Chapter 5: Capítulo 5: Incertidumbre
Lo único que podía hacer era esquivar los pisotones de la gigante y al distraerse con mi espada lograr hacerle cortes superficiales aprovechando que usaba sandalias. En una ocasión traté de escalar por su pierna pero rápidamente me sacudió.
Al cabo de un rato, me logró tomar en sus manos y me dijo
–Eres bastante persistente. Fuera otro y estaría huyendo o rogando por su vida, pero tú no ¿por qué?
Con poco el poco aliento que me quedaba le respondí –Porque tú quieres matar a esta pobre gente como si fuera un juego, como si sus vidas no valieran.
–Y no lo valen -Me interrumpió –No son más que pequeños esclavos para nosotros, solo por eso están aquí.
–Te equivocas. Valemos más de lo que ustedes creen. Gente como tú me ha enseñado a valorar más mi condición y convencerme más de que somos capaces de defendernos.
– Es curioso viniendo de alguien que sostengo con mi mano y que fácilmente podría aplastar -Me contestó sonriendo
–Si es cierto. Pero cuando me libere te devolveré lo que le has hecho a esta gente.
– ¿Sabes? Eres divertido y por eso me entretendré contigo.
Empezó a lanzarme de un lado a otro impactándome contra las casas. En una de esas atravesé una casa no tan dañada; lo vi como una oportunidad y me oculté. Mientras ella me buscaba revisaba con su mano para agarrarme.
Vi una soga y noté que solo me quedaba una flecha así que amarré la soga a mi flecha y rápidamente me monté en su antebrazo. Ella velozmente sacó su brazo de la casa, al alzar su mano aproveché y disparé la flecha con la soga hacia su cuello, de manera que me pude soltar y balancearme. Caí en todo el medio de su espalda y subí lo más rápido que pude a la parte de atrás de su cuello, saqué mi espada listo para darle final, pero sin previo aviso se empezó a mover, a tratar de agarrarme y eso evitaba que pudiera cortarla. Mientras ella se agitaba, se movía y aplastaba las casas que tenía cerca. Logró tomarme y me dijo –Hasta aquí llegamos.
Me encerró entre sus dos manos y aplicó presión. Rápidamente saqué mi espada e hice cortes al azar y conseguí que me soltara y caí; Una caída que parecía eterna por el tamaño de la chica. Sin ideas para evitar mi muerte, me resigne a que me impactaría con el suelo y encontraría mi final. Escuché unos vidrios romperse y era Rick quien salto de la ventana de una de las casa cerca para atajarme, eso redujo mi velocidad y ambos caímos un poco lastimados. La gigante no titubeó y procedió a aplastarnos, sin tiempo para reaccionar, solo sentí el empujón de Rick que me lanzó a un lado, al reaccionar y ver bien la escena vi como la mitad del cuerpo de Rick fue aplastado. Ya sin sus piernas, acudí rápidamente a él y me dijo –Leonard... eres un chico muy valiente. Tú y Elizabeth se parecen bastante. Me temo que ya no... podre cuidarla. Prométeme... que lo harás tu...
-No te lo prometeré eso, porque te vas a recuperar.
En eso con mucha fuerza me tomó de mi franela y me dijo -Leonard... Prométeme que la protegerás.
Tragué un poco de saliva y le dije -Lo prometo.
Antes de que pudiera decirle algo más, la gigante lo pateó hacia unos escombros y me dijo – ¡Basta de interrupciones! Ahora vas tú.
Me vi opacado por la sombra de su pie y solo hice fuerza en contra de el. Tenía todas las de perder. Era solo cuestión de tiempo para que llegara mi fin. Cuando me empecé a quedar sin fuerzas solo recordé las palabras de aquellos que dieron sus vidas para que yo estuviera aquí: Walter, Ashley, Carlos, Chop y Rick. Algo no me dejaba rendirme, una especie de sentimiento. A pesar de que la gigante hacia más presión, yo no cedía. De pronto vi a mi lado a Liz, empezó a hacer fuerza conmigo y yo le dije – ¿Qué haces aquí? ¡Vete! Antes de que nos aplaste a ambos ¡prometí cuidarte!
Ella me interrumpió – ¡No me interesa! Son mis decisiones, no tuyas -Dentro de mi pensaba -Que necia.
El comandante Cody quien evacuaba a la gente notó lo que hacíamos Liz y yo, rápidamente se acercó con sus soldados y se puso también debajo del pie. Mientras que sus soldados solo se quedaban viendo, él les grito –¿Que hacen ahí parados? ¡Disparen!
Sus soldados empezaron a disparar. No le hacían mucho daño pero la estorbaban. Al cabo de un rato los tres logramos echar el pie de la gigante a un lado. Liz tomó su arco y empezó a disparar flechas, mientras Cody sacó sus pistolas e igual se puso a atacar. Al cabo de unos minutos los civiles también se unieron, empezaron a lanzarle de todo a la gigante y de pronto vi a Axel que me dio una pequeña bomba molotov (Ni idea de donde la habrá sacado) la gigante aun sin darse por vencida, empezó a aplastar a las personas. Subí a lo alto de una casa y lancé la bomba molotov a su pecho, eso provocó que rápidamente se retirara.
La gente solo procedió a celebrar, gritar de euforia. Después de unos segundos, ya sin energías, solo me desmayé.
Desperté en lo que parecía un hospital. Era un poco moderno pero nada del otro mundo. Alguien entró por la puerta, era un hombre no muy alto, cabello negro un poco largo y liso, tenía un candado de barba y era delgado, tenia los ojos achinados de color marrón, traía un uniforme similar al de Cody, solo que este era azul con detalles plateados, su emblema en el pecho era la de un gigante en el suelo y una personita encima. De repente me habló –No sé si considerarte muy valiente o muy estúpido ¿Cómo cruzó por tu mente enfrentarte solo a un gigante?
Con sinceridad le respondí –Hice lo que tenía que hacer: Ayudar a esas personas, sino hacíamos nada iban a lastimar a Axel y... Ya va ¿Axel donde esta? Y ¿Eleonor?
–Tranquilo chico. Están bien -Y luego continuó
–El niño está bien. Su madre está en cuidados intensivos.
– ¿Y Rick? ¿Qué paso con él?
–El... lo siento pero no lo logró...La mitad de su cuerpo fue aplastado cuando lo encontramos no había nada que hacer. La chica que estaba con ustedes no se ha separado de el... están en la habitación de al lado.
Procedí a pararme sin decir nada, pero aquel sujeto me detuvo, solo lo empujé. Ignoré mis dolores y fui a la habitación. Al entrar lo vi cubierto completamente por una sabana y a Liz llorando. Agaché mi cabeza y pensé que una vez mas no pude protegerlos. Empecé a golpear la pared hasta que me sangraron los nudillos. No logré botar lágrimas. Solo recordaba la promesa que le hice a Rick de proteger con mi vida a Liz. Alcé mi cara, la tomé y le dije –Liz... no te preocupes. Su muerte no será en vano. Le prometí que te protegería y eso haré. Ella se calmó un poco y me dijo
–Había una razón por la cual él y yo nos ocultábamos, por la que me decía princesa y como ahora estaremos juntos, es justo que lo sepas.
Antes de que pudiera hacer alguna pregunta continuó –La verdad es que yo soy la legitima heredera al trono. El rey Meliodas es mi abuelo. El día del golpe de estado yo apenas tenía 4 años. Mi abuelo ya sabía lo que pasaría, así que le rogó a Rick que cuidara de mí, que me ocultara hasta que existiera la posibilidad de salvar el reino, desde entonces él ha cuidado de mí, ahora que no está, no sé qué hacer.
Empezó a llorar y para calmarla le dije –Liz. escúchame. No tengo la menor idea de cómo hacerlo, pero encontraremos la manera de salvar a esta gente ¿si?
Le di un abrazo que ella al parecer no esperaba. Solo se acurrucó en mí y nos interrumpió aquel hombre –Yo creo saber el "como" para salvar a esta gente.
El procedió a sentarse y dijo –Mi nombre es Nick: Soy el comandante de fuerzas especiales del reino. Mi labor es dirigir a los soldados encargados de atacar a quienes nos afectan desde el exterior, ya sean gigantes o delincuentes. Cody me contó lo que hiciste con esa gigante y solo por eso te confiare esta información: Hace casi 100 años; A inicios del siglo XX las grandes potencias mundiales, sospechaban que tarde o temprano las otras naciones idearían maneras de apoderarse de sus territorios, así que idearon diferentes tácticas de espionaje. Pero todo cambió cuando una joven científica rusa de nombre Alicia Romanov presentó ante un comité de muchos científicos una fórmula para encoger seres humanos. Ante la burla de los presentes (solo hombres) esto creo en ella un sentimiento de feminismo muy fuerte. Entre los presentes había un general ruso que estuvo dispuesto a ver ante sus propios ojos prueba de ello. En el laboratorio de Alicia, ella inyectó una manzana y el general vio como en segundos se encogió a un tamaño muy diminuto. El general se preguntaba si eso funcionaba con humanos y ella le dijo que había que hacer más pruebas, pero le mostró como había encogido a sus dos perros (uno hembra y uno macho) sorprendido por este hecho el hombre le propuso comprarle su fórmula por una gran cantidad de dinero. Al cabo de un año, Alicia conoció al que fue el amor de su vida. Ya teniendo lista la formula, la probó nada más y nada menos que con su esposo, al ver que lo encogió exitosamente llamó al general quien al ver los resultados compró la formula Alicia y su esposo hicieron una fortuna gracias a esa venta. Al pasar del tiempo se corrió el rumor de su formula y no solo rusos sino americanos, alemanes y gente importante quería comprarla, Alicia encantada por la fortuna que hacía con su invención accedió a venderla, al cabo de un tiempo varios de los generales y ministros de defensa que compraron su fórmula, llegaron quejándose de que no duraba lo suficiente y mucho de sus espías quedaban expuestos, así que le exigieron una fórmula que durara más, esto creando más resentimiento contra los hombres, pero Alicia accedió. Tardó otro año, pero logró crear una nueva que durara más, como prueba expuso a su esposo una semana encogido; Esto dejó contentos a los generales y volvieron a comprarla. Al cabo de un mes Alicia y su esposo notaron que el efecto de la formula aun no terminaba. Después de estudiar a su pequeño compañero, llegó a la conclusión de que el efecto sería permanente, esto frustrándola, más la presión de su esposo que no quería quedarse así. Los generales no tardaron en llegar reclamando. El sentimiento de frustración en ella, más el odio que le generaban los hombres continuaba creciendo, así que en un ataque de ira liberó un gas en el que estaba trabajando que provocaba el mismo efecto que encoge. Se puso una mascara de gas. Vio cómo se encogían los generales, nerviosa por lo que había hecho, huyó y dejó a las encogidas personas ahí. Alicia fue perseguida por muchos años. Era una fugitiva. Gastó gran parte de su fortuna escapando por todo el mundo, encogiendo a todos los asesinos que la perseguían. Llegó a la conclusión de que no podía seguir huyendo y en su locura dijo que "todas las mujeres debían estar por encima de los hombres" literalmente. Así que trabajó en una fórmula de crecimiento, que le tomó muchos años de su vida. Su esposo asustado por ver en lo que se convertía su esposa, escapó pero no duró mucho ya que cuando ella lo encontró y le dio final. Al pasar los años dedujo que sus años no le alcanzarían para crear una fórmula de crecimiento, así que debía dejar un legado. Alicia se involucró con muchos hombres, hasta quedar embarazada. Luego de meses de embarazo tuvo a su niña llamada Lilly. Su infancia fue bastante limitada debido a la locura de su madre. Con el paso de los años notó que la niña tenía cierto don para la química y la ciencia. Se dio cuenta que tenía un gran potencial, era aún más capaz que ella, así que la fue criando de manera que fuera también alguien feminista. Ya tenía 15 años la pequeña Lilly cuando los que buscaban a su madre la encontraron y la asesinaron. Esto creó en Lilly un sentimiento similar al de su madre, así que juró vengarla y cumplir su sueño de crear la formula que por tantos años buscó. Hoy en día Lilly es nuestro principal objetivo. Ella dirige los "laboratorios" y tiene un plan mayor. Ella y su séquito controlan en gran parte a esas pandillas de personitas que acechan la capital. Creemos que esta aliada con el rey Arturo. Pero el punto es que no tenemos la información completa. Lo que sabemos es porque las hemos espiado por mucho tiempo y ha sido difícil. Pero ya sabemos dónde está Lilly y podemos acabar con ella y con todo esto. Cody me contó lo que hiciste. Lograste darle esperanza a esta hermosa gente, a los soldados; Cosa que nunca había pasado antes. Todos esos hombres le tienen pavor a los gigantes, pero estando tu luchando, se animaron, por eso quiero que nos acompañes a terminar con esto ¿estás conmigo?
Le pedí a Nick que nos esperara afuera, tenía que hablar a solas con Elizabeth y le dije –Liz... necesito que esperes aquí con Eleonor y Axel. Yo trataré resolver esto. Lo haré por ti y por esta gente -Cuando rápidamente me interrumpió –¡No! Yo quiero ir. No me quedaré aquí sin hacer nada. Tengo que ayudar.
Le tomé su rostro y le dije –Entiende que no puedo dejar que corras peligro. Te guste o no, estarás aquí. Confía en mí. Volveré. No dejaremos que se pierda el legado de tu abuelo.
Liz me sonrió de una manera muy tierna. Luego hablé con Nick y le dije que podía contar conmigo.
Esa misma noche fuimos a enterrar a Rick. Solo estábamos Liz, Nick, Cody y yo, debido a que Axel y su madre aún estaban en el hospital.
Al día siguiente Liz y yo fuimos a donde estaba Eleonor, quien aún estaba en coma. Axel no se quería separar de ella. El médico rápidamente nos dijo que se le rompieron varios huesos y sufrió mucho daño en su columna. Axel agachó su cabeza y enseguida le dije –Tranquilo. Tu madre es la mujer más valiente y fuerte que pueda haber. Se recuperara pronto ya verás.
Axel me sonrió y fui a hablar con Nick sobre la misión que teníamos que hacer.
Nos reunimos en un gran salón del cuartel de las fuerzas especiales. Había todo tipo de uniformados, debido a que este seguramente sería el golpe definitivo. Después de toda una larga charla un poco aburrida sobre el plan concluimos que: Tardaríamos 2 días en llegar por medio del subterráneo de la ciudad. Iríamos nada más 20 hombres, entre ellos Nick, Cody y yo. El objetivo principal, era asesinar a Lilly Romanov.
Esa misma noche estábamos en la casa de Eleonor; Liz, Axel y yo. Todo estaba en silencio. Axel preocupado por su mama, Liz molesta porque le prohibí acompañarme y yo pensando en lo que pasaría en esa misión. Después de la lucha con la gigante, vi que mi ballesta no tenía arreglo. Solo contaba con mi espada y el revolver de Walter. Arreglé mis cosas y me fui a dormir.
En la mañana siguiente me reuní con todos en la entrada del pueblo. Nick estaba con Cody y un sujeto, un poco gordo, cabello largo y usaba lentes. Nick se me acercó y me dijo –Buenos días Leonard. Espero que estés listo. Serán días agitados. Te presento a Alberto; Él es un hombre muy inteligente. Es parte de la división de científicos de la capital, encargados de encontrar una fórmula para crecer.
–¡Mucho gusto! -Me dijo Alberto.
Estrechamos nuestras manos y Nick dijo –Leonard. Alberto ha trabajo mucho encontrando una manera de enfrentar a los gigantes, entre esas cosas pudo crear un arma de estilo francotirador, las balas son muy pesadas, con su potencia puede atravesarlos -Alberto rápidamente lo interrumpió emocionado –También cree estas balas, son ideales para tu revolver, igualmente pueden perforar la piel de un gigante.
Le respondí –No gracias. No pienso usar este revolver. Quiero devolvérselo a su dueño -Y le sonreí.
–Pero por si acaso. Ser precavido no cuesta nada -Me respondió un poco triste.
–Está bien. Las aceptare. Muchas gracias.
Nos preparábamos para salir. Veía como muchos de los soldados que nos acompañaban se despedían de sus familias con lágrimas. Al parecer la mayoría no esperaba regresar. Eso me incentivó más a lograr que todo saliera bien. Me acerqué a Axel y le dije –Ahora tu estas a cargo. Yo volveré pronto. Mientras. te dejo a Liz ¿sí?
Emocionado me respondió –No te preocupes. Yo me encargare de ella ¡Y cuidare de todos! -Fui con Liz y tomé su rostro –Regresare sano y salvo y cumpliré mi promesa. Le di un beso en la frente y dimos vuelta. Abrieron la puerta de entrada y todos procedimos a salir.