Brendan estaba en shock, parecía que no escuchaba a nadie, su mirada estaba como pérdida. Como a la media hora, llego el licenciado Gómez, doña Victoria le dijo el estado en el que se encontraba Brendan, y que parecía no escuchar a nadie, ambos subieron a la habitación junto con Nelson por si Brendan volvía a tener una crisis, entraron a la habitación y Brendan seguía acostado en la cama, doña Victoria se acercó a él y le dijo que aquí estaba el licenciado Gómez para que le comentara lo que le había pasado, el licenciado Gómez se acercó a él, y comenzó a hablarle – Brenda ¿Podemos hablar un momento? Quiero que te sientes en la cama y me digas que es lo que te está pasando – dijo el licenciado Gómez, Brendan dirigió su mirada hacia él y posteriormente se sentó, parecía que a él si le hacía caso, doña Victoria se sentó a la par de Brendan y lo abrazo solo un poco, el licenciado se sentó frente a Brendan – Brendan, cuéntame ¿Qué te hizo regresar a casa y meterte en la ducha? – dijo el licenciado Gómez, Brendan solo lo miraba como queriendo decir muchas cosas, pero no encontraba la forma de hacerlo – Vamos Brendan, sé que me quieres decir algo pero no encuentras la manera de hacerlo, trata de tranquilizarte y dime ¿Qué fue lo que te paso? – Dijo el licenciado, Brendan seguía mirándolo, y sus ojos comenzaron a ponerse un poco llorosos hasta que finalmente hablo – Ella me toco – dijo Brendan con una voz suave, doña Victoria y el licenciado se sorprendieron por lo que Brendan había dicho – ¿Cómo? – dijo doña Victoria, Brendan retomo su historia de hace ocho años – Ella me dijo que todo estaba bien, que ese era el amor de madre, me dijo que ella me podía ver sin ropa y que yo también la podía ver sin ropa… que estaba bien que ella me tocara, que estaba bien que ella me besara… ella se quedó conmigo y acaricio mi rostro, me quito la camisa y beso mi pecho, dijo que así lo hacía cuando yo estaba pequeño, ella se quitó la camisa, tomo mi mano y la puso en su seno, me dijo que así lo hacía de pequeño, ella me quito el pantalón y mi ropa interior, toco mi… toco mi… parte y dijo que todo estaba bien, ella se quitó la falda y su ropa interior, se puso encima de mí, tomo mi mano y la puso en su parte intima, empezó a besarme mientras me tocaba, tomo mi… tomo mi… ella… – dijo Brendan hasta que finalmente colapso en llanto sin terminar de contar su historia, doña Victoria lo abrazo, el licenciado Gómez lo tranquilizo. Para Brendan el que Roselyn lo haya besado, hizo que los recuerdos del pasado hayan regresado. Después de tanto llanto, Brendan quedo dormido despertando a las nueve de la mañana del día sábado, abrió sus ojos y noto que era de día, no recordaba nada de lo anterior, se sentó en la cama, noto que andaba otra ropa y no sabía porque, tomo su teléfono y cuando vio la fecha se sorprendió aún más – Nueve de la mañana ¿Sábado? – dijo Brendan, se levantó de la cama, no sabía si ya se había bañado o no, se sentía un poco mareado pero así salió de su habitación, cuando llego a la sala, ahí estaba su abuela con el licenciado Gómez, si el licenciado estaba ahí, no se imaginó otra cosa más que había tenido otra crisis – Brendan, que bueno que ya despertaste, ven siéntate ¿quieres desayunar algo? – Dijo doña Victoria, Brendan se sentó a la par de su abuela y le dijo que no tenía hambre y pregunto en que día estaban – Brendan, ahora es sábado – dijo doña Victoria, el licenciado Gómez se sentó frente a Brendan – Brendan ¿No recuerdas que es lo que te paso ayer? – Dijo el licenciado Gómez, Brendan lo miro intentando recordar algo – No ¿Qué sucedió? – dijo Brendan mirando a ambos – ¿Ya terminaste de copiar todas las clases que te hacían falta? – Dijo el licenciado Gómez – Si, iba todas las tardes a casa de Roselyn y estudiábamos juntos – dijo Brendan – ¿Y durante esos días, tú y ella no tuvieron alguna discusión o pasó algo que te molesto? – Dijo el licenciado Gómez, Brendan lo miro algo confundido – No, ayer viernes… ambos estábamos estudiando, bueno yo estaba sentado copiando las ultimas clases y ella se puso detrás de mi… – dijo Brendan quedándose en silencio un momento – ¿Por qué se puso detrás de ti? – Dijo el licenciado Gómez – Ella puso sus manos sobre mis hombros, dijo que me haría un masaje… y me beso… me dijo… “Tranquilo” y… ella siguió besándome – dijo Brendan recordando todo lo que había pasado – ¿Paso algo más después del beso? – Dijo el licenciado Gómez – Ambos fuimos a la cama y ella estaba sobre mí, me desabotono la camisa, yo lo intente… les juro que lo intente, yo quería hacerlo y dejar de pensar que era ella – dijo Brendan casi llorando – Dices que ¿Quería tener relaciones con ella? – dijo el licenciado Gómez – Quiero dejar de pensar que es ella la que me está tocando, estaba dispuesto a intentarlo con tal de olvidarla, pero no puedo, no puedo… lo único que quiero es dormir, dormir y no despertar nunca… – dijo Brendan y nuevamente comenzó a llorar, doña Victoria lo abrazo y unas lágrimas salieron al escuchar a Brendan hablar de esa manera, se dieron cuenta de que los recuerdos solo habían estado escondidos.
No sería fácil de olvidar pero Brendan lo estaba intentando, nuevamente se quedó dormido y despertó a la mañana del día domingo, se levantó, se bañó, se cambió y bajo a la sala, ahí estaba doña Victoria, se sentó a la par de ella y solo la abrazo, al parecer recordaba lo que le había pasado, doña Victoria no dijo nada más que corresponder el abrazo. Ese día paso con normalidad, al día siguiente Brendan se despertó y se acordó que era lunes y tenía que ir al colegio, cuando vio la hora ya era un poco tarde, se levantó de golpe y se fue a bañar, salió del baño y rápido se cambió, cuando vio la hora ya eran las siete en punto y aún no había desayunado, tomo su mochila y cuando abrió la puerta de la habitación ahí estaba Nelson – Pensé que aún no te habías despertado – dijo Nelson – Ya es tarde – dijo Brendan, rápido bajo a desayunar – No comas tan rápido – dijo doña Victoria, pero aun así Brendan desayuno rápido, se fueron al colegio y cuando llegaron eran las siete con quince minutos, justo estaba sonando el timbre para entrar a clases, Brendan salió del carro sin decir adiós y sin escuchar a Nelson. En el salón de clases Tracy y Jaime estaban preocupadas porque Brendan aún no había llegado y ya estaban en la semana de exámenes, la maestra Rosan ya estaba lista para entregar las papeletas cuando la puerta del salón se abrió – Buenos días – dijo Brendan un poco agitado, la maestra Rosan lo vio pero conocía la situación de Brendan – Justo a tiempo, pasa y toma asiento – dijo la maestra Rosan, ya todos estaban listos para iniciar con su examen y así fue. Cuando ya habían pasado veinte minutos, Brendan se levantó de su asiento – ¿Qué sucede Brendan? – dijo la maestra Rosan – Ya termine – dijo Brendan y de inmediato todos lo volvieron a ver – ¡En serio! Muy bien entonces puedes salir – dijo la maestra Rosan, Brendan le entrego su papeleta y del salón de clases salió, se sentó en el corredor a esperar a que todos terminaran. Cuando ya eran las ocho en punto, comenzaron a salir varios compañeros y en ese grupo salió Jaime y se fue a sentar a la par de Brendan – ¿Cómo te fue? – Dijo Brendan – No muy bien, ese examen estaba muy difícil no sé cómo tú lo pudiste hacer en menos de media hora – dijo Jaime y Brendan solo se puso a reír – ¿Qué sucede? ¿Por qué te ríes? – dijo Jaime – Lo que pasa es que, el licenciado que me daba clases pues, solamente me daba veinte minutos para responder el examen, al principio siempre me tardaba más de lo debido, pero luego tome el ritmo y eso es lo que me tardo en responder un examen – dijo Brendan – ¡En serio! Qué envidia me das – dijo Jaime entre risas, después de cinco minutos salió Tracy y se fue a sentar junto con Jaime y Brendan – ¿Cómo te fue? – Dijo Jaime – Bien. Oye ¿Cómo es posible que hayas terminado ese examen en menos de veinte minutos? – Dijo Tracy – Lo mismo le acabo de preguntar yo – dijo Jaime – Los exámenes son sencillos, se vuelven complicados cuando tú te preocupas demasiado – dijo Brendan – Y por cierto ¿Qué harás en estas vacaciones? – Dijo Tracy a Brendan – Pues, solamente estar en mi casa – dijo Brendan – ¿No sales a ningún lado? – Dijo Jaime – Por lo general, para estas vacaciones no salimos – dijo Brendan – ¿Ni siquiera van a la playa? – dijo Tracy – De hecho, hace mucho que no voy a la playa – dijo Brendan sonriendo un poco – Debes estar bromeando – dijo Tracy – No, lo que pasa es que siempre nos vamos a la casa de mi tío, a la playa solamente iba con… mis padres – dijo Brendan – Dime algo Brendan, si te pido que vayas con nosotras a la playa ¿Aceptarías? – dijo Jaime, Brendan no sabía que decir – Ir con ustedes a la playa ¿Solo nosotros tres? – dijo Brendan – Nosotros tres y Daniel, cuatro en total – dijo Jaime – No me digas que no te agrada la idea – dijo Tracy – Si, lo que pasa es que es la primera vez que me piden eso – dijo Brendan entre risas – Con mayor razón tienes que aceptar – dijo Jaime, Brendan no sabía que responder, pensaba en lo que le había pasado últimamente pero seguía intentando superar su problema – Entonces digo que si – dijo Brendan – Solo te aviso que no es un día, sino toda la vacación – dijo Jaime – ¿Toda la vacación? – dijo Brendan y Jaime asintió con la cabeza, la idea era buena pero ¿Será que doña Victoria aceptaría? Brendan tenía que pedirle permiso a su abuela. Las horas pasaron y las tres de la tarde se llegaron, Brendan llego a su casa y se sentó en el sofá con su abuela – ¿Cómo te fue? – Dijo doña Victoria – Bien – dijo Brendan – ¿Bien? Y ¿Por qué me lo dices con esa mirada baja? – Dijo doña Victoria – Lo que pasa es que… Tengo que decirte algo y espero que te agrade – dijo Brendan – Brendan ¿Qué pasa? – Dijo doña Victoria y Brendan la miro un poco triste – Me agrada la idea y quiero seguir intentando no pensar en ella – dijo Brendan – Brendan, cuéntame ¿Qué es lo que te agrada? – Dijo doña Victoria – Lo que pasa es que Tracy y Jaime me invitaron a ir con ellas a la playa y yo les dije que si – dijo Brendan – ¿A la playa? Me parece bien pero, me preocupa no tenerte cerca – dijo doña Victoria – Lo sé, pero sé que voy a estar bien – dijo Brendan sonriendo un poco – Está bien, solo ten cuidado y ¿Cuándo irán? – Dijo doña Victoria – Ese es el otro detalle, no es solo un día sino toda la vacación – dijo Brendan – ¿Cómo? – Dijo doña Victoria – Lo sé, yo también pensé que era solo un día – dijo Brendan – Y tu ¿Quieres ir toda la vacación con ellos? – Dijo doña Victoria, Brendan asintió con su cabeza – Esta bien, ve con ellos y diviértete, trata de ser feliz mi niño – dijo doña Victoria abrazándolo – Gracias abuela – dijo Brendan y le dio un beso en la mejilla a su abuela y luego subió a su habitación – Solo espero no equivocarme – dijo doña Victoria cuando ya estaba sola. Brendan estaba muy ansioso porque llegaran esas vacaciones pero mientras tanto los días iban pasando, la semana de exámenes paso. Finalmente la semana de vacación se llegó, Brendan estaba preparando su mochila con los diferentes cambios de ropa, como a eso de las siete y media ya estaban esperando a Brendan afuera de su casa – Brendan, ya es hora de irte – dijo Amanda – Ten cuidado – dijo doña Victoria – No te preocupes, voy a estar bien – dijo Brendan dándole un abrazo a doña Victoria y después de eso, salió de su casa y se subió al auto – Hola – dijo Brendan – Hola ¿Estás listo? – Dijo Tracy a la par de Brendan – Sí – dijo Brendan – Entonces, vámonos – dijo Daniel y así se fueron a la playa.
El viaje fue un poco largo pero al fin llegaron a la playa, llegaron a una cabaña que pertenecía a los padres de Daniel, dos habitaciones con dos camas cada una, una habitación para las chicas y una para los chicos – Muy bien, ya llegamos – dijo Daniel y todos se bajaron del auto, luego se fueron a las habitaciones a cambiarse – Primero vamos a desayunar y luego vamos a bañar ¿Te parece? – Dijo Daniel – Si, no hay problema – dijo Brendan y luego Daniel se metió al baño para cambiarse, pero Brendan no estaba seguro si cambiarse o quedarse así, después de unos minutos Daniel salió del baño ya cambiado – Es tu turno – dijo Daniel y luego salió de la habitación. Después de unos veinte minutos Tracy y Jaime salieron de su habitación de igual manera ya cambiadas – Y Brendan ¿Dónde está? – Dijo Tracy – Creo que aún se está cambiando aunque ya se tardó mucho – dijo Daniel y justo en ese momento salió Brendan pero con la misma ropa con la que llego – ¿Qué sucede? ¿Por qué no te has cambiado? – Dijo Jaime – Ya estoy cambiado – dijo Brendan muy tranquilo – O sea ¿No piensas bañar? – dijo Tracy – No, es que preferiría… – dijo Brendan sin terminar de hablar – Ve a la habitación y no salgas hasta que no estés cambiado – dijo Jaime interrumpiendo a Brendan – Pero… – dijo Brendan – Vamos – dijo Daniel y se llevó a Brendan a la habitación – Es mejor que te cambies, no tienes que tenerle miedo al mar o ¿Acaso no sabes nadar? – dijo Daniel – Sí, pero hace mucho que no vengo a la playa y menos con compañeros – dijo Brendan – Solo siéntete tranquilo, metete al baño para que podamos desayunar – dijo Daniel y solo así Brendan se metió al baño y se puso la calzoneta y una camisa, después de unos minutos, Brendan salió del baño y por fin fueron a desayunar.
El sol estaba resplandeciente, muchas personas estaban disfrutando del mar, la arena y por fin era momento de meterse al mar – Vamos – dijo Tracy tomando de la mano a Brendan y así se metieron al mar, salpicando agua, todos muy contentos incluyendo a Brendan, se la estaba pasando de maravilla. Ese día fue maravilloso, cuando se llegaron las doce fueron a almorzar, así se pasó el día y la noche se llegó, era hora de dormir, el sueño era pesado pero un recuerdo fue más fuerte e impidió que Brendan lograra dormir. Brendan despertó de golpe y se levantó de la cama, muy despacio abrió la puerta para que Daniel no se despertara y salió de la habitación y se fue a sentar en una banca observando el mar, intentando olvidar. A la mañana siguiente fue lo mismo, primero desayunaron, luego fueron a bañar, a las doce almorzaron, por la tarde dieron un paseo en lancha, algo que Brendan no hacia hace más de ocho años – ¿Ya te habías subido a una lancha? – Dijo Tracy – Si, cuando tenía como siete años – dijo Brendan – Y ¿Cuándo fue la última vez que te subiste? – Dijo Jaime – Cuando tenía como siete años – dijo Brendan sonriendo un poco – Pues entonces disfrútalo – dijo Daniel y el paseo termino como a las cuatro de la tarde, a las seis era hora de cenar y a las ocho era hora de dormir e igual que la noche anterior, el recuerdo perturbo el sueño y nuevamente Brendan no logro dormir. Los días iban pasando, Brendan se la estaba pasando bien y así se estaba terminando la vacación, la última noche el recuerdo perturbo el sueño de Brendan y otra vez se salió de la habitación – Solamente te pido que me dejes vivir mi vida tranquilo – dijo Brendan mirando hacia el mar, después de unos minutos Tracy salió de su habitación y vio a Brendan afuera de su habitación de pie observando el mar – ¿Brendan? – dijo Tracy y Brendan la volvió a ver – Hola – dijo Brendan – ¿Qué sucede? ¿No puedes dormir? – Dijo Tracy – No y ¿Tu? – dijo Brendan – Si, lo que pasa es que, en la última noche, siempre me quedo sentada en esta banca un momento observando el mar, desde aquí se ve hermoso – dijo Tracy y se sentó en la banca – Si, es una vista muy agradable – dijo Brendan aun de pie, pero el problema es que estaba haciendo mucho frio y Tracy intento calentarse sus brazos – Lo malo es que no traje el cobertor, porque realmente está haciendo mucho frio – dijo Tracy, entonces Brendan se sentó a la par de Tracy y paso su mano derecha sobre los hombros de Tracy como abrazándola – Gracias – dijo Tracy junto al cuerpo de Brendan. Los segundos pasaban, ninguno decía nada, después de unos cinco minutos Brendan hablo – Te inquieta ¿Cierto? – Dijo Brendan – ¿Cómo? – Dijo Tracy mirándolo – ¿Quisieras saber que paso aquel día que me fui temprano? – dijo Brendan sin mirar a Tracy – Me gustaría saberlo pero, eso es algo que a ti te incomoda y no quiero hacerte sentir mal o que recuerdes algo que desees olvidar – dijo Tracy – De hecho, me gustaría contártelo, eso es algo que nadie más a parte de mi abuela y mi psicólogo lo saben – dijo Brendan – ¿Un psicólogo? ¿Qué fue lo que te paso? – Dijo Tracy un poco preocupada – Fue dos meses antes de mi cumpleaños, solo tenía siete ¿Cómo iba a saber que ese era el último juego que tendríamos? Jugábamos a las escondidas, yo me escondía y ella me buscaba – dijo Brendan – Cuando dices ella ¿Te refieres a tu mamá? – Dijo Tracy – Sí. Yo estaba escondido detrás del sofá, me gustaba que me encontrara rápido, lo malo fue cuando él llego, no era hora todavía, eran las diez y ella abrió la puerta – dijo Brendan mirando hacia el frente.
Mientras Brendan contaba, los recuerdos se venían a su mente, su padre llega temprano y su madre abre la puerta mientras Brendan permanecía escondido detrás del sofá (– ¿Anthony? ¿Qué haces aquí tan temprano? – Dijo Daisy abriendo la puerta – ¿Tú qué crees? – Dijo Anthony muy ebrio – Estás ebrio ¿Por qué? – Dijo Daisy y una bofetada es lo que Anthony le dio – ¿Qué te sucede? – Dijo Daisy – Eso mismo te quiero preguntar a ti ¿Cómo pudiste hacerlo? – Grito Anthony – ¿De qué estás hablando? – Dijo Daisy – ¿Cómo fuiste capaz? ¿Cómo te atreviste a ponerle una mano encima? – Grito Anthony y le dio otra bofetada a Daisy y luego la agarro del cabello – Si lo querías hacer, hubiese buscado a otro pero no a él – dijo Anthony – No sé de qué me estás hablando, suéltame me estas lastimando – dijo Daisy – Y ¿Cómo crees que se sintió él después de lo que le hiciste? – Dijo Anthony – No sé de qué me estás hablando, además estas ebrio suéltame – dijo Daisy y Anthony le dio un fuerte puñetazo que la hizo caer al suelo, cuando Brendan vio eso quiso salir de su escondite pero Daisy le dijo “no” con su cabeza – ¿Quieres saber lo que hiciste? – dijo Anthony) – Él tuvo relaciones con ella o mejor dicho la violo mientras yo permanecía escondido, lo vi todo sin imaginarme lo que pasaría después – dijo Brendan con sus ojos cerrados y los recuerdos continuaron, Daisy estaba en el suelo, Anthony estaba de pie (– ¿Te duele? Y él ¿Cómo crees que se sentía después de lo que tú le hacías? – Dijo Anthony – ¿Por qué lo hiciste Anthony? – dijo Daisy llorando – Pero no dejare que le vuelvas a poner una mano encima, a mi hijo no lo vuelves a tocar – grito Anthony y saco una pistola que portaba en su cinturón – ¿Qué piensas hacer? – Dijo Daisy – ¿Tú qué crees? – dijo Anthony apuntándole con la pistola a Daisy – Anthony no lo hagas por favor, Anthony – grito Daisy y el primer disparo se escuchó, inmediatamente Brendan aparto su mirada, estaba temblando y dos segundos después un segundo disparo se escuchó, Brendan cerró sus ojos y solo espero a que su padre se tranquilizara) – Y ¿Qué paso después? ¿Se tranquilizó? – dijo Tracy y Brendan sonrió un poco – Si, se quedó muy tranquilo… Después del disparo que se dio en la cabeza – dijo Brendan abriendo sus ojos – ¿Qué? Debes estar bromeando – dijo Tracy muy sorprendida – Yo también pensé que era una broma, pero después de dos días, me di cuenta de que ninguno de los dos se iba a levantar del suelo – dijo Brendan – ¿Después de dos días? ¿Por qué después de dos días? – dijo Tracy – Porque nadie escucho los disparos, yo estaba en shock, el teléfono sonaba todo el día, al siguiente día fue igual, yo sentado en el suelo, el teléfono sonando, hasta en la tarde que llego mi abuela, Nelson abrió la puerta a golpes y en la entrada estaba el cuerpo de ella, después de eso solo recuerdo que desperté en casa de mi abuela – dijo Brendan – Y ¿Fue por eso que hiciste tus estudios en casa? – dijo Tracy – La verdad no sé, creo que fue porque mi abuela tenía miedo de dejarme solo, no lo sé – dijo Brendan derramando unas cuantas lagrimas – De verdad siento mucho lo que paso – dijo Tracy y puso su mano sobre la mejilla de Brendan para limpiar sus lágrimas pero Brendan tomo su mano – Solo… no me toques, no quiero que pase lo mismo, contigo no – dijo Brendan con una mirada triste, después de esa platica ambos seguían viendo hacia el mar y sin darse cuenta así pasaron la noche, durmiendo afuera de sus habitaciones.
A la mañana siguiente, Jaime se despertó y noto que Tracy no estaba, entonces se levantó de su cama y salió de su habitación y vio a Tracy sentada junto a Brendan, ambos se encontraban dormidos entonces se le ocurrió una idea y de inmediato fue a traer su teléfono y muy despacio se acercó a ellos y les tomo una fotografía, luego salió Daniel – ¿Qué haces? – dijo Daniel y Brendan comenzó a despertarse y noto que estaba abrazado a Tracy y se asustó un poco, en ese momento Tracy se despertó y cuando noto que Brendan la estaba abrazando ambos se separaron y Jaime se acercó – ¿Qué tal durmieron? – Dijo Jaime – Nos quedamos dormidos viendo el mar – dijo Tracy y Brendan se levantó de la banca – Voy a bañarme – dijo Brendan y se fue a su habitación y Jaime se sentó en la banca – ¿Cómo paso esto? – dijo Jaime sonriendo un poco – Ya te lo dije nos quedamos dormidos – dijo Tracy y se puso de pie – ¿A dónde vas? – Dijo Jaime – A bañarme – dijo Tracy y se metió a su habitación – ¿Tú qué piensas? – Dijo Daniel – Preferiría no pensar nada en este momento – dijo Jaime. Después de eso, el día seguía pasando, disfrutaron del mar, luego almorzaron y en la tarde bañaron un rato más y como a las tres de la tarde tomaron camino para regresar a casa.
Brendan llego a su casa y se bajó del auto – Gracias – dijo Brendan – Cuídate, nos vemos mañana – dijo Tracy – Si – dijo Brendan, después que se fueron, Brendan entro a su casa y abrazo a su abuela – Hola mi amor, no sabes cuanta falta me hiciste – dijo doña Victoria – A mí también – dijo Brendan – Y ¿Cómo te fue? – Dijo doña Victoria – Bien, la pasamos bien, pero me siento un poco cansado, me iré a acostar un momento – dijo Brendan, de esta manera subió a su habitación. Puso la mochila en su cama, se quedó un momento pensando en el viaje y el momento que estuvo con Tracy es el que más recordó, sobre todo cuando él la abrazo – ¿Por qué lo hice? – dijo Brendan y luego se acostó en la cama. Al día siguiente era hora de regresar al colegio, las vacaciones se habían terminado, Tracy y Jaime ya estaban en el colegio – De verdad no puedo creer que tu estuvieses abrazada con Brendan y menos haberlos encontrado abrazados al siguiente día – dijo Jaime – Pero ya te lo dije, estábamos disfrutando la vista al mar y nos quedamos dormidos – dijo Tracy – Si como no, ni tú te lo crees – dijo Jaime sonriendo un poco – Pero sabes que, eso sirvió para que Brendan me contara una historia que realmente me impacto, solo hay una parte que no entendí, no estoy segura de haber comprendido esa parte y obviamente no le quiero preguntar porque es una historia muy dolorosa para él – dijo Tracy – ¿Qué fue lo que te contó? – Dijo Jaime – El motivo por el cual realizo sus estudios en casa y tenías razón en algo – dijo Tracy – ¿En qué? – Dijo Jaime – La muerte de sus padres si fue trágica y él estuvo presente – dijo Tracy – ¡En serio! Pero ¿Cómo fue? – Dijo Jaime y en ese momento iba entrando Brendan al salón de clases – ¿Te parece si te lo cuento en el recreo? – Dijo Tracy – Está bien, pero de verdad me lo cuentas – dijo Jaime y después de esa plática, la clase dio inicio.