y bueno… esa afirmación es un poco difícil de cumplir… sacudo mi cabeza, ¡No!, no puede volver a pasar debo enfocarme en el trabajo y en recuperarme luego del engaño de mi ex.
Conduzco hasta el restaurante que esta solo a diez minutos de ICONIKA y diviso en una mesa en el exterior a mi mejor amigo.
- ¡Heeeyyy! Hasta que por fin te veo extraño –Me brinda un abrazo-
- Tú has estado muy ocupado como para verme querido –Sonreímos-
- Cuando sepas por qué, entenderás
- ¿Qué pasa? –Digo tomando un sorbo de una de las copas de agua colocadas en la mesa-
- Serás padrino –Sonríe-
- -Frunzo el ceño confundido- ¿Padrino de qué?
- -Gira los ojos hacia arriba- De mi hijo, voy a ser papá
- -Se me abren los ojos como platos- ¿Qué? –Suelto una carcajada- ¡Felicidades hermano!
- -¡Gracias, gracias!
- ¿Cuándo se enteraron?, y obvio que seré el padrino, encantado de serlo por supuesto
- Bueno te lo agradezco, nos enteramos hace una semana, pero como tú has estado en tus cosas y bueno nosotros también con la llegada del bebe, pensamos en mudarnos a un espacio más grande.
- ¡Wow! Amigo, es una gran noticia y Melissa ¿Cómo se ha sentido?
- ¡Uhm! Bien, aunque las hormonas ya están haciendo de las suyas
- ¡Jajajajaja! Lo lamento por ti, amigo, ya sé que no me paseare por tu casa por un buen tiempo
- ¡Qué gracioso! ¿Y tú qué?, hace una semana vi a Andrea –Me mira fijamente-
- Si, supe que iría a su casa
- -Enarca las cejas- ¡uhmm! Ya la tienes fichadita
- Ahora tu eres el gracioso, no almorzamos juntos, me pillo con otra mujer
- -Casi se atraganta con el agua- ¿Qué otra mujer?
Ruedo los ojos hacia arriba y comienzo a contarle los últimos acontecimientos entre Valentina y yo y el cómo Andrea me vio semi desnudo y le alegre la tarde el tonto de mi amigo que no paraba de reírse, todo los que estaban el restaurante nos miraban, por las carcajadas de Aarón, el mesero casi lo fulmina cuando nos trajo la comida.
- ¿Ya puedes parar de reír?, todos nos están mirando –Digo dando media sonrisas a los que están de comensales-
- Es que tú últimamente sí que tienes una mala suerte –carraspea- ok, te pregunto algo ¿Cuál es el problema si Andrea te vio con otra mujer o no? ¿acaso ustedes estaban comenzando algo?, porque en la boda ustedes se veían muy bien juntos
- -Niego con la cabeza- No, no tenemos nada, es solo que no sé –Me encojo de hombros y sigo comiendo las pasta que pedí-
- Miguel Ángel, ¿Te enamoraste de Andrea? –Me mira sorprendido-
- ¡No!, yo todavía tengo sentimientos por Rowena, no tan intensos como los de antes, pero aún no he podido olvidarla, pero me he sentido extraño con Andrea, es tan diferente, me siento muy bien cerca de ella y si te confieso que me atrae y me gusta, la verdad no sé cómo el imbécil de su ex pudo ponerle el cuerno y no sé cómo puede seguir soltera, cuando me descubrió con Valentina, sentí una necesidad enorme de explicarle como fueron las cosas y no me preguntes por qué, porque ni yo mismo sé la respuesta y por un momento pensé que ella sentía algo por mí –alzo la copa de vino blanco y bebo un sorbo- pero se comportó normal, simplemente no le importó verme con otra
- ¿Y eso te afecta?, porque según me dijiste tu no querías más complicaciones
- ¡Ay no sé! Estoy confundido y aparte no he hablado con ella, desde hace una semana y eso que vivimos en el mismo edificio, ¿Melissa no te ha dicho nada?
- -Niega con la cabeza- Ni cuentes con eso, Melissa es muy hermética con las cosas que Andrea le comenta, si quieres saber algo pregúntaselo tú mismo
- ¿Ahorita que está embarazada? ¡No! Mijito, prefiero quedarme con las dudas
- ¿Qué quieres sabes realmente Miguel?
- -Lo miro fijamente y me quedo pensando- Ni yo mismo lo sé
- Mira, creo que deberías poner tus sentimientos en orden, yo sé que te pego muy duro lo de Rowena y Andrea pasó por lo mismo, ambos tienen miedo a volver a ser heridos
- Lo peor es que nos iremos de viaje nuevamente y solos, otra vez por un mes más o menos
- ¡Uhm! Tal vez es lo que necesitan, alejarse y descubrir si sienten algo el uno por el otro, aunque para ti es muy pronto, pensar en tener una relación más formal, no digo que no te diviertas como lo hiciste con esta… Valentina, pero con Andrea… a menos que ella quiera claro esta…
- No sé, te confieso yo tampoco quiero otra relación formal, por lo menos no ahorita
- Déjame preguntarte algo ¿Qué pasa si Andrea comienza a salir con alguien? ¿Te afectaría?
- Ella merece ser feliz, pero sí o eso creo –ambos nos miramos fijamente-
- Solo te digo que no des un paso en falso con ella, por fin se llevan bien y son amigables entre sí, no lo vayas a echar a perder
- Créeme yo tampoco quiero eso, Andrea ha hecho mucho por mí y eso no se me olvida
- Qué bueno que lo tengas presente, sería interesante, tú y tu hermano, emparejados con las hermanas Valencia “Casa Lombardi Valencia” suena de elite alta alcurnia muy aristócrata
- -Entre cierro los ojos- Definitivamente te tragaste un payaso antes de venir, vámonos debo volver a la oficina tengo una reunión con Valentina
- ¡Uuuuy! Andrea tiene rival y esa mujer es…
- Dices una broma mas y le digo a tu esposa la cara libidinosa que acabas de poner al mencionar a Valentina
- No serias capaz
- -Enarco las cejas- Rétame
- Está bien, no le digas nada a Melissa por favor sino me iré a vivir contigo
- ¿Le tienes mucho miedo no?
- No se lo digas a nadie –Me pasa por el lado, con la frente en alto-
Sonrío y me despido de Aarón, ¡Wow! Ya va a ser papá, me alegro mucho por él, perece que fue ayer cuando Aarón y yo nos conocimos, es increíble que tengamos más de veinticinco años conociéndonos y siendo los mejores amigos, recuerdo cuando llegó al jardín de infancia ese día, se veía tan asustado, su familia acababa de instalarse en la ciudad, pues venían del occidente del país y a su padre le ofrecieron un mejor empleo y decidieron mudarse a Caracas, yo fui el primero que lo hice sentir bienvenido y aunque ambos tomamos profesiones diferentes no hemos dejado de ser como hermanos él es hijo único luego de que su hermano gemelo falleció a los dos años, muerte súbita según dijeron los médicos, años después sus padres decidieron regresar a Mérida luego de que Aarón estableció su vida aquí con Melissa, es bueno saber que de los dos al menos él tiene una vida plena y feliz con una buena mujer, aterradora pero es una buena mujer que lo ama y lo cuida como él se lo merece, Aarón ha estado en mis momentos buenos y malos, fue un gran apoyo cuando mi padre falleció, siempre estuvo conmigo y con Mateo hizo lo mismo que yo hice con él me ayudó a hacer sentir a Mateo bienvenido, de hecho Mateo lo ve como un hermano mayor mas, sonrío de recordar todo eso tuvimos una buena infancia, ojala mi padre estuviera aquí para vernos, lo extraño tanto, dejo de pensar en el pasado y enciendo mi auto para regresar a mi oficina.
(…)
- Carmen ¡Buenas tardes!
- ¿Qué tal tu almuerzo? –Me sonríe-
- ¡Uhm! Humillante…
- -Frunce el ceño- ¿Cómo?
- No me hagas caso, ¿Pudiste comunicarte con Andrea?
- -Niega con la cabeza- No, Miguel, lo siento
- Está bien, avísame cuando llegue Valentina por favor –Ella asiente-
Abro la puerta de mi oficina y entro, me desabrocho los botones de mi saco y me lo quito colocándolo en el respaldar de mi silla, me siento y coloco mis codos sobre mi escritorio, tomo mi teléfono y marco el número de la oficina de Andrea, espero a que Karina me responda
- ¡Buenas tardes! Oficina de la doctora Valencia
- Karina, buenas tardes es Miguel Ángel Lombardi, necesito hablar con Andrea y no me digas que está en reunión otra vez
- Está terminando de almorzar déjeme preguntarle, no cuelgue
- ¡Gracias Karina!
Espero por cinco minutos… si Andrea no me atiende voy a terminar pensando que me está evitando y mis sospechas de que algo le está molestando…
(***)
Escucho que tocan la puerta de mi oficina, mientras me siento en mi silla ordeno a la persona ¡Pase! Es Karina mi asistente
- Andrea disculpa, pero Miguel Ángel Lombardi está en la línea… de nuevo
- -Ruedo los ojos hacia arriba- Sí que es insistente, pásamelo Karina lo atenderé gracias –asiente y sale de la oficina-
No he hablado con él, desde que regrese, la verdad es que he estado muy ocupada, con la llegada de los nuevos pasantes y si lo confieso lo he estado evitando un poco, pero si sigo evitándolo pensara que no quiero verlo o que pasa algo y no puedo decirle que es porque me gusta, escucho el tono del teléfono
- ¡Lombardi!, veo que no puedes ya vivir sin mí –Ruedo mis ojos-
- ¡Valencia!, por fin te dignas a atenderme
- Perdón he estado muy ocupada, la llegada de los nuevos pasantes ha sido algo estresante, tienen muchas ideas y todos quieren lucirse, una locura
- ¡Uhm!... Pensé que había hecho algo que te molesto
- ¡No! ¡No! –soné más fuerte y exagerada de lo que quería- Es solo trabajo y he regresado a casa muy cansada
- Guarda fuerzas nos iremos la próxima semana
- ¡Si lo sé!, ¿Oye viste que nos premiaron con Hawai?, todavía no puedo creerlo, ni siquiera los americanos pueden darse ese lujo
- ¡Jajajaja! ¡Si! Y de nada
- -Frunzo el ceño- ¿a qué te refieres?
- Estuve investigando en Hawai desde hace un año están construyendo un centro de oncología, según la publicidad tendrá todo lo que se necesita y pensé que EXODUM encajaría perfecto
- ¡Vaya! Tú sí que eres un buen publicista, bueno gracias y gracias a mi porque sin mi creación tú tampoco conocerías Hawai
- -Suelta una carcajada- Tú no quieres perder ni una ¿Verdad?
- No puedo –Sonrío como una tonta-
- ME alegra saber que, no estas molesta conmigo, eso me perturbaba
- -Mi corazón comenzó a latir rápidamente- ¡Ah!... sí ¿Por…por… Qué?
- Porque hubiese sido incomodo, vamos a estar fuera, poco más de un mes y ya comenzábamos a llevarnos bien y odiaría hacer algo que te moleste o te haga daño
- -Quedo totalmente sorprendida al escuchar sus palabras- ¡Uhm!... no te preocupes, estamos bien
- ¿Podemos ir al cine o a cenar?, te invito, es viernes y la verdad no quisiera regresar a mi casa tan temprano
- ¿Me estas invitando a salir Lombardi?
- ¡Sí! Lo hago, ambos necesitamos distracción
- -Pienso en si negarme o no, en estos momentos es cuando necesito a Melissa a mi lado- Sí, me parece bien, pero debo ir a mi casa a cambiarme y ponerme más cómoda, no iré en tacones al cine, ¿pasas por mí?
- Seguro, solo tengo que bajar cinco pisos –dice divertido-
- Sí, que gracioso, te voy a dejar, debo ir a ver a los revoltosos
- De acuerdo, nos vemos más tarde entonces.
Ambos colgamos la llamada, pongo mi mano sobre mi frente, saldré con Miguel Ángel, ¡uy! No puede ser, obviamente no es una cita, pongo mis dedos sobre mis cienes, recuerda Andrea perspectiva, es solo una salida de amigos, algo simple, una película, una cena, espero que no esté pensando… Que como ya estuvo con otra mujer, piense que puede hacer lo mismo conmigo, aunque ganas no me faltan, comienzo a extrañar y añorar tanto tener sexo así sea por diversión y Miguel Ángel sería un buen espécimen para quitarme este verano, me saldrán telarañas, si no me acuesto con alguien, pero no cometas una locura Andrea.
Todo va a estar bien, ¡Sí! –Digo alzando mis puños ligeramente- todo estará bien, me levanto y voy a hasta donde están mis demonios de Tasmania (mis pasantes).