Chapter 50: EL REY SARIUS VISITA AL REY DRACULA

Terminaron de bañarse y se secaron con magia y Gustav quedo con su pijama y Drácula con su ropa Real

—Me voy, mis esposos no saben donde estoy, mañana te mando los chocolates

—Gracias majestad

—Dime Drácula cuando estemos juntos

Se agachó y nuevamente lo beso sonriéndole

—Adiós Gustav, te avisaré cuando regrese de nuevo

—Adiós Drácula —dijo feliz Gustav

Se volvió a acostar feliz, había tenido en sus brazos al rey, al Rey y le había hecho el amor como nadie y se acordó

—Drácula, el terremoto del placer, jajajaja.

El Rey regresó a su reino, se acordó de los prisioneros, pero entro a su habitación primero y estaban sus esposos probándose ropa

—Hey, ¿y esa ropa? Está linda, ¿dónde fueron a comprarla?

—Nos fuimos a Francia y en un mall encontramos esto, nos estábamos probando amor, mira como me queda este conjunto

—Está bien, te queda muy bien amor y tu Lucius

—Un momentito amor, ya, terminé miraaa

Era una chaqueta de cuero encima de una camiseta pegada al cuerpo resaltaba sus músculos y el pantalón pegado a las piernas, Lucius estaba sensualmente vestido

—Estás hermoso, soy capaz de montármeles ahora mismo

Se rieron de lo que dijo el Rey

—Lo que nos amas dices eso, amor

—Claro que los amo, les queda bien esa ropa

—Amor no te dijimos la otra sorpresa

—¿Otra sorpresa?

—Si, una era la comida y la otra es, jejeje, tantan taaaaan

Y se escuchó un carraspeo de garganta

—Ejemp, ejemp

Drácula se levantó para mirar de donde venía el carraspeo y vio a un gigantesco Lycan blanco de ojos blancos y en su cara se iluminó una enorme sonrisa

—Sarius jajajajaja

—Dráculaaa—dijo Saurius transformándose en humano

Se olvidaron de la emoción que estaban los esposos de Drácula y se besaron profundamente ante las risitas de los dos.

Terminaron de besarse y Drácula se acordó de sus esposos

—Oh perdonen, jejejeje la emoción

—No importa amor, ya te conocemos

—Sarius y como así vienes a visitarme

—Ah es que en el reino las cosas van bien, me desquite de los ancianos que hicieron que mi padre me exilie, pobrecitos jajajaja

—¿Están vivos?

—Si están vivos, para que los jóvenes los usen sexualmente jajaja

—Sarius, jajaja que tremendo eres

—Tuve un buen maestro, jejejeje

—Que bien que estás aquí, tengo unos prisioneros abajo, sabes por jugar con Anubis y Lilith me golpearon la cabeza, pero no pensaron que iba a perder la memoria y unos mercaderes me llevaron a otra ciudad para venderme como esclavo

—¿A ti como esclavo? Pero...  si eres el rey

—Estaba con ropa ligera para jugar y estaba sucio en esa ciudad, me lastimaron con latigazos en la pierna y espalda,  una linda niña pidió de favor que no me lastimen, la traje aquí la voy a hacer estudiar y que llegue a ser condesa

—Oh muy bien y esos malditos, ¿les vas a hacer pagar verdad?, porque a ti nadie te toca

—¿Quieres ayudarme con el castigo?

—¿Cuántos son?

—Son 5

—Es que traje a unos guerreros conmigo y todos sumamos 5 que te parece la casualidad,  jajaja

—Vamos entonces,  ustedes los castigan por mi

—Los voy a traer conmigo

Salió a buscar a sus soldados Sarius, regreso con ellos eran unos enormes Lycan, los llevo hacia la mazmorra, entraron y los hombres al verlos saltaron del susto

—Bien, ya estoy aquí y aquí está Sarius el rey de los Lycan y sus soldados, ellos harán cumplir mi castigo

—Claro que si Drácula,  deben pagar haberte tocado y peor lastimado

Los prisioneros se asustaron al verlos, era unos hombres grandes y fuertes, Drácula hizo un ademán mágico y los dejo desnudos y se sentó para presenciar el castigo.

Sarius miro a Drácula, se le acercó se sentó en sus piernas y lo beso apasionadamente

—Por ti amor, por ti, nadie toca tu cuerpo, tu piel y estos van a pagar por eso, ¿quién es el jefe el que ordeno golpearte?

—Ese que está primero, los otros me golpearon Sarius

Sarius se transformó de la rabia en Lycan y los prisioneros se asustaron rugió muy fuerte, ellos se arrinconaron temblando, los demás también se transformaron, los aprisionaron  con las garras, los rasguñaban, les lamían la espalda les metían las uñas filosas y hacían surcos sangrantes y se los lamían también

Gritaban de dolor y asustados ante la risa de Drácula, les gruñían o les rugían haciéndolos gritar de susto, entonces Sarius puso al que es jefe en cuatro patas y le metió la verga de una estocada haciéndolo gritar del dolor, lo mismo hicieron los otros en la mazmorra se escuchaban los gritos lastimeros de los prisioneros siendo violentados por los Lycans,  la sangre de su virginidad quedaba en el suelo como seña de lo que estaba pasando.

Drácula se reía a carcajadas viéndolos sufrir, era su venganza por haberlo tocado, cuando terminaron Sarius volvió a acercarse a Drácula y besarlo

Los prisioneros estaban tirados en el suelo, llorando, adoloridos y asustados cuando Sarius dijo

—Que te parece si me los llevo para que sean mis esclavos y los hago mis juguetes sexuales ah

—Llévatelos si quieres Sarius, no me importa lo que hagas con ellos.

Sarius se apegaba ansiosamente a Drácula

—Quiero hacer el amor contigo, te deseo Drácula

—Sarius acabas de… Oh vamos también te deseo, déjenlos ahí vámonos

Hizo aparecer un baño y se fueron todos. Se levantaron llorando, adoloridos y entraron a bañarse

—Escuchaste nos van a llevar donde los Lycan tengo miedo, dolió horrible nos violaron, mírate estás lleno de moretones

Sarius y Dracula llegaron a una habitación, puso el hechizo, los otros llegaron al comedor de los soldados, les esperaba su comida que era abundante

Sarius sonriente echo a Drácula encima de la cama y se le montó encima a besarlo, un gran beso apasionado gimiendo recorriendo ávidamente con sus manos el cuerpo de su amado vampiro y Él también acariciaba el cuerpo de Sarius.

—Te amo, te deseo Drácula, extrañaba tus besos, tu cuerpo, tu piel fría, tu aroma

—También te extrañaba mi lobita—se lo dijo con cariño

—Mi lobita, me encanta cuando lo dices así

Sarius bajo hasta la verga de su vampiro y empezó a chupársela haciéndolo sentir tan rico que soltó un gemido tan sensual que Sarius sintió su cuerpo estremecer de placer y excitación.

No espero las caricias de su vampiro, se subió y se metió la verga de Drácula en su culo, estaba tan ansioso al hacerlo, lo hizo gemir al sentirlo tan apretado y Sarius lo sentía tan grande y grueso, empezó a moverse subiendo y bajando en ese tremendo falo gozando con cada movimiento y después se sostuvo en el pecho de su vampiro y se movió tan rápido y fuerte que hizo tener a los dos tremendos orgasmo que rugieron los dos.

Se bajó de Dracula, se acostó al lado de espaldas y el vampiro sonriente se le montó encima a besarle la espalda, a recorrer con su lengua la nuca, la espalda haciendo gemir a Sarius, lo abrazo por detrás bajo lamiéndolo hasta estrujar con sus manos las nalgas redonditas del Lycan.

Con su lengua recorrió alrededor de la entrada de Sarius la dejo bien lubricada y el Lycan se puso en 4 y Drácula lo penetro despacio saboreando cada movimiento hecho a su lobita, empezó a embestirlo, se escuchaba los gemidos de los dos, cada embestida daba placer a los dos.

Pero ansiaba hacer otra cosa el vampiro, se salió y le dio vuelta, le alzo las piernas sonriente y lujurioso, lo penetro y empezó a embestirlo, se agachó y lo beso, Sarius enrollo la cintura de su vampiro con las piernas para poder acariciarle los cabellos mientras se besaban, cuando comenzó a sentir el orgasmo se abrazaron y los movimientos fueron más rápido hasta que ambos rugieron fuerte por el rico orgasmo.

Drácula se dejó caer encima de Sarius cansado del acto amoroso, se abrazaron, se rieron, volvieron a besarse y se acostaron Drácula a un lado y Sarius abrazándolo.

Lucius buscaba a su esposo y se le ocurrió abrir la puerta de la habitación de huéspedes y vio a su esposo abrazado por Sarius, estaban desnudos solo sonrió y cerro la puerta, se fue a su habitación y estaba Marietta guardando unas capas de su esposo, Lucius la miro tranquilo y sonriente

—Lucius ¿qué viste que vienes sonriendo?

—Nuestro esposo está durmiendo desnudo con Sarius en la habitación de huéspedes

—Ah, entonces dejémoslo dormir, ya vendrá más tarde

—¿Qué habrá pasado con esos hombres que lo golpearon?

—Samira dijo que los Lycans se habían encargado de eso

—Ah, por eso es que vinieron, Sarius extrañaba a Drácula

—Si dijo que todavía no encuentra a su mate, que ya ha viajado a otras partes y nada.