¿Juntos?
Jason’s POV
-¡Cornholio! – Dijo Beavis y no podía evitar reírme, era imposible viendo a ese par de inútiles. Beavis and Butthead, las mejores caricaturas que han podido existir. Los veía en Mtv en la televisión de Tommy, el se duchaba y yo me revolvía entre sus sabanas porque eso era divertido. Sé que odiará ver que desordené su cama, el es muy metódico y estos mínimos detalles lo sacan de quicio, pero vamos, debe tener un poco de humor, al menos hoy.
-Te detesto. – Me incendió con la mirada. Tenía el cabello húmedo, gotas de agua caían sobre su rostro y pecho. Solo tenía puesta su ropa interior. – Desordenas mi cama y pones a esos dos, son muy vulgares, ya veo de donde eres así.
-No son vulgares, solo un poco… - Escuché el sonido de sus risas y estallé.
-Y sus risas son irritantes. Lo único que piensan es en masturbación, en las chicas que se quieren follar y es que lógico, no pueden hacerlo porque son horribles, pervertidos, y nada más. No tienen nada en la cabeza.
-Esa es la idea, ¡Cornholio! I am the great Cornholio.
-Estúpido. – Me besó en la mejilla y luego fue a vestirse.
Recordé lo sucedido la noche anterior. Estaba feliz, demasiado feliz, ¿cómo no lo estaría si abracé la noche entera al chico que me ha desvelado estos años? No llegamos a tener sexo, él estaba muy abochornado e insistí en que intentara relajarse, no era la gran cosa y eso jamás me asquearía, al contrario, quise hacerle tantas cosas al verlo así por mí… pero lo entiendo, es demasiado tímido y de igual forma no quería apresurar las cosas. Con saber que me quería me bastaba.
Intentaré comportarme mejor, tal vez mejorar mi vocabulario, aunque sé que esto me costará porque siempre he sido así. Mi madre manejaba un camión cuando yo era niño y andaba con muchos tipos que no son muy decentes que digamos, eso ya es costumbre. Cuando Luciano golpeó a la puerta me hice el desentendido, le dije que no sabía dónde estaba él. No le iba a decir como si nada, “entra, está aquí, nos dañaste el… “
Tommy quiso irse para que ellos no sospecharan nada, pero no lo dejé. Le presté ropa interior, a regañadientes se la puso y ¡no me dejó ver nada! Me hizo voltearme y tanto que se hizo el difícil para quedarse, que cuando nos acostamos en la cama, fue el quién se prendió a abrazarme y no me soltó en la noche entera. En la madrugada se escabulló a su habitación.
Tommy’s POV
-¿Ahora todos tienen la costumbre de desaparecer aquí? ¡se acabó! ¡habrá reglas como antes! ¡nadie duerme en otro lado sin avisar previamente! ¡o me tendrán que aguantar! – Nos gritó Vero a Jason y a mí mientras entrabamos a la cocina para desayunar. Me miró enfurecida. - ¿Dónde estabas metido? Este lugar es el infierno, está lleno de prostitutas y drogadictos, así que, si uno de ustedes se va sin avisar, puedo pensar lo peor. Es como meterte a una jaula de tigres cubierto de carne, entiendan eso.
-Sí, entendí… - Le dije.
-No pongas mala cara que es en serio, luego si se mueren, me tocaría… - La interrumpí.
-No dormí afuera, me quedé con Jason. ¿Estás contenta? – Luciano y ella se miraron desconcertados, vi un asomo de malicia en el rostro de Luciano y ya sabía qué iba a decir.
-¡Se reconciliaron! ¿eso quiere decir que follaron? – Jason le pegó en la cabeza y eso me hizo sentirme avergonzado enseguida.
-Lamento no darte en qué soñar esta noche, pero no. Eso no sucedió. Lo que sí sucedió es que estamos saliendo. – Les dijo y me miró sonriendo, me sonrojé. Vi la felicidad en sus ojos y supe que no podría haber tomado una mejor decisión anoche, él sencillamente es increíble. Lo que sucedió anoche fue muy especial para mí. Todo, desde el beso, mi pequeño momento de
vergüenza y hasta dormir abrazándolo… esto más que todo fue lo que más me gustó. Nunca alguien me había hecho sentir tan querido y único, pensé que estás cosas nunca me sucederían a mí, nunca tuve buena suerte con alguien y hasta creí que jamás merecería tener a alguien que me amara, pero la vida me estaba premiando con él y no podría pedir nada más. Estaba feliz, tanto que me costaba no sonreír y trataba de no hacerlo porque sería el objeto de burlas de Luciano, hasta del propio Jason.
-Siempre les decía que eran novios en broma o cosas similares, no pensé que pasaría en verdad. Son la pareja más fea que haya visto y eso es mucho decir porque viví en tres países diferentes en mi infancia. – Nos dijo Luciano y Jason lo apretó del cuello en broma.
-Me gusta verte así de sonriente chiquitín, ya te lo merecías. – Le dijo Vero a Jason.
Acordamos mostrarle toda nuestra investigación a Vero esta tarde y adelantaríamos todo lo que pudiéramos porque en la noche nos íbamos al club. Estábamos sentados en la sala mientras terminábamos el trabajo de hoy. En verdad con Verónica nos iba mucho mejor, quedaban mejores los escritos porque redacta con más fluidez que nosotros y ya no tardábamos tanto. Jason como cosa extraña en él, se comía una bolsa gigante de papas fritas con una malteada de fresa y Luciano peleaba con él para quitarle el paquete de papas. De vez en cuando mientras seguíamos con el trabajo, Jason me lanzaba miradas cómplices y eso me desconcentraba porque me daban nervios, me gustaba la sensación que me causaba con solo una mirada y evitaba sonreír a toda costa.
Se hizo tarde, cenamos algo que preparé para todos ya que ellos no cocinan nunca y cuando lo hacen, hacen un desastre en la cocina, dejan todo sucio y no sabe nada bien lo que hacen. Por lo visto, me tocará cocinarles de ahora en adelante o me intoxicaré con sus menjurjes.
Subí a tomar una ducha rápida, me vestí y cuando bajé, ninguno de ellos estaba listo. Vero se pintaba las uñas mientras que Luciano y Jason estaban jugando videojuegos tirados en el piso. Por cierto, Jason no se había dignado a ponerse ropa en todo el día, ha estado paseándose en ropa interior desde que se duchó. Ahora debía estar más que contento porque se salió con la suya, le cocinaría todos los días, pero ¿debo vestirlo también? No haré eso de ningún modo.
-Oigan me iré adelantando ya que ustedes están haciendo todo menos vestirse y estoy aburrido de estar todo el día aquí. Les guardaré una mesa porque estas se llenan. – Les dije y enseguida Jason dejó el juego, me miró y luego se acercó a mi rápidamente.
-No te irás sin mí, ¿o sí? – Me miró con ojos de súplica.
-Estás desnudo. – Le dije seriamente y me miró con malicia.
-No del todo, ¿quieres ver lo que falta? O me visto y te hago un sensual striptease si quieres... – Me dijo y mordió mi oreja, me sonrojé.
-Te veré allá, no tardes.
Salí y me tocó ponerme la máscara de cerámica porque ya eran pasadas las once. Las calles estaban llenísimas hoy y afuera de nuestra casa, había un grupo de muchachos fumando hierba, lucían como pandilleros porque traían motos clásicas, pañoletas y este tipo de cosas.
Caminé rápidamente para no llamar la atención y que pensaran en robarme o algo así. También llevaban puestas las máscaras al igual que todos los que estaban en las calles a esa hora, pero lo que los diferenciaba era la decoración que tuviera cada una.
Algo llamó mi atención, se escucharon fuertes gritos de unas personas que estaban lejos y todos corrieron a ver. Provenía de la calle que sigue, así que caminé para ir a ver qué sucedía. Me escabullí entre el montón de gente acumulada y vi a un par de hombres extremadamente perturbadores. Tenían barbas largas de color negro al igual que el cabello que tenían aplastado hacia atrás y usaban una especie de túnica negra o algo similar a esto que les llegaba hasta un poco más arriba de las rodillas, también llevan puestos unos pantalones de cuero ajustados, negros también al igual que unas pesadas botas. Eran musculosos y tenían una apariencia aterradora. Tenían unos cincuenta años o más y tenían a un chico de unos quince años arrodillado en el suelo, no llevaba máscara, por eso pude ver claramente que era solo un niño. Este lloraba desconsolado y ellos, con sus miradas siniestras, le gritaban cosas que no podía entender por el ruido de la gente que estaba mirando.
-¡Quémenlo! – Gritó una señora, todos empezaron a gritar lo mismo y eso me heló la sangre, ¿serían capaces de hacerle daño a ese niño?
-¿Qué hizo? – Le pregunté a un chico que tenía al lado.
-Se le acusa de haberse escapado del internado y de haber degollado a una chica que no le prestaba atención.
-Esos tipos… ¿serían capaces de hacerle algo malo?
-Ya está muerto, está en manos de los Astaroth y si ya lo han pillado es porque es culpable. - ¿Astaroth? ¿qué se supone que es eso? ¿Quiénes son que les es permitido asesinar a alguien? ¿son justicieros o algo así? ¿por qué no usan las máscaras al igual que todos?
Se escucharon disparos dentro de un local que estaba cerca, todos voltearon a ver y el chico aprovechó la distracción para escaparse de las manos de esos hombres. Salió disparado corriendo en dirección al bosque y ellos fueron tras él, pero el los pasó porque era más delgado y joven. ¡Qué locura! ¿queman gente aquí o exageraron al decir eso? Continué mi trayecto hacia el club, no pude regresarme porque estaban esos hombres en el camino y no quería estar cerca de ellos. La sensación que causaban era de las peores que se pueden sentir, literalmente sentía que ellos podrían masacrarme o algo similar a eso. No dejaré que me arruiné la noche eso que sucedió, luego pensaré en eso.
Entré al club y vi a Luciano sentado en una de las mesas junto a Vero, me extrañé de no ver a Jason junto a ellos.
-¿Hace cuánto llegaron? – Les pregunté mientras me sentaba.
-Unos cinco minutos, ¿tú dónde estabas? Se supone que nos guardarías una mesa. – Me dijo Luciano.
-Me distraje viendo algo horrible afuera, luego les contaré sobre eso. Por cierto, ¿dónde está Jason? ¿se quedó durmiendo o jugando?
-No, tu novio está bailando allá con una chica atractiva que le echó el ojo apenas entró. – Me dijo Luciano y no le creí.
-En serio, ¿dónde está?
-Allá, mira. – Me dijo Verónica señalándome a la izquierda, lo vi junto a la barra de licores, efectivamente estaba bailando con una chica de mi estatura, era bastante atractiva.
-Bien por él, que lo disfrute. – Dije intentando sonar normal, pero no me gustó para nada verlo bailando con esa chica, mi rostro comenzó a arder y me sentí muy molesto enseguida. ¿Será que a Jason le gustó ella o por lo menos se la quiere ligar? ¿qué debería hacer? No puedo decirle nada o reclamarle porque aún no hemos quedado en nada, no hay una relación, solo estamos saliendo.
-¿En serio lo dejarás bailando con una chica como esa? ¿no te molesta? – Me preguntó Vero y negué con la cabeza.
-Claro que me molesta, pero el verá. No le diré nada.
-¿Y si se besan? ¿qué harías? – Me preguntó esta vez Luciano. Agarré mi cabello y bajé la mirada, no sabía ni qué debería sentir. Se supone que está enamorado de mí desde mucho, pasó la noche conmigo ¿y ahora se liga a otra persona? ¿sería capaz de eso o lo estamos malinterpretando? Me sentí como un estúpido.
-Maldito sea Jason, ojalá lo pise un camión cuando salga de aquí. – Les dije y ellos estallaron en risas, eso a mí no me causó ninguna gracia. ¡Verlo ahí con otra persona me hacía lucir como un completo imbécil!
-Tommy, solo te estamos bromeando. Creo que Jason la conocía de antes y por eso están bailando, el no miraría a otra persona que no seas tú así que tranquilízate. Él está como loco por ti. – Me dijo Vero y eso no me hizo sentir mejor.
Pasó un rato, bebimos unos cocteles y charlamos un rato, hasta conocimos a unas personas que estaban cerca. Vero ya se estaba besando con un rubio, volvió a sus viejas costumbres, Luciano conversaba con dos chicos acerca de deportes y yo conocí a una chica, no le prestaba mucha atención porque no podía dejar de mirar a Jason, es que juro que si lo veo besarse con ella… no sabría qué hacer. ¡Se supone que estamos saliendo! Tomé valor (que me proporcionó los tragos evidentemente) y caminé hasta donde ellos estaban. Le hice señas a Jason para que viniera y se sorprendió al verme.
-No sabía que estabas aquí, pensé que habías ido a dar una vuelta antes o algo así.
-Ya ves que no. ¿Cómo la estás pasando? – Le pregunté y me miró extrañado.
-Mmm pues bien, te estaba esperando.
-No parece que me estuvieras esperando porque te ves bien feliz bailando con esa. Me duele la cabeza así que voy a dormir, síguela pasando bien por acá. – Giré para irme, pero él me abrazó por detrás.
-Te ves sensual estando celoso. – Me dijo mientras me daba besos en el cuello.
-No lo estoy.
-Te conozco, lo estás y no hay problema si me reclamas, para eso soy tu chico. – Me hizo girar y me besó profundamente. De inmediato se me pasó la amargura y me dejé llevar.
-¿Mi chico?
-Sí, soy tu novio, ¿no es así? – Asentí y me besó con tantas ganas que pensé que todos nos quedarían mirando. – Taylor, la chica con que bailaba es la novia de Crystal, la chica que conocimos en el recinto.
-Está bien, no hay problema con eso.
-Pero estabas celoso… - Me dijo burlón y volvió a besarme, sujeté su cabello y sentí su lengua en mi boca. Mi rostro ardía y agarró mi miembro a través de mis jeans, me sobresaltó.
-Jason, no puedes hacer eso delante de todos.
-Tienes razón, no puedo delante de todos. – Me jaló del brazo, llevándome hasta la parte de atrás del club. No había pasado antes por esta parte, había otro salón lleno de mesas y música, también unas strippers en unos tubos. En el fondo había una especie de taquilla, donde estaba una señora que cobraba por pasar a una puerta que estaba detrás de ella. Jason le pagó y no sabía que estaba planeando, no me quería decir. Vendó mis ojos con su bufanda y me rogó que no me la quitara.