Chapter 36: Capítulo 35.

Trevor.

Veo a Maxine corriendo por la calle como si estuviera loca y siento el impulso de detenerla antes de que haga alguna estupidez, conozco sus impulsos y sé que puede llegar a ser muy exagerada a veces, entiendo que el imbécil de Nick está vez metió la pata hasta el fondo, pero eso no quiere decir que la vida de Maxine vaya a acabarse.

–¡Maxine! – vuelvo a gritarle, en realidad creo que si supiera lo patética que se ve corriendo desde yo estoy, entonces se detendría – ¡Maxine por un demonio detente!

Ella me obedece, pero se queda quieta en el peor sitio del mundo, en la mitad de una autopista, yo ruedo los ojos, ¿Es que esta chica no tiene nada de sentido común?

Veo que un carro viene a toda velocidad y ella no se aparta de ahí, asi que corro más rápido y la empujo al pasto que hay a un lado del camino.

–¿Qué acaso quieres morirte? – le grito – esto es Arizona, Maxine, aquí los autos no se detendrán solo porque tu estés en la mitad de la calle, te pasarán encima sin importar nada – la regaño.

Ella me mira con los ojos llorosos y enseguida me arrepiento de ser tan duro con ella asi que me pongo en pie y la ayudo a levantarse. No quiero decirle, porque sé que no la hará sentir mejor, pero su ropa y su espalda desnuda se ensuciaron de barro, probablemente yo también estoy sucio.

– Ey, todo estará bien – susurro y ella me abraza.

Maxine llora en mi hombro y yo la sostengo con mis manos, no sé cómo se siente porque yo nunca he estado en una situación similar, no entiendo lo que está atravesando y tampoco voy a fingir que lo hago, asi que yo solo la abrazo y dejo que se desahogue de la forma en que mejor puede.

– Maxine, tenemos que volver a casa – le digo al oído.

Ella se aleja ligeramente de mí y sorbe por la nariz, limpiándose los mocos y las lágrimas, yo quisiera reírme de ella, porque realmente se ve adorable, pero sé que no es el momento.

– No sé cómo fue capaz de hacerme esto, me dijo que no vendría porque estaría con unos amigos, no sé cómo me engaño de esta forma, no lo entiendo… – me dice con la voz entrecortada.

– Quiza creyó que si te decía que no iba a venir entonces tu tampoco vendrías.

– Ese no es el punto, Trevor, el punto es que me trato como una imbécil, me hizo quedar como a una idiota, y no me gusta sentirme como una tonta, porque no lo soy.

– No, no lo eres.

–¿Es que no se da cuenta? Tenemos una relación de cinco años, ¿Eso no le interesa en nada?

Me duele verla triste, me duele verla sintiéndose insignificante y estúpida. Maxine se merece el cielo y las estrellas, y no es culpa de ella que Nick no haya podido ver eso.

– Yo creo que en algún punto de la historia Nick si te amo, te quiso mucho – intento hacerlo quedar bien, pero no por él, si no por ella – creo que tuvo sentimientos muy fuertes por ti, pero tal vez esos sentimientos se han trasformado en todo este tiempo.

–¿En seis meses? ¿Tú crees que en seis meses una persona deja de amar a otra?

– En realidad si, tú no eres la misma de hace seis meses.

Ella juega con el borde de su blusa – pero aun asi lo amo – susurra.

–¿Y lo amas igual a como lo amabas hace seis meses?

– No, pero…

– Ahí está el punto, las personas cambian, las relaciones se deterioran, y la vida sigue – digo, y creo que esas palabras sonaron mejor en mi cabeza.

Maxine me mira con el ceño fruncido y suelta un bufido.

– No sé ni siquiera porque estoy hablando de esto contigo – niega con la cabeza – tu eres como el ogro de los cuentos de hadas, eres el Grinch del amor.

– No… bueno si, pero estás hablando de esto conmigo porque quiero asegurarme de que estás bien – hago una pusa y ella me mira fijamente – me importas, Maxine, y no quiero que pienses que se acabó el mundo, eres joven, inteligente, eres hermosa, cualquier persona desearía poder estar contigo, Nick no es el único.

– Pero era mi novio, no se supone que debía traicionarme – ella vuelve a llorar.

Yo la abrazo nuevamente y dejo que siga derramando lágrimas, aunque no lo entiendo totalmente, después de todo, ella también lo traicionó a él conmigo. Sé que eso no justifica lo que está haciendo Nick, pero no es nada que ella no hubiera hecho ya.

– Un momento – Maxine se aparta rápidamente de mí y me mira de manera suspicaz, frunciendo los ojos y la nariz.

–¿Qué pasa?

–¿Por qué no pareces sorprendido?

Levanto los hombros con indiferencia.

– Lo sabias – sisea.

–¿Saber qué?

– Lo sabias, Trevor.

No puedo mentirle, si algo aprendí de mi madre es que las mujeres tienen un sexto sentido cuando se trata de este tipo de cosas.

– Maxine, no me correspondía…

–¡Oh no no no! – ella niega con la mano – sabias lo que Nick estaba haciendo y no me lo dijiste Trevor, ¿Cómo pudiste hacerlo? ¿Cómo pudiste dejar que me tratara como a una imbécil? – me grita.

– No me correspondía decírtelo, se supone que él tenía que hacerlo, él era tu novio.

– Pero tú eras mi amigo – dice, completamente decepcionada – yo confiaba en ti, Trevor – susurra, y eso se siente peor a que si hubiera seguido gritando.

– Maxine, intenté decírtelo indirectamente muchas veces.

Maxine suelta lagrimas silenciosas y yo las siento como una puñalada en el abdomen.

–¿Hace cuánto me está traicionando Nick?

– Maxine…

–¿Hace cuánto, Trevor?

Suelto un bufido y miro al suelo.

– Seis meses.

Ella se lleva una mano al pecho, y casi siento que le he disparado justo al corazón.

–¿Me está traicionando desde que se mudó a la universidad?

– Si.

–¿Y quién es ella?

–¿Enserio quieres saberlo?

– Si.

– Una chica a la que conoció en la oficina de admisiones de la universidad – le digo la verdad, ya no vale la pena mentirle, Maxine está herida y nada de lo que yo diga va a hacerla sentir mejor.

Ella asiente y se limpia las lágrimas con el dorso del brazo, como si no estuviera dispuesta a seguir llorando, y yo sé que está intentando ser fuerte, pero creo que prefiero a la Maxine llorona.

– Maxine – susurro.

– No, no me dirijas la palabra en lo absoluto, lo que sea que había entre tu y yo se termina está noche, en este preciso momento, no quiero saber nada de ti o de Nick – ella comienza a alejarse de mi – dile a Nick que terminamos – murmura – tú y tu hermano pueden irse a la mierda.

Maxine detiene un taxi y se mete adentro, yo la veo marcharse y lo entiendo, no solo fue Nick quien la traicionó.

Yo también lo hice, al mentirle y dejar que Nick jugara con sus sentimientos.

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